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Tuesday, September 22, 2009


Sewer Election - Kassettmusik (iDEAL recordings, ideal058, 2008)

Desde mi muy personal punto de vista, una de las pocas -se pueden contar con una mano- bandas de harsh noise de la actualidad que realmente está a la altura de sus predecesoras es la sueca Sewer Election, operada por el prolífico Dan Johansson. Sin embargo, del mismo modo que sus antecesores más logrados en algún u otro momento, Sewer Election ha ido evidenciando que tiene problemas centrándose en un campo sonoro tan estrecho; a últimas fechas, se le ha podido escuchar introduciendo elementos menos estridentes en su anteriormente perfectamente delimitado campo sonoro.
Esto parece haber minado un tanto su reputación -tan difícil de sostener en el epicentro del radicalismo que es el harsh noise. Esto es evidente al escuchar comentarios acerca de su nuevo larga duración, el cd "Kassetmusik" para iDEAL Recordings. Este trabajo contiene un sólo tema que, bordeando en los 42 minutos, encuentra sus cimientos en el minucioso seguimiento de loops y que, así, marca un giro total en la dinámica de Sewer Election. Los circuitos establecidos son ariscos, cubiertos de herrumbre sónica, faltos de brillo. Sus puntos de corte no están atenuados de ningún modo; cada órbita es un "click" inescapable, como de un disco rayado o como de una máquina oxidada.
Tras el comienzo, que repulsivamente recoge las arcadas de un hombre, Sewer Election se encarga de deshumanizar de una forma radical el ambiente. Hacia los 25 minutos parece ser que ha sido maquinaria la que ha tomado el control del audio, volcándose por una parte a producir sonidos instrínsecamente atonales -inténsamente graves y físicos- y por otra a recurrir a las incidencias de un paisaje sonoro árido cuyo único alivio llegan a ser ocasionales zumbidos.
Pero, realmente no hay mucho de que preocuparse, Sewer Election aquí no incurre en las fallas tan comúnes de los electroacústicos, estilizando algo que debería ser áspero; "Kassettmusik" es un trabajo feo, desagradable e incómodo. Durante el total de su duración, aún intentando evitar ponerle atención, hay algo tan oscuro, tan adverso en la naturaleza de sus sonidos, que es difícil no voltear con desagrado a preguntarse qué son todos esos malditos ruidos, esas frecuencias bajas que se cuelan por tu columna y te hacen añicos los vervios. Una visión muy interesante del ruido, una que recurre a patrones no tan bien instaurados y que intenta generar y explorar territorios supra-acústicos que son igualmente radicales aunque mucho menos explorados. A escucharse fuerte. (S.S.)

Friday, June 19, 2009


The Rita/Dog Holocaust (Utmarken, Utmarken#23, 2009)

The Rita probablemente sea el proyecto de harsh noise canadiense más importante en estos momentos; con una discografía que rebasa los 50 títulos y una carrera en activo constante desde hace más de diez años, Sam McKinlay se ha consolidado como uno de los pilares del ruidismo mundial. Esto puede apreciarse plenamente en "Nylons," corte que presenta para su split con los aterradores Dog Holocaust. Esta pieza es sorprendemente intensa en primer lugar, porque se trata de un corte en vivo, inédito. Luego, por la pasmosa intensidad y control que McKinlay demuestra en el dominio de elementos tan difíciles de controlar como el feedback y la distorsión.
"Nylons" jamás llega a sentirse como una planicie de estática; mientras McKinlay comienza a establecer un patrón relativamente constante, ya se encuentra también considerando su escisión. A veces, ésta consiste en un discreto cambio, otras en una inesperada segmentación, otras en la detonación de un explosivo caos. Mientras tanto, The Rita permite que chillidos de feedback, borbotones de distorsión, silencios, golpeteos metálicos e incluso los gritos del público se cuelen entre la hecatombe ruidística que va sosteniendo. Al final, toda esta intensidad rinde frutos, haciendo evidente que éste es un tipo que, sin importar su renombre, tiene más que suficientes recursos con que responder.
Dog Holocaust, por su parte, comienzan con un loop saturado que parece combinar percusiones sobre piezas de metal. Quien haya leído la reseña que dedicamos a esa obra maestra del terrorismo auditivo, "Volume I, II, III," sabrá que Dog Holocaust se trata de la dupla de Dan Johansson de Sewer Election y de Nolan Throop de Kakerlak, proyectos por sí mismos dedicados como pocos a la violencia sonora a gran escala. En dicho caso, también podrán inferir que hay poco que decir al respecto de los sonidos presentes en dicha cinta; "Gin Submissive" es un decadente, furioso torbellino de ruido que se extiende móvil y abarcante a través de tiempo y espacio consumiendo en su totalidad el oxígeno en tu cerebro. En los aproximadamente 20 minutos de duración de "Gin Submissive," la cinta reproduce las capacidades de ambos personajes para crear espasmódicas, turbulentas señales y dejarlas batirse en incesantes duelos. Nuevamente, el hecho de que también esta grabación sea en directo, dice mucho de la calidad invertida en su factura, logrando recrear en buena medida el caos y la opresión que sólo se obtienen directamente de una presentación.
Un par de agrupaciones de ruido realmente difíciles de superar conforman esta gran cinta de ruido. La cual además viene con arte de cubierta pornográfico, totalmente adecuado para reuniones familiares. (S.S.)

