Friday, May 08, 2009


Redrot - Live Basement Murders (Tapeworm Tapes, tw-46, 2008)

Es extrañamente refrescante encontrar algo como esto entre la informe y enorme madeja del ruidismo actual. Y, precisamente en la época en que la mayor parte de los álbumes son ofrecidos a las suertes digitales del cd, es aún más extraño descubrir que uno se encuentre editado en cassette, como es el caso de "Live Basement Murders" de Redrot.
Esta cinta presenta ocho cortes, los cuales contienen dos presentaciones en vivo, grabadas en estéreo, con una calidad excelente. Los dos sets, incluídos de principio a fin, son puro power electronics de corte industrialoso, un tanto lejano del ruido feedbackero a lo Whitehouse y más cercanos al post-industrialismo europeo de Anenzephalia o Genocide Organ, algo más que inusual para un proyecto americano.
"Live Basement Murders" abre con "Meds" un corte pulsante y plomizo que remite a las directrices europeas ya mencionadas, con una gran fuerza en vocales. Le sigue "Schizophrenic" con un perfecto seguimiento rítmico y los decadentes silbidos de sintetizadores limitando al punto las mecánicas pausas. "Deviant" es un corte que toma mucho del lado más gélido y cruel del industrial. Aunque bastante menos dinámico que los demás, este corte parece querer posicionarse como la pieza clave del set con su tóxica inmanencia. De hecho, su versión en estudio ya se encuentra editada en -y da título a- su más reciente 7" para Bloodlust! El primer set cierra con "De-evolution," un track cerrado y repetitivo, que a partir de una cerrazón rabiosa da forma a una atmósfera hóstil y tensa.
El segundo lado comienza tan rítmico y pesado como el primero con "Waste," gracias a una línea lenta y contundente que denota poder y cohesión. "Self Denied" sigue con la óptica violenta y bien marcada, con clara influencia de Godflesh en el metódico seguimiento percusivo y en las marcadas y abruptas pausas. Repiten "Deviant" y "Schizophrenic," la primera con su enfermizo y frío reptar y la segunda con su mezcla de imaginería industrial y vocales perversas y delirantes.
En total se trata de dos caras que juntas no superan los cuarenta minutos pero que constituyen en su fugaz existencia un documento conciso de lo que un artista dedicado a su labor puede llegar a ofrecer. Esta cinta es una sorpresa totalmente inesperada que supera sin problemas a la inundación de sobrevalorados "jams" que se vive en el noise. "Live Basement Murders" contiene apenas la capa más superficial de un trabajo elaborado y dedicado que me dedicaré a escuchar a discreción por un buen rato. Sugiero que hagan lo mismo antes de que se acabe. (S.S.)

Wednesday, April 29, 2009


Astro - Shell Star/Spica (Cipher Productions, sic39, 2009)

"Shell Star/Spica" fue originalmente puesto en circulación por la misma Cipher Productions en 2004 como un set de dos 3" limitado a cien copias. Esta versión en cd busca preservar la música que Hiroshi Hasegawa ofrendara a la disquera, pero ahora en una edición más asequible, limitada a quinientas copias.
El primer corte, "Shell Star," basa su sonido en las llamadas "estrellas con envoltura," estrellas que generalmente giran a gran velocidad y que son cubiertas por un halo de gases que hace que su brillo sea difuso. Ver una imagen de este tipo de estrellas podría ilustrar perfectamente el porqué Hasewaga pudo obtener inspiración tan inmediata en dicho fenómeno; los sonidos que reúne para representar la misteriosa función de estos componentes estelares son orbitales y veloces, cargados de la limpidez propia de lo que imaginamos lejano a los ejes de lo humano. Aunque inicialmente esta pieza ofrezca una relativa simplicidad, basada en el empleo de distorsión en sintetizadores y una serie de notas reminiscentes a la ya clásica interpretación krautrockera de las estrellas ("Alpha Centauri" y "Zeit" de Tangerine Dream siendo ejemplos por demás suntuosos), no le toma mucho a Astro convertir estos reducidos elementos en una constante sobreposición de capas de síntesis que se enredan unas sobre otras, convergiendo y separándose a discreción. Un flujo constante y una idea de libertad inmutable permean a lo largo de este corte, haciendo de esta música un recoveco de libertad ante las imposiciones formales de las músicas humanas.
Por su parte, "Spica" está dedicada a Espiga, una de las estrellas más brillantes en el cielo nocturno. Espiga es una estrella de cualidades luminosas aproximadamente 2100 veces mayores que las del sol, la cual ha sido observada por el hombre desde hace miles de años, formando parte tanto de las constelaciones occidentales como de las orientales. Se trata de una estrella que en su doble radiancia (en realidad son dos estrellas que orbitan muy cerca una de la otra sobre sí mismas) es relativamente solitaria. La descripción sónica que de ella hace Astro es una que se concentra primero en la velocidad incesante de su refulgencia y luego en su inmanencia. Sus sonidos son abstractos, veloces y responden con creces a ese esoterismo tan propio de la creación en síntesis, complemento perfecto a lo también inexplicable de las formas y los movimientos del universo.
Sin ser el primero en buscar nuevas formas de delinear la creación sonora, Astro responde embelesado a esas imágenes de lejanías insondables. Su creación aquí se ve sumamente distante a lo que presentaría durante los noventas en la seminal C.C.C.C.; en estas dos piezas difícilmente hay espacio para las abrasiones gratuitas o la violencia inminente. Hiroshi Hasegawa así denota la férrea determinación de un proceso en constante movimiento, buscando acercarnos un poco más a las estrellas y al fértil imaginario de sus secretos. (S.S.)

