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Wednesday, May 21, 2008



Hild Sofie Tafjord - Kama (Picadisk, Pica003, 2007)

Ya una veterana en el área del experimentalismo electrónico, siendo especialmente reconocida por su faceta como mitad de Fe-Mail, esta compositora deja en claro en "Kama" que hay más de un camino hacia la formulación de música sorprendente. Como mencionabamos respecto al fractal sónico de "Haikustrings" de Stefano Pilia, "Kama" está repleto de una diversidad gigantesca de fragmentos sonoros; cada uno compitiendo y compartiendo espacio sónico, forjándose como parte y contra de un esquema siempre cambiante. Tras algunos minutos de adormecimiento neuronal, uno puede caer en cuenta del proceso eletroacústico de Sofie, atando cabos, haciendo crecer drones a partir de nubes lejanas acarreando estática, formulando paisajes sonoros con manchas impresionistas, en fin: interpretando, sampleando, editando y manipulando a destajo las notas de su corno francés, voces, sonidos metálicos y un largo etcétera de fuentes sonoras.
Para un disco que tiene como vía principal los sinsentidos de lo difuso, es particularmente interesante que se trate de uno que explore ambientes tan acertadamente. Por momentos, ciegamente meditativo e introspectivo, el largo tema que comprende "Kama" ofrece atmósferas de calidez maternal que, tras apenas conformarse, se ven secamente coartados por fríos, inhumanos momentos atonales o incluso por instantes de abierta sordidez ruidosa. "Kama" es un cd afortunadamente ambicioso y que logra, como pocos, una liviandad formal que permite que su sonido salga y entre de lo regularmente bello y musical a lo declaradamente atonal y hostil, de lo árido y astringente a lo ensoñado y epifánico. Otro gran testimonio de como para hacer música, se debe demoler lo que conocíamos como tal. (S.S.)

Sunday, December 31, 2006



Fe-Mail & Carlos Giffoni - Northern Stains (Important Records, Imprec112, 2006)

Del noise a la abstracción y de regreso, las chicas de Fe-Mail han ido explorando un enorme espacio de experimentación como dúo en sólo unos cuantos años y siempre mostrando una predilección por las constantes colaboraciones, habiendo trabajado con el demonio noruego Lasse Marhaug e interpretando algunos furiosos jams con Aaron Dilloway en su más reciente gira nortamericana. Su nuevo trabajo es también una colaboración, otra vez con un maestro del trabajo sonoro brutal, Carlos Giffoni.
Optando nuevamente por tomar el frenesí del noise por aliado, este trabajo coquetea con el ruido, lo absorbe y luego lo abandona en aras claras de formar una estructura, por abstracta que ésta sea, y luego hacerla nuevamente colapsarse. Por si esto fuera poco, la adición de Gifonni hace que las dinámicas de "Northern Stains" parezcan episodios de intensa esquizofrenia. Loops que apenas varían en tonos se ven constantemente transgredidos por exabruptos de frecuencias altas y las típicas deformaciones a las que Maja Ratjke acostumbra someter su voz. Por momentos, la hostilidad logra imponerse, como hacia el final de "Come, You Are", y la circuitería de Giffoni choca con los enjambres digitales conjurados por Hilde Tafjord. Otras veces, el delirio es simplemente dejado sin cadenas. En "Daymare Blues", por ejemplo, el collage aural llega a sus grados más extremos en forma de frenéticas carreras de voces en desorden, llevadas a velocidades inhumanas y que sólo se detienen para caer en los desvaríos alucinógenos de los espacios demasiado abiertos. "Northern Stains" es pura psicodelia noisera; tomando el gis de la estática como background, el juego de voces de Ratjke se planta en el primer plano con una serie de manipulaciones tonales y retoques que terminan por llevarla hasta la desintegración absoluta.
Con "Northern Stains", Fe-Mail vuelven a ofrecen otro trabajo lleno de intensidad aunque bastante alejado de los interesantes aspectos que habían venido explorando en tiempos recientes con trabajos como "Voloptuous Vultures" o "Blixter Toad".En este nuevo trabajo, el uso de ambientes y la experimentación acústica desaparecen casi totalmente para dar lugar a un ataque mucho más físico y visceral. "Northern Stains", como aquel "All Men Are Pigs", es un disco que va directo contra tus nervios y que transmina con fuerza una intensa sensación de incomodidad. (S.S.)