Friday, August 21, 2009




Dave Phillips - Frogs Rain (Scrotum Records, Hode 149, 2009)

Dave Phillips es parte de Schimpfluch-Gruppe, un colectivo que habita algunas de las regiones más oscuras del underground y que, en las más de las veces, toma su materia prima sónica de sonidos producidos por acústica directa, usualmente relativa al abuso físico de su propio cuerpo. Sin embargo, aquel lado de su trabajo, no es el único; Phillips además se ha visto involucrado en tiempos recientes en el costantemente ignorado campo de las grabaciones de campo, como en el caso de "Frogs Rain" cdr doble para la alemana Scrotum Records.
En "Frogs Rain," Phillips emplea sonidos tomados de parajes como Tailandia, Vietnam y Suiza y los une, ensamblándolos y generando a partir de sus propiedades naturales eventuales concatenaciones. Ambas grabaciones están diseñadas como un ejercicio en cuadrofonía, en el cual cada uno de los discos corre como complemento al anterior ejecutando imágenes sonoras totalmente independientes aunque complementarias.
La obviedad del título bordea en lo sardónico; un disco reúne grabaciones de lluvias y el otro sonidos emitidos por ranas. Extrañamente y sorprendentemente, de manera similar a lo presentado por Christian Galarreta en su conferencia acerca del reciclaje sonoro en el Circuito Electrovisiones, los sonidos producidos por los batracios demuestran poseer cualidades sonoras sumamente extensas. Aunándole a ello la paulatina y delicada manipulación de Phillips, el conjunto produce un trance ambigüo, atrapado entre la realidad que se busca representar en pleno mediante la grabación de campo y su inminente deformación, provocada por el ensamblaje y la constante sobreposición.
A la larga, "Frogs Rain" reproduce un universo que adquiere dimensiones casi tangibles. Más allá de la posibilidad meramente documentalista, este trabajo ofrece una excelente muestra de la potencialización del sonido puro. Toda una experiencia. (S.S.)

Tuesday, August 18, 2009

Phantom Pains - Disappointment After Disappointment (Beach House, BH003, 2009)

Phantom Pains es un extraño híbrido de todas las cosas oscuras; el correr del primer tema "Disappear for a While" persigue un fluir que suena prácticamente natural; los sonidos se convierten en agua que corre salvaje hasta tornarse en una espesa mezcla de espasmódico noise en frecuencias agudas y un cuadro que bordea en lo pastoral en las atmósferas. La mezcla crece cual marea, subiendo sin control, ciegamente. Un peso aún más plomizo se apodera del total al borde del caos y lo arrastra hacia un continuo vaivén mortal que le termina por ahogar en algún punto entre el silencio y la herrumbre de la cinta magnética.
Siguiendo el tema de las imágenes oníricas, aunque aún a mayor profundidad, "Disappointmente After Disappointment" mezcla los inhumanos gemidos de un drone metálico, filoso, con las cálidas ondas emitidas por teclados, que, flotando dispersos, no se deciden por dictar una melodía ni por adoptar una línea. Revoloteando entre disonancias, las notas abren y cierran sus trayectorías en busca del cielo. Nubes de estática aparecen y se desvanecen, alejándose amenazantes.
Pero el embeleso nunca se apodera totalmente de la pieza; la capacidad de Phantom Pains de conjurar una inminente ambigüedad entre el ensueño y la pesadilla es sorprendente. (S.S.)

Saturday, August 01, 2009

Fognozzle - Temple Woods (s/n, Creepsville, 2009)

"Temple Woods" es un trabajo que tras un pasillo de ruido practicamente invariable recrea todo un torrente de misterios sonoros. Fognozzle invirtió en la composición de este trabajo 20 años; según sus notas, esta cinta reúne sonidos provenientes de la constante recolección de grabaciones de campo, música incidental y voces durante dicho periodo.
El resultado es difícilmente previsible puesto que la compleja manipulación de esta multitud de registros logra producir formas sumamente diversas y en su mayoría lejanas a las originales, aunque, al mismo tiempo, los mínimos fragmentos que les contienen, develan, aunque sea parcialmente, su esencia.
¿Quién sabe cuántos fantasmas deambulan por el enorme corredor de sonido que este artista genera a partir de las voces de los árboles y el viento? "Temple Woods" se trata de espacios que hablan, voces que se reducen a frágiles memorias y música extrañada de su contexto primero. Es un extravío para el escucha que busca reproducir un anhelo y recrear a partir de éste un presente decodificado, retorcido, secreto pero perfectamente funcional. Una cinta sumamente interesante. (S.S.)

Tuesday, July 14, 2009




Miércoles de Experimentación

A partir de este miércoles, ruido horrible estará presentando junto a la Galería Interferencial un ciclo de sesiones de experimentación sonora e improvisación. Las sesiones se llevarán a cabo a partir de las 5 de la tarde y concluirán a las 9 de la noche. Esta semana se presentarán Symmetric Voyage, Ramsés Guevara y Sinestesia. La entrada es libre.

Monday, July 13, 2009


Bdong - Trite & Accesible (producido por el artista, s/n, 2005)