Monday, April 20, 2009


Jason Zeh – (Heraclitus) (C.I.P., cipcd022, 2008)

Para Jason Zeh, las cintas son lo suyo; quien haya tenido oportunidad de ver sus presentaciones habrá podido atestiguar la pasmosa lógica con la que pone a trabajar seis o siete caseteras mientras las opera manualmente, desde los controles o arrancándoles las entrañas a los cassettes, haciendo del total un cuestionamiento de la creación sonora: en sus performances hay elementos que sólo pueden experimentarse estando allí. La manipulación de sus instrumentos –cintas, caseteras, micrófono y mezcladora-, la manera en que deshilvana las cintas, regulando la velocidad de tracción, el golpeteo que con el micrófono emprende contra los agonizantes cassettes y muchos otros oscuros, hasta primitivos recursos son piezas de una composición que se extiende inacabable y cuyo sentido varía de formas insospechadas a pesar de provenir de las mismas fuentes sonoras.
Jason sabe bien que esto no es incidental; en "Heraclitus" una de las partes decididamente privilegiadas en sus notas es la composición. La grabación del track que compone este disco supuso una interacción rayana en lo alquímico. Por una parte, la base sonora que compone el tema es la desintegración –o purificación- que implica posicionar una grabadora –durante la grabación- sobre la llama de una vela.
Por otra parte, el proceso de composición implicó variaciones radicales en los métodos de grabación, entre los cuales se plantean incluso la grabación bajo el agua y en un tanque de inmersión. Jason es muy insistente en señalar que los procesos de grabación fueron enteramente análogos y que se realizaron exclusivamente a partir del trabajo con cintas.
Esta situación, aunada a la cita heracliteana que da nombre y sentido al disco (imposible de copiar aquí puesto que está en el alfabeto original; "Heraclitus" es en realidad un nombre empleado por convenciones), hacen de este un trabajo profundo, misterioso y radical, incluso para los parámetros del noise de los cuales Jason proviene. El gis de la cinta corriendo, los zumbidos de la maquinaria, el contenido de la misma grabación y el actuar del fuego son elementos que reunidos y mezclados conforman densidades nuevas, ruidos transgresores y estructuras tan discretas que con dificultad rebasan al silencio en algunas ocasiones pero que el escucha atento, seguramente, habrá de seguir con atención.
Un disco inspirador. (S.S.)
Nils Helmstrom – Another Moment for the Memory (Electric Requiems, s/n, 2008)

“Another Moment for the Memory” es una colección de siete inquietantes temas de un ambient oscuro y resonante . Nils Helmstrom, el responsable de estos cuadros sonoros, combina meticulosamente las impresiones de una niebla de electrónica densa e intangible con corpóreos, decididos trazos de guitarra, desperdigando notas cristalinas y brillantes. La valía de este cdr yace en la fortaleza de ambas esferas sonoras; la consistencia melódica es suficiente para considerarse en sí, un tema; del mismo modo, la magnitud de las esculturas de humo y la minuciosidad con adquieren forma hacen de temas como “A Stranger to Myself” momentos de una consistencia sorprendente. Enfundado en apenas una cubierta con un par de imágenes y unas cuantas frases, este disco deja a la música hablar por sí misma, ¡y de que manera! Un disco de sueños. (S.S.)

Sunday, April 19, 2009


Terribles noticias; J.G. Ballard, autor de Unlimited Dream Company, High Rise, Empire of the Sun, Crash y The Atrocity Exhibition entre muchos otros falleció hoy 19 de abril. Una influencia enorme. Será muy extrañado. (S.S.)
Así que, como no existe nada que garantice que podré estar actualizando este blog a menudo, y gracias a -mi eterna queja- la falta -inexistencia- de colaboradores, he de señalar, una y otra vez, mi agradecimiento por su paciencia y constancia. Espero llevar mis planes a cabo y seguir posteando tanto como sea posible. Pero, en caso de que no encuentren nada nuevo tan a menudo, he de recomendarles un par de sitios que generalmente yo disfruto leer, puestos en marcha por gente mucho más prolífica que un servidor:

Oscillator Zine, el cual es el blog de mi amigo Marcos Hassan, quien además escribe para un par de revistas, dirige su disquera -KIDDIERIOT-, apoya en la organización de los conciertos que hemos estado realizando recientemente y toca con los proyectos I/C/O/C y MONOSODIC. En Oscillator podrán encontrar de todo, desde críticas de cine de culto -como al fabuloso "Repo Man" de Alex Cox- hasta una detallada lista de los mejores discos de los dos últimos años, pasando por un ataque frontal -¿homenaje?- a Richard Clayderman.

Industrial Introduction e England's Hidden Reverse son un par de blogs que apenas empiezan pero con más que gratos logros. Ambos a cargo de Viktor Alzina -de Eklegein Recordings de Tijuana-, ambos tienen la función pragmática de presentar ejemplos tan clásicos como atípicos de la era fundacional de la música industrial. Normalmente no recomiendo sitios de descargas -y no porque yo no descargue de vez en cuando, que quede claro- pero éste me parece totalmente justificado: posts de las primeras cintas/vinilos de Etant Donnes, Zos Kia, Con-Dom, Ramleh, Consumer Electronics, Bladder Flask y muchos más lo avalan.

Ya lo he dicho más de una vez, Microphones in the Trees es excelente. Ruido Horrible sería un excelente complemento a este blog si no fuera por mis constantes desapariciones e ineptitud. Je je, a veces soy puro cheap misserablism.

Y ya para finalizar, no dejen de visitar Ruido Latino, el sitio que Yecid Ortega de Hybrid Frequency ha propuesto como alternativa al eterno vacío de posts en la sección de Latinoamérica del foro de Troniks. Va viento en popa, digo yo...

Bueno, más -espero- pronto.

