Friday, November 27, 2009



Kevin Drumm - Impish Tyrant (Dagda, Dagda 001, 2009)

Regresemos un poco en el tiempo. Antes de la serie imperial -esos dos, por derecho propio, fascinantes trabajos que han simbolizado su presente resurrección-, Kevin Drumm era considerado a lo ancho y largo del mundo uno de los maestros del ruidismo más extensamente brutal. Con un sentido prístino para detectar la rítmica oculta tras las murallas de sonido, Drumm confeccionó trabajos esenciales de noise. En 2004, un par de años tras la edición del mastodonte sonoro que es "Sheer Hellish Miasma," surge "Impish Tyrant" en Spite en una edición de apenas 50 copias. Ahora con la fundación de su propia disquera, Dagda, resurge afortunadamente este trabajo a un nivel más asequible.
Los primeros dos cortes de "Impish Tyrant" están llenos de imprecisiones guitarreras, mezcla de noise y metal. En el primero, golpeteos con plumillas a velocidades vertiginosas se combinan con los espasmos de la electrónica. El segundo es un negro charco de feedback manando sin cesar. Los bordes aserrados de esta madeja de distorsión van poco a poco cerrándose sobre las montañas de gis. Ambos son buenos. Pero apenas son el preámbulo a la locura por venir.
Conjuntando estos abismos de distorsión con recortes insospechados, delirantes mutilaciones de sampleos, hirientes chirridos, descargas de ruido blanco degolladas y otras linduras, Kevin Drumm hace de este corte muestra de cuán furiosamente espasmódico puede llegar a ser el ruido. Sin quedarse corto de la portentosa sombra de gente como Kazumoto Endo, este ruidista lleva sus visiones del sonido a un extremo sicótico de velocidad y dinámica con un perfecto entendimiento de la dimensionalidad del sonido. Un drone se apodera paulatinamente e imperceptiblemente del plano central, mientras las furiosas descargas de ruido se suceden unas a otras. Todo se convierte en embotamiento. Todo se convierte en locura y obliteración sensorial. Y así cierra. Sencillamente impactante. (S.S.)

Vikki Jackman - Of Beauty Reminiscing (Faraway Press, FP09, 2007)

Vikki Jackman en "Of Beauty Reminiscing" crea un disco de musitaciones incorpóreas, repleto de una dulzura perfectamente delineada. Mientras una serie de frágiles sombras fantasmales corre en el fondo a través de sonidos henchidos de reverberación, se cimienta una distancia turbia y amenazante. Ante ella surge una armonía casi pictórica en un piano que coincide en la búsqueda del éter. Hay caídas en lagunas oscuras. Hay niebla a veces también. Pero sobre todo está la persistencia de un intento de representación de un momento lejano. Son líneas difíciles de trazar. Pero son conducentes. Y bellas. "Trapped in Whitenesses" es pues pura romantización sin palabras.
En "And Then a Blue Sky Overhead," la profusión se diluye dejando el lugar casi exclusivamente al piano, que destiende cuidadosamente nota tras nota de nostalgia. Sólo una serie de misteriosos sonidos recogidos de manipulaciones de objetos se atreve a enfrentársele. Quizás algunas notas que colaboran en su lenta desintegración. La plenitud de lo inminente se conforma. Pero lo inminente nunca llega; sólo queda este mágico preludio.
Dos cortes de belleza imperecedera enfundados en un estuche a la Faraway Press con un borde/inserto autografiado. (S.S.)

Thursday, November 26, 2009

R.I.P. JOE PAPA

(Paul Lemos, Chris Moriarty, Joe Papa)

Tristemente, ayer, precisamente apenas un par de horas después de recibir "Shanked and Slithering" por correo, me enteré que Joe Papa, legendario integrante de la legendaria y excelente banda Controlled Bleeding había fallecido durante la noche anterior, víctima de un paro cardiaco.

Quisiera con estas breves líneas rendir homenaje a este gran artífice de la contracultura, que hoy se reúne con su excompañero Chris Moriarty, fallecido el año pasado.

Descanse en paz.

Astro - Personal Morning Mists (Scrotum Records, hode # 143, 2009)

Hiroshi Hasegawa es un maestro. Este ex-integrante de los míticos C.C.C.C. es capaz de crear fascinantes desplieges de imágenes sónicas perfectas entre la más absoluta abstracción. "Personal Morning Mists," originalmente producida en 1999, es una cautivadora pieza que se devanea entre lo etéreo y lo abrasivo, dándole a cada instante un aura de ensoñación difícil de escapar. Introspectivo y pesado, cada instante de esta pieza va afirmándose con una envolvencia casi sórdida. Densas nieblas elementales se cuelan a través de cada resquicio inundando la percepción entre sus cambios de fluidez y movimientos. La luz casi no pasa por aquí. Solamente pueden presentirse las amenazantes figuras.
"Spontaneous Night Dust" es una absurda, enorme pared de graves sintéticos que ríspidos, pero discretos, yacen inicialmente en el fondo, orillados por una pared de convulsiones analógicas. Místico y fascinante, cada instante va adquiriendo los consabidos tonos espaciales de Astro, coloreando la eterna noche mientras el grave muro se hace cada vez más evidente, hasta cobrar una forma casi dinámica. Poco dura esto y Hasegawa vuelve a sumirse en su nocturna entropía sintetizada, sólo para dejarla crecer hasta que parece estar a punto de desbordarse.
Otro excelente sueño sónico de Astro y una fantástica adición más al infalible acervo de Scrotum Records. (S.S.)

Monday, November 16, 2009

The Nevari Butchers - Shatter All Organized Activities (Hanson Records, HN215, 2009)

The Nevari Butchers es el proyecto que Aaron Dilloway formó durante su estancia en Nepal por allá de 2005 con quien él mismo llamara "mi único amigo interesado en el ruido." Este proyecto , obviamente sin la adición de Ram Maharjan, ha tenido apenas actividad muy esporádica, tanto de manera discográfica, como en directo, habiendo sobresalido su presentación en el No Fun de 2008 con Hans Buetow y Greh Holger como parte de la alineación. Su actual encarnación presenta, igualmente, una alineación sobresaliente, con Wyatt Howland de los demenciales Skin Graft y Mick Travis emergiendo en apoyo de Dilloway.
En "Shatter All Organized Activities," su nueva cinta en Hanson Records, The Nevari Butchers se sostienen donde Dilloway abandonó un tanto la brutalidad (mientras comenzaba a trabajar en esferas relativamente más cercanas al arte sonoro). El comienzo del primer corte se siente así; corrosivo, industrial en pleno, inyectado de una rítmica maquinera pesada y recalcitrante. Pero claro, esto es apenas el principio; toda evolución en este orbe sónico debe tender hacia la descomposición. Las frecuencias que conducen al final de la cinta están tan torcidas entre sí y presentan formas que han visto tales mutaciones que luchan por hacerse presentes al grado que se bloquean unas a otras. Hacia el final todo vibra entre herrumbre, silencios, síncopes y distorsión extrema.
La segunda cara nuevamente se forja a partir de un ritmo maquinero, mecánico, constante como un engranaje. El movimiento de éste, cada vez más distorsionado, oblitera los lentos espasmos de electrónica que el trío ejecuta. Los conductos van cerrándose hacia un caos cada vez más descompuesto. La rítmica se convierte en un resuello. A punto de finalizar, regulando la distorsión, Dilloway cínicamente permite ver sus herramientas al descubierto; el loop de una voz femenina, girando interminablemente, dando díametro al eje sobre el cual el motórico ritmo gira.
Pesado, descompuesto, hipnótico, el sonido de The Nevari Butchers recaptura la violencia que caracterizaba el sonido de Dilloway de una forma espontánea. La adición del salvaje Howland sólo hace de este proyecto uno cada vez más tóxico y genial. Brutal. Ya hace falta un documento definitivo, en larga duración de este proyecto. (S.S.)

Sunday, November 15, 2009


Andrew Chalk - Goldfall (Faraway Press, FP 06, 2006)

La carrera de Andrew Chalk comienza en 1985 con el legendario proyecto de culto Ferial Confine. Aún desde estos primigenios momentos, Chalk consiguió sentar bases con sus emblemáticas representaciones de temas ambientales, las cuales se caracterizarían por la tangibilidad de su sonido, asì como por su riqueza elemental. Durante los 24 años que se ha extendido su carrera, este músico ha tomado un papel central en la escena subterránea gracias a sus consitentemente afortunados proyectos y a la calidad y al alcance de sus colaboraciones con figuras icónicas del submundo sonoro como Organum, The New Blockaders y Vortex Campaign, así como por sus constantes apariciones como parte formal de los grupos Mirror y Ora.
Curiosamente, no es sino hasta la década presente que la carrera de Chalk ha vivido algunos de sus momentos más prolíficos, constituyendo, durante la primera mitad de ésta, la fascinante discografía de Mirror junto a Christoph Heeman y Andreas Martin, para posteriormente, con la disolución de este grupo, construir una enigmática serie de grabaciones solistas, cuya mayoría, han aparecido en su propia disquera, Faraway Press, la cual se ha dedicado exclusivamente a producir sus propios trabajos, o bien los de su colaboradora Vikki Jackman (quien por cierto ya ha producido un par de trabajos que realmente vale la pena explorar).
Precisamente con Jackman, Chalk graba "Goldfall," un bellísimo delirio sonoro dividido en dos partes sin título. Tomando forma a partir de la potencia que brinda la persistencia -valdría la pena recordar el "Thursday Afternoon" de Eno como referencia, Chalk consigue crear en estos dos cortes un trabajo de características oníricas y visuales que a través de su paso, terso y delicado, convierte al tiempo en ambrosía y a las imágenes en momentos.
El movimiento del primer corte es minucioso; cuidando cada uno de los pasos que da el circular flujo tonal, Chalk y Jackman permiten que la magia se realice en esos instantes contemplativos que siguen al lapso entre una y otra nota. Los delicados brotes de reverberación y sustain que cobran forma, emergen como sombras que guardan cada una de los difusas figuras que las pinceladas sónicas perfilan hacia la desintegración. Conforme el movimiento se intensifica, una cada vez más sostenida cadencia merma un poco el aura de embeleso. Pero la cuidadosa e instintiva secuencia provee de un balance que, permitiendo la cercanía y la lejanía alternativamente, retrae, embarga, nubla y desintegra sin cuártel cualquier traza de obviedad.
El segundo corte muestra la reversa de este tema, volviendo a contar la historia que había contado el primer tema, pero haciendo que el efecto le dé una suspensión aún más fantasmal a cada delicado movimiento. Cada vez más flujo hacia una cada vez más perfecta inmanencia.
En "Goldfall" no hay nada que entender. No hay nada que contextualizar. Sólo existen en sus doradas cascadas de sonido susurros de lejanía nostálgica, de riqueza imaginativa, de sueños.
Editado originalmente por la misma Faraway Press en formato de lp limitado a 300 copias, la presente edición de "Goldfall," en cd, viene acompañada de un inserto autografiado por Jackman y Chalk y con una cubierta tipo mini-lp de factura casera. (S.S.)

