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Monday, November 14, 2011




v/a - "Viva Negativa! A Tribute to the New Blockaders Volume IV: Japan (Alchemy Records/Uplink Records, s/n/ULR-023, 2010)

Cuando en 2006, "Viva Negativa! - A Tribute to The New Blockaders" apareció, Vinyl on Demand dio conclusión a un exhaustivo proceso de selección y edición. Ante la convocatoria de la disquera de Frank Maier, la reacción de la comunidad noisera y experimentalista fue simplemente abrumadora; la edición original de "Viva Negativa!" acabó ciñéndose a dos volúmenes que presentan, en un total de 8 lps, a más de setenta artistas de los más diversos rincones del mundo, los cuales ultrajaron, a manera de homenaje, los sonidos de The New Blockaders, mostrando las muy variadas formas en que se puede interpretar el papel de un proyecto fundacional.
Para poder hacer esta monumental obra ligeramente más asequible, cuatro disqueras se dieron a la tarea de separar en cuatro volúmenes el total de esta obra en 2010, dándole un giro geográfico al asunto al dividir las contribuciones en versiones americana, británica, europea y japonesa. Ante las cuatro, resulta difícil decidirse; cada una ostenta alineaciones sumamente atractivas y reminiscentes de las recopilaciones de la primera historia del noise, en cuanto a que las selecciones resultan extraordinarias por floridas y representativas. Sin embargo, en lo personal, la última, la nipona, editada por Alchemy Records, me resultó la más fascinante. Basta con observar de reojo la granada reunión de pesos pesados que dan forma a este trabajo para comenzar a salivar: Algunos de los más afamados exponentes de la vieja escuela del japanoise como MSBR, Merzbow, Kazumoto Endo, Thirdorgan, Astro, Government Alpha, Violent Onsen Geisha, K. K. Null e Incapacitants se alían a artistas relativamente menos conocidos como Imustak, Kouhei Matsunaga e Hitoshi Kojo (con sus proyectos Plexia y Bloxus), sólo por mencionar a algunos.
El resultado es un compilado bastante fuerte que sorprende por su heterogeneidad, dado que los sonidos que forman las composiciones provienen, en su mayoría, del archivo de The New Blockaders. Esta diversidad llega a ser tan exhuastiva que incluso le hace a uno sospechar si realmente se observó la condición de emplear como fundación de cada uno de los temas el material crudo de TNB. Temas como "Oozing Ruin" de K2 o "Extrict Raag" de Bloxus suenan tan propiamente genéricos -el primero en el aspecto harsh noise y el segundo en su enfoque tonal, musicalizante rayano en el ambient- que cuesta trabajo identificar la rúbrica de los Rupenus. Otros, a pesar de hacer resonar indeleblemente la identidad de sus creadores, dejan al material sonoro respirar lo suficiente para hacerlo identificable. Tales son los casos de la volcánica "Naue No Hi" de Astro, que hincha los rugosos sonidos de los Blockaders en una esfera de reverberación incontenible, de la dinámica -en sentido harsher- "Oumagatoki Part 3" de Merzbow o de las orgánicas "Ikomayama Twilights Before Kryptal Nights of the Night" y "RELB" de Guilty Connector y Aube respectivamente.
Como en todo compilado, hay temas que parecen simplemente no dar el ancho, siendo el caso más obvio el de "Variahb" de Plexia, quien se escuda tras una insondable murala de síntesis granular para efectuar una reconfiguración práticamente automática de algún otro tema o, sorprendentemente, el de Incapacitants que cede al cerrado patrón de la pared de ruido sin más. Sin embargo, los que afortunadamente se asientan en la memoria son los grandes cortes de K. K. Null, quien hace de "Song X" un reverberante santuario de ruido y convulsión orgánicas, Crack Steel, que cava grotescos túneles de drones semiestáticos de los resuellos laminares de las sinfonías ruidistas de los Rupenus en "Frozen Roses for the Gates of Dawn," Kouhei Matsunaga, quien imprime una compleja multidimensionalidad a su tema alternando espasmódicos loops en diversas velocidades y ofreciendo un ataque sensorial que se cuela a lo largo de todos los rincones del espectro con parsimonia y efectividad o Thirdorgan, quien hace un seguimiento portentoso de la rúbrica de TNB, pero haciendo que todo suene aún más violento y sucio en un patrón industrial perfecto.
De todo hay en esta recopilación: tanto ruidistas aferrados al embate orgánico-analógico, como artistas sonoros que pertenecen propiamente a la era digital, torciendo sus elucubrantes maquinarias invisibles para producir precisas composiciones. Todos arremeten contra el material de The New Blockaders con energía e inventiva, haciendo aflorar sus identidades al tiempo que ofrendan una amplia visión de la diversidad sónica que contempla el industrialismo sónico: Collage, musique concréte, noise, síntesis granular, dark-industrial, HNW, todas éstas y más vertientes son ejemplificadas y enunciadas por exponentes legítimos, dando una breve idea de qué tan importante ha sido el papel de la "banda" inglesa en la confección de las ideas experimentalistas desde hace treinta años.
"Viva Negativa! A Tribute to the New Blockaders Volume IV; Japan" resulta el más elusivo de los volúmenes, y también el más costoso -por mucho-. Pero también es un trabajo que seguramente resultará degustable a aquellos que aman el extremismo sónico, al tiempo que ofrecerá una adecuada introducción para quienes deseen adentrarse en los terrenos del ruido. (S.S.)

