Tuesday, December 30, 2008


Wereju - The Light of Life Undone (Anathema Sound, AS06, 2008)

Esta cinta la había dejado para algún momento en que tuviera algo de tiempo. El nombre no me impresionó demasiado, ni tampoco lo sentimental de los títulos; en pocas palabras, me pareció estar ante una enorme sesión de clichés que podía digerir mejor leyendo o caminando. Cuál fue mi sorpresa cuando descubrí en "The Light of Life Undone," uno de los mejores trabajos que habría de escuchar a lo largo del año, con cada segundo siendo tan intoxicante como depurado y sensible sin caer jamás en la facilidad de la cursilería.
"A Faint and Dying Hope Undone Part I," la cara A al completo, comienza anhelante y suave, tan sólo para entregarse a la más gelida potencia del drone, con frecuencias sintetizadas entrelazándose como sierpes danzantes. Tras breves aunque plenos interludios, las guitarras de Cathal Rodgers vuelven a entretejer una fibra muy humana, repleta de nostálgica distancia en acompasado ensueño. Un corte viene a establecer un nuevo distanciamento, enhebrado a partir de un telar de feedback que aquí se presenta lo suficientemente cuidado como para convertirse en una cortina de ensueños, un plácido drone que apenas puede controlarse antes de dejarse caer en el delirio, una telaraña que advierte de su peligrosidad mientras deja reposar a su víctima. Y siguen allí las límpidas torres de marfil de las guitarras, inmutables, perfectas, brillantes.
La segunda parte del tema anterior, la cual abre la cara B, es un tanto más libre, con pasajes de sonidos que van y vienen como formas difusas. Movimientos acuáticos y resonancias primordiales, los colores de sueños pastorales circundan y cobran sentido como figuras danzantes. Cada movimiento tiene un aura profunda y conducente. Finalmente, un corte casi desnudo de atmósferas cierra el ciclo retomando el tema abierto y entrañable de la primera cara y dejándose disolver con el grado que le confiera la marea del tiempo.
"A Faint and Dying Breath" comienza desandando las mismas regiones de imágenes inconscientes, aunque opuestas; donde la primera son reflejos de aguas claras, las que circunda este tema son oscuras, estancadas. Abismos desolados donde todos los presentimientos son mortales y no queda más que el recuerdo deseoso de un regreso.
Este cassette resultó, pues, verdaderamente un afortunado accidente, un trabajo que muestra un talento muy cultivado, anclado en el meticuloso y persistente desarrollo de un tema. Enhorabuena también por el trabajo de la joven Anathema Sound, que en su breve carrera ha logrado presentar trabajos de verdad deslumbrantes. Sin duda aguarda un gran futuro para ambos. (S.S.)

Andrew Coltrane - Shock Damage (Hermitage Tapes, s/n, 2008)

"Shock Damage," del prolífico Andrew Coltrane, suena como una máquina al borde del colapso, buscando contagiar su malestar al escucha a lo largo de sus sesenta minutos de duración. Divididos en cortes temáticos, estos sesenta minutos recuerdan en su concreción al coartado y directo, medularmente hostil noise americano de los noventas, aunque relativamente obviando lo muscular para darle un mayor peso a la incertidumbre de la abstracción. De hecho, hacia el final de la segunda cara Coltrane llega al extremo disruptivo de forzar una improvisación de tintes jazzeros tras haber desarrollado toda la entrega en un contexto de absoluto ruidismo, extrañando el plano inicial y bruscamente reencontrándolo con el siguiente corte.
Cabe también mencionar que aunque cada pieza de "Shock Damage" está envuelta en una red de amorfa estridencia, Coltrane constantemente hecha mano de recursos rítmicos, como loops o golpes a piezas de metal, para ofrendarle un seguimiento más contundente a la orgía de tonos y zumbidos. De cierto modo, esta cinta deja ver como el noise de esta década sí ha perdido buena parte de su carga violenta, aunque en aras de lograr una más amplia idea de deshumanización, convirtiéndose en un medio árido, frío y directo en la reconfiguración de la estética artística presente. (S.S.)
Secret Abuse - Violent Narcissus (Not Not Fun, NNF-135LP, 2008)

Jeff Witscher ya lleva más de un par de años dedicado a la música experimental; su trabajo se extiende a más de un género musical, los más de los cuales generalmente acaban, por su designio, de bordear con el orbe sónico del noise. En Impregnable, proyecto que le ganó renombre como vanguardia ruidística, Witscher se dedicaba a formular enormes murallas de ruido blanco que evitaban en lo más las tiradas dinámicas del harsh noise japonés. Junto a algunos de sus colegas californianos, como Jon Borges de Pedestrian Deposit y Phil Blankenship de The Cherry Point, Impregnable se constituyó como uno de los eslabones más radicales del ruido.
Estos muros de ruido, sin embargo, después de algún tiempo, acabaron por cansarle, y de habitar por años la identidad que le dio fama, Witscher pasó a abordar una multitud de alias, casi tan variada como los estilos que se dio por tarea explorar. De allí salen Trash Dog, Deep Jew, Roman Torment, Mare, Disfigure Mare, Black Chastity, Forbidden Fuck, Without Belonging, Greater Saga, Marble Sky y, por supuesto, Secret Abuse.
Secret Abuse se ha convertido en el proyecto más estable de este multifacético artista. Inicialmente, se trataba de una continuación un tanto diluída del trabajo de Impregnable; aún violento y bordeando con el ruido, Secret Abuse fue delineándose cinta tras cinta (principalmente en Callow God y en la súper elusiva Agents of Chaos) como algo totalmente nuevo. Tras algún tiempo, el ruido había pasado de ser un elemento intrínseco a convertirse en uno recurrente e incluso efímero.
Delatando un gusto por la composición contemporánea y el ambient, Witscher encontró en el esquema instrumental del noise las herramientas para crear sus propias variantes de estas expresiones. Cintas recientes como "Pass," "Sojurn 3.6," y "Young Pig/Walking for Days Alone" evidencian esta serie de insospechados movimientos.
Pero aún hacía falta algo que diera punto final a este incontenible avance, y lo vino a dar con lo que pareciera ser su consagración definitiva como artista, "Violent Narcissus."
Editado hace apenas un par de meses por Not Not Fun, este lp rescata las características esenciales del trabajo visual de Witscher (pastiches, poesía a la e.e. cummings, figuras indefinidas e indefinibles, etc.), así como una amplia visión de su trabajo sónico, conjugando una gran cantidad de posibilidades, exploradas cada una respectivamente con claridad y concordancia.
El primer lp de Secret Abuse comienza con "Domino," un tema en guitarras que sirve de perfecta referencia a la influencia del showgaze en su trabajo reciente: olas de acordes dulces brotando y regenerándose entre un espejo de estática. "There Are Times In The Morning," a pesar del nombre, abandona el tema melancólico un poco, con Witscher haciendo uso de su arsenal de recursos, con efectos susurrando fantasmales intervenciones mientras un lento y grueso sintetizador da un cuerpo grave al total. Un poco adelante una guitarra nuevamente absorta en distorsión y efectos complementa para cambiar a una tónica más eólica. "Dust," tercer tema, bien podría caber junto a piezas de Loren Connors o Windy & Carl. Se trata de una sobría composición basada en la repetición del delay y una sistemática caída de la reberveración. Acordes abiertos, invocados con fuerza, punteos precisos y llenos de dulce melodía componen un tema que se deja llevar con naturalidad y la inigualable precisión de lo efímero.
Pero lo que se lleva las palmas aquí es el cierre del disco, "Black Cartridge," una gigantesca nube de estática de guitarra y efectos que crece descomunal y etérea en instantes y luego se pierde entre sus lamentos, negándose a ceder. Enorme en su comunicación de sensación y poder, desgraciadamente sólo dura un par de minutos.
La cara B abre con otro filoso tema, "Pulse" con la fresca evolución de un fraseo amigable que va siendo poco a poco complementada por un grave pulso al fondo, el cual va poco a poco tomando presencia hasta convertirse en un subyacente rugido que sin embargo jamás busca apoderarse como el eje del tema. Pero la que sí rompe es la siguiente, "Gaze" ," conservando el tema pero acentuando su volúmen y su potencia; Witscher aquí reproduce gloriosamente la combinación de ruido blanco y melodía -algo así como una idónea suma de wall of noise y ambient.
"Aureole" es la pieza más agresiva de todo el disco, siguiendo el pulsar oscilatorio de un sintetizador con filosas descargas de ruido blanco. Poco a poco el ritmo se va cerrando hasta perderse y dejando apenas una estela de resuellos de guitarras, que van poco a poco conviertiéndose en notas delineadas con cuidado para "Oak Body," tema que cierra el disco con su discreta y delicada belleza, ambigua entre la casi violenta atmósfera que le acompaña y la precisa salida de vocales y guitarras.
Y a pesar de haber descrito prácticamente todo el contenido sustancial del disco, no puedo dejar de sentir que esta reseña se queda corta. Si ha habido un artista del año en el rubro del ruido y la música experimental, ése ha sido Jeff, quien, operando desde las sombras, cuidadosamente empacando cada uno de los cassettes que él mismo produce y haciendo música profunda con la inspiración de noches de vigilia a cuestas, ha creado con "Violent Narcissus" la que es, hasta el momento, su obra maestra. Pocos pueden contender con este gran trabajo -quizás acaso el pasmoso "Braided Industry/Raising the New Wing" de Hum of the Druid- para llevarse la ilusoria corona del mejor disco del año. Así que deja de leer y corre a comprarlo antes de que se agote y luego tengas que desembolsar una breve fortuna por él en ebay. Estás advertido. (S.S.)