Saturday, November 14, 2009


The Haters - The Haters, In the Shade of Fire (Hanson Records, HN206. 2009)

"Caigo en pedazos cada vez que escucho el sonido de cristal rompiéndose. El sonido del fuego calienta mi corazón. Me siento profundamente conmovido cada vez que escucho un choque de autos."

Éstas son algunas de las palabras que acompañan la re-edición del clásico primer lp de The Haters, "The Haters, In the Shade of Fire," puesto a la venta este año por Hanson Records. Quien aún no lo sepa, probablemente se sorprenderá al saber que G. X. Jupitter Larsen, además de ser uno de los noiseros contemporáneos más constantemente fascinantes, es también un gran artista visual, videoasta, performancero, además de un escritor más que competente. Una de las carácteristicas de trabajos como éste o "Death Defying Sickness" -por mencionar alguno- es la búsqueda por un equilibrio que dé sentido a su trabajo con respecto al ideario fantástico que conjuga con sus palabras. "El machacante, vibrante murmullo de la entropía me es agradablemente intoxicante. El ruido es placentero. El caos es reconfortante." escribe Larsen, y con la atemorizante reunión de sonidos que concatena en "The Haters, In the Shade of Fire," parece estar representado, con exactitud, este sentir.
Cada uno de los cortes de este trabajo toma por origen sonidos de maquinaria, fuego, colisiones y explosiones entre otros muchos ruidos, algunos imposibles de distinguir. Jupitter convierte cada uno de estos funestos símbolos auditivos en una masa de ruido de un sentir orgánico ineludible y de una cualidad formal cerrada. "Gsalm," en su convulsivo y repetitivo andar, reúne el poder del sonido de disparos convertidos en grisáceas percusiones que se ven intervenidos por la musicalidad de la repetición del sonido de un vidrio estrellándose. "Explosions 3," como lo indica su nombre, es un tema formulado exclusivamente a partir del reciclaje de sonidos de explosiones. Siendo las detonaciones el único remanente de una rítmica definida. "Bebas" y "Thuch" parten del empleo de sonidos metálicos vueltos laberintos de golpes, de mecanismos en funcionamiento, en una ausencia casi absoluta de musicalidad: ruido industrial como jamás pudieron hacerlo los propios industriales.
En buena medida, "The Haters, In the Shade of Fire" puede entenderse como una suerte de ideario primigenio de la carrera ruidística de Jupitter Larsen. Esta colección documenta con precisión su reorganización de los remanentes de sonido desprendidos del contexto de la modernidad y reinsertados a una dinámica creativa que, sin compromisos y con un gran carácter imaginativo, busca extrañarse de las obviedades de la musicalidad, centrándose en la potenciación del sonido crudo y portentoso. (S.S.)

Víctor Morales - Overexcited (Baalte, s/n, 2009)

Víctor Morales en "Overexcited," echa mano de la abusiva edición que caracteriza al plunderphonics para crear un trabajo que toma por base la descomposición y la fractura de otros trabajos sonoros. Recogiendo fragmentos de canciones de corte primordialmente comercial (disco, house, salsa) y discursos de presentadores de radio en diversos idiomas, Víctor realinea, descompone, fracciona y soprepone cada uno de estos diminutos elementos en combinaciones dictadas por una lógica efímera y mutante, configurando un sistema donde el absurdo y la referencialidad son los elementos principales.
En sus ediciones, Morales libera la radicalidad de su antidiscurso mediante el empleo de herramientas de edición, tales como constantes paneos que brotan casi aleatoriamente por cada posición posible, así como reversas y cambios de tono que buscan despojar a -o quizás hacer burla de- la parte disecada aún más con respecto a su degradada identidad.
En total, "Overexcited" contiene ocho cortes, los cuales corren como uno solo y cuya duración apenas se extiende sobre los diez minutos, lo cual realmente es suficiente para la licuadora cerebral que conjugan sus frenéticas manipulaciones. Editado por la joven disquera española Baalte con arte perfectamente complementario. (S.S.)

Friday, November 06, 2009


Klinikal Skum - Chosen Powerless (Expectorant Recordings, EXP005, 2009)

Klinikal Skum es el proyecto "autoterapeútico" de Ryan Oppermann, mejor conocido por su trabajo como Redrot. Lo más inmediatamente notorio de "Chosen Powerless," su más reciente trabajo, es su casi total alejamiento del power electronics, optando, en vez de ello, por un sonido orgánico muy completo y pesado, pero, sobre todo, sumamente minimal. Las cinco escenas, descritas por el mismo Oppermann como "five succesful autotherapeutic sessions," evocan un letargo sensorial, una caústica inmersión a los abismos del horror sónico, donde los sentidos yacen adormecidos por la ciega, absorta linealidad de los espesos drones.
"Adherence to Psychosis," por ejemplo, es una perturbadora secuencia de imágenes industriales, donde una obliterante secuencia de sintetizadores va conduciendo sección tras sección de polvo en forma de ruido, drones y vibrantes descargas de síntesis. "Do Not Forget" es una caída en picada en una densa niebla sónica, donde los drones permanecen inamovibles en su tensa inmanencia, lo mismo contemplativos que aterradores.
Cada uno de los temas es sostenido por el marco conceptual que ofrecen unas cuantas palabras respecto a alguna característica de la esquizofrenia. Éstas son posicionadas como introducción a cada uno de los cortes, siendo más o menos una alusión sonora directa al empleo de vocales del primer SPK, con su retórica fría y clínica incorporándose al caudal de la ponzoña sonora. Un gran documento del sonido industrial, poderoso y enérgico, que logra posicionar todo su peso en una inmanencia enferma y paróxica sin debilitar su fuerza en lo más mínimo. (S.S.)

Saturday, September 26, 2009

Screwtape – Fist of the Sun (Solar Anus, Solar Anus 1, 2009)

La primordial fuente de inspiración de Andrew McIntosh parece ser el sol, aunque no desde una perspectiva de declarada admiración. Las inclemencias del astro sobre las tierras australianas en tiempos recientes parecen nutrir el trabajo de McIntosh como Screwtape a un grado absoluto. “Fist of the Sun” es una cinta lenta y vibrante repleta de representaciones sonoras de la abrasión y el disgusto ante el calor más extremo. Los cinco temas que componen este trabajo están dedicados precisamente a la ola de calor que azotó algunas regiones de Melbourne a principios de este año, según hace notar McIntosh, la más cruenta y elongada ola de calor desde los años treintas.
Los sonidos son así: secos, circundantes pero con un sentido de dinámica aletargada, angustiosa, agonizante. “Oppressive Night II” es así de árida y consistente, sin mediación alguna, sonidos estertóreos, maquineros. “Fourty Plus” y “The Encroaching Heat” son abrasión y muerte lenta, el ruido borboteante de pieles henchidas bajo la violencia del astro padre.
De composición relativamente austera, los sonidos que se registran en “Fist of the Sun” están basados en el empleo compulsivo de sintetizadores y procesadores. Las dinámicas son lo de menos; aquí lo que más cuenta es el aterrador despliegue de infexibles formas que se sostienen implacables a discreción. (S.S.)
v/a - Pardon Me for Barging in Like This... : M Squared Rare Recordings 1979-1983 (Vinyl On Demand, VOD62, 2009)