Saturday, March 12, 2011




The New Blockaders - Live at Hinoeuma (Hypnagogia, GIA04, 2011)

Las reseñas que describen el evento registrado en "Live at Hinoeuma" lo señalan como un recital brutalmente ensordecedor que sin piedad alguna ultrajó los oídos de los cronistas. The New Blockaders, tras haber formalizado en "Changez les Blockeurs" el modelo en que se basarían la gran mayoría de las producciones del noise, lleva, lógicamente, un peso descomunal a sus espaldas. Probablemente por ello mismo, se perciba la obligación de hacer de sus extremadamente esporádicas apariciones verdaderos acontecimientos que preserven las alturas de radicalidad a las que se han remontado a lo largo de su historia y discografía.
Abandonando un tanto el nihilismo y la teatralidad que les caracterizan (al menos en el audio, ya que durante el evento Phil Todd estuvo a cargo de un "anti-performance"), The New Blockaders en este trabajo concentran sus fuerzas en un par de explosivos cortes que, a todo volúmen, ciertamente no podrían haber parecido mucho más que una pared de ruido, pero que en este registro evidencian haber sido formulados a partir de una composición que sostiene un enorme peso a pesar de jamás dejar de presentar variaciones. Los sampleos a los que recurren para esta ocasión concentran ráfagas de metralla, tormentas, tonos invariables y estática a niveles brutales que, por lógica, producirían constantes estallidos de feedback. El resultado es una formidable masa de ruido en interminable movimiento, de convulsiones sónicas, de frecuencias que se disparan ingrávidas y circundan los aires como espíritus electromagnéticos.
Curiosamente, a pesar de que las crónicas señalan al evento como uno extremadamente hostil para los sentidos, "Live at Hinoeuma" resulta, a mi parecer, el más calmo de todos los registros en vivo que he escuchado de esta agrupación. A grandes rasgos, este trabajo guarda una similitud inquietante con lo que se ha dado por llamar harsh noise wall en cuanto a su aspecto meditativo, al forzar una introspección casi alucinógena en el escucha. La segunda parte, sobre todo, gracias a la cuidadosa sobreposición de capa tras capa de eólicos flujos de estática, apenas rematados por algunos pesados borbotones de ruido grave, consigue crear una apariencia de absoluta libertad formal que resulta, curiosamente refrescante.
"Live at Hinoeuma" hace que los aspectos más sórdidos de The New Blockaders se conviertan en fascinantes despliegues de coordinación dinámica. Sin duda se trata del complemento perfecto a sus registros en vivo más abrasivos como el temible "Das Zerstoren, Zum Gebaren" o el crudísimo "20th Antiversary Offensive." Este trabajo está limitado a 300 copias y marca la resurrección de la constantemente excelente disquera de Rupenus, Hypnagogia. (S.S.)