En la zona períferica a la dominada por el hype y el nepotismo del noise, a veces pueden encontrarse algunas de las mejores ofertas sonoras, a veces incluso superiores a las que se ofertan como angulares. El gran problema que presentan la mayor parte de estos proyectos es que muchas veces apenas lllegan a los oídos de unos cuantos para luego perderse en los localismos o en las profundidades de algún foro. Bandas de calidades atípicas como Knife City son ejemplos claros de como un buen proyecto, sin la suficiente proyección puede lentamente desintegrarse hasta terminar en el olvido.
Encontrar una gema discográfica de este tipo siempre me hace pensar en el tiempo -y en el dinero-perdido reuniendo colecciones imposibles de bandas y disqueras que, a sabiendas de tener un público cautivo, dan salida a ensayos y sesiones de jamming sin esencia ni consecuencia. Me es aún más chocante descubrir estos discos reuniendo cifras espantosas en ebay mientras otros trabajos, mucho más dignos, permanecen guardando polvo en alguna bodega, esperando que con un poco de suerte sean regalados a alguien a quien puedan causar un mínimo interés en vez de acabar en algún basurero. Tal es el caso de "Trite & Accesible," cdr limitado a cien copias del proyecto de Jonathan Yates, Bdong, y así fue exactamente como cayó este disco en mis manos.
En estos momentos he tenido la fortuna de tropezar con varias gemas de este corte, colecciones de esa extraña música nocturna que busca en los alaridos del ruido desperdigado la posibilidad de recrear una modulación, un sentido complejo entre los sonidos crudos y primitivos. Con una calidad orgánica apabullante, "Trite & Accesible" reúne cuatro extensos cortes dominados, más que por un tema, por una dinámica secreta que podría pertenecer a una óptica flexible e inspirada lo mismo que a una quisquillosa concatenación de elementos.
El primer corte, basado en los resuellos de un silbido -¿se trata de un sintetizador, de agún sampleo o de un silbato?- se cuela, desde las profundidades de las visiones nocturnas que le generaron, en la superficie, y se complementa por la pulsante, mecánica constancia de algún organismo sonoro que genera una suerte de tiempo. Luego, ondulantes, mántricos sampleos se repiten en una suerte de misticismo que, por primera vez se siente como algo humano, más que como una fuerza natural. El segundo corte, abriendo con las insistentes oscilaciones de algún sintetizador prosigue en esta difícil búsqueda por la esencia de la noche. El repicar y el martilleo de metales, unos sobre otros es tan mesurado como el de Niellerade Fallibilisthorstar, buscando ceder el plano central al trabajo ambiental, el cual, en cambio, se convierte en una masa obliterante de estática controlada y de sonidos turbios en eterna retroalimetación.
El tercer corte es una crecida que comienza, a partir de una conversación deformada por una espesa capa de ruido blanco, a elevarse como un portentoso cúmulo de melodía, un corte que deja ver, a pesar de la intensidad del ruido flotando a su alrededor, una suerte de delicadeza y un manejo cuidadoso del sonido. El corte final deambula por los mismos rincones, ofreciendo sonidos que van de la dulzura al misterio, haciéndose crecer, entrelazando sensaciones y posibilidades. Las texturas son variables, no se trata de un tema que crezca en una evidente elipse; Bdong deja que todos los elementos que inicialmente compusieran los temas anteriores vayan absorbiéndose entre sí. Los martilleos, los drones, la estática, las tonalidades; todos van reuniéndose para formar una composición que cambia de forma conforme va avanzando, forjándose, a veces como sólido monolíto de ruido, otras como cortina de complejas texturas sonoras.
Sería impreciso señalar a "Trite & Accesible" como un disco de noise. De hecho, Bdong en sus composiciones parece querer alejarse de lo tópico del género. Sí, por momentos su intensidad es enorme, pero, con todo, este disco es más cercano a esos trabajos que bordean en lo extremo; más adecuado para quienes disfrutan de la difusa composición de bandas como Organum o Mirror que de la evidente agresión del ruido -como demostró la polémica ocasionada por su inclusión en el boxset de Portland a cargo de Emil Beaulieau. Muy buena obra que vale la pena rastrear y rescatar. (S.S.)

Saturday, July 11, 2009

Tengo unos cuantos nuevos releases en ruido horrible. De ahora en adelante intentaré postear la información aquí. Disculpen que esté en inglés, hay cosas que son difíciles de evitar...

RUIDO HORRIBLE UPDATE 07 10 09


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rh024 FOSSILS - HOLOCENE MAXIMUM C30 $6.00


Two sides of intense, destructive jamming by this Canadian group of improvisers. Ranging from chaos to full on hysteria, Fossils once again set out to subvert any notion of musicality. Edition of 64 copies.

HOLOCENE MAXIMUM SAMPLE

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rh035 CHRISTOPHER RIGGS - HAPPY HOLIDAYS C30 $6.00

New release by Christopher Rigggs, Happy Holidays presents inconceivably strange sounds produced through an abusive physical treatment of the guitar and tape processes. Edition of 36 copies.

HAPPY HOLIDAYS SAMPLE 1

HAPPY HOLIDAYS SAMPLE 2

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rh043 D.A.F.O.S.M. - VIAJE ARCAICO CDR $8.00

Obscure side project from ARMENIA's veteran noise maker, Leonardo Sabatto, D.A.F.O.S.M. retakes the sordid intensity of his now defunct project. Early recordings from D.A.F.O.S.M. date back to the late nineties and include a collaboration with Black Leather Jesus, some of which can be found for free download at Leonardo's great blogExperimentos Sonoros Ocultos. VIAJE ARCAICO is a brutal exploration of harsh noise in its classic vein. There's hardly anything else to say: full lenght relase of brutal, merciless noise by one of its masters. Comes in ruido horrible style digipak. Spraypainted discs. Edition of 50 copies.

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STILL AVAILABLE:

RH015 Le Scrambled Debutante - Symmetric Stupidity C60 $6.00
RH023 Slow Listener - I Like the Idea of People, I Just Don't Like People CDR $8.00
RH030 Soriah - Marakame cdr, 110 copies $9.00
RH031 Granitkorridor C30 (LAST COPIES!!!) $6.00
RH032 Cold Turkey - Retribution C20 $6.00
RH035 Wasteland Jazz Unit - Burrows of Indication CDR $8.00


NEXT:

RH036 RUBBISH - THE KING OF TOMORROW
RH037 I/C/O/C - BROKEN METACARPUS LIKE STIGMATA
RH040 CONTENT NULLITY
RH044 RUSALKA - MOTHER INSECT FLESH

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ruido horrible
amniosis
los heraldos negros
ruido horrible

Tuesday, June 30, 2009

Tydish/Maaaa - Enjoy (Triangle Records, TR-20, 2007)