Con la caja dedicada a la disquera australiana M Squared, Vinyl On Demand prosigue con su incesante búsqueda de la quintaesencia de la nostalgia audiofila. Esta ridículamente lujosa caja, como ya es costumbre, contradice en buena medida el inicial presupuesto de simplicidad de las más de bandas reunidas, como si se tratara de formalizarlas en una suerte de canon de la esotérica sónica.
"Pardon Me for Barging in Like This" está compuesta por cinco lps, de los cuales los primeros cuatro son correspondientes respectivamente a Scattered Order, Patrick Gibson/The Systematics, The Makers of the Dead Travel Fast y A Cloakroom Assembly. El quinto lp, titulado "Selection: Your Company's Logo Here," se trata de un compilado que incluye cortes no publicados y rarezas de estos, ya de por sí raros, conjuntos australianos. Además de los ya mencionados combos y artistas, pueden encontrarse cortes de Prod, East End Butchers, Shane Fahey y varios proyectos más relativos al prolífico Patrick Gibson. Asimismo, se incluye un enorme booklet de 12 pulgadas y 16 páginas, el cual contiene arte orginal de banda y disquera, fotos, flyers y notas por y acerca de la mayoría de los protagonistas de esta historia. La versión para suscriptores incluye además una playera y "What We Did in the Evenings,"un 10" que recoge el inédito set en directo que The Systematics ofrecieron abriendo para The Cure en 1981 en Sídney.
De modo similar a lo hecho por la Vinyl On Demand con "The Insane Box," la cual reúne una selección de actos relativos a la disquera Insane, "Pardon Me for Barging in Like This" recoge un muestreo de la significación que la disquera M-Squared Recordings, fundada por John Blades en 1980, tuvo como vehículo de una sección significativa del underground australiano. La música contenida aquí, irónicamente siendo apenas una muestra limitada con todo y sus 5 lps, puede ofrecer una vaga, aunque sumamente afortunada, idea de la profundidad y diversidad de la escena de un país que vio nacer a SPK, Birthday Party, Foetus y Severed Heads entre otros.
¿Qué atracciones pueden guardar para el experimentado escucha contemporáneo estos atisbos a una compulsiva nostalgia ajena? Para empezar, está el hecho de que la música contenida en “Rare Recordings” fue concebida en una época tanto menos imbuída en el cinismo; un momento en el cual la creación musical independiente podía devanear entre quedarse en la esfera de la composición pop o la de la experimentación y el avantgarde. Por ello mismo, a mis oídos, la genuina y hasta relativamente ingenua música de estas bandas es tan impactante; cortes como “Hydrobes” de Patrick Gibson & The Systematics, o “Jacinto” de The Makers of the Dead Travel Fast resuenan con todo su poderío diversificante como algo ausente de la noción del tiempo, algo que ha escapado a las garras de lo efímero; resuenan a un amor por la creación artística que no conoce límites y que puede darse el lujo de llegar lejos sin caer en espejismos de radicalidad.
Por otra parte, está el hecho de que la nutrida colección de sonidos encapsulada en esta caja es absurdamente contrastante, no sólo entre las distintas agrupaciones, en algunos casos incluso en el registro de una misma banda. “Tsk! Not Another Bloody World!” de Patrick Gibson & The Systematics, por ejemplo, varía entre uno y otro corte, del bordeo con lo progresivo de “5/4 Fisted Tales of the Holy Trinity,” hasta el empleo de sampleos dirigidos hacia la épica cuasi-dadaísta de “The Master Plan Ain’t Worth It,” bien pudiendo rivalizar en cualidades con algunas grabaciones ochenteras de Nurse With Wound. Los cortes de The Makers of the Dead Travel Fast a veces suenan tan poderosos como si se trataran de las inflexiones de una banda punk, pero salpicada de la visión creativa de Tuxedo Moon (como en los casos de “Vexing Questions,” “Broken Down Mission” por ejemplo, o “Everyone a Winner” con luces de cabaret incluídas), otras como una banda de línea absolutamente experimental, removida de cualquier noción regular de melodía o buen gusto (“Sea Heads 1” y “Sea Heads 2” son claros ejemplos). A Cloakroom Assembly, a pesar de las atmósferas oscuras y los arreglos en bajo de los que por momentos se deja acompañar, no puede encubrir la naturaleza fría de minimal synth que permea por cada uno de los secos compases de su fórmula en cortes como “Drolling Rolling” o “Tom Salted.” Y por esa inicial impresión de austeridad instrumental es que cortes tan logrados como los ensoñados y elípticos“Retreat 1.11” o “Last Tuesday Night” no puedan menos que sorprender, o incluso embelesar.
El problema para el coleccionista radical será siempre el mismo: Vinyl On Demand difícilmente ofrece grabaciones completas. En el caso de “Rare Recordings,” como su propio nombre lo subraya, no se trata más que de la reunión de materiales de archivo abandonados hace mucho. Probablemente de otro modo, mucho de este material no hubiera visto la luz nunca de nuevo. En general, esto es suficiente valía para mí; no todos los días se encuentra uno con música tan propositiva cuya relevancia supere la del anaquel de los clásicos, exigiendo constante atención y cercanía gracias simplemente a su pasmosa calidad. (S.S.)

Tuesday, September 22, 2009


Sewer Election - Kassettmusik (iDEAL recordings, ideal058, 2008)

Desde mi muy personal punto de vista, una de las pocas -se pueden contar con una mano- bandas de harsh noise de la actualidad que realmente está a la altura de sus predecesoras es la sueca Sewer Election, operada por el prolífico Dan Johansson. Sin embargo, del mismo modo que sus antecesores más logrados en algún u otro momento, Sewer Election ha ido evidenciando que tiene problemas centrándose en un campo sonoro tan estrecho; a últimas fechas, se le ha podido escuchar introduciendo elementos menos estridentes en su anteriormente perfectamente delimitado campo sonoro.
Esto parece haber minado un tanto su reputación -tan difícil de sostener en el epicentro del radicalismo que es el harsh noise. Esto es evidente al escuchar comentarios acerca de su nuevo larga duración, el cd "Kassetmusik" para iDEAL Recordings. Este trabajo contiene un sólo tema que, bordeando en los 42 minutos, encuentra sus cimientos en el minucioso seguimiento de loops y que, así, marca un giro total en la dinámica de Sewer Election. Los circuitos establecidos son ariscos, cubiertos de herrumbre sónica, faltos de brillo. Sus puntos de corte no están atenuados de ningún modo; cada órbita es un "click" inescapable, como de un disco rayado o como de una máquina oxidada.
Tras el comienzo, que repulsivamente recoge las arcadas de un hombre, Sewer Election se encarga de deshumanizar de una forma radical el ambiente. Hacia los 25 minutos parece ser que ha sido maquinaria la que ha tomado el control del audio, volcándose por una parte a producir sonidos instrínsecamente atonales -inténsamente graves y físicos- y por otra a recurrir a las incidencias de un paisaje sonoro árido cuyo único alivio llegan a ser ocasionales zumbidos.
Pero, realmente no hay mucho de que preocuparse, Sewer Election aquí no incurre en las fallas tan comúnes de los electroacústicos, estilizando algo que debería ser áspero; "Kassettmusik" es un trabajo feo, desagradable e incómodo. Durante el total de su duración, aún intentando evitar ponerle atención, hay algo tan oscuro, tan adverso en la naturaleza de sus sonidos, que es difícil no voltear con desagrado a preguntarse qué son todos esos malditos ruidos, esas frecuencias bajas que se cuelan por tu columna y te hacen añicos los vervios. Una visión muy interesante del ruido, una que recurre a patrones no tan bien instaurados y que intenta generar y explorar territorios supra-acústicos que son igualmente radicales aunque mucho menos explorados. A escucharse fuerte. (S.S.)
Crank Sturgeon/Sterile Garden (Zuiveringliederen, RzQ ufE, 2009)

Crank Sturgeon representa uno de los aspectos menos conocidos del noise; desde 1992, el proyecto de Matt Anderson sigue un camino parecido al de ruidistas como Tarantism, haciendo empleo del ruido como un pastiche acústico continuo y autosuficiente. Sus creaciones ruidísticas son sorprendentemente intrincadas. Éstas generalmente se componen de múltiples series de sonidos corriendo disparadas mientras van alternándose entre paneos e intermitentes intromisiones. Asimismo, casi todos los sonidos se advierten producidos en directo por el mismo tipo de herramientas: micrófonos de contacto, latas, feedback, piezas de metal y ocasionales vocales. El proceso implica la concatenación y un seguimiento instintivo, frenético.
La lógica sonora de Crank Sturgeon opera como una serie de aparentemente erráticas yuxtaposiciones acústicas, casi todas originadas por estas muestras sonoras. En "CRaNk For PRATT - PaRt WoN" hay un buen testimonio de este quehacer artístico, lleno de vitalidad y fuerza, gracias al cual Anderson consigue llevar sus visiones de dadaísmo aural hasta sus extremos más delirantes. Noise que podrían gustar tanto a los seguidores de Irr. App. (Ext.) como a los asiduos a Macronympha.
Por su parte, Sterile Garden, alias de Jacob Deraadt, ofrece sus propias visiones disruptoras de lógicas convencionales. Su base sónica, proveniente de sampleos, forma un torcido y discontinuo trazo que se ve interrumpido por cortes y concatenaciones poco convencionales. Los sampleos que Deraadt introduce mediante el correr de cintas son modificados físicamente por la manipulación de cassettes, como denotan los chirriantes gemidos de las cintas avanzando y siendo abruptamente detenidas. El cuadro producido es uno en que múltiples universos de sonido se reúnen bajo la misma rúbrica de segmentos entrecortados y despojados de su primera identidad, sofocados por una inmersión en una colectividad anónima y obliterante. Este corte es mucho más cercano a la experimentación pura que al noise o alguna forma claramente delineada, por lo mismo, dista mucho de ser perfecta, pero sí logra en buena manera hacer revivir ese elemento transgresor que recientemente parece estar tan durmiente. (S.S.)