Friday, January 22, 2010




Nihilist Assault Group & Blue Sabbath Black Cheer - Planned Obsolescence (Gnarled Forest, GF32, 2009)

Nihilist Assault Group es el proyecto más seriamente aguerrido de Richard Rupenus de The New Blockaders, en el cual participan además los legendarios Mark Durgan, alias Putrefier, y Michael Gillham de Smell & Quim entre otros. Blue Sabbath Black Cheer es la banda de Stan Reed, conocido por la célebre y desaparecida PsychForm Records y por la presente y genial Gnarled Forest. Aquí se hace acompañar por Sean Dow y el también veterano wm Rage. En este vinil conviven, pues, dos gargantúas del ruido por derecho propio.
Como podía preverse, su primera entrega colaborativa -y ojalá primera de muchas- es, en una palabra, electrizante. Partiendo del silencio y dejando reptar a la distancia pequeños monstruos de ruido, ambos artistas conjuran un desborde ensordecedor de ruido blanco, amplio en ambos extremos. Graves rugientes. Agudos filosísimos. Cada generador de ruido sigue una rúbrica tan fuertemente entrelazada que, entre los miles de movimientos posibles, prácticamente no puede detectarse nada más que la estática, inmanente, furiosa, como una aparición inmóvil que, si pudiera, te devoraría vivo.



La segunda cara de "Planned Obsolescence" son oleadas fantasmales de ruido blanco, precipitándose crueles, sin mayor sentido que la cada vez más constante frecuencia de su abisal magnificencia. El trazo lejano de una secuencia de saturación corre entre los recovecos del mundanal de gis. Pero eso es todo. No más. Sólo ruido obliterante, conduciendo al escucha hacia el olvido en un delirio delicioso. Obligatorio. En serio me sorprende que aún no se haya acabado. (S.S.)

Monday, June 29, 2009


The New Blockaders – Epater Les Bourgeois (Kubitsuri Tapes, S;E;X59-032CD-R 2009, 2009)