Oddities of the Lothians - Oddities of the Lothians (Unverified Records, UN012, 2008)

"Oddities of the Lothians" es un infernal laberinto electromagnético en donde fragmentos de conversaciones y sonidos encontrados son hechos convulsionarse unos sobre otros as nauseaum. El patrón "musical" o pseudo compositivo va dictado meramente por el flujo de las voces, a veces más veloces, a veces más incoherentes. Risas, chasquidos, frases incompletas, murmullos, gruñidos; todo es operado a partir de la voz humana, deformada o puesta a girar en torno a las multitudes reunidas en la pieza sin poder escapar de su lúgubre prisión. Totalmente experimental, radical y atemorizante. (S.S.)
Treetops/Walter Carson, Arbor112, 2008)

En "Need Sleep," Treetops conujga atmósferas cadentes y atribuladas con ligeras oleadas de feedback y efímeros, difusos armónicos. "Bried Meditation" entra tras un corte seco, con su breve, casi carnivalesca visión de ensueño, abriendo la puerta al bello crisol de "Role." Tres tracks que sirven como idónea introducción al mágnifico universo de sonido que Treetops crea.
Como es bien sabido, el trabajo de Walter Carson suele deambular libremente entre los campos de lo inusual. El tema que Carson provee para este split es buen ejemplo de ello, siendo una colisión de registros: un violín flotando en un mar de sonidos en reversa y una atmósfera acústica envuelta en reverberación natural. El resultado es una impasible pieza que lucha por permanecer en los terrenos de lo musical al tiempo que hace todo por perderse en la desproporción. (S.S.)
Slow Listener


Slow Listener es el seudónimo de Robin Dickinson, quien en su corta carrera ya ha producido música para más de una docena de trabajos, empleando, sorpredentemente, una gama de elementos considerablemente limitada, pero logrando, a partir de la maestría con que los emplea, efectos sonoros pasmosos. El feedback y la estática son constantes en sus trabajos, los cuales buscan usualmente contraponerse a una línea tonal. La desintegración o la fusión tienden entonces a aparecer en complejos aurales profundos e hipnóticos, con una lógica propia, lejana de la obviedad y dueña de una lógica propia, extraña, mágica. Sin más preámbulos, presentamos a continuación una serie de reseñas relativas al trabajo de Robin.


Slow Listener - Son of the Man of the Year (Housecraft Records, Housecraft N0. 45, 2008)

Una de las más inquietantes virtudes de Robin Dickinson es su capacidad de conjurar, a partir de elementos muy limitados, una gran gama de sonidos, angustiosamente expresivos. En "Son of the Man of the Year", tiende a incorporar sus consabidos teclados a un registro suave y oscilante, el cual es un eje que, a pesar de guiar todo el movimiento de la pieza, resulta estar oculto tras una enorme capa de reverberante e informe feedback. Ambos lados, sugiriendo una inmanencia sublime y muy cuidada, son sin embargo duros, cubiertos por capas de nubes sónicas que apenas dejan vislumbrar la belleza de sus sustancias. La segunda cara, buscando una salida perfectible, se topa con el imponente deseo de agravar lo evidente; con furia descarnada, Robin deja que por los recovecos de la pieza se cuelen confusas disonancias y crueles destellos de feedback, haciendo del total de la composición algo sobrehumano, un atisbo a la belleza real de las cosas. Ni sencillo ni sobradamente racional, "Son of the Man of the Year" es un trabajo crudo, presto a hipnotizar a quien supere las obviedades de lo superficial.

Slow Listener - Only On My Own Am I Truly Loved (Celebrate Psi Phenomenon, s/n, 2007)

Otro misterioso release de Slow Listener es "Only On My Own Am I Truly Loved", editado por aquella gran disquera de las portadas de papel tapiz, Celebrate Psi Phenomenon de Campbell Kneale. "One Coffe Short of Intelligence", el primer track, intercambia su dulzura inicial por un pasmoso contrabalance de inamovibles drones enfermos, vadeando por entre la estática crecida.
Los siguientes cuatro temas siguen esa óptica de embrujo y confusión. "Bad Santana," por ejemplo, hace empleo de vocales musitadas a través de un nubarrón de estática, un cuadro que simula el escuchar canciones distantes en radios mal sintonizadas, o "Random Harvest" que, por su parte, interna al escucha en la profundidad de acordes cálidos que culminan en la desintegración melódica absoluta, en una ficción musical, en un desbordamiento conceptual.
En cierto sentido, este cdr podría bien definir el quehacer de Robin Dickinson, la creación de música bella pero siempre distante. Cada uno de sus temas sigue el mismo sentido, la consolidación de una capa de dureza como coraza sólida, inquebrantable, pero que por sus diminutas hendiduras esconde el secreto de un alma ambriagada por el embeleso de notas celestiales.


Sweet Sweet Coffebreath/Hunting Rituals (Cloud Valley, CV45, 2008)

"Sweet Sweet Coffebreath" es el nombre de su más reciente proyecto. Más enfocado en las dinámicas que en la formulación de cuadros estáticos en plena tensión, Dickinson aquí ejerce un control multidimensional, modelando caústicas variaciones de tonos saturados y de estática vuelta fondo. Por momentos se dejan incluso caer zumbidos feedbackeros a la power electronics y voces, en total anomalía de lo que Slow Listener usualmente significa. Un fascinante cuadro en inacabable mutación.
Por su parte, Hunting Rituals presenta una pieza mucho más enfocada al seguimiento de un monotonalismo que por momentos bordea con el noise. Oscuro e intenso, su lado rescata a través de espasmódicas oleadas de feedback ese lado pesado y opresivo del industrial menos indulgente. Voces y guitarras se alían a una gris herrumbre para forjar un caótico mar envuelto en tinieblas y furia tormentosa. (S.S.)


Birchville Cat Motel - Second Curved Face Destroyer (Celebrate Psi Phenomenon, s/n, 2008)

Birchville Cat Motel fue por poco más de diez años el principal proyecto sonoro del neozelandés Campbell Kneale. Prolífico como pocos, el proyecto fue cimentándose grabación tras grabación -sus producciones sobrepasan los noventa títulos- de, sorprendentemente constante experimentación sónica: desde esas primeras cintas de espantosa sordidez para la también naciente American Tapes, hasta las pasmosas, enormes emisiones triples en su propia Celebrate Psi-Phenomena, quedan de manifiesto la casi motórica capacidad expresiva de Kneale y el constante anhelo por hacer desaparecer límites creativos.
Una de las últimas piezas del rompecabezas discográfico que Birchville Cat Motel legó al mundo fue la colección triple "Second Curved Face Destroyer," la cual, desde el propio título, hace referencia a un trabajo que el mismo Kneale había producido para Last Visible Dog en 2006. Aquél, como éste, se trataba de una colección de grabaciones en vivo sin más que un poco de masterización, las cuales capturaban su espíritu y su versatilidad sonora. Esta colección, además de capturar la frugalidad de esos momentos, ofrece un par de sorpresivas sesiones, una con sus coterráneos de 1/3 Octave Band, planteando en "Junkshop: Rainbow Superserpent," como el título sugiere, un reptante, magnífico drone que se extiende ominoso por media hora, así como "Gunpowder Church of Satan," que contiene las fallidas sesiones de lo que culminaría siendo el enorme "Gunpowder Temple of Heaven," editado a principios de este año por Pica Disk.
El primer cdr de "Second Curved Face Destroyer" alinea su registro al de las visiones más dulces que Kneale puede convocar. "Rochester Sloppy Plate" es una lenta progresión de atmósferas que van sucediéndose conforme a los pasos de una percusión sampleada. Al igual que su subsecuente, "Chicago Deep Dish," el foco de la pieza es la ensoñación, el inesperado e inadvertido adormilamiento de la consciencia, dejando pasar sueños y turbaciones anímicas. Con sus dos tracks, esta primera parte cubre muchísimo terreno, fungiendo como elaborada intoducción a la marejada de drone que se prepara a continuación.
El segundo disco, además de contener la ya mencionada sesión en Australia, contiene dos tracks más tomados de presentaciones en directo. Los drones cristalinos de "Honk Kong Abracadabra," otra longitudinaria pieza, anhelan convertirse en melodía natural y culminan obliterando el espacio absolutamente en su estruendo de ácidas visiones. Hasta su desintegración, serrada, decadente es una delicia. "Small Christian Victories" conjuga los pesados drones de un órgano de acordes de imitación parroquiana al tiempo que descarga una distorsión apabullante, haciendo del set ni uno ni lo otro, una madeja de sonidos sin más sentido que la inacabable línea del drone. Indudablemente más visceral, este tema acaba aportando el elemento accidentado a la colección.
Finalmente, el último disco presenta dos tracks que incisivamente se contraponen a todo el material anterior. El primero retoma el nombre de uno de los últimos discos en estudio del proyecto, aunque invirtiéndolo, "Dead Call Home Their Birds" -en vez de "Birds Call Home Their Dead"- y que resuena precisamente al tipo de tela sonora que recientemente había estado empleando Kneale; es decir, una sicodelia electrónica donde se sobreponen sonidos deformes, largos tracks de distorsiones taladreantes, percusiones robotizadas y los cada vez más constantes samples de Iron Maiden. La última pieza es precisamente la toma abandonada del gran "Gunpowder Temple of Heaven," y se trata de una versión mucho menos paciente, liándose de inmendiato en el embrollo y llendo hacia la concreción. Siempre resulta interesante descubrir la evolución de las ideas que dieron lugar a ciertos proyectos y éste es el caso.
Al anunciar que Birchville Cat Motel dejaría de existir, Kneale señalaba como razón primera que el mundo no necesitaba un nuevo disco de este proyecto. Tras escuchar este cierre de una discografía, con apenas siete temas cubriendo más de tres horas de música, este comentario se vuelve dudoso. (S.S.)


Emeralds - Solar Bridge (Hanson Records, HN183, 2008)

Curiosamente es apenas con "Solar Bridge" que Emeralds deciden hacer su debut oficial después de decenas de releases en múltiples formatos y disqueras. Este disco obviamente conlleva una carga pesadísima: la carta fuerte del medio oeste norteamericano, que en cuestión de un par de años se ha consolidado como un peso pesado en la escena underground local, tiene que demostrar que posee los elementos para justificar todos los mitos que los rodean.
Decidiendo no lucir demasiado, Emeralds no ofrecen en este cd material que marque un punto definitivo en su discografía. Emeralds fueron en "Solar Bridge" a lo seguro; un larga duración que delata su fébril amor por la música atmosférica profunda, ensoñada y de claros tintes krautrockeros.
"Solar Bridge" es ante todo un disco que puede servir para describir perfectamente el trabajo del trío. A través de las dos piezas que conforman este trabajo, se presiente el impresionismo sintético de Tangerine Dream, Kluster y Manuel Göttsching, pero orillado por los tiempos al extremo de la oclusión ruidística.
Un par de sintetizadores análogos emprenden su primer vuelo en "Magic," el primer corte, y crean una capa alternante de ondulantes flujos electrónicos, creando un ambiente de ensueño que conlleva tantos influjos de temores como destellos de belleza en su patrón de música nocturna. Los sonidos de una guitarra eléctrica, rebosantes de efectos, complementan el cuadro, dando luces a los momentos de más tinieblas y cauce a los instantes donde parece ya no haber salida.
Pero la que se lleva el estelar es "The Quaking Mess," una pieza que retoma los delirios cuasi-progresivos de "Magic" al inicio pero que devela un tiro mucho más amplio al poco tiempo. Los sonidos de un sintetizador son intervenidos en un esquema de reversas que rompe con el orden natural y afila las impresiones; las secuencias se vuelven múltiples e inconexas más allá del nivel tonal, la atención del escucha puede perderse fácilmente y sus sentidos nublarse. Ésta es la hipnosis de Emeralds. Entonces dejan caer su más profundo drone. Su potencia se intensifica hasta que no queda más que, dulcemente, dejar que todo colapse.
Otro gran trabajo de Emeralds que denota trabajo constante, dedicación y, cabe decirlo, el amor de Aaron Dilloway por el trabajo de esta banda. Quizás él haya sido quien más esperaba la salida de este disco. Agotado en cd en la disquera (¡!), pronto en LP. (S.S.)