Friday, August 21, 2009




Dave Phillips - Frogs Rain (Scrotum Records, Hode 149, 2009)

Dave Phillips es parte de Schimpfluch-Gruppe, un colectivo que habita algunas de las regiones más oscuras del underground y que, en las más de las veces, toma su materia prima sónica de sonidos producidos por acústica directa, usualmente relativa al abuso físico de su propio cuerpo. Sin embargo, aquel lado de su trabajo, no es el único; Phillips además se ha visto involucrado en tiempos recientes en el costantemente ignorado campo de las grabaciones de campo, como en el caso de "Frogs Rain" cdr doble para la alemana Scrotum Records.
En "Frogs Rain," Phillips emplea sonidos tomados de parajes como Tailandia, Vietnam y Suiza y los une, ensamblándolos y generando a partir de sus propiedades naturales eventuales concatenaciones. Ambas grabaciones están diseñadas como un ejercicio en cuadrofonía, en el cual cada uno de los discos corre como complemento al anterior ejecutando imágenes sonoras totalmente independientes aunque complementarias.
La obviedad del título bordea en lo sardónico; un disco reúne grabaciones de lluvias y el otro sonidos emitidos por ranas. Extrañamente y sorprendentemente, de manera similar a lo presentado por Christian Galarreta en su conferencia acerca del reciclaje sonoro en el Circuito Electrovisiones, los sonidos producidos por los batracios demuestran poseer cualidades sonoras sumamente extensas. Aunándole a ello la paulatina y delicada manipulación de Phillips, el conjunto produce un trance ambigüo, atrapado entre la realidad que se busca representar en pleno mediante la grabación de campo y su inminente deformación, provocada por el ensamblaje y la constante sobreposición.
A la larga, "Frogs Rain" reproduce un universo que adquiere dimensiones casi tangibles. Más allá de la posibilidad meramente documentalista, este trabajo ofrece una excelente muestra de la potencialización del sonido puro. Toda una experiencia. (S.S.)

Tuesday, August 18, 2009

Phantom Pains - Disappointment After Disappointment (Beach House, BH003, 2009)

Phantom Pains es un extraño híbrido de todas las cosas oscuras; el correr del primer tema "Disappear for a While" persigue un fluir que suena prácticamente natural; los sonidos se convierten en agua que corre salvaje hasta tornarse en una espesa mezcla de espasmódico noise en frecuencias agudas y un cuadro que bordea en lo pastoral en las atmósferas. La mezcla crece cual marea, subiendo sin control, ciegamente. Un peso aún más plomizo se apodera del total al borde del caos y lo arrastra hacia un continuo vaivén mortal que le termina por ahogar en algún punto entre el silencio y la herrumbre de la cinta magnética.
Siguiendo el tema de las imágenes oníricas, aunque aún a mayor profundidad, "Disappointmente After Disappointment" mezcla los inhumanos gemidos de un drone metálico, filoso, con las cálidas ondas emitidas por teclados, que, flotando dispersos, no se deciden por dictar una melodía ni por adoptar una línea. Revoloteando entre disonancias, las notas abren y cierran sus trayectorías en busca del cielo. Nubes de estática aparecen y se desvanecen, alejándose amenazantes.
Pero el embeleso nunca se apodera totalmente de la pieza; la capacidad de Phantom Pains de conjurar una inminente ambigüedad entre el ensueño y la pesadilla es sorprendente. (S.S.)

Saturday, August 01, 2009

Fognozzle - Temple Woods (s/n, Creepsville, 2009)

"Temple Woods" es un trabajo que tras un pasillo de ruido practicamente invariable recrea todo un torrente de misterios sonoros. Fognozzle invirtió en la composición de este trabajo 20 años; según sus notas, esta cinta reúne sonidos provenientes de la constante recolección de grabaciones de campo, música incidental y voces durante dicho periodo.
El resultado es difícilmente previsible puesto que la compleja manipulación de esta multitud de registros logra producir formas sumamente diversas y en su mayoría lejanas a las originales, aunque, al mismo tiempo, los mínimos fragmentos que les contienen, develan, aunque sea parcialmente, su esencia.
¿Quién sabe cuántos fantasmas deambulan por el enorme corredor de sonido que este artista genera a partir de las voces de los árboles y el viento? "Temple Woods" se trata de espacios que hablan, voces que se reducen a frágiles memorias y música extrañada de su contexto primero. Es un extravío para el escucha que busca reproducir un anhelo y recrear a partir de éste un presente decodificado, retorcido, secreto pero perfectamente funcional. Una cinta sumamente interesante. (S.S.)

Tuesday, July 14, 2009




Miércoles de Experimentación

A partir de este miércoles, ruido horrible estará presentando junto a la Galería Interferencial un ciclo de sesiones de experimentación sonora e improvisación. Las sesiones se llevarán a cabo a partir de las 5 de la tarde y concluirán a las 9 de la noche. Esta semana se presentarán Symmetric Voyage, Ramsés Guevara y Sinestesia. La entrada es libre.

Monday, July 13, 2009


Bdong - Trite & Accesible (producido por el artista, s/n, 2005)

En la zona períferica a la dominada por el hype y el nepotismo del noise, a veces pueden encontrarse algunas de las mejores ofertas sonoras, a veces incluso superiores a las que se ofertan como angulares. El gran problema que presentan la mayor parte de estos proyectos es que muchas veces apenas lllegan a los oídos de unos cuantos para luego perderse en los localismos o en las profundidades de algún foro. Bandas de calidades atípicas como Knife City son ejemplos claros de como un buen proyecto, sin la suficiente proyección puede lentamente desintegrarse hasta terminar en el olvido.
Encontrar una gema discográfica de este tipo siempre me hace pensar en el tiempo -y en el dinero-perdido reuniendo colecciones imposibles de bandas y disqueras que, a sabiendas de tener un público cautivo, dan salida a ensayos y sesiones de jamming sin esencia ni consecuencia. Me es aún más chocante descubrir estos discos reuniendo cifras espantosas en ebay mientras otros trabajos, mucho más dignos, permanecen guardando polvo en alguna bodega, esperando que con un poco de suerte sean regalados a alguien a quien puedan causar un mínimo interés en vez de acabar en algún basurero. Tal es el caso de "Trite & Accesible," cdr limitado a cien copias del proyecto de Jonathan Yates, Bdong, y así fue exactamente como cayó este disco en mis manos.
En estos momentos he tenido la fortuna de tropezar con varias gemas de este corte, colecciones de esa extraña música nocturna que busca en los alaridos del ruido desperdigado la posibilidad de recrear una modulación, un sentido complejo entre los sonidos crudos y primitivos. Con una calidad orgánica apabullante, "Trite & Accesible" reúne cuatro extensos cortes dominados, más que por un tema, por una dinámica secreta que podría pertenecer a una óptica flexible e inspirada lo mismo que a una quisquillosa concatenación de elementos.
El primer corte, basado en los resuellos de un silbido -¿se trata de un sintetizador, de agún sampleo o de un silbato?- se cuela, desde las profundidades de las visiones nocturnas que le generaron, en la superficie, y se complementa por la pulsante, mecánica constancia de algún organismo sonoro que genera una suerte de tiempo. Luego, ondulantes, mántricos sampleos se repiten en una suerte de misticismo que, por primera vez se siente como algo humano, más que como una fuerza natural. El segundo corte, abriendo con las insistentes oscilaciones de algún sintetizador prosigue en esta difícil búsqueda por la esencia de la noche. El repicar y el martilleo de metales, unos sobre otros es tan mesurado como el de Niellerade Fallibilisthorstar, buscando ceder el plano central al trabajo ambiental, el cual, en cambio, se convierte en una masa obliterante de estática controlada y de sonidos turbios en eterna retroalimetación.
El tercer corte es una crecida que comienza, a partir de una conversación deformada por una espesa capa de ruido blanco, a elevarse como un portentoso cúmulo de melodía, un corte que deja ver, a pesar de la intensidad del ruido flotando a su alrededor, una suerte de delicadeza y un manejo cuidadoso del sonido. El corte final deambula por los mismos rincones, ofreciendo sonidos que van de la dulzura al misterio, haciéndose crecer, entrelazando sensaciones y posibilidades. Las texturas son variables, no se trata de un tema que crezca en una evidente elipse; Bdong deja que todos los elementos que inicialmente compusieran los temas anteriores vayan absorbiéndose entre sí. Los martilleos, los drones, la estática, las tonalidades; todos van reuniéndose para formar una composición que cambia de forma conforme va avanzando, forjándose, a veces como sólido monolíto de ruido, otras como cortina de complejas texturas sonoras.
Sería impreciso señalar a "Trite & Accesible" como un disco de noise. De hecho, Bdong en sus composiciones parece querer alejarse de lo tópico del género. Sí, por momentos su intensidad es enorme, pero, con todo, este disco es más cercano a esos trabajos que bordean en lo extremo; más adecuado para quienes disfrutan de la difusa composición de bandas como Organum o Mirror que de la evidente agresión del ruido -como demostró la polémica ocasionada por su inclusión en el boxset de Portland a cargo de Emil Beaulieau. Muy buena obra que vale la pena rastrear y rescatar. (S.S.)

Saturday, July 11, 2009

Tengo unos cuantos nuevos releases en ruido horrible. De ahora en adelante intentaré postear la información aquí. Disculpen que esté en inglés, hay cosas que son difíciles de evitar...

RUIDO HORRIBLE UPDATE 07 10 09


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all the best

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rh024 FOSSILS - HOLOCENE MAXIMUM C30 $6.00


Two sides of intense, destructive jamming by this Canadian group of improvisers. Ranging from chaos to full on hysteria, Fossils once again set out to subvert any notion of musicality. Edition of 64 copies.

HOLOCENE MAXIMUM SAMPLE

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rh035 CHRISTOPHER RIGGS - HAPPY HOLIDAYS C30 $6.00

New release by Christopher Rigggs, Happy Holidays presents inconceivably strange sounds produced through an abusive physical treatment of the guitar and tape processes. Edition of 36 copies.

HAPPY HOLIDAYS SAMPLE 1

HAPPY HOLIDAYS SAMPLE 2

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rh043 D.A.F.O.S.M. - VIAJE ARCAICO CDR $8.00

Obscure side project from ARMENIA's veteran noise maker, Leonardo Sabatto, D.A.F.O.S.M. retakes the sordid intensity of his now defunct project. Early recordings from D.A.F.O.S.M. date back to the late nineties and include a collaboration with Black Leather Jesus, some of which can be found for free download at Leonardo's great blogExperimentos Sonoros Ocultos. VIAJE ARCAICO is a brutal exploration of harsh noise in its classic vein. There's hardly anything else to say: full lenght relase of brutal, merciless noise by one of its masters. Comes in ruido horrible style digipak. Spraypainted discs. Edition of 50 copies.