-s

Saturday, April 18, 2009



Sin of a Higher Strain - Breath to the Empty Air (Idrone Park, Idrone Park cd 06, 2008)

Sin of a Higher Strain es el proyecto de un irlandés simplemente acreditado como Robin. Su debut, "Breathe to the Empty Air" contiene cuatro cortes grabados bajo el preámbulo del lo-fi, lo cual deja marcas muy fuertes en los dos primeros cortes, "Chamber" y "Rise Banshee, Rise." Ambos pueden entenderse básicamente como un par de cortes de ambient con improvisaciones de guitarras superpuestas. La primera basa la cualidad de su paisajismo sonoro en un loop mal cortado, y la guitarra con trabajos puede recuperar gran cosa con sus fraseos cuasi-progres. Si acaso cuando parte de la neblina sónica se destiende a través de puntuales cortinas de límpidas notas este corte deja ver algo de más legítima valía. "Rise Banshee, Rise" sigue un camino parecido aunque de forma un poco más sustancial en el trabajo atmosférico. La conjugación de elementos es decididamente tanto más adecuada y mesurada, dejando involucrar a sus partes de mejor modo. La guitarra sin embargo deja evidenciar demasiado claramente, quizás, un afán por las dinámicas huidizas que termina haciendo del total restante mero adorno. Y mientras todo corre bellamente hacia el fondo, la voz solista de las cuerdas precipita demasiado la constitución última del corte.
"Geast Moved By Beauty" es la primera pieza que realmente sostiene una concreción; Nada estorba a nada, permitiendo que cada una de las capas que van tomando lugar -un teclado dulzón y abierto, la manipulación digital de vocales (¿en español?), e incluso una base rítmica- cobre sentido.
Finalmente, "Sagging Skin & Aching Bones," deslizándose a través de casi media hora, sostiene un pesar fúnebre y quebradizo. Este corte bien podría simbolizar el exacto opuesto a la dirección general del disco, limitando los elementos en juego en buena medida -algunos sonidos editados en reversa, guitarras, matices- y concentrándose en la cadenciosa repetición de una línea de bajo minimal y una atmósfera opresiva e hipnótica.
En su quebradiza constitución, Sin of a Higher Strain pretende dejar ver la cualidad de sus formulaciones por encima del cuidado con que los matices son elaborados; decididamente esto es algo inusual para un estilo musical que suele invertir más en detalle y en la profundidad que en una composición en sentido regular. La atmósfera conjurada al final no difiere mucho de la de una cinta, reproduciendo un sentir por encima de una definición absoluta. Buen trabajo, aún muy primigenio, pero ofreciendo gratos precedentes. (S.S.)

Friday, April 17, 2009


Mixturizer - Exploratio Saturatio (Smell the Stench, s/n, 2007)

Mixturizer es el proyecto del multi-instrumentista español Manuel M. Cubas. En "Exploratio Saturatio," su más reciente trabajo para Smell The Stench, parte de sonidos relativamente austeros, como guitarras y efectos análogos, para dar forma a una base sonora constante y relativamente sencilla. Ésta al poco se ve intervenida por efectos al tope, reventando con perforadores zumbidos modificados y un incremento pasmoso del volúmen. "Revelación Amarga," corte con el cual comienza este cdr, es brutal y abre el apetito noisero sin más. En este mismo track puede advertirse como el fuerte de Mixturizer radica en el empleo de sonidos poco convencionales y repetitivos sobre los cuales deja cimentarse los más extraños caminos sonoros.
"Monotonía Diversa" y "Private Renegade Performance" nuevamente abordan los caminos circulares en tiempos muy extensos, durante los cuales todo es árido. Y aunque nada es realmente estridente, las incidencias de todos estos sonidos deshumanizados hacen del total una masa oscura y angustiante repleta de confusión. Hacia la mitad de "Private Renegade Performance," Manuel incluso arremete con una extraña suerte de largo solo de guitarra sicodélico, pero sólo para regresar al embotamiento anterior.
"Sin Forma Determinada" se acerca un tanto más al usual bagaje del noise, aunque aún con sus sustanciales distancias. Este corte comienza con una especie de beat cortado y absorto en distorsión al cual, conforme va avanzando, Manuel le agrega violentas modulaciones. Por momentos corta el volúmen engañosamente. En otros se vuelve abiertamente hostil. En total, la caótica pieza cierra en repeticiones que no dejan distinguir si es que existió una dinámica.
El cierre del trabajo, "Revolution Hard Sweating" va directamente a la médula. Con sus vigorosos ataques de pulsos distorsionados y sus grotescos cambios de velocidades, este corte devela una dinámica mucho más aguerrida que la que se mostraba en los cortes iniciales. Apenas cinco minutos bastan para mostrar la agresiva destreza de su autor.
Lo más interesante de Mizturizer, quizás sea el hecho de que no pretenda seguir los lugares comúnes del ruido. Concentrado en su constante búsqueda por nuevas posibilidades, Manuel obvia las rutas sencillas, encontrando con dificultad y ahínco nuevas maneras de crear sonidos. (S.S.)
Flea Apparitions - Dream Depletion (Anathema Sound, AS10, 2009)

"Dream Depletion" comienza con un paisaje monocromático a la p.e. -mezcla de industrial grave y uniformidad tonal-, una introducción corta y adecuada a "Crickets." Dicho cuerpo está compuesto por el profundo espectro de las frecuencias que el sintetizador análogo reúne; desde graves ondas sinoidales, cuyos picos se sienten en el estómago, hasta las formas de insectos sonoros, forjadas por la manipulación de señales agudas. Una extraña combinación de ruido oprobioso y un fluir nocturno, calmo.
"Halloween" es mucho más tópica, lo-fi, evidentemente basada en improvisación, difícilmente estridente. Con todo, su secuencia es por momentos insospechada y grotesca, aunque el referente de la película de terror jamás deje de evidenciarse. (S.S.)

Taiko Oroshi - Bleeder Locked Attack (R.O.N.F. Records, RNF-026, 2008)

En "Bleeder Locked Attack," Taiko Oroshi ejecuta 11 cortes segmentados como viñetas. Cada uno cuenta con un enclave atmosférico recurrente, que progresa mínimamente a veces, o bien, permanece decididamente estático, mientras modulaciones de efectos sacuden las capas más superficiales. Cercano al HWN -o Harsh Wall of Noise-, como lo evidencian temas como "Beyond the River,"o "SAKO," este trabajo gana mucho en lo efímero de la mayoría de sus piezas. Entre la sorpresa y el empleo de frecuencias graves, tunélicas, el trabajo se desenvuelve libremente sin cansar.
"Chemical 6-Alpha" ve progresiones abstractas resolverse mientras un manto de oscuridad recubre su universo electromagnético. "If Tress Could Die Among Us" deja resonar martilleos mientras el rugido de la distorsión circunda grueso y vibrante.
La escisión en fragmentos de irregulares longitudes y la variación de los temas hacen "Bleeder Locked Attack" ofrezca algo inususal en los trabajos de Wall of Noise, una exposición completa y bien lograda de las posibilidades del género. Mejor y más económico que una decena de C10s. (S.S.)