Tydish probablemente creen el más demencial power electronics que haya escuchado. Este dueto proveniente de Anapa, Rusia parecen no estar interesados absolutamente en espantar o en sonar difíciles, su enfoque, combinatoria bestial de dinámicas punk, obliteración harsh y power electronics, les hace ser así, sin siquiera tener que intentarlo. Alternando con el también dueto ruso Maaaa, esta combinación de bandas procrea un disco híbrido mezcla de alta tensión e ingenio estructural. Los cortes por banda son 11, conformando un total de 22 piezas cuya mayoría no rebasa los dos minutos y medio.
Empleando todo tipo de elementos, desde guitarras y vocales hasta efectos al tope, Tydish hacen de su ruido una inentendible y enérgica masa de capas que se ve constantemente complementada por los estruendosos rugidos del vocal. Totalmente olvidados están los elementos industriales habituales: las atmósferas oscuras y los samples con referencias a la cultura post-industrial. En vez de eso, sus cortes están repletos de momentos de explosión, tensión y caos.
Por su parte, los cortes de Maaaa son frenéticos y filosos, prestos a perforar oídos a por mayor. "Yuyu" siendo el corte central -el único que supera los cuatro minutos- es el que conlleva más recursos. Su borboteante empleo de altas frecuencias e insospechados cambios hacia momentos de más intrincados embates genera una tensión difícil de equiparar. Los posteriores cortes, todos fincados en exactamente 12 segundos de duración, son apenas un resuello distante de la brutalidad de este corte.
"Enjoy" es un trabajo frugal y visceral que no sólo comunica horrores sino que también busca trabajar el lado más catártico y divertido del ruidismo. Explosivo. (S.S.)


Animal Machine - Live at Fluc (Kjøkken, Kjøkkenguiden 101, 2009)

Desde el principio de su actuación, la consigna de Animal Machine parece ser la de tirar el edificio a base de pulsante ruido grave. Como se sabe, una de las cosas más difíciles de representar en una grabación en directo es la vibración ambiental. Y si esto no es lo que se ha representado aquí, quién sabe de que demonios se trate, puesto que los primeros minutos de la grabación están precisamente subordinados a las trepidantes pisadas de sus enormes animales electrónicos. El parcial descuido a las tonalidades altas resulta irrelevante ante la vehemente sacudida. Esto no es abrasivo sino enorme, atemorizante.
Bordeando en los doce minutos, el primer corte pierde un poco de su ímpetu, pero esto no implica mucho ante la ensordecedora exploración de segmentos graves y el posterior embate de distorsión. Le siguen descargas de ruido industrial a un nivel más moderado que poco a poco van diluyendo la pieza, hasta conducirlo a un final más modesto.
Para el encore, Animal Machine recurre a un corte más obviamente harsh, aunque cerrando con una curiosa toma por encima del "My Way" de Sinatra, lo cual parece al mismo tiempo sorprender y hacer feliz al público. Buen final para una presentación larga y consistente.
Como dato curioso, cabe señalar que en algún momento la grabación es interrumpida por la negociación de la mercancía de los artistas. Aunque algunos podrían molestarse, a mi me causó bastante gracia. De cualquier modo, tras escuchar el total del corte, entenderán porque éste no se debía editarse. (S.S.)

Monday, June 29, 2009

Aaron Dilloway/Nate Young - Red Stone Massacre (Utmarken, Utmarken#24, 2009)

Aaron Dilloway regresa a su trabajo con loops y medios no convencionales en esta grabación, la cual se realizó en Gotemburgo, Suecia este año, como parte de su tour europeo. Impedida en gran medida por la internacional, fastidiosa actitud del público -quienes aparentemente las más de las veces prefieren conversar a observar/escuchar a los actos presentándose aquí y en China-, la primera parte presenta los habituales loops de naturaleza incidental de Dilloway. A partir de esto, la presentación sube de tono, aunque conservando las características circulares. Poco a poco, las selecciones se vuelven cada vez más agresivas en cuanto a sus representaciones de feedback y distorsión pero sin dejar de lado el aspecto experimental con la inclusión de sampleos de -lo que parecen- voces procesadas. Hacia el final de la pieza, como podría esperarse, la idea de composición se ha volatilizado y sólo quedan los enormes deslaves de corrosión sónica a los que Dilloway nos ha acostumbrado. Una pieza de difícil secuencia ante una audiencia, también, difícil. Pero al final el ruido vence.
Para la otra cara se presenta el ex-compañero de Dilloway en Wolf Eyes, Nate Young. Desde el principio, éste comparte mi fastidio gritándole a la gente que se calle, ante lo cual recibe gritos, no sé si de aprobación o de confrontación. La falta de comunicación es más que obvia. El gritante de Wolf Eyes presenta un corte largo empleando sus recursos habituales: algún sintetizador vintage y electrónica casera. Los sonidos que ejecuta recuerdan bastante a lo que hace con Demons o con Hatred, pulsiones profundas y tenebrosas complementadas por sus -en este caso no muy buenas- vocales.
Al igual que Dilloway, Young se ve en buena manera diezmado por la indiferencia del público. Pero como traen reportes desde Polonia hasta los Estados Unidos, se sabe que esto es un fenómeno común: la actitud de la gente no siempre es la mejor en este tipo de eventos. Las reacciones de ambos -uno presentando un set demasiado corto y el otro regañando a la gente- son perfectamente entendibles, aunque quizás no las mejores. El material es correcto, la calidad de grabación bastante buena, la cuestión es ¿realmente habrá valido la pena documentar esto?
(S.S.)
TwistyCat - Bore Hole (Baked Tapes, BT012, 2008)