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sound samples later today if possible

STILL AVAILABLE:

RH015 Le Scrambled Debutante - Symmetric Stupidity C60 $6.00
RH023 Slow Listener - I Like the Idea of People, I Just Don't Like People CDR $8.00
RH030 Soriah - Marakame cdr, 110 copies $9.00
RH031 Granitkorridor C30 (LAST COPIES!!!) $6.00
RH032 Cold Turkey - Retribution C20 $6.00
RH035 Wasteland Jazz Unit - Burrows of Indication CDR $8.00


NEXT:

RH036 RUBBISH - THE KING OF TOMORROW
RH037 I/C/O/C - BROKEN METACARPUS LIKE STIGMATA
RH040 CONTENT NULLITY
RH044 RUSALKA - MOTHER INSECT FLESH

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ruido horrible
amniosis
los heraldos negros
ruido horrible

Tuesday, June 30, 2009

Tydish/Maaaa - Enjoy (Triangle Records, TR-20, 2007)

Tydish probablemente creen el más demencial power electronics que haya escuchado. Este dueto proveniente de Anapa, Rusia parecen no estar interesados absolutamente en espantar o en sonar difíciles, su enfoque, combinatoria bestial de dinámicas punk, obliteración harsh y power electronics, les hace ser así, sin siquiera tener que intentarlo. Alternando con el también dueto ruso Maaaa, esta combinación de bandas procrea un disco híbrido mezcla de alta tensión e ingenio estructural. Los cortes por banda son 11, conformando un total de 22 piezas cuya mayoría no rebasa los dos minutos y medio.
Empleando todo tipo de elementos, desde guitarras y vocales hasta efectos al tope, Tydish hacen de su ruido una inentendible y enérgica masa de capas que se ve constantemente complementada por los estruendosos rugidos del vocal. Totalmente olvidados están los elementos industriales habituales: las atmósferas oscuras y los samples con referencias a la cultura post-industrial. En vez de eso, sus cortes están repletos de momentos de explosión, tensión y caos.
Por su parte, los cortes de Maaaa son frenéticos y filosos, prestos a perforar oídos a por mayor. "Yuyu" siendo el corte central -el único que supera los cuatro minutos- es el que conlleva más recursos. Su borboteante empleo de altas frecuencias e insospechados cambios hacia momentos de más intrincados embates genera una tensión difícil de equiparar. Los posteriores cortes, todos fincados en exactamente 12 segundos de duración, son apenas un resuello distante de la brutalidad de este corte.
"Enjoy" es un trabajo frugal y visceral que no sólo comunica horrores sino que también busca trabajar el lado más catártico y divertido del ruidismo. Explosivo. (S.S.)


Animal Machine - Live at Fluc (Kjøkken, Kjøkkenguiden 101, 2009)

Desde el principio de su actuación, la consigna de Animal Machine parece ser la de tirar el edificio a base de pulsante ruido grave. Como se sabe, una de las cosas más difíciles de representar en una grabación en directo es la vibración ambiental. Y si esto no es lo que se ha representado aquí, quién sabe de que demonios se trate, puesto que los primeros minutos de la grabación están precisamente subordinados a las trepidantes pisadas de sus enormes animales electrónicos. El parcial descuido a las tonalidades altas resulta irrelevante ante la vehemente sacudida. Esto no es abrasivo sino enorme, atemorizante.
Bordeando en los doce minutos, el primer corte pierde un poco de su ímpetu, pero esto no implica mucho ante la ensordecedora exploración de segmentos graves y el posterior embate de distorsión. Le siguen descargas de ruido industrial a un nivel más moderado que poco a poco van diluyendo la pieza, hasta conducirlo a un final más modesto.
Para el encore, Animal Machine recurre a un corte más obviamente harsh, aunque cerrando con una curiosa toma por encima del "My Way" de Sinatra, lo cual parece al mismo tiempo sorprender y hacer feliz al público. Buen final para una presentación larga y consistente.
Como dato curioso, cabe señalar que en algún momento la grabación es interrumpida por la negociación de la mercancía de los artistas. Aunque algunos podrían molestarse, a mi me causó bastante gracia. De cualquier modo, tras escuchar el total del corte, entenderán porque éste no se debía editarse. (S.S.)

Monday, June 29, 2009

Aaron Dilloway/Nate Young - Red Stone Massacre (Utmarken, Utmarken#24, 2009)

Aaron Dilloway regresa a su trabajo con loops y medios no convencionales en esta grabación, la cual se realizó en Gotemburgo, Suecia este año, como parte de su tour europeo. Impedida en gran medida por la internacional, fastidiosa actitud del público -quienes aparentemente las más de las veces prefieren conversar a observar/escuchar a los actos presentándose aquí y en China-, la primera parte presenta los habituales loops de naturaleza incidental de Dilloway. A partir de esto, la presentación sube de tono, aunque conservando las características circulares. Poco a poco, las selecciones se vuelven cada vez más agresivas en cuanto a sus representaciones de feedback y distorsión pero sin dejar de lado el aspecto experimental con la inclusión de sampleos de -lo que parecen- voces procesadas. Hacia el final de la pieza, como podría esperarse, la idea de composición se ha volatilizado y sólo quedan los enormes deslaves de corrosión sónica a los que Dilloway nos ha acostumbrado. Una pieza de difícil secuencia ante una audiencia, también, difícil. Pero al final el ruido vence.
Para la otra cara se presenta el ex-compañero de Dilloway en Wolf Eyes, Nate Young. Desde el principio, éste comparte mi fastidio gritándole a la gente que se calle, ante lo cual recibe gritos, no sé si de aprobación o de confrontación. La falta de comunicación es más que obvia. El gritante de Wolf Eyes presenta un corte largo empleando sus recursos habituales: algún sintetizador vintage y electrónica casera. Los sonidos que ejecuta recuerdan bastante a lo que hace con Demons o con Hatred, pulsiones profundas y tenebrosas complementadas por sus -en este caso no muy buenas- vocales.
Al igual que Dilloway, Young se ve en buena manera diezmado por la indiferencia del público. Pero como traen reportes desde Polonia hasta los Estados Unidos, se sabe que esto es un fenómeno común: la actitud de la gente no siempre es la mejor en este tipo de eventos. Las reacciones de ambos -uno presentando un set demasiado corto y el otro regañando a la gente- son perfectamente entendibles, aunque quizás no las mejores. El material es correcto, la calidad de grabación bastante buena, la cuestión es ¿realmente habrá valido la pena documentar esto?
(S.S.)
TwistyCat - Bore Hole (Baked Tapes, BT012, 2008)

TwistyCat es un dueto compuesto por Lea Bertucci y Ed Bear en saxofón barítono y clarinete respectivamente. Además de esta instrumentación, ambos agregan electrónica abstracta. TwistyCat es un grupo interdisciplinario que combina el quehacer musical con el visual en gran medida; sus proyecciones sonoras resaltan como dinámicas en cuanto a que conllevan una idea de flujo imaginario dramática y cuidada.
Complementos a películas imaginarias, los cuatro cortes de "BoreHole" abordan una cierta inercia condicionada por el lento cambio tonal y la melancolía como eje temático. Una interpretación de los espacios viene también implícita, con la instrumentación acústica trazando cada zurco de paredes conocidas como un continuo sensorial. La música de TwistyCat es así, sensual y, aunque a ellos mismos pareciera no cuadrarles, dulce y nostálgica.
A pesar de que el empleo de instrumentos de cámara aquí no sea necesariamente tópico, sí es innegable que existe un acondicionamento diferente al de las más de las agrupaciones experimentales que emplean otro tipo de recursos, sobre todo la electrónica. Y aunque es innegable que ésta se encuentra allí mismo, en forma de feedback y drones hipnóticos, casi durmientes, sería mentir decir que "Bore Hole" no es un trabajo mayormente musical en un sentido convencional, un placer de los sentidos que quizás requeriría de un medio más óptimo para comunicar sus visiones -aunque sin duda la cinta y el evocativo, extraño arte le otorgan aún un poco más de misterio al total. Un trabajo a guardarse junto al "Music for Egon Schiele" de Rachel's y a los discos de John Parish, siempre presto para compartir el correr de las sombras durante una contemplativa, melancólica tarde. (S.S.)