Sunday, March 22, 2009

GENETIC TRANSMISSION



Genetic Transmission es una de esas bandas de las cuales uno no se puede explicar por qué han sido ignoradas por tanto tiempo. Incluso, mínimamente, la propia calidad de sus ediciones tiende a superar las convenciones sin problemas. Sónicamente, su producción es cuidada como pocas. El material de Genetic Transmission parece sacado de lo más profundo de un onirismo delirante, tanto en lo musical como en lo visual. Las presentaciones de sus discos responden a algún proceso de extrañamiento, como si hubiesen sido traídas de otra dimensión, aún cubiertas de una naturaleza enigmática e inquietante.

Recientemente, Tomasz Tardawa, el hombre tras Genetic Transmission, concedió una entrevista a ruido horrible, en la cual nos habló un poco de la naturaleza de su sonido y de los pormenores de sus planteamientos artísticos:


Ruido Horrible: Para aquellos que aún no estén familiarizados con tu trabajo, ¿podrías por favor presentarte y hablarnos un poco de éste?

Genetic Transmission: He estado involucrado en la creación musical desde mediados de los ochentas. Comencé como bajista en una banda postpunk llamada BWR -sonaba como entre God's Gift y No Trend. En 1987 me uní a Zilch, la cual cambiaría de nombre a un proyecto llamado Ładne Kwiatki después de varios cambios de integrantes. Mi siguiente paso fue la instauración de una nueva creación, Genetic Transmission, manejado exclusivamente por mí para explorar ampliamente mi entendimiento de la música experimental a partir de 1996.

RH: Tu sonido es primordialmente orgánico, ¿cómo es que lo desarrollaste? Y, si es que existe alguno, ¿qué proceso sigues al grabar material nuevo?

GT: Los sonidos con los que trabajo son mayormente grabaciones con micrófonos, instrumentos acústicos y objetos y sonidos aislados espacialmente. Utilizo sintetizadores análogos y algunos efectos viejos, entonces elijo los sonidos para procesarlos de manera electrónica y digital y para finalmente hacer una composición con sonidos preparados.

RH: ¿Qué inspira tus sonidos?

GT: No existe una regla general. A veces, tengo algunos sonidos en mente e intento conjurarlos, hacerlos posibles. Otras veces, el proceso creativo ocurre accidentalmente a través de la experimentación con sonidos procesados. Algunas otras, obtengo una idea a partir de la influencia de lo que me he encontrado escuchando, por ejemplo, la música de otros artistas. He grabado un par de álbumes a partir de ciertas reglas y limitaciones; "Strychnina," en el cual trabajé con sonido puramente acústico sin efectos ni filtros o "Plunderbruit," el cual fue completamente separado y preparado a partir de crujidos de vinilos.

RH: ¿Cuál de tus discos es tu favorito y por qué?

GT: El periodo entre "Garbage Substance Manipulations" y "Lullabies" es el que más me gusta. Probablemente fue uno de los mejores momentos en las actividades de Genetic Transmission. Tuve muchos problemas personales, muchas cosas ocurrieron, cosas más o menos buenas. Pero todo fue muy estimulante para mis actividades creativas. En contraste, no me agrada lo que hice al final de los noventas; por ejemplo, "Projekt 6" y los trabajos de Godzilla.

RH: La mayoría de tus trabajos han sido publicados por tu disquera Die Schöne Blume Musik Werk, ¿alguna vez produces cosas de otros artistas?

GT: Contrariamente a las apariencias, nunca estuve especialmente interesado en tener una disquera. La disquera en que pondría la mayor parte de mis trabajos sería exclusivamente para éstos. La razón podría ser básicamente que no tenía y, en esencia sigo sin tener, mucho contacto con muchas otras disqueras. Sin embargo, sí he sacado un trabajo de un viejo colega de los días de Zilch y Ładne Kwiatki, Krzysztof Ciesielski, "Struktury.”

RH: Eres presentado como uno de los grupos principales vinculados al grupo/disquera Tochnit Aleph. ¿Qué relación sostienes con éste? ¿Tienes alguna relación con la Schimpfluch-Commune?

GT: Es la primera vez que escucho algo parecido. ¿Quién lo dice?
Para mí Tochnit Aleph significa los trabajos de Rudolf (de Runzerlstirn & Gürgelstock), Dave Phillips y Raionbashi sobre todo. Sí, yo también aparezco allí, pero, después de todo, se trata mayormente de una relación amistosa. Únicamente he sacado dos CDs en Tochnit Aleph.
Me he mantenido en contacto con Dave y Daniel (Löwenbrück) por más de diez años, hicimos un split juntos, otro estaba planeado pero no ha pasado nada con él hasta el momento.

RH: ¿Cómo se relacionan tus trabajos sonoros con sus respectivos empaques? ¿Los haces todos tú mismo? ¿Cuál es tu diseño favorito y por qué?

GT: Al hacer gráficas o empastados para mis álbumes, siempre intento establecer en cierto modo que éstos sean un seguimiento de la naturaleza de mi música. Los más sobresalientes probablemente sean "Concret Fruit Box" y "Untitled."

RH: Cuando contruyes un nuevo instrumento, ¿tienes algunos sonidos en mente o cómo es que sucede su composición?

GT: Los instrumentos que construyo son una suerte de instalación sonora hecha de chatarra y desechos. Están basados en resortes y resonadores; sus posibilidades sonoras son bastante limitadas y predecibles, por lo que siempre es importante encontrar las técnicas adecuadas para utilizar el instrumento.

RH: ¿Genetic Transmission se ha presentado en vivo en alguna ocasión?