En su extensa carrera, Richard Rupenus ha logrado constantemente consolidarse como la quintaesencia del engaño. Parte del mismo grupo de artistas que capturaron la imaginación de la audiencia de música experimental durante los ochentas, Rupenus creó en 1982 a la anti-banda por autonomasia, The New Blockaders, pseudo grupo compuesto por él y –posiblemente, nadie puede afirmarlo a ciencia cierta- un hermano que va por el nombre de Phillip. A partir de la creación de piezas artificiales que utilizan como medio preferente otros artificios, Rupenus, prácticamente, creó una parte sustantiva del registro sonoro de lo que hoy se considera noise. Empleando piezas de metal y micrófonos de contacto, The New Blockaders esgrimieron uno de los más bruscos y desmedidos juegos sonoros jamás, ahuyentando a todo aquél que no estuviera dispuesto a llegar al límite.
En su historia, TNB han logrado conjuntar una discografía bastante prominente, inicialmente en cintas y lps, de cuyas propiedades físicas hicieron uso para crear nuevos juegos conceptuales. El bootleg “The New Vortex Blockaders Campaign” es famoso por venir enfundado en una cubierta compuesta de fragmentos rotos y despostillados de otros lps, “Symphony in X” y “Symphony in O major” son piezas compuestas de estática que registran meramente el correr de la cinta en blanco de uno a otro lado.
Claro que la forma de entender este tipo de trabajos en la época en que surgieron es un elemento a tomarse en cuenta; el hecho de que con cada trabajo subsecuente The New Blockaders fueran empujando un poco más los estándares provocaba que el mismo escucha dotara automáticamente de sentido algo que no pasaba de ser una cinta en blanco. Asimismo, el propio formato de la cinta muchas veces lo hace a uno escuchar cosas que no necesariamente están allí; el movimiento de las maquinarias de los decks, la cinta presentando irregularidades, las variaciones de velocidad y muchos otros fantasmales componentes bien podían engañar a una audiencia que ciegamente y con grandes expectativas consumía sus trabajos.
Quizás no sea lo mismo en el caso de “Epater Les Bourgeois.” La cinta, editada originalmente por Rupenus en Frux en 1985, había permanecido dentro del underground desde su presentación como otro de los landmarks sonoros que TNB cimentaron a su paso. Quizás haya sido la ansiedad por hacer resurgir este objeto de arte lo que hizo que Kubitsuri Tapes, legendaria disquera nipona, lo reeditara en 2008. Quizás haya habido algún otro secreto móvil ulterior.
La cuestión es que “Epater Les Bourgeois” se encuentra en este momento en mis manos. Se trata de un cdr profesionalmente duplicado el cual contiene dos tracks, cada uno de poco más de 22 minutos, los cuales contienen, sí, adivinaron, absolutamente nada más que el hiss (o gis, como prefieran llamarle) de una cinta en blanco.
Una larga discusión podría desencadenarse en cualquier lugar, sobre todo en México, donde los precios de los discos van cada vez más a lo imposible, respecto a si esto no es una vil artimaña, fruto de la pereza de un artista que no ve otro modo para ganarse la vida que vendiendo discos en blanco.
Sin embargo, hay que tomar en cuenta un par de cosas antes de hacer una afirmación tan categórica: Por una parte, lo que está en venta es una idea que el escucha debe acabar por formular; por otra, el objeto por sí mismo, fue sometido a un proceso de elaboración que cuando menos se antoja complejo. Cada una de las fundas fue hecha a mano por Rupenus y se aprecia como un objeto que bien podría contener un disco en forma decorativa o fungir como una pequeña pieza de arte abstracto. Las relativamente más simplistas portadas que la disquera había implementado se incluyen –las cuales son un eco de la portada original-, así como un cdr impreso que hace que uno se cuestione la propia puesta en marcha del proyecto por quienes lo produjeron.
Nuevamente, Richard Rupenus crea un fantástico documento del absurdo, una pieza de audio perfectamente desarticulada y vuelve a hacer a las conciencias gravitar a su alrededor. Larga vida al maestro del engaño. (S.S.)

Tuesday, June 13, 2006

Aaron Dilloway - Asset Stripping (Hanson Records/Chondritic Sound, HN131/CH102, 2006)

Para principios de este año, Aaron Dilloway fue invitado a formar parte del grupo de artistas que realizarían 'Viva Negativa!', una enorme caja de tributo a The New Blockaders publicada por Hypnagogia. Aparentemente los resultados le fueron tan gratos que la colaboración -implicando emplear y manipular el material orginal de los Blockaders- se extendió a este 'Asset Striping'.
Este lp es un sueño para cualquier entusiasta del noise. Muestra al siempre entusiasta y dedicado Dilloway ofreciendo un homenaje a los fundacionales New Blockaders a través de una pequeña multitud de loops y samples. El resultado es literal: el violento y obsesivo instinto deformante de Dilloway llevando el destructivo, anti-todo sonido de los Rupenus a grados extremos.
El lado A presenta a Dilloway creando su material en vivo en el estudio, sin cortes. Chirridos espasmódicos, metales arrastrándose, percusiones salidas de métrica envueltas en loops, inesperados zumbidos retorciéndose unos contra otros en un cuadro absolutamente intenso y abrasivo.
El lado B es la grabación de un concierto que este hombre ofreció el día después de haber concluído el track que conforma el primer lado. Como podría esperarse, el sonido aquí es mucho más abierto y menos controlado. También para esta presentación Dilloway emplea los sonidos de The New Blockaders y aunque lo anterios no es tan evidente a primeras vistas, el material es una lección en intensidad.
A la fecha, éste es decididamente el trabajo más contundente que le he escuchado a Aaron Dilloway; 'Asset Stripping' es un clásico instantáneo que desafortunadamente se agotó en Hanson la misma semana en que salió. Quizás aún haya algunas copias flotando en Erswhile o en Volcanic Tongue. (S.S.)