The New Blockaders – Epater Les Bourgeois (Kubitsuri Tapes, S;E;X59-032CD-R 2009, 2009)

En su extensa carrera, Richard Rupenus ha logrado constantemente consolidarse como la quintaesencia del engaño. Parte del mismo grupo de artistas que capturaron la imaginación de la audiencia de música experimental durante los ochentas, Rupenus creó en 1982 a la anti-banda por autonomasia, The New Blockaders, pseudo grupo compuesto por él y –posiblemente, nadie puede afirmarlo a ciencia cierta- un hermano que va por el nombre de Phillip. A partir de la creación de piezas artificiales que utilizan como medio preferente otros artificios, Rupenus, prácticamente, creó una parte sustantiva del registro sonoro de lo que hoy se considera noise. Empleando piezas de metal y micrófonos de contacto, The New Blockaders esgrimieron uno de los más bruscos y desmedidos juegos sonoros jamás, ahuyentando a todo aquél que no estuviera dispuesto a llegar al límite.
En su historia, TNB han logrado conjuntar una discografía bastante prominente, inicialmente en cintas y lps, de cuyas propiedades físicas hicieron uso para crear nuevos juegos conceptuales. El bootleg “The New Vortex Blockaders Campaign” es famoso por venir enfundado en una cubierta compuesta de fragmentos rotos y despostillados de otros lps, “Symphony in X” y “Symphony in O major” son piezas compuestas de estática que registran meramente el correr de la cinta en blanco de uno a otro lado.
Claro que la forma de entender este tipo de trabajos en la época en que surgieron es un elemento a tomarse en cuenta; el hecho de que con cada trabajo subsecuente The New Blockaders fueran empujando un poco más los estándares provocaba que el mismo escucha dotara automáticamente de sentido algo que no pasaba de ser una cinta en blanco. Asimismo, el propio formato de la cinta muchas veces lo hace a uno escuchar cosas que no necesariamente están allí; el movimiento de las maquinarias de los decks, la cinta presentando irregularidades, las variaciones de velocidad y muchos otros fantasmales componentes bien podían engañar a una audiencia que ciegamente y con grandes expectativas consumía sus trabajos.
Quizás no sea lo mismo en el caso de “Epater Les Bourgeois.” La cinta, editada originalmente por Rupenus en Frux en 1985, había permanecido dentro del underground desde su presentación como otro de los landmarks sonoros que TNB cimentaron a su paso. Quizás haya sido la ansiedad por hacer resurgir este objeto de arte lo que hizo que Kubitsuri Tapes, legendaria disquera nipona, lo reeditara en 2008. Quizás haya habido algún otro secreto móvil ulterior.
La cuestión es que “Epater Les Bourgeois” se encuentra en este momento en mis manos. Se trata de un cdr profesionalmente duplicado el cual contiene dos tracks, cada uno de poco más de 22 minutos, los cuales contienen, sí, adivinaron, absolutamente nada más que el hiss (o gis, como prefieran llamarle) de una cinta en blanco.
Una larga discusión podría desencadenarse en cualquier lugar, sobre todo en México, donde los precios de los discos van cada vez más a lo imposible, respecto a si esto no es una vil artimaña, fruto de la pereza de un artista que no ve otro modo para ganarse la vida que vendiendo discos en blanco.
Sin embargo, hay que tomar en cuenta un par de cosas antes de hacer una afirmación tan categórica: Por una parte, lo que está en venta es una idea que el escucha debe acabar por formular; por otra, el objeto por sí mismo, fue sometido a un proceso de elaboración que cuando menos se antoja complejo. Cada una de las fundas fue hecha a mano por Rupenus y se aprecia como un objeto que bien podría contener un disco en forma decorativa o fungir como una pequeña pieza de arte abstracto. Las relativamente más simplistas portadas que la disquera había implementado se incluyen –las cuales son un eco de la portada original-, así como un cdr impreso que hace que uno se cuestione la propia puesta en marcha del proyecto por quienes lo produjeron.
Nuevamente, Richard Rupenus crea un fantástico documento del absurdo, una pieza de audio perfectamente desarticulada y vuelve a hacer a las conciencias gravitar a su alrededor. Larga vida al maestro del engaño. (S.S.)

Friday, June 19, 2009


Flowerday - Snuff Victim (Cathartic Process, CP-09, 2008)

Flowerday es el proyecto del misterioso R.E. Fontainebleau y "Snuff Victim" es su debut. Con dos cortes del más puro ruido dinámico, los treinta minutos que componen la cinta se sienten como eternos viajes a través de texturas de densidades nada amistosas. El plano central lo ocupa una cortina de distorsión sofocante, imposible de desentrañar. Hacia el fondo van complejas conjugaciones de efectos retorciéndose de manera recalcitrante. El total es una absoluta pared de ruido. Totalmente imposible de ignorar.
Este trabajo viene duplicado en efectivísimas cintas de cromo contenidas en cassettes amarillos con impresiones de alta calidad. Arte totalmente old-school, con fotocopias impresas sobre papel también amarillo. La referencia a un crimen ocurrido recientemente en Sudáfrica le da el clásico complemento de perversión y mal gusto. Nada más no dejen esto en cualquier lado. Podrían pensar mal de ustedes. Absolutamente perfecta presentación, por cierto. (S.S.)

The Rita/Dog Holocaust (Utmarken, Utmarken#23, 2009)

The Rita probablemente sea el proyecto de harsh noise canadiense más importante en estos momentos; con una discografía que rebasa los 50 títulos y una carrera en activo constante desde hace más de diez años, Sam McKinlay se ha consolidado como uno de los pilares del ruidismo mundial. Esto puede apreciarse plenamente en "Nylons," corte que presenta para su split con los aterradores Dog Holocaust. Esta pieza es sorprendemente intensa en primer lugar, porque se trata de un corte en vivo, inédito. Luego, por la pasmosa intensidad y control que McKinlay demuestra en el dominio de elementos tan difíciles de controlar como el feedback y la distorsión.
"Nylons" jamás llega a sentirse como una planicie de estática; mientras McKinlay comienza a establecer un patrón relativamente constante, ya se encuentra también considerando su escisión. A veces, ésta consiste en un discreto cambio, otras en una inesperada segmentación, otras en la detonación de un explosivo caos. Mientras tanto, The Rita permite que chillidos de feedback, borbotones de distorsión, silencios, golpeteos metálicos e incluso los gritos del público se cuelen entre la hecatombe ruidística que va sosteniendo. Al final, toda esta intensidad rinde frutos, haciendo evidente que éste es un tipo que, sin importar su renombre, tiene más que suficientes recursos con que responder.
Dog Holocaust, por su parte, comienzan con un loop saturado que parece combinar percusiones sobre piezas de metal. Quien haya leído la reseña que dedicamos a esa obra maestra del terrorismo auditivo, "Volume I, II, III," sabrá que Dog Holocaust se trata de la dupla de Dan Johansson de Sewer Election y de Nolan Throop de Kakerlak, proyectos por sí mismos dedicados como pocos a la violencia sonora a gran escala. En dicho caso, también podrán inferir que hay poco que decir al respecto de los sonidos presentes en dicha cinta; "Gin Submissive" es un decadente, furioso torbellino de ruido que se extiende móvil y abarcante a través de tiempo y espacio consumiendo en su totalidad el oxígeno en tu cerebro. En los aproximadamente 20 minutos de duración de "Gin Submissive," la cinta reproduce las capacidades de ambos personajes para crear espasmódicas, turbulentas señales y dejarlas batirse en incesantes duelos. Nuevamente, el hecho de que también esta grabación sea en directo, dice mucho de la calidad invertida en su factura, logrando recrear en buena medida el caos y la opresión que sólo se obtienen directamente de una presentación.
Un par de agrupaciones de ruido realmente difíciles de superar conforman esta gran cinta de ruido. La cual además viene con arte de cubierta pornográfico, totalmente adecuado para reuniones familiares. (S.S.)

Monday, June 01, 2009

Ättestupa (Utmarken, Utmarken#13, 2009)

Este es el primer trabajo de neo-psicodelia que reseño en mucho tiempo. Siendo franco, me encontraba algo desencantado con el género, dadas las obviedades que los artistas que se unen bajo dicha categoría se encontraban ofreciendo. Pero este cassette de la banda sueca Ättestupa -que por cierto, me enviaron por error, un afortunado error- me ha causado una fuerte impresión.
De este misterioso proyecto sólo sé que Dan Johanson de Sewer Election y alguien de Leafes participan. Pero aún con la referencia del primero, los sonidos presentes en esta cinta distan mucho de cualquier nexo sónico. Hundidos hasta las rodillas en la sustancia más espesa de la psicodelia, Ättestupa recrean un pantano de texturas angustiantes, donde los brillos se esconden y se privilegia lo hipnótico. Cada corte, alcanzando la duración entera de su correspondiente cara, busca ser el reflejo sucio de una imagen idílica.
La primera de éstas, "Tjalen" se trata de una atmósfera folk/rocker enrarecida, oscurecida por nebulosos enjambres de distorsión en un fondo discreto, aunque prácticamente permanente. Por momentos, entre la distensión de los cortes el caos parece querer mostrarse inminente. Pero el rápido reordenamiento de los elementos musicales no tarda en apoderarse, llegando incluso a alturas sublimantes, gracias sobre todo al profuso empleo de instrumentación acústica, como guitarras y flautines.
Pero que no se malentiendan estas aseveraciones; esto no se trata de un trabajo particularmente delicado. A lo largo de su correr pervade una aspereza nada discreta, un constante crujir de engranes que deja en claro que esto se trata de una retro-psicodelia o anti-psicodelia malvibrosa, cruda, bañada en un influjo de oscuridad y maldad.
"Den Stora Sjukdomen" es abiertamente más lúgubre, con la permanencia de un circundante nudo de distorsión apagada pero siempre presente y las notas de un drone en teclados que apenas se dejan contener en un movimiento de pitch lento y pendular fungiendo como marco para el desarrollo de una dinámica mitad industrial percusivo, mitad "música" a la Jewelled Antler. Tras el desenvolvimiento paulatino de esta dinámica, Ättestupa vuelven al patrón del corte y la subsecuente integración musical. Pero en esta vuelta, este supuesto está aún menos resuelto. Se trata de un tema pesadillesco, tan denso que prácticamente refiere a lo ritual y que conmina al escucha a apoderarse de una esquina y no salir de allí. La parte final es más articulada y hasta podría referir por momentos a Waldeufel y su "Heimliches Deustchland," aunque aquí se trata de un momento mucho más crudo y, sobre todo, más natural y espontáneo, siendo parte de una integración sonora profusa y compleja.
"Ättestuppa" es desde su propio empaque -compuesto por la clásica "j-card" y cuatro pequeñas carátulas que hacen las veces de portada, un compuesto sónico mágico y consistente, que explora exitosamente un mundo de sonoridad impregnado de las imágenes de las que parte. De una forma similar a lo que con maestría hicieron Earth en "HEX: or Printing on the Infernal Method," Ättestupa buscan transformar en sonido la historia jamás contada de los mitos tras las ilustraciones. El mismo nombre de la banda hace referencia a la historia aquella que narraba que los antiguos suecos tiraban a sus ancianos de las cimas de una alta montaña cuando ya no eran útiles en las labores comunitarias (el nombre de la montaña es precisamente Ättestupa).
Finalmente, he de decir que este disco ha sido el primero en consistentemente reproducir -con todo y sus innombrables altitudes- la mística de algún oscuro conjunto de krautrock o de alguna piedra angular perdida entre los escombros de discografías incontables. Éste es un disco tan bueno y extraño que lo mismo convencería a seguidores de Mouthus y Religious Knives que a otros que se inclinen por la mayor profusión acústica de Kuupuu, Avarus o Thuja e incluso otros más oscuros gustos. (S.S.)

