Showing posts with label Noise. Show all posts
Showing posts with label Noise. Show all posts

Wednesday, November 07, 2007

Sutcliffe Jugend - This Is The Truth (Ground Faul Recordings/Hospital Productions, GF/HOS-166, 2007)

Contrario a lo que podría esperarse de una banda que ya lleva más de veinte años en el borde, Sutcliffe Jugend no parecen estar ni remotamente cerca de suavizarse ni de predisponerse a cóncavas indulgencias (veáse "Racket"). "This Is the Truth", su primer álbum íntegro en estudio en 8 años,es un disco que mezcla complejidad y subversión a partes iguales.
Partiendo del power electronics y en buena medida proponiendo su renovación, "This Is the Truth" muestra a una banda que no se queda en el esquema básico del sistema sonoro del que se desprenden. Corte tras corte de este álbum aparecen piezas que juegan con el escucha a diversos grados; por ejemplo, "Born Again", sirviendo como marco de entrada, establece un rampante seguimiento de atemorizantes texturas que son exponenciadas en tensión por la controlada voz de Tompkins, multiplicando cada instante de erosión, sólo para después explotar con la catastrófica "What If", en donde la voz aguda del cantante se une al deslave de punzantes y caóticos sonidos, aunados a un marco sonoro digital sofocante. La voz de Tompkins, no empleada en grabaciones desde hace ya algunos años, es absolutamente instrumental en el alcance de la abrasión de Sutcliffe Jugend, dando un sentido intrínseco de complitud a cada una de las piezas, lo cual obviamente se contrapone en gran medida al bagaje regular de indecisión e imprecisión tan criticado en la mayor parte del noise -al menos el categorizado como free o improv noise- actual.
Además de las obvias descargas catárticas, Sutcliffe Jugend ofrece en este trabajo bizarras muestras de un ácido sentido del humor, en "This Is the Truth" el dueto toca un paradójico blues en guitarra que choca de frente con su propia electrónica circular y estática, puesta un poco en estática para hacer a ambas partes contrastar mayormente. Entonces "Restraint", con su indefinido desprendimiento de notas de guitarra parece querer abrir con un animo más amigable. Pero en cuanto los elementos comienzan a coludirse, las cosas cambian. La voz filosa de Tompkins y la electrónica furiosa de Paul Taylor van cargándose poco a poco sobre lo que queda de las desperdigadas oscilaciones de feedback guitarrero hasta que lo queda no es sino un caótico cuadro de sónica agresiva obliterante y cada vez más y más creciente. "Pigboy" va por una dirección enteramente divergente; drones de oscilaciones muy lentas componen un entramado terriblista y digno de temor que se encuentra fielmente acompañado por un volátil soliloquio, ofensivo y grotesco. "Deviljesus" está formada a partir de las convulsiones sonoras de bajeos que chocan con las órbitas de los gritos de Tompkins y los reductos de melodías de unos beeps altisonantes para concluir en una suerte de mantra que encima la misma frase una y otra vez sobre sí misma, exceso perfecto, de corte fanático, para poner fin al primer acetato de "This Is The Truth".
Loops de líneas de guitarras inconclusas y chirridos ríspidos y sumamente agresivos comprenden la pieza abridora del segundo lp de "This Is the Truth", "Your Weakness", la cual va de la relativa certidumbre de los patrones circulares al más habitual power electronics con todo su caos y tensión. Para "Take" incluso se atreven con algo más cercano al noise más regular; la estática se va aglutinando al fondo mientras las voces van creciendo en intensidad y un zumbido, al centro de todo, va perfilando el rumbo agónico de la pieza. Entonces las fébriles vocales vuelven a tomar el control y el esquema se convierte en uno familiar, potente y abrasivo, que concluye con una serie de intensos juegos de frecuencias bajas nebulosas e hipnóticas. Con "Obsession", los ya de por sí atípicos medios de la banda se muestran aún más afectados por la labor compositiva de la dupla al ofrecer una acosadora descarga de sonidos furtivos indefinidos y vibrantes que comunican más de forma física que sonora, fungiendo apenas como receptáculo para los más francamente violentos quehaceres vocales. Finalmente, "Blind Ignorance" concentra a grado superlativo la catársis consumada con un tropel de ruido que forma paredes, se derrumba y vuelve a crecer: una salida efusiva para un trabajo que no ha escatimado en medios y que se posiciona no sólo dentro de las mejores del año, sino hasta dentro de los mejores de su propio género. (S.S.)