GT: Hace algunos años, pero abandoné los conciertos. Prefiero la actividad en estudio. Además, mi música es creada empleando técnicas que no son prácticas en este tipo de presentaciones. Hice más o menos diez presentaciones como Genetic Transmission y algo así como una docena con mis otros proyectos (Ładne Kwiatki, Godzilla, Hated Bruit Kollektiv).

RH: ¿Escuchas a algún artista en la actualidad?

GT: Entre los muy pocos álbumes que han atraído mi atención en tiempos recientes que puedo mencionar están "Sketches from that Autumn" de Ad Lux Tenebrae y "s/t" de Bernd Spring.
Además de ellos, otros proyectos contemporáneos que me agradan son Dieter Muh, Chaos as Shelter, las cosas asociadas con Tochnit Aleph, especialmente G*Park y lo que produce la disquera Aural Hypnox, especialmente algunos de los primeros trabajos que publicó. Pero la mayor parte de lo que me agrada es básicamente música de los ochentas y del principio de los noventas. Ignorando obviedades como el primer SPK, aprecio muchísimo el trabajo de P16D4/RLW, Brume, Architects Office, Stenka Bazin, Abner Malaty, etc.

¿Podrías hablarnos un poco más acerca de Hated Bruit Kollektiv? ¿Quiénes forman parte de este grupo?

Hated Bruit Kollektiv somos Rafał de Moan, Dawid de Noisens y yo. Realmente no recuerdo como es que el grupo se formó. Es un proyecto que existe más en forma de colaboraciones que como una banda en forma.

¿Qué planes tienes para Genetic Transmission o para cualquiera de tus nuevos proyectos?

En New Nihilism, Hated Bruit Kollektiv editamos el concierto "Action 1" en CD, el cual acaba de presentarse en este año. También acabo de producir un CD de Genetic Transmission llamado "Selected Works 2007-2008" y estoy trabajando en mi nuevo CD.

¿Qué opinas respecto al hecho de no ser tan conocido a pesar de la gran inversión financiera, creativa y musical que tu trabajo implica? ¿Cómo observas tu trabajo con respecto al de otras, más conocidas y recientes bandas?

Nunca me ha importado ser famoso. No me promuevo ni a mi trabajo en forma alguna. Lo hago por mí mismo y por mi propia necesidad creativa. Me agrada mucho y obtengo placer de ello, y si alguien más también lo hace qué bueno. Tampoco pienso al respecto ni comparo mis creaciones con las de otros porque quiero hacer mi propio trabajo del mejor modo posible.

¿Dónde pueden conseguirse tus trabajos (además de Tochnit Aleph)?

De hecho, me quedan pocos, la mayor parte de mis discos están fuera de existencia, pero no son ediciones limitadas, así que en algún momento se encontrarán nuevamente disponibles. Muchos de mis discos se encuentran en distribuidoras como Beast of Prey y Nefryt.


ruido horrible desea agradecer a Tomasz Tardawa por su amable cooperación en esta entrevista. ¡Asimismo, en un tenor más personal, quisiera agradecer a mi amigo Kris Włodarczyk por haberme introducido en el mundo de este fabuloso proyecto!

A continuación, ruido horrible presenta una breve introducción a la música de Genetic Transmission, sugiriendo que visiten su sitio, para poder darse una idea del complejo mundo que este proyecto habita, así como para escuchar algunos fragmentos de sus trabajos. Realmente, pocos artistas actuales ofrecen tanto por el precio de un disco como Tomasz:

Genetic Transmission - My Inspiration Is You (Die Schöne Blume Musik Werk, s/n, 2004)



"My Inspiration Is You" parece estar fuertemente influída por el clásico de culto "Eraserhead;" un par de sampleos de las voces de Henry, personaje principal de la opera prima de Lynch, teje ciertas conexiones respecto a la posible influencia del filme en la composición del trabajo. Pero, como con todo lo demás, esto es todo; nada puede afirmarse ya que la información es tan mínima y las palabras son tan pocas. Del mismo modo, el empaque, totalmente hecho a mano, con lo que aparentan ser vendas manchadas -¿de qué?- pone la mente del que le observa a volar.
Eso, claro, sin contar la música; sumamente consistente y dinámico, el cuadro de sonidos que conforman las seis piezas contenidas en este trabajo jamás deja de evolucionar entre los tantos sonidos sintéticos empleados para reunir esos paneos desorientadores y los resuellos metálicos de los instrumentos que Tomasz Twardawa manipula para crear esos ruidos extraordinarios e inevitablemente atemorizantes. Cajas de música, ruido puro, cantos corales, pulsos inconstantes, toda una gama sónica que se repite y autodesecha para dar forma a una superestructura poderosa que demuestra gran maestría y contundencia. Difícilmente se puede pedir más de un disco.

Genetic Transmission - Untitled (Die Schöne Blume Musik Werk, s/n, 2006)




La segunda muestra del trabajo de este músico polaco que tuve oportunidad de escuchar, como para contrariar cualquier posible asomo de incredulidad, resultó igualmente sorprendente. Un sólo track de alrededor de cuarenta minutos adecuadamente llamado "Untitled" se presenta en una otoñal funda hecha de hojas y papel texturizado, como la cubierta de un libro. Incluso tiene una costilla anunciando el título y una página que describe con brevedad los créditos del álbum: "compuesto, interpretado y masterizado por Tomasz Twardawa. noviembre a diciembre de 2005."
Un track que emplea estrategias muy similares a las que se pueden observar en "My Inspiration Is You": Sonidos procesados en reversas, mayormente de origen mecánico -no cuesta demasiado trabajo imaginar a alguien manipulando láminas, resortes y cajas de metal-, drones cuyos volúmenes suben y bajan, osciladores muy abiertos, y los ocasionales gritos y chirridos. Todo en "Untitled" está presto para invocar ese inimitable espíritu europeo del post-industrial; y Twardawa se toma su tiempo para hacerlo en forma.