TwistyCat es un dueto compuesto por Lea Bertucci y Ed Bear en saxofón barítono y clarinete respectivamente. Además de esta instrumentación, ambos agregan electrónica abstracta. TwistyCat es un grupo interdisciplinario que combina el quehacer musical con el visual en gran medida; sus proyecciones sonoras resaltan como dinámicas en cuanto a que conllevan una idea de flujo imaginario dramática y cuidada.
Complementos a películas imaginarias, los cuatro cortes de "BoreHole" abordan una cierta inercia condicionada por el lento cambio tonal y la melancolía como eje temático. Una interpretación de los espacios viene también implícita, con la instrumentación acústica trazando cada zurco de paredes conocidas como un continuo sensorial. La música de TwistyCat es así, sensual y, aunque a ellos mismos pareciera no cuadrarles, dulce y nostálgica.
A pesar de que el empleo de instrumentos de cámara aquí no sea necesariamente tópico, sí es innegable que existe un acondicionamento diferente al de las más de las agrupaciones experimentales que emplean otro tipo de recursos, sobre todo la electrónica. Y aunque es innegable que ésta se encuentra allí mismo, en forma de feedback y drones hipnóticos, casi durmientes, sería mentir decir que "Bore Hole" no es un trabajo mayormente musical en un sentido convencional, un placer de los sentidos que quizás requeriría de un medio más óptimo para comunicar sus visiones -aunque sin duda la cinta y el evocativo, extraño arte le otorgan aún un poco más de misterio al total. Un trabajo a guardarse junto al "Music for Egon Schiele" de Rachel's y a los discos de John Parish, siempre presto para compartir el correr de las sombras durante una contemplativa, melancólica tarde. (S.S.)

The New Blockaders – Epater Les Bourgeois (Kubitsuri Tapes, S;E;X59-032CD-R 2009, 2009)

En su extensa carrera, Richard Rupenus ha logrado constantemente consolidarse como la quintaesencia del engaño. Parte del mismo grupo de artistas que capturaron la imaginación de la audiencia de música experimental durante los ochentas, Rupenus creó en 1982 a la anti-banda por autonomasia, The New Blockaders, pseudo grupo compuesto por él y –posiblemente, nadie puede afirmarlo a ciencia cierta- un hermano que va por el nombre de Phillip. A partir de la creación de piezas artificiales que utilizan como medio preferente otros artificios, Rupenus, prácticamente, creó una parte sustantiva del registro sonoro de lo que hoy se considera noise. Empleando piezas de metal y micrófonos de contacto, The New Blockaders esgrimieron uno de los más bruscos y desmedidos juegos sonoros jamás, ahuyentando a todo aquél que no estuviera dispuesto a llegar al límite.
En su historia, TNB han logrado conjuntar una discografía bastante prominente, inicialmente en cintas y lps, de cuyas propiedades físicas hicieron uso para crear nuevos juegos conceptuales. El bootleg “The New Vortex Blockaders Campaign” es famoso por venir enfundado en una cubierta compuesta de fragmentos rotos y despostillados de otros lps, “Symphony in X” y “Symphony in O major” son piezas compuestas de estática que registran meramente el correr de la cinta en blanco de uno a otro lado.
Claro que la forma de entender este tipo de trabajos en la época en que surgieron es un elemento a tomarse en cuenta; el hecho de que con cada trabajo subsecuente The New Blockaders fueran empujando un poco más los estándares provocaba que el mismo escucha dotara automáticamente de sentido algo que no pasaba de ser una cinta en blanco. Asimismo, el propio formato de la cinta muchas veces lo hace a uno escuchar cosas que no necesariamente están allí; el movimiento de las maquinarias de los decks, la cinta presentando irregularidades, las variaciones de velocidad y muchos otros fantasmales componentes bien podían engañar a una audiencia que ciegamente y con grandes expectativas consumía sus trabajos.
Quizás no sea lo mismo en el caso de “Epater Les Bourgeois.” La cinta, editada originalmente por Rupenus en Frux en 1985, había permanecido dentro del underground desde su presentación como otro de los landmarks sonoros que TNB cimentaron a su paso. Quizás haya sido la ansiedad por hacer resurgir este objeto de arte lo que hizo que Kubitsuri Tapes, legendaria disquera nipona, lo reeditara en 2008. Quizás haya habido algún otro secreto móvil ulterior.
La cuestión es que “Epater Les Bourgeois” se encuentra en este momento en mis manos. Se trata de un cdr profesionalmente duplicado el cual contiene dos tracks, cada uno de poco más de 22 minutos, los cuales contienen, sí, adivinaron, absolutamente nada más que el hiss (o gis, como prefieran llamarle) de una cinta en blanco.
Una larga discusión podría desencadenarse en cualquier lugar, sobre todo en México, donde los precios de los discos van cada vez más a lo imposible, respecto a si esto no es una vil artimaña, fruto de la pereza de un artista que no ve otro modo para ganarse la vida que vendiendo discos en blanco.
Sin embargo, hay que tomar en cuenta un par de cosas antes de hacer una afirmación tan categórica: Por una parte, lo que está en venta es una idea que el escucha debe acabar por formular; por otra, el objeto por sí mismo, fue sometido a un proceso de elaboración que cuando menos se antoja complejo. Cada una de las fundas fue hecha a mano por Rupenus y se aprecia como un objeto que bien podría contener un disco en forma decorativa o fungir como una pequeña pieza de arte abstracto. Las relativamente más simplistas portadas que la disquera había implementado se incluyen –las cuales son un eco de la portada original-, así como un cdr impreso que hace que uno se cuestione la propia puesta en marcha del proyecto por quienes lo produjeron.
Nuevamente, Richard Rupenus crea un fantástico documento del absurdo, una pieza de audio perfectamente desarticulada y vuelve a hacer a las conciencias gravitar a su alrededor. Larga vida al maestro del engaño. (S.S.)

Friday, June 19, 2009


Flowerday - Snuff Victim (Cathartic Process, CP-09, 2008)

Flowerday es el proyecto del misterioso R.E. Fontainebleau y "Snuff Victim" es su debut. Con dos cortes del más puro ruido dinámico, los treinta minutos que componen la cinta se sienten como eternos viajes a través de texturas de densidades nada amistosas. El plano central lo ocupa una cortina de distorsión sofocante, imposible de desentrañar. Hacia el fondo van complejas conjugaciones de efectos retorciéndose de manera recalcitrante. El total es una absoluta pared de ruido. Totalmente imposible de ignorar.
Este trabajo viene duplicado en efectivísimas cintas de cromo contenidas en cassettes amarillos con impresiones de alta calidad. Arte totalmente old-school, con fotocopias impresas sobre papel también amarillo. La referencia a un crimen ocurrido recientemente en Sudáfrica le da el clásico complemento de perversión y mal gusto. Nada más no dejen esto en cualquier lado. Podrían pensar mal de ustedes. Absolutamente perfecta presentación, por cierto. (S.S.)