The New Blockaders/Thurston Moore/Jim O'Rourke - The Voloptulist (Hospital Productions, HOS-144, 2006)

Como siempre, la expectativa de tener a nombres tan grandes encabezando los créditos de un disco es riesgoso; cuando no es que de hecho se puede saber anticipadamente que algo saldrá mal, es raro que las expectativas que algún combo de fantasía provoquen alcanzen a verse cumplidas. Para mi mala fortuna, al ver el nombre de The New Blockaders como integrantes de alguna de estas meteóricas agrupaciones, me es difícil contenerme. El material de los Rupenus es siempre tan categóricamente extremo que siquiera pensar en una propuesta mínima de diversificación hace que mi imaginación comienze a aletear frenéticamente.
Particularmente en este caso me pareció que la entrega propuesta era demasiado tentadora; una colaboración entre los Blockaders y el emblemático Jim O'Rourke -conocido por hacer todo tipo de música en todo tipo de contexto y prácticamente con quienquiera que se deje- y el héroe de mi adolescencia Thurston Moore. Si bien la afición de O'Rourke por los extremos aurales es bien conocida, Moore no ha dejado de experimentar con sus gustos e interpretaciones. Sin embargo, es decididamente difícil para cualquier artista llegar muy lejos en el contexto actual-aún estando tan bien informado con respecto al underground como Moore lo está- si se posee una ligadura tan fuerte como la que él tiene con su intrumento -como podrá evidenciar quien haya presenciado su sesión de improvisación en el Radar de este año.
Por ello es bueno ver que en 'The Voloptulist' Moore haya finalmente decidido olvidarse un poco de su dama -al menos en su sentido habitual- para ofrecer su versión de los sonidos de los Blockaders en aquel inicial 'Changez les Blockeurs', obviamente, en guitarra. Mientras tanto, los Blockaders parecen limitarse a establecer un drone muy eólico y ríspido que hace más las veces de cimiento que de interpretación. Fragmentarias intervenciones por unos y otros son de hacerse esperar aunque, en realidad, nada cambia demasiado. En general, a pesar de que el resultado de esta jam es bastante actual y que se ajusta sin problemas a los estándares de estos tiempos, es inevitable señalar que un equipo tan mitológico como éste debía haber ofrecido algo de mayores vuelos. Después de todo nos estamos refiriendo a gente que definió en enorme medida lo que está sucediendo en estos momentos.
'840 Seconds Over' es mucho más llamativa, pero quizás lo sea más por la brutalmente libre y poderosa intervención de Chris Corsano que por las capacidades del equipo Blockaders-O'Rourke. Tras la inescapable batería apenas se deja ver la turbulencia del trío ofreciendo una suerte de noise-vuelto-jazz con serpentinas de electrónica revoloteando entre los mínimos huecos dejados por los veloces y articulados porrazos de Corsano. En cualquier caso, es innegable que '840 Seconds Over' sí tiene la capacidad de remover a los artistas de sus usuales presupuestos y de ofrecer algo que suena tanto más compacto y efectivo.
Que no se malentienda, 'The Voloptulist' es un disco bastante interesante, sobriamente editado por Hospital, y que puede llegar a escucharse compulsivamente. El problema en cualquier caso es decidir si se trata de una actualización personal por parte de sus autores o de un trabajo con motivaciones reales. Quizás si hubiese durado un poco más sería más sencillo tomar una decisión. (S.S.)