Genetic Transmission - Chrzaszcz Brzmi W Trzcinie (Tochnit Aleph, TA074, 2006)


Tiene sentido que además de presentar su trabajo en su propia disquera, Die Schöne Blumen Musik Werk, Genetic Transmission haya producido un par de obras en Tochnit Aleph, casa de Daniel Löwenbrück de Raionbashi, y usual refugio de otros trangresores sónicos como Runzelstirn & Gürgelstock, Sudden Infant y Dave Phillips entre muchos más. "Chrzaszcz Brzmi W Trzcinie" es un disco que hace uso de recursos similares a los de la electroacústica, pero sin caer en la pedantería ni en la supuesta medición exhaustiva de componentes. Su empleo de los medios es en ese sentido mucho más enérgico e instintivo, bordeando por momentos en la tensión y la violencia características de trabajos de gente como The New Blockaders.
Los primeros cortes de "Chrzaszcz Brzmi W Trzcinie"buscan la mesura en aras de forjar una concreción de ambientes. La imaginería sónica de esos primeros cortes es una retórica animalesca, de bestias y esfinges, repleta de susurrantes acertijos. El lenguaje de Twardawa es complejo; capa sobre capa de resuellos metálicos, de quebrantos mecánicos, va compenetrándose con los que le acompañan formando un híbrido impredecible de sonido casi netamente orgánico. Aún las manipulaciones posteriores buscan complementar esta complejidad, imitando y dando sentido.
El lenguaje de Twardawa sale por momentos de la oscuridad. En el segundo corte se distingue incluso un ligero dejo de kitsch a la Nurse With Wound; las constantes irrupciones de órganos, sonidos "incidentales," borboteos e instrumentos extraviados hacen inevitable pensar en la enfermera. Sin embargo, para Genetic Transmission, la lógica sigue siendo el sueño y, a diferencia de NWW, en su trabajo no hay cabida para el plunderphonics o algún otro extrañamiento estrictamente consciente.
Como en los más de sus trabajos, Genetic Transmission opta por el paulatino crecer. No es sino hasta los últimos cortes, el sexto en particular en este caso, que permite que el sonido llegue a sus niveles más inquietantes. Este corte final es puro ácido. Sus sonidos son derroches de golpes metálicos intermitentes que van sumándose hasta lograr un frenesí estertóreo.



Genetic Transmission - Spójrzcie Пожалуйста, Jakie Piękne Macie Gęby (Die Schöne Blumen Musik Werk, s/n, 2002)


Un perro ladrando, objetos descartados de metal siendo acariciados, golpeados, arrastrados, intentos de definición tonal en instrumentos inexplicables, estática convertida en atmósfera: todos ellos, elementos que forman parte de ese mosaico delirante que es el sonido de Genetic Transmission, quien en "Spójrzcie Пожалуйста, Jakie Piękne Macie Gęby," regala al escucha un espejo con el cual puede ver su torcido reflejo en un fabuloso juego diegético. Todas las imágenes de Tomasz contenidas en el librillo que hace las veces de estuche muestran, asimismo, su rostro deformado.
Grabaciones plenamente orgánicas chocan a toda velocidad con otras donde el pitch ha sido modulado, produciendo un embate de discordancias. Sampleos cortos se convierten en órbitas a través de las cuales corren fragmentos de mil sonidos diferentes arrebatados de sus contextos originales.
Tras unos cuantos cortes uno queda con la impresión de haber escuchado la edición al azar de una docena de situaciones sonoras totalmente distintas y sumamente lejanas entre sí; el inicio del quinto corte, por ejemplo, traza una clara referencia a las convulsiones de pastiches sonoros del clásico "One Day I Was So Sad That the Corners of my Mouth Met & Everybody Thought I Was Whistling" de Bladder Flask. Pero mientras este último trabajo no ofrece un terreno estable alguno, "Spójrzcie Пожалуйста, Jakie Piękne Macie Gęby" se siente perfectamente estudiado y encuadrado. Los destellos de noise, por ejemplo, son tan vibrantes y brutales como los de cualquier intérprete de harsh, pero, además, su corte, perfecto, y su acomodamiento son pasmosos por su naturalidad.

Hated Bruit Kollektiv - All Beauty Is Our Enemy
(Die Schöne Blumen Musik Werk, s/n, 2005)



Con su portada, parodiando a "Nevermind the Bollocks," uno pensaría que "All Beauty Is Our Enemy" es un disco insulso. Y, bueno, definitivamente no es tan ridículamente solemne como la música experimental llega a serlo, pero más bien cae en la categoría de desmadroso, juguetón. Este proyecto colaborativo entre
Dawid Chrapla de Antybiotix y Noisens, Rafał Sadej de Moan y Tomasz Tardawa se siente libre y espontáneo, basado casi puramente en la inmediatez con que resuelven las intrincadas combinaciones sonoras que formulan. Sampleos con velocidades modificadas, atmósferas frugales, zumbidos que habitan desde momentos plenamente surreales hasta cúspides de abrasión ruidística. "All Beauty Is Our Enemy" es un carrusel sónico que se mueve con agilidad a través del tiempo, sin jamás sujetarse a ningún tipo de conformación formal, un fantástico debraye. (S.S.)