The Rita/Dog Holocaust (Utmarken, Utmarken#23, 2009)

The Rita probablemente sea el proyecto de harsh noise canadiense más importante en estos momentos; con una discografía que rebasa los 50 títulos y una carrera en activo constante desde hace más de diez años, Sam McKinlay se ha consolidado como uno de los pilares del ruidismo mundial. Esto puede apreciarse plenamente en "Nylons," corte que presenta para su split con los aterradores Dog Holocaust. Esta pieza es sorprendemente intensa en primer lugar, porque se trata de un corte en vivo, inédito. Luego, por la pasmosa intensidad y control que McKinlay demuestra en el dominio de elementos tan difíciles de controlar como el feedback y la distorsión.
"Nylons" jamás llega a sentirse como una planicie de estática; mientras McKinlay comienza a establecer un patrón relativamente constante, ya se encuentra también considerando su escisión. A veces, ésta consiste en un discreto cambio, otras en una inesperada segmentación, otras en la detonación de un explosivo caos. Mientras tanto, The Rita permite que chillidos de feedback, borbotones de distorsión, silencios, golpeteos metálicos e incluso los gritos del público se cuelen entre la hecatombe ruidística que va sosteniendo. Al final, toda esta intensidad rinde frutos, haciendo evidente que éste es un tipo que, sin importar su renombre, tiene más que suficientes recursos con que responder.
Dog Holocaust, por su parte, comienzan con un loop saturado que parece combinar percusiones sobre piezas de metal. Quien haya leído la reseña que dedicamos a esa obra maestra del terrorismo auditivo, "Volume I, II, III," sabrá que Dog Holocaust se trata de la dupla de Dan Johansson de Sewer Election y de Nolan Throop de Kakerlak, proyectos por sí mismos dedicados como pocos a la violencia sonora a gran escala. En dicho caso, también podrán inferir que hay poco que decir al respecto de los sonidos presentes en dicha cinta; "Gin Submissive" es un decadente, furioso torbellino de ruido que se extiende móvil y abarcante a través de tiempo y espacio consumiendo en su totalidad el oxígeno en tu cerebro. En los aproximadamente 20 minutos de duración de "Gin Submissive," la cinta reproduce las capacidades de ambos personajes para crear espasmódicas, turbulentas señales y dejarlas batirse en incesantes duelos. Nuevamente, el hecho de que también esta grabación sea en directo, dice mucho de la calidad invertida en su factura, logrando recrear en buena medida el caos y la opresión que sólo se obtienen directamente de una presentación.
Un par de agrupaciones de ruido realmente difíciles de superar conforman esta gran cinta de ruido. La cual además viene con arte de cubierta pornográfico, totalmente adecuado para reuniones familiares. (S.S.)

Monday, June 01, 2009

Ättestupa (Utmarken, Utmarken#13, 2009)

Este es el primer trabajo de neo-psicodelia que reseño en mucho tiempo. Siendo franco, me encontraba algo desencantado con el género, dadas las obviedades que los artistas que se unen bajo dicha categoría se encontraban ofreciendo. Pero este cassette de la banda sueca Ättestupa -que por cierto, me enviaron por error, un afortunado error- me ha causado una fuerte impresión.
De este misterioso proyecto sólo sé que Dan Johanson de Sewer Election y alguien de Leafes participan. Pero aún con la referencia del primero, los sonidos presentes en esta cinta distan mucho de cualquier nexo sónico. Hundidos hasta las rodillas en la sustancia más espesa de la psicodelia, Ättestupa recrean un pantano de texturas angustiantes, donde los brillos se esconden y se privilegia lo hipnótico. Cada corte, alcanzando la duración entera de su correspondiente cara, busca ser el reflejo sucio de una imagen idílica.
La primera de éstas, "Tjalen" se trata de una atmósfera folk/rocker enrarecida, oscurecida por nebulosos enjambres de distorsión en un fondo discreto, aunque prácticamente permanente. Por momentos, entre la distensión de los cortes el caos parece querer mostrarse inminente. Pero el rápido reordenamiento de los elementos musicales no tarda en apoderarse, llegando incluso a alturas sublimantes, gracias sobre todo al profuso empleo de instrumentación acústica, como guitarras y flautines.
Pero que no se malentiendan estas aseveraciones; esto no se trata de un trabajo particularmente delicado. A lo largo de su correr pervade una aspereza nada discreta, un constante crujir de engranes que deja en claro que esto se trata de una retro-psicodelia o anti-psicodelia malvibrosa, cruda, bañada en un influjo de oscuridad y maldad.
"Den Stora Sjukdomen" es abiertamente más lúgubre, con la permanencia de un circundante nudo de distorsión apagada pero siempre presente y las notas de un drone en teclados que apenas se dejan contener en un movimiento de pitch lento y pendular fungiendo como marco para el desarrollo de una dinámica mitad industrial percusivo, mitad "música" a la Jewelled Antler. Tras el desenvolvimiento paulatino de esta dinámica, Ättestupa vuelven al patrón del corte y la subsecuente integración musical. Pero en esta vuelta, este supuesto está aún menos resuelto. Se trata de un tema pesadillesco, tan denso que prácticamente refiere a lo ritual y que conmina al escucha a apoderarse de una esquina y no salir de allí. La parte final es más articulada y hasta podría referir por momentos a Waldeufel y su "Heimliches Deustchland," aunque aquí se trata de un momento mucho más crudo y, sobre todo, más natural y espontáneo, siendo parte de una integración sonora profusa y compleja.
"Ättestuppa" es desde su propio empaque -compuesto por la clásica "j-card" y cuatro pequeñas carátulas que hacen las veces de portada, un compuesto sónico mágico y consistente, que explora exitosamente un mundo de sonoridad impregnado de las imágenes de las que parte. De una forma similar a lo que con maestría hicieron Earth en "HEX: or Printing on the Infernal Method," Ättestupa buscan transformar en sonido la historia jamás contada de los mitos tras las ilustraciones. El mismo nombre de la banda hace referencia a la historia aquella que narraba que los antiguos suecos tiraban a sus ancianos de las cimas de una alta montaña cuando ya no eran útiles en las labores comunitarias (el nombre de la montaña es precisamente Ättestupa).
Finalmente, he de decir que este disco ha sido el primero en consistentemente reproducir -con todo y sus innombrables altitudes- la mística de algún oscuro conjunto de krautrock o de alguna piedra angular perdida entre los escombros de discografías incontables. Éste es un disco tan bueno y extraño que lo mismo convencería a seguidores de Mouthus y Religious Knives que a otros que se inclinen por la mayor profusión acústica de Kuupuu, Avarus o Thuja e incluso otros más oscuros gustos. (S.S.)