Tuesday, May 26, 2009



Neil Jendon – Invisibility (Bloodlust!, B!117, 2009)

“Invisibility” de Neil Jendon comienza de una forma no muy espectacular. Su planteamiento es demasiado discreto y obvio en un primer track de apenas dos y medio minutos de golpes inconstantes en metal y feedback distante. Es por ello aún más sorprendente el que la llegada del segundo corte sea tan repentina y volátil. Esta segunda “invisibilidad” llega resuelta como un caudal de sonidos sintéticos que se destienden a lo largo de todo el espectro sonoro inmediato. Un desglose de gruesas cargas de distorsión que forman una pared de ruido se opone a los incalculables, borboteantes estertores de un pulso absurdamente deformado por un sintetizador. Mientras paulatinamente los avasallantes muros de distorsión van deshaciéndose, Jendon hace aparecer otra sorpresa; los gemidos del sintetizador comienzan a descomponerse hasta caer en seco, presas del embeleso de otra síntesis, ésta bellamente trazada en un flujo sinoidal lento y delicado. Y ante lo improbable, el contraste entre las ásperas contorsiones de la primera parte y las gentiles oleadas de la segunda de alguna extraña manera parecen tener sentido, una linealidad enrarecida pero deleitosa.
“Third Invisibility” regresa a esa calidad de grabación distintivamente menos cuidada del primer corte. Pero en esta ocasión la direccionalidad de la pieza es dinámica y vigorosa, además de repleta del inquietante susurro de filosas láminas siendo raspadas y arrastradas entre una caótica marea de distorsión. Una vista claramente contraria a la presentada en la más extensa y final “Fourth Invisibility.”
Esta última parte procede con los mismos artilugios que dieron sentido a la segunda; es decir, un énfasis en sostener oscuras mareas en una lenta escalada de distorsión. Estas mareas entonces harán las veces de contención y –por momentos también- de complemento a los cuasi anárquicos designios de un sintetizador llevado al borde.
El seguimiento de este corte es mucho menos lineal; basado en marcos sonoros tanto más flexibles, este tema sigue una constante subversión de patrones y formas como su lógica. Difícilmente puede establecerse una descripción de los mutantes patrones de ruido y síntesis que pueblan estas enrarecidas corrientes; son de formas tan obtusas que sería imposible sugerir que buscan adecuarse a una forma distintivamente regular. Juntas conducen a una vertiente del noise, relativamente menos espástica y estridente que el harsh noise clásico y no tan necesariamente abisal como el actual. Se trata de un lugar interesante, sin duda.
Neil Jendon, en apenas cuatro cortes, sostiene sin atisbos una exploración exhaustiva sus capacidades. Si bien sus medios son limitados –parece ser que se trata apenas de un sintetizador y unos cuantos efectos-, mediante una bien coordinada distribución logra crear bien concatenadas cadenas sónicas, sin perder, aún así, el encanto del lirismo. (S.S.)
Terrortank - Stairway to Nowhere (Green Records, GR040, 2008)

La música de Steff Kerandel denota una obsesión por la oscuridad; sus sonidos están repletos de un esoterismo auténtico, irreflexivo, que fácilmente podría optar por el terciopelo del dark ambient, pero que, renuente a ceder a la sencillez, opta por vestir cada borde sonoro de navajas y espinas. "Wearing Black," primera parte de su más reciente trabajo, "Stairway To Nowhere," conjura una densa atmósfera, misteriosa e inexplicable, la cual, imbuída en su ser nocturno, deja que toda la multitud de sonidos que Kerandel reúne se desintegre hacia la susurrante oscuridad. Y mientras el escucha ve transcurrir este proceso, se suceden golpes a metales -directos y modificados-, manipulación de efectos procesando sonidos totalmente deformes y los remanentes de notas de guitarra. Este tema jamás toca extremos; a pesar de su estancia estructuralmente elusiva, es más cercano a una composición musical que a un ataque borboteante de ruido, por momentos, incluso, bordea en lo armónico, pero, claro, de manera perturbadora.
El segundo track, el epónimo "Stairway to Nowhere" no está tan marcado por una idea temática como el anterior; se trata de un tema libre que circula hacia donde las ocurrencias del momento le llevan; de comenzar con un grave drone que se va haciendo más corporeo minuto a minuto, Terrortank abruptamente extiende el espectro hacia los agudos mediante el empleo de notas desperdigadas de guitarra, elusivas percusiones sobre el mismo instrumento y secos silencios. Cada momento de este tema se ve sostenido por la ocurrencia inesperada de cierta conjugación de elementos: feedback, tonalidades inusitadas, explosiones abrasivas, lamentos guitarriles van forjando al ritmo de su aleatorio paso una resultante llena de matices y frugalidades. Estos dos tracks, con sus respectivos, impetuosos empleos de instrumentos particulares, forman un álbum repleto de un sentir orgánico, tangible y sumamente personal. (S.S.)

Sunday, May 24, 2009

Skullflower - The Paris Working, 23-4-2009 (producido por la banda, s/n, 2009)

Desde que en 2003 decidió revivir a su extraordinaria creatura, Skullflower, Matthew Bower había tenido un enorme peso pendiendo de su espalda; hacer resurgir de entre las cenizas a una de las bandas más importantes de su tiempo no es lo mismo que si se tratara de una banda de segunda. Poco o nada ayudó el hecho de que Bower sea un artista tan absurdamente prolífico, empujando, año tras año, cinco o seis grabaciones bajo diversos nombres -Total, Sunroof!, Hototogisu, Mirag y muchos otros- al grado que muchos no veían gran diferencia entre lo que presentaría como uno u otro, pero sí con respecto al catálogo de la nueva y de la primera versión de Skullflower.
Álbumes como "Tribulation" y "Orange Canyon Mind," a pesar de tratarse de grandes trabajos de ruido, son muestra exacta de esta problemática y provocaron una polémica ineludible. Como era de esperarse, muchos se apresuraron a señalar que el sonido original de la banda estaba muerto. Nadie veía venir lo que aconteció el año pasado, cuando Bower, ayudado por su recluta Lee Stokoe de Inseminoid y Culver, editara un par de álbumes capitales, la titánica caja triple "Circulus Vitiotus Deus" y su fastuoso regreso al vinil con el magnífico "Taste the Blood of the Deceiver." En estos dos trabajos, Bower reincorpora el elemento "rockero" que la banda había perdido, haciendo de sus riffs y de su cada vez más contundente rítmica situaciones cada vez más constantes. No, estos discos no son "IIIrd Gatekeeper" o "Xaman." Pero la incorporación de elementos de ambos estratos hizo del presente Skullflower una banda más completa, con posibilidades de ofrecer algo nuevo, mucho más que un simple anhelo.
Y en esta encrucijada es que Bower se encuentra mientras produce "The Paris Working," un cdr grabado en esa ciudad el 23 de abril del año presente. Lo que primero salta a la vista es el hecho de que esta presentación haya contado con una alineación de cuatro personas en vez del formato solista o de dueto que había caracterizado recientes presentaciones. Luego, el hecho de que, además de Samantha Davies en viola y cimbales, Lee y Matthew en guitarras, se encuentre de regreso el antiguo soporte de la banda, el baterista Stuart Dennison.
Las percusiones, que entran a cuadro paulatinamente, van dando sentido y dinámica al vehemente y ensordecedor caos que las guitarras van generando. Como es de suponerse, "The Paris Working" es un crescendo continuo, sin valles ni picos, sólo una enorme cuesta levantada a base de ruido convulsivo y abrasivo. De momento escapan melodías, como perdidas entre la enormidad de la crecida, pero en instantes vuelven a ahogarse entre las disonancias, feedback y distorsión. Skullflower en poco se dejan ver como la nihilista orquesta que son.
Tras media hora de palpitante violencia aural, las percusiones están o sepulatadas bajo el deslave sónico o tan integradas que prácticamente ya se han convertido en un solo grito indivisible y gigantesco. Los 19 minutos restantes son pura fastuosa demencia aural y gloria.
"The Paris Working" ilustra perfectamente el estado actual de Skullflower, como una banda que busca recapturar algo de la magia de su pasado, pero plenamente consciente de que tal cosa es, en buena medida, una dulce utopía. La resultante aleación es un delicioso torrente de ruido que con el incesante empuje de una rítmica febril avanza infatigable y eterna.
Sin duda, "The Paris Working" no es el mejor ni el más idóneo registro de la banda -ni tampoco el mejor punto para iniciarse en sus artes- pero es un trabajo suficientemente explosivo y contundente para ver que Skullflower tiene aún mucho que dar. Habrá que estar pendientes de "Malediction," el más reciente trabajo en estudio del ahora cuarteto para Second layer. (S.S.)