Tuesday, December 30, 2008


Wereju - The Light of Life Undone (Anathema Sound, AS06, 2008)

Esta cinta la había dejado para algún momento en que tuviera algo de tiempo. El nombre no me impresionó demasiado, ni tampoco lo sentimental de los títulos; en pocas palabras, me pareció estar ante una enorme sesión de clichés que podía digerir mejor leyendo o caminando. Cuál fue mi sorpresa cuando descubrí en "The Light of Life Undone," uno de los mejores trabajos que habría de escuchar a lo largo del año, con cada segundo siendo tan intoxicante como depurado y sensible sin caer jamás en la facilidad de la cursilería.
"A Faint and Dying Hope Undone Part I," la cara A al completo, comienza anhelante y suave, tan sólo para entregarse a la más gelida potencia del drone, con frecuencias sintetizadas entrelazándose como sierpes danzantes. Tras breves aunque plenos interludios, las guitarras de Cathal Rodgers vuelven a entretejer una fibra muy humana, repleta de nostálgica distancia en acompasado ensueño. Un corte viene a establecer un nuevo distanciamento, enhebrado a partir de un telar de feedback que aquí se presenta lo suficientemente cuidado como para convertirse en una cortina de ensueños, un plácido drone que apenas puede controlarse antes de dejarse caer en el delirio, una telaraña que advierte de su peligrosidad mientras deja reposar a su víctima. Y siguen allí las límpidas torres de marfil de las guitarras, inmutables, perfectas, brillantes.
La segunda parte del tema anterior, la cual abre la cara B, es un tanto más libre, con pasajes de sonidos que van y vienen como formas difusas. Movimientos acuáticos y resonancias primordiales, los colores de sueños pastorales circundan y cobran sentido como figuras danzantes. Cada movimiento tiene un aura profunda y conducente. Finalmente, un corte casi desnudo de atmósferas cierra el ciclo retomando el tema abierto y entrañable de la primera cara y dejándose disolver con el grado que le confiera la marea del tiempo.
"A Faint and Dying Breath" comienza desandando las mismas regiones de imágenes inconscientes, aunque opuestas; donde la primera son reflejos de aguas claras, las que circunda este tema son oscuras, estancadas. Abismos desolados donde todos los presentimientos son mortales y no queda más que el recuerdo deseoso de un regreso.
Este cassette resultó, pues, verdaderamente un afortunado accidente, un trabajo que muestra un talento muy cultivado, anclado en el meticuloso y persistente desarrollo de un tema. Enhorabuena también por el trabajo de la joven Anathema Sound, que en su breve carrera ha logrado presentar trabajos de verdad deslumbrantes. Sin duda aguarda un gran futuro para ambos. (S.S.)

Andrew Coltrane - Shock Damage (Hermitage Tapes, s/n, 2008)

"Shock Damage," del prolífico Andrew Coltrane, suena como una máquina al borde del colapso, buscando contagiar su malestar al escucha a lo largo de sus sesenta minutos de duración. Divididos en cortes temáticos, estos sesenta minutos recuerdan en su concreción al coartado y directo, medularmente hostil noise americano de los noventas, aunque relativamente obviando lo muscular para darle un mayor peso a la incertidumbre de la abstracción. De hecho, hacia el final de la segunda cara Coltrane llega al extremo disruptivo de forzar una improvisación de tintes jazzeros tras haber desarrollado toda la entrega en un contexto de absoluto ruidismo, extrañando el plano inicial y bruscamente reencontrándolo con el siguiente corte.
Cabe también mencionar que aunque cada pieza de "Shock Damage" está envuelta en una red de amorfa estridencia, Coltrane constantemente hecha mano de recursos rítmicos, como loops o golpes a piezas de metal, para ofrendarle un seguimiento más contundente a la orgía de tonos y zumbidos. De cierto modo, esta cinta deja ver como el noise de esta década sí ha perdido buena parte de su carga violenta, aunque en aras de lograr una más amplia idea de deshumanización, convirtiéndose en un medio árido, frío y directo en la reconfiguración de la estética artística presente. (S.S.)
Secret Abuse - Violent Narcissus (Not Not Fun, NNF-135LP, 2008)