Tuesday, May 26, 2009



Neil Jendon – Invisibility (Bloodlust!, B!117, 2009)

“Invisibility” de Neil Jendon comienza de una forma no muy espectacular. Su planteamiento es demasiado discreto y obvio en un primer track de apenas dos y medio minutos de golpes inconstantes en metal y feedback distante. Es por ello aún más sorprendente el que la llegada del segundo corte sea tan repentina y volátil. Esta segunda “invisibilidad” llega resuelta como un caudal de sonidos sintéticos que se destienden a lo largo de todo el espectro sonoro inmediato. Un desglose de gruesas cargas de distorsión que forman una pared de ruido se opone a los incalculables, borboteantes estertores de un pulso absurdamente deformado por un sintetizador. Mientras paulatinamente los avasallantes muros de distorsión van deshaciéndose, Jendon hace aparecer otra sorpresa; los gemidos del sintetizador comienzan a descomponerse hasta caer en seco, presas del embeleso de otra síntesis, ésta bellamente trazada en un flujo sinoidal lento y delicado. Y ante lo improbable, el contraste entre las ásperas contorsiones de la primera parte y las gentiles oleadas de la segunda de alguna extraña manera parecen tener sentido, una linealidad enrarecida pero deleitosa.
“Third Invisibility” regresa a esa calidad de grabación distintivamente menos cuidada del primer corte. Pero en esta ocasión la direccionalidad de la pieza es dinámica y vigorosa, además de repleta del inquietante susurro de filosas láminas siendo raspadas y arrastradas entre una caótica marea de distorsión. Una vista claramente contraria a la presentada en la más extensa y final “Fourth Invisibility.”
Esta última parte procede con los mismos artilugios que dieron sentido a la segunda; es decir, un énfasis en sostener oscuras mareas en una lenta escalada de distorsión. Estas mareas entonces harán las veces de contención y –por momentos también- de complemento a los cuasi anárquicos designios de un sintetizador llevado al borde.
El seguimiento de este corte es mucho menos lineal; basado en marcos sonoros tanto más flexibles, este tema sigue una constante subversión de patrones y formas como su lógica. Difícilmente puede establecerse una descripción de los mutantes patrones de ruido y síntesis que pueblan estas enrarecidas corrientes; son de formas tan obtusas que sería imposible sugerir que buscan adecuarse a una forma distintivamente regular. Juntas conducen a una vertiente del noise, relativamente menos espástica y estridente que el harsh noise clásico y no tan necesariamente abisal como el actual. Se trata de un lugar interesante, sin duda.
Neil Jendon, en apenas cuatro cortes, sostiene sin atisbos una exploración exhaustiva sus capacidades. Si bien sus medios son limitados –parece ser que se trata apenas de un sintetizador y unos cuantos efectos-, mediante una bien coordinada distribución logra crear bien concatenadas cadenas sónicas, sin perder, aún así, el encanto del lirismo. (S.S.)
Terrortank - Stairway to Nowhere (Green Records, GR040, 2008)

La música de Steff Kerandel denota una obsesión por la oscuridad; sus sonidos están repletos de un esoterismo auténtico, irreflexivo, que fácilmente podría optar por el terciopelo del dark ambient, pero que, renuente a ceder a la sencillez, opta por vestir cada borde sonoro de navajas y espinas. "Wearing Black," primera parte de su más reciente trabajo, "Stairway To Nowhere," conjura una densa atmósfera, misteriosa e inexplicable, la cual, imbuída en su ser nocturno, deja que toda la multitud de sonidos que Kerandel reúne se desintegre hacia la susurrante oscuridad. Y mientras el escucha ve transcurrir este proceso, se suceden golpes a metales -directos y modificados-, manipulación de efectos procesando sonidos totalmente deformes y los remanentes de notas de guitarra. Este tema jamás toca extremos; a pesar de su estancia estructuralmente elusiva, es más cercano a una composición musical que a un ataque borboteante de ruido, por momentos, incluso, bordea en lo armónico, pero, claro, de manera perturbadora.
El segundo track, el epónimo "Stairway to Nowhere" no está tan marcado por una idea temática como el anterior; se trata de un tema libre que circula hacia donde las ocurrencias del momento le llevan; de comenzar con un grave drone que se va haciendo más corporeo minuto a minuto, Terrortank abruptamente extiende el espectro hacia los agudos mediante el empleo de notas desperdigadas de guitarra, elusivas percusiones sobre el mismo instrumento y secos silencios. Cada momento de este tema se ve sostenido por la ocurrencia inesperada de cierta conjugación de elementos: feedback, tonalidades inusitadas, explosiones abrasivas, lamentos guitarriles van forjando al ritmo de su aleatorio paso una resultante llena de matices y frugalidades. Estos dos tracks, con sus respectivos, impetuosos empleos de instrumentos particulares, forman un álbum repleto de un sentir orgánico, tangible y sumamente personal. (S.S.)