Emeralds - Grass Ceiling (Fag Tapes, FT105, 2007)

"Grass Ceiling" fue editado el año pasado por Fag Tapes. Se trata de un trabajo que describe poco dinamismo, concentrándose nuevamente en el poderío droner de la banda. Sin embargo, donde la falta de movimiento se siente, pende furiosa una potencia aplastante. El segundo corte de la primera cara por ejemplo, con su inquietante pesadez y minuciosa atención al detalle, es perfecto testimonio del fascinante juego de poderes que Emeralds propone, cegando cualquier cauce a la enorme recta de un drone monumental que apenas deja orbitar ligeras descargas de parasitarías, minimales melodías a su paso.
En su segunda cara, "Grass Ceiling" muestra sonidos poco usuales para el trío, con una atmósfera un tanto más siniestra, la cual encuadra una serie de quebrantos sónicos (¿vocales?). Desde su inicio, ésta no deja de sentirse como una pieza que muchas otras bandas, aunque no necesariamente Emeralds, pudieran haber interpretado. Pero éso no quiere decir que no sea disfrutable. De hecho, esos colapsos de extrañeza y la recurrencia de inusuales cánticos electrónicos permiten observar una faceta de la banda que difícilmente se osa mostrar en sus obras más trabajadas.
Hacia el final de esta cinta, queda la impresión de haber sido expuesto a kilómetros y kilómetros de cinta magnética. En realidad, se trata de un efímero cassette que expone a complitud las posibilidades de un sistema sonoro íntegro. Uno de los mejores trabajos de Emeralds y una de las mejores Fag Tapes, editado originalmente en una edición de 77 copias, pero que seguramente puede aún encontrarse en algunas distribuidoras, o quizás preguntándole a Heath. (S.S.)

Christopher Riggs - Draco (Holy Cheever Church Records, HCC - 006, 2008)

Christopher Riggs hace a sus guitarras sonar como una orquesta de anomalías; para su oscura cinta "Draco," no emplea más que eso, guitarras. Pero esto no suena para nada a lo que un guitarrista convencional podría llegar a generar sobre las cuerdas. Cada instante producido sobre estos medios tiene algo de animalesco. La primera cara de esta cinta, de hecho, comienza con un grave gruñido, como el sonido de cuerdas aplastadas en medio de una deformación acústica absurda; un sonido que se extiende y es luego interceptado por cuerdas arqueadas y la frenética manipulación de la cinta que contenía su irreverente origen. No hay más que eso. Los sonidos de un cuarteto de cuerdas en guitarra eléctrica, insensibles a cualquier tipo de formato o encasillamiento: ¿ruido? ¿improvisación libre?
La segunda cara de esta cinta está dedicada a lo que el propio Riggs llama "some serious deconstruction of the acoustic guitar." Quien atestigüe esta serie de grabaciones se enfrentará a una serie de sonidos que difícilmente podrá concebir como musicales: chillidos, ruidos como de sierras, gruñidos, crujidos; todos arrancados a una guitarra con no puedo imaginar más que un buen tanto de violencia física. En algún momento, aparece un organillo que interpreta unas cuantas desvencijadas notas envueltas en disonancia, las cuales dan un cierto respiro a la barbarie sonora. Pero sólo un poco. Riggs continúa hasta desentrañar el corazón mismo de su dama acústica.
A veces se necesita alguien que no sea un noisero para hacer verdadero, impresionante e inesperado RUIDO. Edición original limitada de veinte copias en Holy Cheever Church Records (creo que aún quedan un par). En caso de no hallarlas, apenas ha sido reeditado por Hanson.(S.S.)

Monday, December 29, 2008


L.W.A. - A Softened Focus/Secret Abuse - Release You Away, Towards Greater Pig Shit (Detrivore Records, s/n, 2008)

Como parte de su serie de splits de duración corta, Detrivore Records presenta las contribuciones de L.W.A. y de Secret Abuse.
"A Softened Focus," la pieza que L.W.A. ejecuta es uno de esos drones oscuros de carga elemental ligera que apunta hacia una sicodelia tensa, negativa, similar a la de la presentación de Double Leopards en el No Fun de 2004, pero con un cauce tonal ligeramente más consistente. Acá también están las voces inexpresivas, como arrancadas de alguna transmisión fantasmal.
Por su parte, Secret Abuse sigue inmerso en sus intentos por reformar el shoegaze -¿o al harsh-noise?- sosteniendo delicadas melodías, reminiscentes de My Bloody Valentine o de Windy & Carl, y haciéndolas subir hasta los cielso gracias a las intensas masas de ruido con que las apoya. Hacia el cenit de "Release You Away, Towards Greater Pig Shit" ya no es claro si lo que se está escuchando es ambient, drone o harsh noise. Y eso no ocurre todos los días. Una tristemente corta muestra de grandeza y de como convertir al sonido en luz (sin necesariamente emplear drogas). (S.S.)
Katchmare + Antler Piss - Automatic Wedding (Scissor Death, SD24, 2008)

Drones lentos, conectados a distancia, se enlazan entre la ríspida decadencia de sus bordes, repletos de estática. Su flujo por momentos es terso, por otros es punzante, como cuando se desarroll entre oscilaciones, "Kettles of Horn" puede llegar a recordar por momentos las siempre incómodas maniobras entre dulzura y orpobio de Slow Listener.
Por su parte, "Ancestor" es un drone que parece al borde del derrumbe, luchando para abrirse paso entre el gis de la señal magnética. Muy en el fondo yacen dinámicas atonales como corrientes subterráneas que se trenzan como hilos fantasmales en el cuerpo del estertóreo canal principal. Un bello momento. (S.S.)

Dog Holocaust - Volume I, II, III Gaping Hole, s/n, 2008)

Absoluto abuso sónico a cargo de Dog Holocaust. Esta antología compila en cd fragmentos de los tres primeros volúmenes que el dueto de Dan Johansson de Sewer Election y Nolan Throop de Kakerlak habían editado en cassettes limitados a 50 copias anteriormente. Como puede intuirse a partir de los nombres mencionados, este cd ofrece absolutamente nada más que total nihilismo ruidista. "Volumes I, II, III" es ruido claramente influenciado por Incapacitants. Sin uso de loops, samplers, o siquiera la intervención de más elementos que los quebrantos de efectos y feedback, Dog Holocaust asestan sin piedad tres golpes que sobrepasan cada uno respectivamente los veinte minutos de furia espástica y atonal.
Sus tres tracks son claras visiones de extremismo artístico que persiguen únicamente la destrucción de cualquier tipo de acercamiento musical regular. Ruido absolutamente horrible a cargo de dos maestros que se encuentran en uno de sus mejores momentos.
Asimismo, ésta es otra muestra más del sórdido trabajo que realiza la disquera Gaping Hole -filial de SNSE-, la cual no toca más que aquellos trabajos que expresen a través de sus crujidos y chillidos lo pútrido o enfermo de la naturaleza humana. Tan sólo el arte de portada, pornográfico y hostil, deja en claro que éste no es un cd para mostrarle/ponerle a nadie que no comparta un cierto gusto por lo enfermo. (S.S.)
Splinter vs Stalin - Eravamo Cosí Felici (Turgid Animal Italian Division, ta400, 2008)

Debo confesar que el power electronics es una de mis debilidades; pocos géneros musicales -incluso entre los ruidísticos- provocan tal repulsión como éste, inventado por Whitehouse, explorado por Ramleh y Sutcliffe Jugend y radicalizado por italianos como Mauthausen Orchestra. Precisamente, es bien sabido que una de las facciones más hostiles de esta corriente -si es que se puede llegar a considerar como tal- es la italiana. Y de allí, proviene Splinter vs Stalin, grupo liderado por Nicola Vinciguerra, conocido tanto por su trabajo como Fecalove, como por el manejo de la filial italiana de la disquera Turgid Animal.
Este trabajo posee, a diferencia del común de los trabajos noiseros, una dirección tanto temática como sónica que deja en claro que no se trata solamente de una serie de improvisaciones. En su intento por proyectar auralmente el horror vomitado por una mente enferma, Splinter vs Stalin crean un larga duración que no da respiro alguno; de forma similar a los exhaustivamente elaborados "True Crime" o "Gift Givers" de Bloodyminded, cada track se encuentra enraizado en capa tras capa de ruido, feedback y un verdadero infierno de voces que regurgitan plegarias, dolor o mera neurosis.
Este soliloquio de dolor que reúne "Eravamo Cosí Felici" -título que se traduce al español como "éramos tan felices"- tiene como base los escritos de Mirko Sartori, quien en el pueblo de Aqui Terme, al norte de Italia, se mantuvo viviendo junto al cadáver momificado de su madre por tres años. El laberinto de dolor a través del cual atravesó hacia su ocaso quedó documentado en las paredes de su casa, en las cuales manifestó a través de cada palabra su incapacidad de superar su desdicha: "Aterrado de nacer/aterrado por vivir/decidí permanecer en su vientre/la lavé para que su olor fuese bueno y no de muerte," parte de la letra de "Venti Novembre," la electrizante canción con que cobra vida la historia de Mirko, a quien la banda incluso da créditos en la composición. Mezcla de power electronics y ruido industrial, esta pieza es perfecta muestra del complejo razonar de esta banda, que, a su vez, explota mórbidamente el escabroso tema y le rinde un sentido tributo a su dolor.
Tema tras tema persiste el ideario de pesadillas y mala vibra perfectamente diseñado para contener temores y plegarias privadas vueltas entretenimiento. Mórbido, espantoso y absolutamente excelente. (S.S.)
Weyes Bluhd and Axolotl - Sciamacy (Loci, Loci # 2, 2008)

