Showing posts with label Green Records. Show all posts
Showing posts with label Green Records. Show all posts

Monday, November 14, 2011

Merzbow - April 1992 (Green Records and Tapes, GR146, 2011)

La primera parte de la década de los noventas ve el florecimiento de lo que muchos llamarían japanoise. Entre 1990 y 1995, algunos de los trabajos consagrados de Pain Jerk, Violent Osen Geisha, Monde Bruits, Incapacitants, Hijokaidan, Dissecting Table y Masonna, entre otros, aparecerían ante el mundo con la delicadeza de una avalancha, sacando de balance las nociones establecidas de lo que puede/debe ser considerado arte/música/composición/et al. Sin embargo, si ha de señalarse a aquél que más abruptamente capturó la atención de los submundos sonoros -y de otros más superficiales- resulta necesario referirse a Merzbow. Trabajos como "Rainbow Electronics" (Alchemy Records, 1990), "Artificial Invagination" (Vanilla Records, 1991) o "Veneorology" (Release, 1994) constituyen paradigmas del quehacer ruidístico sumamente difíciles de equiparar.
Los registros de archivo del Merzbow de esta época lógicamente suponen, para aquellos asiduos al noise, verdaderos tesoros sónicos que permiten abundar en la impactante técnica creativa de Masami Akita. Como es bien sabido -y excesivamente discutido- la carrera de Akita es generalmente dividida en una más reciente -y agobiantemente repudiada- vertiente caracterizada por un empleo casi exclusivo de electrónica digital y en otra caracterizada por el uso de una compleja red de elementos acústicos y procesos, correspondiente precisamente a la primera parte de su carrera. "April 1992" es una cinta representativa, precisamente, de este periodo.
Esta cinta ejemplifica la riqueza de los recursos del Merzbow de aquel entonces; en su frenética alternancia de aparatos electroacústicos de fabricación casera, pedales, sampleos y manipulaciones de cintas resulta evidente la destreza del artífice, quien además recorre una extensa y variada senda de dinámicas ricas en texturas y formas. El violento y vigoroso rugido de las señales distorsionadas que se desprende del inicio de la cinta contrasta diametralmente con el bruitisme metálico que da forma a la conclusión de la misma. Los procesos, evidentemente forjados a partir de la manipulación de instrumentación analógica, son prístinos en su instauración y direccionalidad. En fin, "April 1992" se trata de un trabajo que, a pesar de constituirse básicamente como un registro de archivo -obvia decir que no posee la casi absurda potencia de los trabajos mencionados anteriormente-, sí puede referir con claridad a algunos de los mejores y más crudos momentos de la extensísima obra de Akita.
Mención aparte merece la inversión en la calidad de la cinta de cromo, que captura muy adecuadamente el infierno ruidístico de Merzbow. El empaque, perfectamente regular, parece insistir en esa pretensa de revival de la cinta a la old school en la que han caído los veteranos del experimentalismo en fechas recientes. Con todo, difícilmente harás una mejor inversión en ruido por apenas unos cuantos dólares; sólo que, dada la falta de premura en el envío por parte de la disquera, probablemente tengas que esperar, como yo, dos o tres meses en recibirla. (S.S.)

Tuesday, May 26, 2009

Terrortank - Stairway to Nowhere (Green Records, GR040, 2008)

La música de Steff Kerandel denota una obsesión por la oscuridad; sus sonidos están repletos de un esoterismo auténtico, irreflexivo, que fácilmente podría optar por el terciopelo del dark ambient, pero que, renuente a ceder a la sencillez, opta por vestir cada borde sonoro de navajas y espinas. "Wearing Black," primera parte de su más reciente trabajo, "Stairway To Nowhere," conjura una densa atmósfera, misteriosa e inexplicable, la cual, imbuída en su ser nocturno, deja que toda la multitud de sonidos que Kerandel reúne se desintegre hacia la susurrante oscuridad. Y mientras el escucha ve transcurrir este proceso, se suceden golpes a metales -directos y modificados-, manipulación de efectos procesando sonidos totalmente deformes y los remanentes de notas de guitarra. Este tema jamás toca extremos; a pesar de su estancia estructuralmente elusiva, es más cercano a una composición musical que a un ataque borboteante de ruido, por momentos, incluso, bordea en lo armónico, pero, claro, de manera perturbadora.
El segundo track, el epónimo "Stairway to Nowhere" no está tan marcado por una idea temática como el anterior; se trata de un tema libre que circula hacia donde las ocurrencias del momento le llevan; de comenzar con un grave drone que se va haciendo más corporeo minuto a minuto, Terrortank abruptamente extiende el espectro hacia los agudos mediante el empleo de notas desperdigadas de guitarra, elusivas percusiones sobre el mismo instrumento y secos silencios. Cada momento de este tema se ve sostenido por la ocurrencia inesperada de cierta conjugación de elementos: feedback, tonalidades inusitadas, explosiones abrasivas, lamentos guitarriles van forjando al ritmo de su aleatorio paso una resultante llena de matices y frugalidades. Estos dos tracks, con sus respectivos, impetuosos empleos de instrumentos particulares, forman un álbum repleto de un sentir orgánico, tangible y sumamente personal. (S.S.)