Sunday, May 24, 2009

Skullflower - The Paris Working, 23-4-2009 (producido por la banda, s/n, 2009)

Desde que en 2003 decidió revivir a su extraordinaria creatura, Skullflower, Matthew Bower había tenido un enorme peso pendiendo de su espalda; hacer resurgir de entre las cenizas a una de las bandas más importantes de su tiempo no es lo mismo que si se tratara de una banda de segunda. Poco o nada ayudó el hecho de que Bower sea un artista tan absurdamente prolífico, empujando, año tras año, cinco o seis grabaciones bajo diversos nombres -Total, Sunroof!, Hototogisu, Mirag y muchos otros- al grado que muchos no veían gran diferencia entre lo que presentaría como uno u otro, pero sí con respecto al catálogo de la nueva y de la primera versión de Skullflower.
Álbumes como "Tribulation" y "Orange Canyon Mind," a pesar de tratarse de grandes trabajos de ruido, son muestra exacta de esta problemática y provocaron una polémica ineludible. Como era de esperarse, muchos se apresuraron a señalar que el sonido original de la banda estaba muerto. Nadie veía venir lo que aconteció el año pasado, cuando Bower, ayudado por su recluta Lee Stokoe de Inseminoid y Culver, editara un par de álbumes capitales, la titánica caja triple "Circulus Vitiotus Deus" y su fastuoso regreso al vinil con el magnífico "Taste the Blood of the Deceiver." En estos dos trabajos, Bower reincorpora el elemento "rockero" que la banda había perdido, haciendo de sus riffs y de su cada vez más contundente rítmica situaciones cada vez más constantes. No, estos discos no son "IIIrd Gatekeeper" o "Xaman." Pero la incorporación de elementos de ambos estratos hizo del presente Skullflower una banda más completa, con posibilidades de ofrecer algo nuevo, mucho más que un simple anhelo.
Y en esta encrucijada es que Bower se encuentra mientras produce "The Paris Working," un cdr grabado en esa ciudad el 23 de abril del año presente. Lo que primero salta a la vista es el hecho de que esta presentación haya contado con una alineación de cuatro personas en vez del formato solista o de dueto que había caracterizado recientes presentaciones. Luego, el hecho de que, además de Samantha Davies en viola y cimbales, Lee y Matthew en guitarras, se encuentre de regreso el antiguo soporte de la banda, el baterista Stuart Dennison.
Las percusiones, que entran a cuadro paulatinamente, van dando sentido y dinámica al vehemente y ensordecedor caos que las guitarras van generando. Como es de suponerse, "The Paris Working" es un crescendo continuo, sin valles ni picos, sólo una enorme cuesta levantada a base de ruido convulsivo y abrasivo. De momento escapan melodías, como perdidas entre la enormidad de la crecida, pero en instantes vuelven a ahogarse entre las disonancias, feedback y distorsión. Skullflower en poco se dejan ver como la nihilista orquesta que son.
Tras media hora de palpitante violencia aural, las percusiones están o sepulatadas bajo el deslave sónico o tan integradas que prácticamente ya se han convertido en un solo grito indivisible y gigantesco. Los 19 minutos restantes son pura fastuosa demencia aural y gloria.
"The Paris Working" ilustra perfectamente el estado actual de Skullflower, como una banda que busca recapturar algo de la magia de su pasado, pero plenamente consciente de que tal cosa es, en buena medida, una dulce utopía. La resultante aleación es un delicioso torrente de ruido que con el incesante empuje de una rítmica febril avanza infatigable y eterna.
Sin duda, "The Paris Working" no es el mejor ni el más idóneo registro de la banda -ni tampoco el mejor punto para iniciarse en sus artes- pero es un trabajo suficientemente explosivo y contundente para ver que Skullflower tiene aún mucho que dar. Habrá que estar pendientes de "Malediction," el más reciente trabajo en estudio del ahora cuarteto para Second layer. (S.S.)

Bruce Lamont/Right-Eye Rita/ Mark Solotroff (Bloodlust!, B!124, 2009)

Sin duda se trata de una reunión atípica, Bruce Lamont de los avant-metaleros Yakuza, Mark Solotroff del monstruo de power-electronics Bloodyminded y Right-Eye Rita conjuran unidos un set exclusivamente vocal para su presentación junto a Rodger Stella y Regression, proyecto de Nate Young. Por lo que Solotroff señala en el blog de Bloodlust!, parece ser que se trata de algo que podría ponerse en práctica más en forma (¿quizás como un posterior trabajo en estudio?). Por el momento, hablando de lo que se incluye en este trabajo, lo que este peculiar trío produce es un oscuro, cavernoso conducto de sonido, cuyas paredes están forjadas por las crudas vocales de Solotroff y Rita y sus cimientos por las mántricas, graves convulsiones de Lamont.
Mínimos artificios se unen a las reptantes sombras de las vocales de estos tres demonios, un tanto de feedback controlado -lo cual le da un aspecto aún más intenso al clímax del track- y los loops de la profunda voz de Lamont que dan un sentido de continuidad ritual al total del corte.
Con un claro referente industrial, este trabajo me recuerda a algunos de los momentos más asfixiantes de la primera discografía de Coil y Throbbing Gristle -quizás incluso al "Maldoror Is Dead" de Current 93, pero sin el debraye satánico. Esa misma oscuridad de la espontaneidad intimista, de la sonorización del inconsciente se encuentra aquí. En una elipsis de poco menos de 20 minutos, el trío sube de la nada, descarga una dosis apabullante de poder extático que crea un momento de magia musical arrancada al silencio, y se deja caer dócil , sin oponer la más mínima resistencia. Al final, uno se preguntará si se trató meramente de embelesados susurros o de una manifestación. (S.S.)