Si hay una banda cuyo nombre reconforta ver entre los updates de las distribuidoras, ésa es Axolotl. El prolífico proyecto de Karl Bauer sin embargo parecería estar en un extraño limbo que lo confina a sus gloriosas producciones pasadas. Obviamente, fue una sorpresa descubrir que Axolotl no ha estado tan inactivo en realidad, sino firmando para disqueras aún más oscuras y difíciles de seguir que las habituales, como son el caso de la escocesa Sick Head y la francesa Loci.
En el caso del cdr aquí reseñado, Axolotl presenta en "Sciamacy" un trabajo colaborativo junto al oscuro proyecto Weyes Bluhd, de Natalie Mering, ex Jackie-O Mothefucker.
"Sciamacy" es, desgraciadamente, muy corto, un testimonio de poco más de quince minutos de esta insospechada reunión, dos cortes que acusan una pasmosa aleación. El primer tema, tan amorfo como podría esperarse, parte del sinsentido del ondulatorio bloqueo de la señal, dejando voces e instrumentos incomunicados por breves espacios, vencidos por una comunicación coartada, por sonidos apagados, murmullos luchando contra articulación. Obviamente, como sólo ocurriría en el universo de lo atípico, quien aquí gana es lo inasible y esos murmullos y sonidos a media luz se acaban por convertir en el foco de este tema.
La siguiente pieza está basada en órbitas falsas, en el sampleo y looping de momentos que parecen correr con un flujo regular, orgánico y acaban por volverse artificiales gracias a las salidas en falso, los comienzos retrasados, el retorno al comienzo, la suspensión de la dinámica.
Un trabajo fragmentario, confuso y dotado del sentido que sólo gente como Bauer y Mering podrían darle a una total zambullida en la extrañeza. De nuevo, demasiado corto para lograr ver su real mérito, pero como la mayoría de las piezas en la discografía de estos virtuosos, un trabajo digno de cualquier colección de esotérica underground. (S.S.)
Sun Watcher - Two and a Half Men (Wagon, s/n, 2008)

Sun Watcher, la agrupación de Shane Mackenzie y Mark McGuire, como es común del grueso de las bandas en que se ven envueltos, encuentran refugio en los foros y en los mailorders de noise a pesar de que ni remotamente pertenezcan en cuestión de temáticas o estilos a nada cercano a los terrenos del ruido. Sun Watcher en particular ve a uno de los más prolíficos miembros del colectivo de Emeralds/Wagon/Gneiss Things -a McGuire-, en uno de sus -últimamente- más logrados trabajos, probablemente debido al hecho de que logra desprenderse en gran medida del tufo new age que permea en la mayor parte de sus recientes producciones solistas.
En "Two and a Half Men" no hay más que puro rock sicodélico, con una carga innegable de influencias alemanas y absolutamente ninguna pretensión mas que dar continuidad al influjo de este género.
Y a pesar de lo limitado de la instrumentación -para un trabajo de este tipo-, este cdr es afortunado en cuanto al planteamiento de un esquema compositivo escueto y efectivo. "Meeting Up" suena como toda una orquesta en sobrecarga grabada en términos lo-fi: una guitarra crea una cortina de feedback y es aumentada por un teclado droner que fungen como soporte a una improvisación libre en batería. Hacía el final de la pieza todo es más claro con un seguimiento solar, radiante. En esa tónica persiste la breve "River Swimming," con su simplicidad modal, marcando una estela momentanea cuyos reflejos perduran en "Teaming Up," siguiente corte, ligeramente más veloz pero igualmente ingenuo y dulce. Hacia el final de éste, destaca la contundencia del paso de la batería de Mackenzie y la fuerza con que McGuire ataca su guitarra, transportando el tiempo algunas décadas atrás, antes del punk y de la depreciación absoluta de la música pop.
Quizás por el empleo de la caja de ritmo, o por el fraseo obvio o por la inflexible rítmica planteada por la guitarra -que en Emeralds tiende a funcionar tan bien- el arranque del último corte, "Two and a Half Men," queda tan corto. Las cosas cambian, sin embargo, hacia el momento en que los teclados vuelven a plantear su densa niebla, haciendo del inicial, simplista esquema algo bastante más viajado y expresivo.
Definitivamente nada nuevo aquí, y, obviamente, antes de este trabajo, recomendaría buscar los primeros discos de Ash Ra Tempel o de Popol Vuh, para conocer mejor a la sicodelia más brillante y depurada que ha existido hasta hoy. Con todo, no está de más decir que Sun Watcher tiene lo suyo, una muy degustable y espontánea dosis de rock, una gran fuerza expresiva y un sentimentalismo brotante. (S.S.)

Saturday, November 22, 2008

Bee Mask - ...Or Eternity Too Long (Chondritic Sound, CH-207, 2008)

Mi primer encuentro con Bee Mask resultó pasmoso. En la primera cara de "...Or Eternity Too Long," Chris Madak instaura un monumental drone sintético absolutamente inamovible, que impávido ve correr ligeros cambios en las formas de sus ondas; eso sí, jamás cediendo un milímetro en su magnitud. La segunda cara muestra nuevamente un esquema de similar disposición: un drone vertiginoso -que aparenta movimiento pero que no hace sino girar compulsivamente sobre sí mismo- y una atmósfera electrónica -que aparenta estática pero que en realidad muta a variaciones sumamente tenues hasta alejarse hasta casi hacer desaparecer totalmente su original línea.
La claridad de visión y el sentido de persistencia trastabillan durante los cuarenta minutos de la cinta entre el adormecimiento absoluto ante el ruido estático y la evolución incesante en milimétrico progreso. Entre tonos refrescantes y estertores de confusión absoluta, Bee Mask sugiere un par de temas diafanos que parecen, en su composición, hurtar los esquemas de la creación pictórica y que muestran más un trabajo de minuciosa iluminación y graduación de colores. La calidad de la cinta y el arte son extraordinarios. Es realmente difícil pedir más.(S.S.)

Sunday, November 16, 2008



La Patente Pendiente & Piscis - Live at Blind Dog Studios (A.M.P., s/n, 2008)

Ritmos en disrupción, beats amainados, virtual incoherencia y tangible, aunque precario, seguimiento formal; así describiría incialmente al delirante jam que La Patente Pendiente y Piscis grabaron en vivo en Blind Dog Studios. Pero eso sería fácil y reductivo. El hecho es que en este cdr -disfrazado de disco de 5 1/4- Lalo, Carlo e Iván reunieron muchísimos más elementos de los que puedo enumerar, en una pulsante retórica que aborda al caos y lo subvierte a discreción. Los momentos elementales constantes son pocos y tan imbuídos en su demencial seguimiento que incluso recuerdan los iniciales maratones de extrañeza de los Cabaret Voltaire pre-beats.
Afianzados fuertemente en las herencias protoindustriales, estos tres ruidistas rehuyen la clasificación y la obviedad, conjugando registros digitales con otros meramente acústicos haciendo de su reunión un sicótico juego de directrices y líneas que jamás se acaban de delimitar, pero que jamás, tampoco, pierden la intensidad de sus nacimientos in medias res. No viy a describir uno sólo -o cada uno- de los tracks más que señalando su implícita cohesión anímica y su aventurada solidez en cada respetiva entrada. Como contemplación -o desarrollo horizontal- puro crecimiento exponencial, hacia la cima, enfrentando con altivez las voraces pisadas del cáncer del tiempo. (S.S.)


v/a - A Noise Tribute To Reverend Jim Jones (Total Domination Records, TD001, 2008)

La fascinación que las llamadas deviant celebrities han provocado en el mundillo industrial/noise ha provocado polémica y malos entendidos desde que Genesis P.Orridge y Boyd Rice se volvieron figuras públicas. Y de eso, ya hace muchos ayéres. Por ello no deja de sorprender que Total Domination Records aún insista en elaborar una serie entera de cdrs dedicados al culto a estas aborrecibles figuras, siendo la primera la deforme, incomprensible efigie del Reverendo Jim Jones.
Huelga contar su historia, la de aquel tipo que arrastró a través de su delirante caída psíquica en espiral a más de 900 seguidores, poniendo fin a su paranoia con un suicido comunal mediante un preparado de Flavor Aid y cianuro. En Jim Jones, los cautivos de las torceduras del espíritu humano siempre encontrarán tela que cortar.
Sin embargo, el presente "A Noise Tribute to Reverend Jim Jones" apenas toma la figura del reverendo como un punto común, como un nodo que les ata temáticamente sin necesariamente dirigir la obra. Quien busque en este trabajo la estudiada celebración/homenaje que Psychic TV le podría ofrecer a una figura de su corte, saldrá obviamente decepcionado. Apenas el tema de apertura y el de cierre ofrecen grabaciones de Jones, excepcionalmente envueltas en extrañeza y enfermedad por derecho propio -el que estén arrancadas sin masterización de algún vinilo, sin duda agrega algo de encanto a esas fracturadas voces.
Y a pesar de que algunos tracks contengan samplers de la voz de Jones en algunos momentos ("Beyond the Grave" de Scum Earth), tras algunos cortes se vuelve prácticamente imposible encontrar un hilo temático más que el calificativo noise. Y es que de hecho ésta es por derecho propio una gran recopilación de ruido español que devela una gama de abuso sónico fascinante, englobada en el deambular a través de los rincones más sórdidos del inconsciente.
Audio Pollution, por ejemplo, regala en "Soul Meat Pattern" una combinatoria de atmósferas industriales/droners absortas en el revuelo de arenisca de la estática; cerrando los ojos se puede sentir los grises polvos del yermo lentamente cubrir lo humano como nuevo elemento del páramo. Hinyouki, dueto de Cristina Bosco y Crypt Vihâra, por su parte, brinda dos temas -de clara influencia nipona- de hostil, furtivo harsh noise borboteante y explosivo. Some Asian Females Body Builders -proyecto solista de Crypt Vihâra- también con dos temas, explora un aspecto harsh más cercano a los lentos cromatismos del power electronics. Taladrante y terso ruido digital.
Otro buen corte viene a cargo de Válvula Antiretorno quienes se muestran como uno de los muy pocos proyectos en el mundo en ofrecer vocales -sí, vocales articuladas, no sólo gruñidos- junto a un impasible deslave de recalcitrante ruido. Cuando Industria Masoquista toman la batuta, se trata de escuchar algo que literalmente rememora imágenes industriales llenas de movimientos inhumanos, chispas, óxido y enfermedad. Angustiante y ruidoso como prácticamente todo el trabajo, "Revolution" destruye voces y las convierte en ciclos mecánicos y hace de la composición un desolado cuadro.
En general, esta compilación temática tiene a bien ofrecer una buena instantánea de lo que ocurre en términos ruidísticos del otro lado del charco. Muy, muy disfrutable -y he de decir que por lo general me desagradan bastante las recopilaciones. Ah, por cierto, los discursos del Reverendo Jones por sí solos ya valen el costo. (S.S.)
Sissy Spacek - DDT (Chondritic Sound, CH-222, 2008)