Monday, June 01, 2009

Ättestupa (Utmarken, Utmarken#13, 2009)

Este es el primer trabajo de neo-psicodelia que reseño en mucho tiempo. Siendo franco, me encontraba algo desencantado con el género, dadas las obviedades que los artistas que se unen bajo dicha categoría se encontraban ofreciendo. Pero este cassette de la banda sueca Ättestupa -que por cierto, me enviaron por error, un afortunado error- me ha causado una fuerte impresión.
De este misterioso proyecto sólo sé que Dan Johanson de Sewer Election y alguien de Leafes participan. Pero aún con la referencia del primero, los sonidos presentes en esta cinta distan mucho de cualquier nexo sónico. Hundidos hasta las rodillas en la sustancia más espesa de la psicodelia, Ättestupa recrean un pantano de texturas angustiantes, donde los brillos se esconden y se privilegia lo hipnótico. Cada corte, alcanzando la duración entera de su correspondiente cara, busca ser el reflejo sucio de una imagen idílica.
La primera de éstas, "Tjalen" se trata de una atmósfera folk/rocker enrarecida, oscurecida por nebulosos enjambres de distorsión en un fondo discreto, aunque prácticamente permanente. Por momentos, entre la distensión de los cortes el caos parece querer mostrarse inminente. Pero el rápido reordenamiento de los elementos musicales no tarda en apoderarse, llegando incluso a alturas sublimantes, gracias sobre todo al profuso empleo de instrumentación acústica, como guitarras y flautines.
Pero que no se malentiendan estas aseveraciones; esto no se trata de un trabajo particularmente delicado. A lo largo de su correr pervade una aspereza nada discreta, un constante crujir de engranes que deja en claro que esto se trata de una retro-psicodelia o anti-psicodelia malvibrosa, cruda, bañada en un influjo de oscuridad y maldad.
"Den Stora Sjukdomen" es abiertamente más lúgubre, con la permanencia de un circundante nudo de distorsión apagada pero siempre presente y las notas de un drone en teclados que apenas se dejan contener en un movimiento de pitch lento y pendular fungiendo como marco para el desarrollo de una dinámica mitad industrial percusivo, mitad "música" a la Jewelled Antler. Tras el desenvolvimiento paulatino de esta dinámica, Ättestupa vuelven al patrón del corte y la subsecuente integración musical. Pero en esta vuelta, este supuesto está aún menos resuelto. Se trata de un tema pesadillesco, tan denso que prácticamente refiere a lo ritual y que conmina al escucha a apoderarse de una esquina y no salir de allí. La parte final es más articulada y hasta podría referir por momentos a Waldeufel y su "Heimliches Deustchland," aunque aquí se trata de un momento mucho más crudo y, sobre todo, más natural y espontáneo, siendo parte de una integración sonora profusa y compleja.
"Ättestuppa" es desde su propio empaque -compuesto por la clásica "j-card" y cuatro pequeñas carátulas que hacen las veces de portada, un compuesto sónico mágico y consistente, que explora exitosamente un mundo de sonoridad impregnado de las imágenes de las que parte. De una forma similar a lo que con maestría hicieron Earth en "HEX: or Printing on the Infernal Method," Ättestupa buscan transformar en sonido la historia jamás contada de los mitos tras las ilustraciones. El mismo nombre de la banda hace referencia a la historia aquella que narraba que los antiguos suecos tiraban a sus ancianos de las cimas de una alta montaña cuando ya no eran útiles en las labores comunitarias (el nombre de la montaña es precisamente Ättestupa).
Finalmente, he de decir que este disco ha sido el primero en consistentemente reproducir -con todo y sus innombrables altitudes- la mística de algún oscuro conjunto de krautrock o de alguna piedra angular perdida entre los escombros de discografías incontables. Éste es un disco tan bueno y extraño que lo mismo convencería a seguidores de Mouthus y Religious Knives que a otros que se inclinen por la mayor profusión acústica de Kuupuu, Avarus o Thuja e incluso otros más oscuros gustos. (S.S.)

Monday, December 29, 2008


Dog Holocaust - Volume I, II, III Gaping Hole, s/n, 2008)

Absoluto abuso sónico a cargo de Dog Holocaust. Esta antología compila en cd fragmentos de los tres primeros volúmenes que el dueto de Dan Johansson de Sewer Election y Nolan Throop de Kakerlak habían editado en cassettes limitados a 50 copias anteriormente. Como puede intuirse a partir de los nombres mencionados, este cd ofrece absolutamente nada más que total nihilismo ruidista. "Volumes I, II, III" es ruido claramente influenciado por Incapacitants. Sin uso de loops, samplers, o siquiera la intervención de más elementos que los quebrantos de efectos y feedback, Dog Holocaust asestan sin piedad tres golpes que sobrepasan cada uno respectivamente los veinte minutos de furia espástica y atonal.
Sus tres tracks son claras visiones de extremismo artístico que persiguen únicamente la destrucción de cualquier tipo de acercamiento musical regular. Ruido absolutamente horrible a cargo de dos maestros que se encuentran en uno de sus mejores momentos.
Asimismo, ésta es otra muestra más del sórdido trabajo que realiza la disquera Gaping Hole -filial de SNSE-, la cual no toca más que aquellos trabajos que expresen a través de sus crujidos y chillidos lo pútrido o enfermo de la naturaleza humana. Tan sólo el arte de portada, pornográfico y hostil, deja en claro que éste no es un cd para mostrarle/ponerle a nadie que no comparta un cierto gusto por lo enfermo. (S.S.)