Saturday, November 03, 2007


Prurient - Kevin Drumm - All Are Guests In the House of the Lord (Hospital Productions, HOS-201, 2007)

Esta reciente colaboración de los extremistas aurales Kevin Drumm y Dominick Fernow -mejor conocido como Prurient- sorprende por su cuidadoso orden y respectivo seguimiento. Aislando temas sónicos de diversas índoles en segmentos reminiscentes de canciones o piezas en vez del mero enérgico debraye ruidoso, el dúo logra establecer ambientes claramente delimitados y de acabados de variantes bien sujetas. La introducción, "First Memory of Pain", ve a Fernow retrasando sus vocales frente al límbico devenir de un cuadro casi ambiental que, como si se tratara de un trabajo hecho by numbers, es seguida por "On This Slab", track de herencias claramente industriales, bastante lejano al noise y que reúne una sorprendente cantidad de elementos en una progresión discreta pero efectiva: metales golpeados, loops mecánicos, descargas de distorsión y gritos con mensajes lacerantemente irónicos y elusivos en sentido de confrontación, obviamente, hacia la iglesia católica. Con "There Died Venus", Fernow y Drumm retoman los primeros indicios antimusicales de aquellos lejanos trabajos de Boyd Rice a finales de los setentas trabajando sobre un compulsivo repetir, degrandante y agónico, pero sobre todo ríspido sin llegar a la abrasión total. Cerrando la primera cara, en "Though the Apple Is Rotten" la dupla conviene en una combinación de marcos sonoros extraños entre sí, mezclando la misteriosa indefinición de las grabaciones de campo, con loops de voces infantiles extrañadas y un acompañamiento musical ineludible a pesar de su falta de corporeidad, todo con un giseo aumentado ganando el centro del campo sin esfuerzo.
"In Long Rows" inaugura la segunda cara con un modus operandi bastante similar al de la pieza anterior, aunque ahora dándose más tiempo para cimentar una atmósfera tétrica, que bien podría pertenecer a una película de terror o a alguna cinta de guerra, cualquiera de clase B, centrada en lejanas imágenes de guerra. "Comes Another Brood" cierra la cinta con una contenida exploración de motivos apocalípticos, conjurada mediante un vibrante trabajo en eléctronica estática y órbitas industriales ferrosas y violentas en todos sus contenidos estáticos y dando lugar al desprendimiento de tóxicos nubarrones grises de teclados de gustillo alcalino. Otro buen trabajo en Hospital que ve a Prurient nuevamente alejándose de los terrenos estables y diversificando cada vez más su sonido con un acercamiento notorio hacia la formalización. (S.S.)

Wednesday, September 05, 2007



Pure - Fetor (Freak Animal Records, s/n, 2006)
La trayectoria de Matthew Bower ha sido una de las más consistentes en tiempos recientes; desde principios de los ochenta ha logrado conformar un sonido único que ha ido evolucionando y exponenciándose en cada uno de sus proyectos: Total, Skullflower, Sunroof! y Hototogisu. Extrañamente, el gérmen de su trabajo con cada una de estas bandas -de orientación netamente guitarrera- no yace en el rock, sino en el corazón de la escena del power electronics inglesa, mejor ejemplificada por el trabajo de Ramleh, Consumer Electronics, Sutcliffe Jugend y Whitehouse entre otros.
La constante experimentación en busca de un sonido que fuese extremo y que desafiara los cánones llevó a parte de esa generación a colaborar constantemente, compartiendo sus rasgos más volátiles. El comienzo de la línea para Bower se da precisamente con Pure, agrupación de corta vida que cambió frenéticamente de miembros entre 1982 y 1984 para finalmente asentarse en 1984 como Total y luego como Skullflower. “Fetor” fue el único trabajo completo que publicó esta banda y que, desde su primera aparición en cinta, no había vuelto a ver la luz hasta su reciente reedición por parte de la disquera finlandesa Freak Animal en una edición de apenas trescientas copias.
Dividido en seis piezas, “Fetor” permite observar con claridad la persistencia sónica de Bower y compañeros. “Transformer” claramente contiene los elementos aurales que definen los últimos trabajos de Hotogisu aunque quizás a un nivel menos apabullante. Comenzando por el persistente uso de loops, vocales y percusiones, el total de estos seis tracks es decididamente menos abstracto que las usuales cortinas de distorsión de Skullflower o los nostálgicos y hasta dulces embrollos de cuerdas de Sunroof!, aunque, las piezas sí contienen de igual forma esa cualidad envolvente e hipnótica, esa psicodelia embotada y flujo inacabable.
Si bien el trabajo es claramente inacabado, la potencialidad visionaria de sus creadores es decididamente inspiradora, y muchos de sus componentes pueden advertirse en el sonido de bandas por venir. “Untitled”, fincándose fuertemente en oleadas de distorsión, prelude mucho de lo que harán las bandas de drone guitarrero de estos días, aquellos que, como Growing o Earth, formulan excesos para construir atmósferas y cuerpos sonoros más que simplemente para hacer un desmadre. Asimismo, es bien sabido hasta que grado el abrasivo uso de armónicos y el casi metálico filo de la distorsión de las guitarras de Bower pesaron sobre algunas de las bandas del metal industrial de los noventa –como Godflesh, por citar un ejemplo obvio-; “Fetor” en este sentido ofrece una visión más amplia que deja al descubierto muchos de los elementos que han ayudado a conformar el underground británico desde hace más de dos décadas. Y además lo hace de una manera muy afortunada; este trabajo se siente sumamente actual y su rico contenido sonoro lo valida más allá de su mero status como reliquia arqueológica. “Fetor” incluye además una –larga- pieza final grabada en vivo en 1988, la cual emplea material originalmente presente en esta cinta. Desgraciadamente, ni la pieza ni su calidad coinciden con lo que se puede encontrar en las seis piezas iniciales, pero, en fin, no está de más tener acceso a este material de archivo, sobre todo tomando en cuenta lo difícil que ha sido que éste vea la luz. (S.S.)