Sobre una sucia, convulsiva plataforma de ruido espasmódico llega la febril, infecciosa virulencia del dueto de Corydon Ronnau y John Wiese, Sissy Spacek. Aún más que usualmente, Sissy Spacek en este trabajo deja ver una turbia imagen de los porqués del proceder ruidístico. Tracks de noise cubiertos de exacerbados disparos de flemas de distorsión, tonos perdidos, loops y otras linduras fueron cortados, fragmentados y forzados a insertarse a la retórica del azar para la primera cara, compuesta de los remiendos inconexos de decenas de grabaciones aisladas atadas sin sentido ni orientación. Como en tod buen intento de experimentación, el resultado es difícil de seguir; aunque, en este caso tan pleno y poderoso que logra arrebatar su entereza a la anécdota.
La segunda es igualmente radical: Feedback, micrófonos de contacto y cristal forman su instrumentación. Así como Septic Sores hace un par de años hicieron en "Lowlife" una sinfonía de llantos de metal y magnetismo, Sissy Spacek aquí recrean una odisea de 16 minutos devota enteramente al desconcierto: a la utilización de material descartado y a su conjugación de registros aurales encrespados.
Así, en "DDT" Sissy Spacek brindan una cinta de noise que se sale de las habituales limitantes del género para imponer un trabajo a la old school, radical. (S.S.)
Festival par a par


Par-a-Par
Acción crítica, arte y tecnologías libres

Del 18 al 22 de noviembre de 2008
Sede: Centro Multimedia del Centro Nacional de las Artes


Festival que promueve intercambios entre el arte, las tecnologías libres y las acciones críticas. Reúne durante 5 días personas de diversos perfiles y experiencias con el fin de hacer germinar proyectos que contemplen el uso creativo de las tecnologías en la construcción de espacios públicos de discusión crítica.

Programa


Día mundial de no comprar

Tuesday, November 11, 2008

Teeth Collection - The Idiot (En.mi.ty Records, ER021, 2008)

El mundo de Teeth Collection es lúgubre; en su brumoso, torcido abismo de visiones pesadillescas abunda, sin embargo, una retórica contundente, una serie de desarrollos, de movimientos que hacen que su total encuadre se convierta en un preciso engranaje. "The Idiot" hace esto: aborda imágenes y las exprime y justo detrás de aquella sofocante conjunción de ambientes -densos, a la MB, ahogados en delays y reverberaciones- deja que otra aparezca de entre las sombras. Noise en un sentido poco indulgente, claustrofóbico, demencial, sin ensordecedores depliegues de rabia, sino más bien con una mesurada, tormentosa perversión. Una articulada continuación a los horrores que firmaban Double Leopards, igualmente espesa pero debiendo mucho menos a lo incidental. (S.S.)
Chainfight (Chondritic Sound, CH-201, 2008)

Chainfight es el proyecto de Greh Holger de Hive Mind y de Khristopher Reinshagen de Body Collector que en ésta, su cinta debut, se dedica a ofrecer uno de los trabajos de harsh noise más demoledores del año, con una obliterante constancia en los graves y una descarga de dinámicas estridentes y retorcidas como alambres de púas. Dos tracks, cada uno de la duración de un lado de la cinta conforman este infierno de ebullescente e hirviente ruido que no se conforma meramente con sostener muros de ruido, sino que busca afianzar un terreno, sostenerlo, destrozarlo y crear uno nuevo a partir de los escombros. "Blessings" es una serie de violentos resuellos que logran con su potencia mantener al escucha al borde de correr de la bocina. (S.S.)

Friday, November 07, 2008

Steve Hautschildt - Rapt for liquid Minister (Arbor, arbor70, 2008)

Tres composiciones cristalinas que resuenan a parajes repletos de vida y sus impulsos; "Rapt for Liquid Minister" es, de hecho, un contemplar de agua corriente, paz y movimiento uniéndose en espejos blandos, que se deshacen: drone evocador que comunica gozo por la vida.
"Cybernetic Inevitable" combina bellamente la diafana inmanencia del drone con la dulce cadencia de loops y vocales que enaltecen su armonía. Poco a poco, conforme adquiere velocidad, la pieza adquiere concreción y una musicalidad tópica, declaradamente relativa a la música progresiva basada en la síntesis, trazando un regreso hacia los terrenos de la abridora "Indoor Travel," y dejando en claro que las visiones que los elementos de Emeralds recrean unidos provienen de paisajes/ilusiones compartidos, arquetipos indecibles, imaginarios devinos. (S.S.)


Rolando Apolo - Telefásica (Superspace Records, ssr024, 2008)

Rolando Apolo es un ruidista peruano que trabaja con base en la programación y la intervención a instrumentos sonoros, circuit bending, para poner en marcha elusivas composiciones que buscan distensar un poco las redes intrínsecas a la retórica creacional en un sentido tradicional. Sin embargo, el resultado de estos experimentos en "Telefásica" no es tan radical como podría esperarse; la disrupción queda en un plano intermedio ya que Apolo no puede negarse a comunicar del modo en que un músico representa sus inquietudes.
Y si bien, temas como "Solar" u "Orbital" representan una postura radical, envuelta en el delirio de los zumbidos controlados y el glitch, los elementos de cauce musical nunca dejan de sucederse. Los cromatismos, lo cerrado de los ciclos -imitando el tiempo musical-, los dejos tonales: todo apunta a la conformación de patrones estables.
Y es precisamente, cuando Apolo se abandona a estos cauces "musicales", que su trabajo se vuelve más poderoso: Temas como "Piloto de Prueba," "Navegante," o "Ciclos los Átomos," son fascinantes por la combinación que ejerce sobre ellos de caos ruidístico y ensueño sensual en difusas notas de sintetizadores.
Así es como "Telefásica," mediando entre la radicalidad y las concepciones tradicionales, se convierte en un trabajo afortunado repleto de ideologías, árduo trabajo y lirismo de dejos románticos. Frialdad y lirismo. Contradictoriamente bueno. (S.S.)


The Dance of Death - Bones of All Men (Flujo Alterno Records, FARCDR003, 2006)

Cada uno de los cortes de "Bones of All Men" suena como si hubiese sido arrebatado de algún álbum del llamado industrial de mediados de los ochentas. En ese sentido, parece ser que la pureza del registro industrial/dark ambient es una prerrogativa para The Dance Of Death, proyecto compuesto por Alvaro Manjarrez y Matt Jordan: Cada una de las texturas analizadas en las diez piezas que componen este cdr se siente orgánica, particularmente en el aspecto del trabajo percusivo, el cual radica en una esfera referencial claramente ligada al útopico tribalismo de Test Department, 23 Skiddo y Einstürzende Neubauten. Aunque, cabe hacer notar, elementos tales como el poético trabajo de síntesis presente en cortes tales como el 1 y el 4 evidencían rasgos de identidad tan claros que fácilmente alejan "Bones of All Men" del mero disco/revival.
Así, devaneando entre estilos que se ensanchan y estiran -mientras cortes como el 6 yacen en lo profundo de la indefinición formal, el corte 5 bordea con lo funk- The Dance Of Death logran un trabajo sumamente variado, con una carga impactante de nostalgia por los mágicos ayéres del orbe post-industrial y con un perfecto entendimiento del entorno sónico contemporáneo. Un muy buen trabajo, deliciosamente grabado e interpretado con una multitud de instrumentos -sobre todo tomando en cuenta que se trata de un cdr- y, extrañamente, carente de atención. (S.S.)

Monday, October 27, 2008

Friday, October 10, 2008

Purple Haze (Heavy Blosson, s/n, 2008)

Purple Haze es el proyecto de Marcia Bassett (Hototogisu, Zaimph, Zaika, Double Leopards), y Taylor Richardson (Sunburned Hand of the Man). En esta su primera -¿única?- cinta, formulan un sonido que, a pesar de ser relativamente cercano al ácido embrollo de sus proyectos, resulta impactante por su contrastante fuerza y claridad.
Haciendo emerger un bello caudal de sonidos atmosféricos, disparados por electrónica circundante a la Astral Social Club, Purple Haze crea un sonido que parece quedar suspendido en el tiempo y que apenas da muestras de frugalidad en los delicados fraseos de guitarra que entran y salen de cauce a discreción.
"Eternal Weekend," ligeramente más tonal, se hace sentir un tanto más concreta, a pesar de habitar en plena añoranza, que el inicio de su contraparte, "Permanent Reality," la cual está dividida en dos segmentos, uno masivamente nebuloso, ominoso, informe, y otro, tan delicado y nostálgico que parece buscar cerrar un ciclo.
Sobran las palabras; esta cinta ofrece sonidos preciosos como gemas en bruto, sin pulir, exactas en el seno mismo de su ríspida naturaleza. (S.S.)

Tuesday, October 07, 2008



Gelsomina - Photosynthesis (Enmity, ER020, 2008)

En "Photosynthesis," Gelsomina parte de una dinámica híbrida de una instrumentación regular -guitarra y bajo eléctricos- y una estancia musical de corte experimental relativa al drone de tintes rockeros, a la Swans o Glenn Branca. Creando sendas estructuras de palpitantes y graves zumbidos, Pekka PT y Kaj Wikgren sofocan al propio aire con densísimas nieblas de distorsión, efectos y feedback disparado. Arisco, rudo, pero al mismo tiempo grato: buscando los remanentes de musicalidad que unen las fracciones de "Photsynthesis," el dueto recrea, en un tema de poco más de 18 minutos, enormidad, belleza y oprobio a partes iguales. Si acaso este 3" llega a quedarse corto es por la limitante de la calidad de grabación. Pero si se puede obviar este detalle, de nimia importancia para quien redacta, se tratará entonces de un corte plenamente disfrutable. (S.S.)