Friday, May 15, 2009


Nurse With Wound - May the Fleas of a Thousand Camels Infest Your Armpits (United Dairies, UD200, 2009)

En su reciente concierto en la Ciudad de México para el Festival Radar, Nurse With Wound inadvertidamente presentó en su mesa de discos "May the Fleas of a Thousand Camels Infest Your Armpits," un cd que recoge las dos primeras apariciones en vivo de la alineación de NWW que incluye, además de Stapleton, a Matt Waldron (irr.app.(ext.)), Colin Potter y Andrew Liles. Estos recitales fueron realizados el 16 y el 17 de junio de 2006 en el American Music Hall de San Francisco y siguen una línea parecida a la del material que presentaron en esta ciudad: temas atmosféricos etéreos conjurados por Liles y Potter, soundtracks amnióticos invadidos por anomalías generadas por los irreverentes sampleos e intervenciones en guitarra de Stapleton y por las extrañas intervenciones de Waldron.
Además del ejército sónico con el que ya de por sí cuenta el cuarteto, durante estas presentaciones NWW contaron con la participación de una buena cantidad de invitados como Stan Reed de Blue Sabbath Black Cheer y The Broken Penis Orchestra, Lana Guerra de Power Circus, Freida Abtan -con quien si no me equivoco vinieron a México-, Moe Staiano de Sleepytime Gorilla Museum y R.K. Faulhaber, quienes integran sus respectivos talentos a los mosaicos de extrañeza de la banda.
El registro de casi todos los temas es extrañamente constante. Casi todos los cambios entre cortes vienen precedidos por la intromisión de algún extraño sampleo, o de alguna otra disrupción estructural. A su paso, cada tema se deja ir pacientemente hacia un declive embriagante de drones sintetizados y sonidos preparados, a veces grabaciones manipuladas en vivo, a veces juguetes modificados, a veces voces en vivo.
En prácticamente todos los cortes existe algo reconocible, algo que suena a algún otro track de la aglutinante discografía de la enfermera. El segundo y el quinto, por ejemplo, emplean oscilantes drones provenientes de "Salt Marie Celeste," claro que vueltos a insertar dentro de la retórica de cada tema. El cover de Diana Rogerson a Ash Ra Tempel, "Flowers Must Die," también se encuentra presente, adecuado a un tema que nuevamente yuxtapone los elementos quebradizos de "Salt Marie Celeste" a lo que es reminiscente al segundo corte de este mismo trabajo.
Un gran acierto de la versión en vivo del proyecto que se presentara en el Radar fue la constante inserción de beats, los cuales, con sus abruptas entradas, desprendían las conciencias entumidas de los asistentes para volverlas a ubicar luego en un profundo trance. Aquí sin embargo, la línea de los temas es tanto más cerrada. Salvo en momentos como el octavo corte, que en instantes es invadido por descargas de ruido (supongo que por cortesía de Reed) y una suerte de solo de guitarra a la Nicky Hopkins y del décimo, durante el cual Staiano brinda delicadas y extrañas percusiones, el total del disco sigue una trayectoria segura. Los drones son gratos, las atmósferas lentas y pesadas, las intromisiones previsibles; el total muestra a una banda que no está por completo dispuesta a arriesgarse y que con base en una limitada red de sonidos ofreciera dos recitales que difícilmente podrían distinguirse uno del otro, del mismo modo que pasa con sus piezas.
El concierto en México mostró una banda con bastantes más tablas pero que, incluso con el nombre que llevan colgando a cuestas, siguen mostrándose curiosamente nerviosos -sobre todo en el caso de Stapleton que cometió un par de notorios y divertidos errores. Probablemente los años traigan una más solida versión de Nurse With Wound, una que sea más explosiva e impredecible, como generalmente me agrada calificar a sus mejores discos. Por el momento, habrá que conformarse con ésta, que en definitiva no es mala pero que dificilmente se acerca a las expectativas. (S.S.)

Thursday, May 14, 2009



Mania - Armed to the Teeth (PACrec/Troniks, PACrec138/TRO-288, 2008)

Cuando Keith Brewer decidió abandonar su trabajo como Taint, dio fin a un ciclo sonoro de gran trascendencia. Siendo uno de los pocos proyectos norteamericanos de power electronics que contaba con un reconocimiento sustancial a lo largo del mundo, Taint exploró durante su vida todos los oscuros tópicos relativos a este violento género a-musical. Como Mania, su nuevo proyecto, Brewer decide poner en práctica lo aprendido pero comenzando desde cero, con una nueva perspectiva. Sí, aquí están también los sampleos; sí, los tópicos siguen denotando obsesiones, pero el sonido es harsh noise de la mejor factura, sucio, violento y perfectamente controlado para resonar como balazos en los tímpanos.
Y a pesar de que la orientación de su sonido sea nuevamente cercana al monotonalismo –gracias al punzante uso del feedback-, Brewer no se deja llevar por una trayectoria simplista. Pensando en términos de una composición, Mania posee la capacidad de hacer guiar su tunélico cuerpo sonoro a través de momentos de insospechada brutalidad, como cuando hace retorcer los silbidos del feedback para ajustarlos a la cavernosa herrumbre de la distorsión modulada. Asimismo, alcanza a emprender giros interesantes, gracias a la segmentación del corte que conforma “Armed to the Teeth.” Al extenuar un patrón, Brewer recurre a un corte que presenta un nuevo sampleo, el cual, a su vez, contextualiza la grabación -porque, como en todos los trabajos de Brewer, existe un tema deshilvanándose entre todo ese mar de ruido. La entrada a los diez minutos de sampleos relativos al uso de armas suena como si se tratase de otra parte más en el proceso de descomposición de la pieza. A su vez, este descanso, del cual retoma los sonidos de armas de fuego para manipularlos ligeramente, le sirve de pivote para reiniciar su camino de destrucción sónica en esta suerte de campo de tiro imaginario, donde la estática y la distorsión igualan a las ráfagas plomizas.
Y, a pesar de que Mania no logre las electrizantes dinámicas de Dog Holocaust o Sewer Election, su naturaleza tanto más orgánica y directa hace de su trabajo una masa de ruido filoso y agresivo como pocos. Partiendo por la constante degradación y reintegración de efectos –especialmente hacia la última parte-, puede advertirse que los cimientos sónicos de “Armed to the Teeth” provienen, precisamente, de la manipulación espasmódica de piezas de metal y otras linduras similares. Es allí justamente, cuando Brewer devela en más su método que su trabajo se vuelve más intenso. Un trabajo sin concesiones que es parte de la nueva serie de discos que Brewer ha venido editando bajo este nuevo seudónimo. (S.S.)