Bruce Lamont/Right-Eye Rita/ Mark Solotroff (Bloodlust!, B!124, 2009)

Sin duda se trata de una reunión atípica, Bruce Lamont de los avant-metaleros Yakuza, Mark Solotroff del monstruo de power-electronics Bloodyminded y Right-Eye Rita conjuran unidos un set exclusivamente vocal para su presentación junto a Rodger Stella y Regression, proyecto de Nate Young. Por lo que Solotroff señala en el blog de Bloodlust!, parece ser que se trata de algo que podría ponerse en práctica más en forma (¿quizás como un posterior trabajo en estudio?). Por el momento, hablando de lo que se incluye en este trabajo, lo que este peculiar trío produce es un oscuro, cavernoso conducto de sonido, cuyas paredes están forjadas por las crudas vocales de Solotroff y Rita y sus cimientos por las mántricas, graves convulsiones de Lamont.
Mínimos artificios se unen a las reptantes sombras de las vocales de estos tres demonios, un tanto de feedback controlado -lo cual le da un aspecto aún más intenso al clímax del track- y los loops de la profunda voz de Lamont que dan un sentido de continuidad ritual al total del corte.
Con un claro referente industrial, este trabajo me recuerda a algunos de los momentos más asfixiantes de la primera discografía de Coil y Throbbing Gristle -quizás incluso al "Maldoror Is Dead" de Current 93, pero sin el debraye satánico. Esa misma oscuridad de la espontaneidad intimista, de la sonorización del inconsciente se encuentra aquí. En una elipsis de poco menos de 20 minutos, el trío sube de la nada, descarga una dosis apabullante de poder extático que crea un momento de magia musical arrancada al silencio, y se deja caer dócil , sin oponer la más mínima resistencia. Al final, uno se preguntará si se trató meramente de embelesados susurros o de una manifestación. (S.S.)

Friday, May 15, 2009


Nurse With Wound - May the Fleas of a Thousand Camels Infest Your Armpits (United Dairies, UD200, 2009)

En su reciente concierto en la Ciudad de México para el Festival Radar, Nurse With Wound inadvertidamente presentó en su mesa de discos "May the Fleas of a Thousand Camels Infest Your Armpits," un cd que recoge las dos primeras apariciones en vivo de la alineación de NWW que incluye, además de Stapleton, a Matt Waldron (irr.app.(ext.)), Colin Potter y Andrew Liles. Estos recitales fueron realizados el 16 y el 17 de junio de 2006 en el American Music Hall de San Francisco y siguen una línea parecida a la del material que presentaron en esta ciudad: temas atmosféricos etéreos conjurados por Liles y Potter, soundtracks amnióticos invadidos por anomalías generadas por los irreverentes sampleos e intervenciones en guitarra de Stapleton y por las extrañas intervenciones de Waldron.
Además del ejército sónico con el que ya de por sí cuenta el cuarteto, durante estas presentaciones NWW contaron con la participación de una buena cantidad de invitados como Stan Reed de Blue Sabbath Black Cheer y The Broken Penis Orchestra, Lana Guerra de Power Circus, Freida Abtan -con quien si no me equivoco vinieron a México-, Moe Staiano de Sleepytime Gorilla Museum y R.K. Faulhaber, quienes integran sus respectivos talentos a los mosaicos de extrañeza de la banda.
El registro de casi todos los temas es extrañamente constante. Casi todos los cambios entre cortes vienen precedidos por la intromisión de algún extraño sampleo, o de alguna otra disrupción estructural. A su paso, cada tema se deja ir pacientemente hacia un declive embriagante de drones sintetizados y sonidos preparados, a veces grabaciones manipuladas en vivo, a veces juguetes modificados, a veces voces en vivo.
En prácticamente todos los cortes existe algo reconocible, algo que suena a algún otro track de la aglutinante discografía de la enfermera. El segundo y el quinto, por ejemplo, emplean oscilantes drones provenientes de "Salt Marie Celeste," claro que vueltos a insertar dentro de la retórica de cada tema. El cover de Diana Rogerson a Ash Ra Tempel, "Flowers Must Die," también se encuentra presente, adecuado a un tema que nuevamente yuxtapone los elementos quebradizos de "Salt Marie Celeste" a lo que es reminiscente al segundo corte de este mismo trabajo.
Un gran acierto de la versión en vivo del proyecto que se presentara en el Radar fue la constante inserción de beats, los cuales, con sus abruptas entradas, desprendían las conciencias entumidas de los asistentes para volverlas a ubicar luego en un profundo trance. Aquí sin embargo, la línea de los temas es tanto más cerrada. Salvo en momentos como el octavo corte, que en instantes es invadido por descargas de ruido (supongo que por cortesía de Reed) y una suerte de solo de guitarra a la Nicky Hopkins y del décimo, durante el cual Staiano brinda delicadas y extrañas percusiones, el total del disco sigue una trayectoria segura. Los drones son gratos, las atmósferas lentas y pesadas, las intromisiones previsibles; el total muestra a una banda que no está por completo dispuesta a arriesgarse y que con base en una limitada red de sonidos ofreciera dos recitales que difícilmente podrían distinguirse uno del otro, del mismo modo que pasa con sus piezas.
El concierto en México mostró una banda con bastantes más tablas pero que, incluso con el nombre que llevan colgando a cuestas, siguen mostrándose curiosamente nerviosos -sobre todo en el caso de Stapleton que cometió un par de notorios y divertidos errores. Probablemente los años traigan una más solida versión de Nurse With Wound, una que sea más explosiva e impredecible, como generalmente me agrada calificar a sus mejores discos. Por el momento, habrá que conformarse con ésta, que en definitiva no es mala pero que dificilmente se acerca a las expectativas. (S.S.)

Thursday, May 14, 2009



Mania - Armed to the Teeth (PACrec/Troniks, PACrec138/TRO-288, 2008)

Cuando Keith Brewer decidió abandonar su trabajo como Taint, dio fin a un ciclo sonoro de gran trascendencia. Siendo uno de los pocos proyectos norteamericanos de power electronics que contaba con un reconocimiento sustancial a lo largo del mundo, Taint exploró durante su vida todos los oscuros tópicos relativos a este violento género a-musical. Como Mania, su nuevo proyecto, Brewer decide poner en práctica lo aprendido pero comenzando desde cero, con una nueva perspectiva. Sí, aquí están también los sampleos; sí, los tópicos siguen denotando obsesiones, pero el sonido es harsh noise de la mejor factura, sucio, violento y perfectamente controlado para resonar como balazos en los tímpanos.
Y a pesar de que la orientación de su sonido sea nuevamente cercana al monotonalismo –gracias al punzante uso del feedback-, Brewer no se deja llevar por una trayectoria simplista. Pensando en términos de una composición, Mania posee la capacidad de hacer guiar su tunélico cuerpo sonoro a través de momentos de insospechada brutalidad, como cuando hace retorcer los silbidos del feedback para ajustarlos a la cavernosa herrumbre de la distorsión modulada. Asimismo, alcanza a emprender giros interesantes, gracias a la segmentación del corte que conforma “Armed to the Teeth.” Al extenuar un patrón, Brewer recurre a un corte que presenta un nuevo sampleo, el cual, a su vez, contextualiza la grabación -porque, como en todos los trabajos de Brewer, existe un tema deshilvanándose entre todo ese mar de ruido. La entrada a los diez minutos de sampleos relativos al uso de armas suena como si se tratase de otra parte más en el proceso de descomposición de la pieza. A su vez, este descanso, del cual retoma los sonidos de armas de fuego para manipularlos ligeramente, le sirve de pivote para reiniciar su camino de destrucción sónica en esta suerte de campo de tiro imaginario, donde la estática y la distorsión igualan a las ráfagas plomizas.
Y, a pesar de que Mania no logre las electrizantes dinámicas de Dog Holocaust o Sewer Election, su naturaleza tanto más orgánica y directa hace de su trabajo una masa de ruido filoso y agresivo como pocos. Partiendo por la constante degradación y reintegración de efectos –especialmente hacia la última parte-, puede advertirse que los cimientos sónicos de “Armed to the Teeth” provienen, precisamente, de la manipulación espasmódica de piezas de metal y otras linduras similares. Es allí justamente, cuando Brewer devela en más su método que su trabajo se vuelve más intenso. Un trabajo sin concesiones que es parte de la nueva serie de discos que Brewer ha venido editando bajo este nuevo seudónimo. (S.S.)

Wednesday, May 13, 2009

Zanton.es – Donostiako Zuloak (R.O.N.F. Records, RNF-020, 2008)

“Donostiako Zuloak” es al mismo tiempo un disco perturbador y bello; basado en la manipulación de grabaciones de campo, este cdr reproduce los ambientes encontrados por Zantones en huecos de calles de San Sebastián/Donesti. Estas grabaciones son conjugadas aquí por este artista vasco para forjar una compleja red de creaciones musicales que cuestionan la naturaleza de las grabaciones de campo. Mediante un mínimo de manipulación, Zantones extiende el flujo sonoro de estos muestreos para consolidar un intimidante juego de ambientes grises y ríspidos. Por momentos, se pasean, a través de estos corredores sonoros, fantasmales voces o algún sordo golpeteo, extraños indicadores de la falsedad de una identidad; ¿se trata “Donostiako Zuloak” de ruido vuelto música, o es que acaso Zantones pretende que entendamos este trabajo meramente, como un enjambre de patrones aleatorios de una naturaleza interesante, aunque plenamente lejana a lo musical?
Esta ambigüedad es, precisamente, la que hace de éste, un trabajo tan interesante; su falta de justificación, su constitución azarosa hacen que sea un disco que puede ser escuchado en muchas más que una sola manera. (S.S.)