Kites & Rodger Stella - Negative Moon (Mutter Wild, s/n, 2008)

El drone cuando se recrea de la forma en que Kites y Rodger Stella lo hacen en "Negative Moon," se transforma en un agujero en el tiempo, en un abismo inmemorable. De manera similar a lo hecho por Coil en "Time Machines," este dueto sostiene un tóxico tunel sónico a lo largo de su duración al completo -80 minutos- apenas realizando unas cuantas variaciones microtonales. Sorprendentemente más similar a algo hecho por Hermann Nitsch que a prácticamente cualquier disco de Macronympha o Kites, "Negative Moon" es una excelente fármaco auditivo contra el torpe y humano pasar del tiempo. (S.S.)


Pussygutt & Story of Rats - Sea of Sand (Old English Spelling Bee, OESB009, 2008)

El debut del dueto Pussygutt no es más que un lp doble. Enorme. Pesado. Un disco doble que, si bien podría buscar clasificarse como un ejemplo más de ese nuevo doom, prefiere optar por un sonido más que distante a la fácil definición.
Empleando un armamento de instrumentos, además de la colaboración de Story of Rats (Garek Druss) y de Chad Lefler, Pussygutt desandan un camino difícil desde "West (Creature)," primer corte del álbum. El drone que abre apunta al de un tinte más portentoso y oscuro, con una mezcla de platillos arqueados, feedback, percusiones minimales y los graves fondos de un órgano. Este inicio, que podría parecer más propio de bandas como Organum o Nurse With Wound, es destrozado de un martillazo guitarrero, con el comienzo de una pesada carga de riff lento, sucio, aplastante. El cierre, hacia una densa y obliterante atmósfera, es nuevamente subvertido al entrar en contacto con una cortina de cromático violín y una nota sintetizada que se quiebra como cristal y revienta la enorme burbuja de sonido que conjugara este track.
La contracara del primer track, otra monumental pieza llamada "Winter Lights" ve a Pussygutt explorando su faceta más arriesgadamente experimental. Secuencias impasibles marcan su distancia, ofreciendo imágenes tan abstractas y coartadas que bien podrían haber formado parte del elusivo mosaico sónico de "Spiral Insana." "Winter Lights" es uno de los cortes más sorprendentes del álbum gracias a su capacidad de ditanciarse abiertamente de culquier posible preconcepción y mostrando una impresionante capacidad de exploración.
"Pavour Nocturnes" abre con el dramático canto de un violín y que va armando, lentamente, una senda pieza plena de cavernosos graves y de un sentimentalismo fantasmal, nostálgico en guitarras y violín, reminiscente incluso a alguna estructura post-rocker; eso sí, sin las pretensiones y ganando mucho en profundidad gracias al afán de lograr en la ejecución un mayor peso mediante el notable desecho de la saturación elemental.
Y a pesar de que el cierre con la enorme "Daemon Lover" no deje de evidenciar el peso de Earth en sus influencias, la movilidad, la precisión con que alejan un contexto demoledoramente pesado para convertirlo en pura belleza angular es pasmosa. Delineada en preciosos drones y un bordeo ambient/clasicista, la complejidad de esta pieza resulta, en primera instancia, totalmente inesperada, y en segunda se transforma en el momento de más perfecto balance entre los universos que engloban el trabajo de este grupo de músicos.
"Sea of Sand," huelga decir, es un trabajo que aborda universos sonoros como pocos. Repleto de pesadez y belleza a partes iguales, éste es un lp a atesorar. (S.S.)

Wednesday, October 01, 2008

  RUIDO

El viernes 17 de octubre, Hacked Tapes y ruido horrible presentarán un concierto en el FUZZ ON CLUB (Bolivar 283 1er Piso Col. Obrera entre M. Flores y M. Gutierrez Najera, Mexico, Distrito Federal) a las 8:00 p.m. El costo de la entrada es de tan sólo 20 pesos. Esa noche tocarán en sets cortos Jason Zeh, Piscis, Christian Galarreta, La Patente Pendiente y Tobias, Monosodic, Amniosis, The New Parallelogrammers, Rafa V. y Los Heraldos Negros, más posibles actos a confirmar. Habrán chelas, cintas, cds y mucho, mucho ruido. ¡Acompañenos!

Thursday, September 25, 2008

Rusalka (What We Do Is Secret, s/n, 2008)

Rusalka es el nombre del proyecto de la canadiense Kate Rissiek y esta cinta para What We Know Is Secret es su esperado debut. En este cassette no se dejan ver medias tintas en absoluto, el trabajo de Rissiek es brutal y contundente.
"Visions" es puro sobrecalentamiento ruidístico, una serie de febriles declamaciones a cargo de piezas mecánicas al borde del colapso. Asentados en un ritmo cerrado e invariable, los furiosos resuellos del feedback de micrófonos se repliegan a lo largo del lento proceder de su circular órbita. El tiempo se abre y la gruta que conduce al sonido se vuelve cada vez más estrecha y opresiva.
"Cold Naked Floor" es aún más abrasiva. Desde su despegue, este track se muestra caótico y violento con tonos altísimos y embates maquineros que se alternan con descargas de pura distorsión. La constancia del pulso ruidístico se ve interrumpida a mitad del viaje por los desgarrados gritos de Rissiek, haciendo que la corrosiva furia persista en su proyección.
Gran debut el de Rusalka, que junto a Sick Buildings, Wapstan, Taskmaster y Flatgrey entre otros, es muestra del poderio noisero que se comienza a perfilarse cada vez más desde Canadá. (S.S.)

Friday, September 19, 2008



Sky Juice - Hard To Kill (Olde English Spelling Bee, OESB-17, 2008)

No estar demasiado interesado en el trabajo de Zac Davis, me han dicho varias veces, me salvó de situaciones desagradables -paquetes impostergablemente postergados, discos desparecidos, fondos y recibos extraviados. Aparentemente, hasta hoy Davis sigue sin regenerarse y ésto ha provocado que incluso algunos de sus más fieles amigos le hayan dado la espalda. Y con todo, sus creaciones siguen provocando interés en muchos, como en la gente de Olde English Spelling Bee, quienes apenas han puesto a la venta el lp "Hard To Kill," de Sky Juice, proyecto fantasma de Davis que pretendía, en la más pura vena de Damenbart, hacerse pasar por un oscuro proyecto de rock sicodélico americano de los setentas, recién rescatado del olvido por el hallazgo de esta grabación.
En una edición de apenas trescientas copias numeradas, "Hard To Kill," a pesar de quedar lejano a su supuesto cometido, es un disco que vale por sí mismo, tanto más allá de la broma/homenaje. Con trece cortes que comienzan en su mayoría in medias res y que en ningún caso muestran una clara tendencia por cierto tipo de direccionalidad, Sky Juice deambula entre el rock guitarrero, la sicodelia desmadrada y el noise rock. Algunos momentos se dejan sentir francamente lejanos, repletos de atmósferas distantes y envueltos en nostalgia ("Delaware, Under Where?" o "Glacial Rain"), otros resuenan evidentemente contemporáneos, sumidos en el exceso ("The Sniper") o en busca del rescate de aberrantes formulaciones pseudo pesadas ("Phone Numbers" o "Dark Power").
A partir de este extraño homenaje a una serie de supuestos, Davis logra formular efectivamente un trabajo afortunadamente coartado, gratamente incompleto, que se empeña en mostrar apenas retazos de sesiones enormes, con miras a la eternidad. Al ser apenas selecciones, estos atisbos a las "sesiones" de Sky Juice ofrecen, muy a propósito, sólo momentos llenos de fuerza, destellos de un sistema utópico que jamás será develado. Muy bueno. (S.S.)

Saturday, September 06, 2008

Nadja



Nadja - Thaumogenesis (Archive, archive30, 2006/2008)

Una corriente subterránea de texturas etéreas se desliza lentamente a través de los cinco primeros minutos de "Thaumogenesis." Un flujo melódico distante, mitad shoegaze, mitad sludge, se presiente. El primer tema termina así, dejando una semilla diminuta, ínfima, que germina en un instante con un enorme y estruendoso golpe de distorsión y percusión sintética. Aidan Baker y Leah Buckareff se dan, a partir de ese momento, a la tarea de hacer eco de esos primeros instantes, a destrozarlos, a obviarlos, a sublimarlos.
Es apenas obvio que tanta gente haya repudiado este disco: "Thaumogenesis" muestra a Nadja, y a todo lo que les caracteriza en el vórtice de su ciclónica génesis artística, sin concesiones ni tapujos. Sesenta y un minutos y cuarenta y tres segundos de seguimiento percusivo lento, vulgarmente provocativo y de estoico seguimiento de un tema, que requieren y exigen inmersión total del escucha en sus pantanosos parajes.
"Thaumatogenesis" está dividido en una serie de momentos en los que el dueto juega con los elementos melódicos del tema principal para generar un muro sonoro de amplitudes e intensidades variables. Desde el ambient casi droner con que deambulan durante la primera parte del disco, pasando a través de la pulsante contundencia con que avanzan hacia su mitad, hasta la hipnosis inducida por drones brillantes hacia el cierre total, Nadja conduce a través de un sinnúmero de estilos, empleando dubs, loops, vocales, delays a destiempo, enormes distorsiones, silencios secos y atmósferas inquietantes en una épica sónica difícil de equiparar. Nadja han creado en éste un disco que exige sumisión ciega y que ofrece a cambio deleítes inquietantes y fascinación pura.







Nadja - Thaumoradiance (Archive, archive44, 2008)

Como complemento a la reedición de "Thaumogenesis," Archive puso a la venta "Thaumoradiance," un disco en el que Nadja presenta versiones en vivo del tema del disco en estudio y de "Radiance of Shadows," del álbum del mismo nombre. Ambos tracks provienen de una presentación que el dueto realizó en su nativa Canadá en The Music Gallery. La idea de que Nadja logre la contundencia de sus álbumes puede hacer a más de uno desconfiar; sin embargo, la programación que Baker hace logra traducir la profundidad de los temas originales a un contexto en directo, al tiempo que ofrece a ambos músicos un campo lo suficientemente abierto para dotar de una mayor expresividad a ambas piezas.
Los dos temas se presentan en versiones considerablemente reducidas pero que sintetizan las ideas principales de las versiones originales. Las selecciones que conforman estas versiones toman los momentos de mayor contundencia y muestran el poderío con que Baker y Buckareff arremeten en contra de sus instrumentos. La organización y el control develan el minucioso trabajo invertido en cada momento, jamás dejando un instante a la improvisación.
"Radiance of Shadows" alterna en su apertura una serie de cortes y cambios de volúmen que esencialmente buscan el lucimiento de los fragmentos de obliterante distorsión. Sigue sorprendiendo, aún en vivo, la capacidad de Nadja de reunir en un esquema poderoso y preciso -basado en las formas habituales del metal, particularmente del doom- secuencias sonoras sumamente elaboradas basadas en mareas de ruido con trasfondos melódicos, parte Type O Negative, parte My Bloody Valentine. El final, con un abandono total hacia un gélido paisaje de ruido, remonta muy alto y se desvance enmedio de su fervor.
"Thaumogenesis" se presenta aquí recortada a casi la mitad -lo cual muchos agradecerán, probablemente- centrándose en los momentos más pesados pero sin necesariamente concentrarse únicamente en ellos. La virtud principal de esta versión es sin duda exhibir cuidadosamente las atmósferas llenas de texturas que fungen como marco al cerrado paso de una rítmica lenta y enorme.
Una curiosidad más en el enorme catálogo de Nadja, pero, sin duda, uno realmente deleitoso. Y casi se nos pasa mencionar el arte de portada de ambos cds, diseñado por el gran Stephen O'Malley, ofreciendo el perfecto retrato del páramo imaginario electrónico/animal que habita Nadja. (S.S.)


Robedoor - Shapeshifter Slave (Olde English Spelling Bee, OESB 13, 2008)

En relativamente poco tiempo, el dueto Robedoor pasaron de ser un gran secreto a convertirse en una de las bandas más prolíficas y cotizadas de Estados Unidos. Sorprendentemente, su incesante calendario de grabaciones no implica una falta de control de calidad; la mayor parte de sus registros ofrecen excelentes muestras de sus elevados estándares, de sus también elevados jams y de sus pesados naufragios en las aguas oscuras del drone.
En "Shapeshifter Slave," Robedoor emplean sobre todo sintetizadores análogos que dotan de una inconfundible profundidad las sendas de sus sonidos. La estrategía de combinar vocales con los cavernosos resuellos de la sintesis convulsionada, aunque prácticamente invariable en sus trabajos, no deja de provocar estremecedoras cargas de monolítico, informe y amainado ruido; como si las más violentas descargas de neurosis sónica se hubieran detenido para tomar un respiro, cobrar dimensiones portentosas y comenzar a marchar a dos kilómetros por hora. "Invisible Osiris" es buena muestra de ello; ésta, la pieza más larga de la primera cara, parece querer perderse entre imágenes contemplativas y el absorbente seguimiento de un delirio introspectivo cimentado por una lenta, apenas emergente percusión. "Condemned Descent," por su parte, resuena lejanamente a Double Leopards y a Hototogisu, con una guitarra sobrecargada, drones vocales y un drone inflexible y voraz, que parece querer culminar devorándolo todo, pero que pierde ante la inercia y deja morir su carga en un susurro. "Lifelong Illusion" es una réplica a los eternamente enormes minutos iniciales del "Careful With That Axe Eugene" del "Ummagumma." Igualmente densa y demoledora, con su paso tonal cerrado y diminuto, termina por desprenderse de su inicial melliza y optar por una serie de rasgeos casi inconéxos en guitarra, que se ven seriamente disminuídos ante la mole guardándose al fondo de los abismos. Con "Heavy Light," Robedoor cierran "Shapeshifter Slave" envueltos en una atmósfera enrarecida. Un sintetizador que no sabe si perderse entre la tiniebla o una relativa dulzura detenta un vuelo que no deja de avanzar y no para de resonar, envuelto en corrientes de confusión y decaído ensueño.
"Shapeshifter Slave," como todo buen trabajo de Robedoor, ofrece visiones, no música, misterio y sinsentido a partes iguales. Para disfrutarlo aún más, hay que cerrar los ojos y dejarlo hacer su magia sin atisbos ni razones. Como nota final, Pete Swanson -de los recién fenecidos Yellow Swans- se encuentra a cargo de la masterización.(S.S.)
Bones of Seabirds - Nihanisyati (Anathema Sound, AS02, 2008)

Más trabajos de síntesis, esta vez a cargo de Ryan McGill, alias Bones of Seabirds, quien, en tres cortes, establece una retórica aural de involuciones constantes a partir de un sintetizador. Estas andanadas de aterciopelada oscuridad son aumentadas en cada uno de los cortes por sonidos que le adhieren una dimensionalidad bastante impactante.
En "Lost In Green Fields," por ejemplo, McGill opta por dejar al fondo la presencia obliterante del potente teclado y sus secuencias, permitiendo que el centro del escenario lo ocupe la enorme distorsión de una guitarra que quiere forjar algo entre un cuadro de doom y uno de shoegaze. A pesar de que el inicio de este track es impresionante por la cantidad de sentimientos que parece querer invocar, la falta de contundencia de un armazón compositivo deviene en un solo no muy agradable, pero que constituye una de las pocas debilidades de esta efímera cinta.
"Conqueror," abriendo la cinta, con sus invocaciones a una pesadez guitarrera colorida y repetitiva forja una unión intrincada y apasionada con el sintetizador. En sus complementarios rugidos, embaten la distorsión, el drone, el ambient más espeso y la pulsión inacabable del bajeo amplificado en vivo contra amplificadores. Una sicodelia potente, oscura que culmina bellamente con el canto de una cuerda falsa que inhala y exhala siniestros alientos. (S.S.)

David Russell - All Sounds 2 (SKSK, SKSK43, 2007)

Gracias a sus más recientes trabajos en Catholic Tapes y Wagon, David Russell ha dado a conocer a mayor escala su trabajo artístico, basado en la manipulación y mezcla de una gran variedad de música, propia y ajena en un contexto muy propio y complejo. En "All Sounds 2," Russell establece lo que él mismo llama "una reacción negativa a la invasión de Irak." Masacrando sonidos, Russell pega los irreconocibles miembros bajo un misterioso reordenamiento para que se ajusten al desarrollo propio de sus temas. A veces lo hace de una forma que aparenta ser tan anárquica que el resultado, caótico e ilógico, adquiere una potenciación rarísima de extraña intencionalidad.
En "Chaos Theory," Russell malabarea una multitud de fragmentos sonidos, cambiándoles tiempos, modificando sus originales ordenamientos, introduciendo y quebrando rítmicas en una labor que aprenta ser la de un dj infernal, produciendo un sentido envuelto entre el terror del desorden y de la confusión. Otros momentos, como "Portrait: 06.12.77," a pesar de no sostener la cantidad de elementos que la primera, sí logran orquestar una atmósfera enrarecida de colapsantes, irreconcialables piezas que son unidas sin prestar el más mínimo detalle a la lejanía de sus sonidos.
Entre los radicales nueve temas que componen "All Sounds 2," aparece la dulce extrañeza de "A Coallition of the Living," la cual, mediante el uso de cuerdas arqueadas, busca dotar de una forma al inconstante delirio, y, de cierto modo muy relativo. lográndolo. Luego "Foreign Object Free," entre loops y sonidos informes, sostiene una decadencia que prácticamente elimina los elementos musicales de su composición.
Así, devaneándose entre la musicalidad y el caos, Russell brinda a sus escuchas una colección de temas radicales cuyo habitat más obvio sería el absurdo, pero que pardójicamente , ante la más simple observación, se constituyen como unidades propias, repletas de significado y torcidos deleítes. Grabado originalmente entre 2002 y 2003 y recién reeditado por SKSK, "All Sounds 2" es una de las más antiguas y esenciales evidencias del trabajo de este gran artista. (S.S.)

Friday, September 05, 2008

Area C - Haunt (Last Visible Dog, LVD 113, 2007)

Area C es una de esas rarezas de tiempos presentes que uno difícilmente puede explicarse existan. El proyecto de Erik Carlson, aquí acompañado por Jeff Knoch de Urdog, en "Haunt" basa su sonido en esos mastodontes de sintetizadores, los farfisa. Dichos órganos ofrecieron sus profundos registros a bandas como Tangerine Dream, Neu!, Cluster y Pink Floyd durante el auge de la primal electrónica progresiva hacia finales de los sesentas. No es difícil asociar, por ende, los paisajes electrónicos de estas bandas fundacionales con la gran mayoría de los intentos de bandas actuales por establecerse a partir de una serie de referencias.
Sin embargo, contra lo que pudiera preverse, ése no es el caso de "Haunt." A pesar de que prácticamente la totalidad del álbum esté repleto de las voces de este instrumento, las ideas dominantes en su trasfondo claramente le identifican como un álbum imbuído en las intencionalidades propias de su tiempo. El eje en "Haunt" es la improvisación. Incluso algunos cortes muestran fragmentos relativamente fallidas hacia sus extremos, haciendo este sacrificio basados en la necesidad de preservar un flujo temático, una constitución espontánea y fresca: Nada más lejano a la búsqueda de la absoluta perfección por medio de la innovación de los ya mencionados conjuntos.
Esto no quiere decir que la música de Area C sea deficiente de ninguna manera. Mucho más cercanos a la tradición de Jewelled Antler y de la propia disquera que edita, Last Visible Dog, el dueto presenta música con raíces bien cimentadas en imágenes cuasi-pastorales -como en el caso de la abridora "Outside the Flaming Body," donde incluso los órganos resuenan tan nostálgicos como los de algunas composiciones de Thuja- o la soleada segunda parte de "Circle Attractor" -que propone un sonido que pareciera el de Growing si se deshicieran de todo su bagaje de distorsión y pseudo-doom.
En total, "Haunt" presenta seis piezas fantasmales embotadas de los espíritus invocados por el portentoso canto del farfisa y de los tejidos de una guitarra etérea. Convocando música que fácilmente podría etiquetarse como drone -y Riley ciertamente parece resonar por momentos entre las agridulces melodías, montado en el eterno canal del gran zumbido- Area C demuestra que sus dinámicas superan dicho estadio, llevando sus temas a una complejidad de ámbitos más obviamente musicales, pero de un efecto mucho más introspectivo y delicado. (S.S.)

Wednesday, August 06, 2008

Mark Solotroff + Sshe Retina Stimulants

Excellent Manipulation of Distorted Tape Death, Part One: The Edit (Bloodlust!, B!101, 2008)

Excellent Manipulation of Distorted Tape Death, Part Two: Super Density Assemblage (Bloodlust!, B!102, 2008)

Paolo Bandera, o NG5361, y Mark Solotroff realizaron en 1996 una colaboración basada en la manipulación del ruido de cintas. El proyecto original se presentó como un set de cuatro cassettes que contenía, en cada uno de sus lados, una detallada excursión a través de la manipulación de los residuos sonoros inutilizados de cintas magnéticas.
La presente versión de este trabajo, dividida en dos cds, se trata de la edición digital del recién mencionado trabajo, aunque, en el primer caso, llamado "Excellent Manipulation of Distorted Tape Death, Part One -The Edit", las piezas originales de cuarenta y pico minutos fueron reducidas a una media de seis.
Como es de suponerse, las cintas pasan a través de un proceso de efectos que le confiere a cada track un cierto seguimiento temático. El rango sonoro se desenvuelve en la mayor parte de las piezas a través de oscuras cortinas de pantanoso ruido. A través de sus ocho piezas, una serie de dinámicas inhumanas se libera de la ignominia de la cinta y se convierte en el pulso que alimenta las tenebrosas maquinaciones de Solotroff Bandera. A su paso, esta manipulación cruza por sendas vibrantes de dinámicas casi nulas ("Commercial Imperatives"), obliteraciones inescapables ("Unambiguous Containment"), y momentos de confusión sónica total en un espectro vasto, como el sangrado inacabable de una informe masa de sonidos imposibles de conjugar ("Fluid Outlets").
El dueto escapa aquí totalmente de los trucos habituales del noise, pero sin dejar de hacerle referencias. No hay catársis. No hay furia ni contención. Sólo el flujo inacabable de lo que no debería, cobrando forma conforme avanza y crece. Obviamente, huelga decir que este trabajo se trata de una selección. Sin embargo, quizás el absoluto exceso de la primera versión haya sido relativamente aliviado por esta versión más puntual, consistente y, sobre todo, posible de escuchar en su totalidad sin tener que reservarlo para unas vacaciones.
La segunda parte de este trabajo, "Super Density Assemblage", como su nombre lo indica, contiene las superposiciones de una selección de momentos particularmente oscuros de los trabajos originales. La primera edición sigue la tónica del primer disco, con fluctuaciones lentas y una sorpredente caída que permite observar con cuidado el metódico, frío proceder de esta concienzuda manipulación de ruido. La segunda pieza sube el tono furtivamente, con amenazantes descargas de ruido que emergen como tormentas y que recuerdan algunos de los mejores momentos de Hive Mind o de Hum of the Druid. Sin duda, ésta es la mejor pieza de la colección, un auténtico desafío a los sonidos nocturnos y a la pesadez ruidística.
En total, "Super Density Assemblage" se trata de dos piezas extensas basadas en el deslave de un ruido que no puede quedarse en paz jamás, que a pesar de su constancia, jamás deja de metamorfosearse y de adquirir presencia, aún inadvertidamente.
Estos dos trabajos, de una forma muy peculiar, buscan retomar el pasado mediante su actualización. La inicial manipulación a cargo de Solotroff ha vuelto a ser deconstruída por la visión sintética de Bandera, ofreciendo un producto absolutamente nuevo que no depende de sus antecesores para validarse. (S.S.)
Eyes and Arms of Smoke - An Ancient Silence Reborn (Rampart, s/n, 2008)

Afortunadamente, hace apenas un par de meses Eyes and Arms of Smoke decidieron hacer un mini-tour por los Estados Unidos, durante el cual presentaron su más reciente trabajo, "An Ancient Silence Reborn." Para quienes hayan tenido la fortuna de escuchar alguno de sus oscuros trabajos previos no será sorpresa saber que, nuevamente, esta cinta presenta material que difícilmente podría entenderse como parte de una trayectoria sonora lineal. La única constante en la discografía de esta banda es el seguimiento firme de la apertura formal. En este caso, incluso la instrumentación se ha diversificado para cubrir el extenso mapa de posibilidades que ofrecen sus dos jams.
El primero de éstos es una pieza lenta de carácter ritualista, con una flauta acompañando suavemente un apacible y profundo vaivén instrumental que culmina en una totalmente inesperada interpretación vocal. Hacia su final, la atmósfera convocada por esta pieza, libre y ensoñada, hace suponer que esta música fue arrancada de otros tiempos. Resulta casi imposible pensar en un grupo de artistas que, en los momentos presentes, pudiera crear música así de apasionada e inocente.
Basada sobre todo en la viola y la guitarra, la segunda cara comienza con una serie de ejecuciones inconexas. Tras algún tiempo, las voces de cada instrumento van haciendo cada instante sonar más articulado hasta que de sus concordancias hacen surgir ambientes dulces, bellamente detallados, y que basan gran parte de su fuerza en los iluminados drones de cuerdas arqueadas y el rugido amainado de una guitarra. Hacia el final, nuevamente, crean de este tema de neo-sicodelia, una preciosa canción llena de brillos solares y poesía. Otro gran secreto a voces. Que no tarde mucho el siguiente.(S.S.)
Bottom Dweller - Found In Trash (Tapewom Tapes, TW-42, 2008)

Mal vibroso, hostil, infernal, "Found In Trash" de Bottom Dweller exhibe las displicencias del ruido con un marco vibrante de tonos graves aplastantes y la recurrencia infernal de efectos atrapados en el remolino de la saturación. La pieza central de la oscura y enérgica primera cara es una anárquica acometida contra brillantes sonidos metálicos amplificados y puestos a pelear contra aquella mole de maquinaria electrónica. La segunda cara es mucho más estertórea, con una aproximación sónica que va reptando sigilosa contra los inconstantes muros de pulsos graves y los murmullos de sintetizadores replicando faunas nocturnas. Una pieza bella y declaradamente opuesta a su predecesora en su cuidadoso proceder. Nuevamente Bottom Dweller actualiza su esporádico catálogo con un gran trabajo de ruido nocturno, lleno de pesadumbre y acidez. (S.S.)
Warmth - Paradise Found In Dirt (Abandon Ship Records, ASR031, 2008)

Steev Thompson últimamente se ha mostrado cada vez más selectivo con su trabajo. Su más reciente cinta, "Paradise Found In Dirt", muestra una progresión enorme con respecto a algunos de los más recientes trabajos de Warmth, recuperando el espíritu de materialismo sonoro que exploró tan a profundidad en Roxanne Jean Polise, pero haciéndolo crecer aún más gracias a un muy desarrollado sentido de conclusión. Ahora, las piezas de Warmth difícilmente cierran en una obvia escalada de tonos. La primera pieza de este trabajo ofrece una de esas, tan comúnes en su trabajo, hipnóticas zambullidas en los confines de las pesadillas. Sin recluirse en el drone, ni perderse en la saturación, Steev sigue un cauce torcido -pero de un flujo siempre constante- que hace del horror ensueño y del dolor claridad.
La segunda es una pieza dedicada a la sublimación. Los rugidos de bajos en plenos orgasmos de monotonalismo y las pulsiones de gravedad enormes chocan con el aplastante peso de teclas estancadas hasta el fondo en sí mismas. Pero lo que en un momento es relámpago y furia emerge luego colosal y finalmente se convierte en música lejana, reverberando, buscando ecos e inevitablemente, cayendo. Una de las más bellas crónicas de la desintegración que Warmth ha ofrecido recientemente, "Paradise Found In Dirt" ve aquí a Alisha Cole aliarse a Thompson aportando espacio y soporte suficientes para crear situaciones aún más complejas que usualmente. (S.S.)
Evan Miller/Changeling (Callow God, CG051, 2008)

Persistiendo en el intento de dotar de dimensiones divergentes a la erosionada escena del tape culture presente, Callow God ofrece en un split a cargo de Evan Miller y Changelling una nueva exploración en la vertiente de los sonidos introspectivos.
El lado correspondiente a Evan Miller, llamado "Blue Shadow: Snow No.1", es una fascinante y bella exploración de atmósferas suaves, parte expresividad krautrocker, parte introspección etérea. Durante su vuelo, esta delicada y misteriosa pieza mantiene la densidad y la abrasión al mínimo, dejando aflorar el ensueño. Basada en momentos, la pieza de Miller conlleva impresiones delicadas y naturalistas con un borde que no deja de resonar amenazante, ominoso muy en el fondo.
Changeling, por su parte, ofrecen otra cara de la misma moneda. La música que Roy Tatum crea es bella y tranquilizante sin caer en la complascencia. Básicamente generada a partir de un loop de un dulce fraseo en guitarras, el fondo sobre el cual "In Waiting" se desenvuelve puede resonar a los viajes sónicos de Windy & Carl o a un Growing no tan abrumador. Lo demás son matices lentos y mesurados que sólo sirven para envolver aún un poco más al escucha en esas vegetaciones lejanas de sonido. (S.S.)
Andrew Coltrane & Steve Kenney - Beast In The Basement (Hermitage Tapes, s/n, 2008)

Desde su inicio, "Beast in the Basement" se siente diferente, poderoso, constante. Y así es. Este trabajo conjunto entre Andrew Coltrane y Steve Kenney -de Demons- es una jungla de ondas entrelazadas en un caótico laberinto de formas, disparadas y controladas mediante sintetizadores análogos y medios electrónicos. Kenney agrega al infierno de pulsiones, el eterno crecer y desbordarse del tape delay.
El primer track, el cual abarca toda la primera cara de "Beast in the Basement" ve a una debacle de pulsos frenéticos corriendo entre las paredes de ruido que Coltrane modula y retroalimenta; el caos de las distorsiones gigantescas vuelto vistoso entre los brillos de un sintetizador que busca perder el control. Caos absoluto lleno de texturas y colisiones en una batalla incesante entre los designios propios y la fuerza del azar. La segunda cara de esta cinta ofrece tres sesiones de improvisación que van por una vertiente similar: obliteración sensorial y sicóticos cambios de densidad, la última haciendo ecos de alguna pieza de Demons. Un gran trabajo. (S.S.)