Jeff Witscher ya lleva más de un par de años dedicado a la música experimental; su trabajo se extiende a más de un género musical, los más de los cuales generalmente acaban, por su designio, de bordear con el orbe sónico del noise. En Impregnable, proyecto que le ganó renombre como vanguardia ruidística, Witscher se dedicaba a formular enormes murallas de ruido blanco que evitaban en lo más las tiradas dinámicas del harsh noise japonés. Junto a algunos de sus colegas californianos, como Jon Borges de Pedestrian Deposit y Phil Blankenship de The Cherry Point, Impregnable se constituyó como uno de los eslabones más radicales del ruido.
Estos muros de ruido, sin embargo, después de algún tiempo, acabaron por cansarle, y de habitar por años la identidad que le dio fama, Witscher pasó a abordar una multitud de alias, casi tan variada como los estilos que se dio por tarea explorar. De allí salen Trash Dog, Deep Jew, Roman Torment, Mare, Disfigure Mare, Black Chastity, Forbidden Fuck, Without Belonging, Greater Saga, Marble Sky y, por supuesto, Secret Abuse.
Secret Abuse se ha convertido en el proyecto más estable de este multifacético artista. Inicialmente, se trataba de una continuación un tanto diluída del trabajo de Impregnable; aún violento y bordeando con el ruido, Secret Abuse fue delineándose cinta tras cinta (principalmente en Callow God y en la súper elusiva Agents of Chaos) como algo totalmente nuevo. Tras algún tiempo, el ruido había pasado de ser un elemento intrínseco a convertirse en uno recurrente e incluso efímero.
Delatando un gusto por la composición contemporánea y el ambient, Witscher encontró en el esquema instrumental del noise las herramientas para crear sus propias variantes de estas expresiones. Cintas recientes como "Pass," "Sojurn 3.6," y "Young Pig/Walking for Days Alone" evidencian esta serie de insospechados movimientos.
Pero aún hacía falta algo que diera punto final a este incontenible avance, y lo vino a dar con lo que pareciera ser su consagración definitiva como artista, "Violent Narcissus."
Editado hace apenas un par de meses por Not Not Fun, este lp rescata las características esenciales del trabajo visual de Witscher (pastiches, poesía a la e.e. cummings, figuras indefinidas e indefinibles, etc.), así como una amplia visión de su trabajo sónico, conjugando una gran cantidad de posibilidades, exploradas cada una respectivamente con claridad y concordancia.
El primer lp de Secret Abuse comienza con "Domino," un tema en guitarras que sirve de perfecta referencia a la influencia del showgaze en su trabajo reciente: olas de acordes dulces brotando y regenerándose entre un espejo de estática. "There Are Times In The Morning," a pesar del nombre, abandona el tema melancólico un poco, con Witscher haciendo uso de su arsenal de recursos, con efectos susurrando fantasmales intervenciones mientras un lento y grueso sintetizador da un cuerpo grave al total. Un poco adelante una guitarra nuevamente absorta en distorsión y efectos complementa para cambiar a una tónica más eólica. "Dust," tercer tema, bien podría caber junto a piezas de Loren Connors o Windy & Carl. Se trata de una sobría composición basada en la repetición del delay y una sistemática caída de la reberveración. Acordes abiertos, invocados con fuerza, punteos precisos y llenos de dulce melodía componen un tema que se deja llevar con naturalidad y la inigualable precisión de lo efímero.
Pero lo que se lleva las palmas aquí es el cierre del disco, "Black Cartridge," una gigantesca nube de estática de guitarra y efectos que crece descomunal y etérea en instantes y luego se pierde entre sus lamentos, negándose a ceder. Enorme en su comunicación de sensación y poder, desgraciadamente sólo dura un par de minutos.
La cara B abre con otro filoso tema, "Pulse" con la fresca evolución de un fraseo amigable que va siendo poco a poco complementada por un grave pulso al fondo, el cual va poco a poco tomando presencia hasta convertirse en un subyacente rugido que sin embargo jamás busca apoderarse como el eje del tema. Pero la que sí rompe es la siguiente, "Gaze" ," conservando el tema pero acentuando su volúmen y su potencia; Witscher aquí reproduce gloriosamente la combinación de ruido blanco y melodía -algo así como una idónea suma de wall of noise y ambient.
"Aureole" es la pieza más agresiva de todo el disco, siguiendo el pulsar oscilatorio de un sintetizador con filosas descargas de ruido blanco. Poco a poco el ritmo se va cerrando hasta perderse y dejando apenas una estela de resuellos de guitarras, que van poco a poco conviertiéndose en notas delineadas con cuidado para "Oak Body," tema que cierra el disco con su discreta y delicada belleza, ambigua entre la casi violenta atmósfera que le acompaña y la precisa salida de vocales y guitarras.
Y a pesar de haber descrito prácticamente todo el contenido sustancial del disco, no puedo dejar de sentir que esta reseña se queda corta. Si ha habido un artista del año en el rubro del ruido y la música experimental, ése ha sido Jeff, quien, operando desde las sombras, cuidadosamente empacando cada uno de los cassettes que él mismo produce y haciendo música profunda con la inspiración de noches de vigilia a cuestas, ha creado con "Violent Narcissus" la que es, hasta el momento, su obra maestra. Pocos pueden contender con este gran trabajo -quizás acaso el pasmoso "Braided Industry/Raising the New Wing" de Hum of the Druid- para llevarse la ilusoria corona del mejor disco del año. Así que deja de leer y corre a comprarlo antes de que se agote y luego tengas que desembolsar una breve fortuna por él en ebay. Estás advertido. (S.S.)

Oddities of the Lothians - Oddities of the Lothians (Unverified Records, UN012, 2008)

"Oddities of the Lothians" es un infernal laberinto electromagnético en donde fragmentos de conversaciones y sonidos encontrados son hechos convulsionarse unos sobre otros as nauseaum. El patrón "musical" o pseudo compositivo va dictado meramente por el flujo de las voces, a veces más veloces, a veces más incoherentes. Risas, chasquidos, frases incompletas, murmullos, gruñidos; todo es operado a partir de la voz humana, deformada o puesta a girar en torno a las multitudes reunidas en la pieza sin poder escapar de su lúgubre prisión. Totalmente experimental, radical y atemorizante. (S.S.)
Treetops/Walter Carson, Arbor112, 2008)

En "Need Sleep," Treetops conujga atmósferas cadentes y atribuladas con ligeras oleadas de feedback y efímeros, difusos armónicos. "Bried Meditation" entra tras un corte seco, con su breve, casi carnivalesca visión de ensueño, abriendo la puerta al bello crisol de "Role." Tres tracks que sirven como idónea introducción al mágnifico universo de sonido que Treetops crea.
Como es bien sabido, el trabajo de Walter Carson suele deambular libremente entre los campos de lo inusual. El tema que Carson provee para este split es buen ejemplo de ello, siendo una colisión de registros: un violín flotando en un mar de sonidos en reversa y una atmósfera acústica envuelta en reverberación natural. El resultado es una impasible pieza que lucha por permanecer en los terrenos de lo musical al tiempo que hace todo por perderse en la desproporción. (S.S.)
Slow Listener


Slow Listener es el seudónimo de Robin Dickinson, quien en su corta carrera ya ha producido música para más de una docena de trabajos, empleando, sorpredentemente, una gama de elementos considerablemente limitada, pero logrando, a partir de la maestría con que los emplea, efectos sonoros pasmosos. El feedback y la estática son constantes en sus trabajos, los cuales buscan usualmente contraponerse a una línea tonal. La desintegración o la fusión tienden entonces a aparecer en complejos aurales profundos e hipnóticos, con una lógica propia, lejana de la obviedad y dueña de una lógica propia, extraña, mágica. Sin más preámbulos, presentamos a continuación una serie de reseñas relativas al trabajo de Robin.


Slow Listener - Son of the Man of the Year (Housecraft Records, Housecraft N0. 45, 2008)

Una de las más inquietantes virtudes de Robin Dickinson es su capacidad de conjurar, a partir de elementos muy limitados, una gran gama de sonidos, angustiosamente expresivos. En "Son of the Man of the Year", tiende a incorporar sus consabidos teclados a un registro suave y oscilante, el cual es un eje que, a pesar de guiar todo el movimiento de la pieza, resulta estar oculto tras una enorme capa de reverberante e informe feedback. Ambos lados, sugiriendo una inmanencia sublime y muy cuidada, son sin embargo duros, cubiertos por capas de nubes sónicas que apenas dejan vislumbrar la belleza de sus sustancias. La segunda cara, buscando una salida perfectible, se topa con el imponente deseo de agravar lo evidente; con furia descarnada, Robin deja que por los recovecos de la pieza se cuelen confusas disonancias y crueles destellos de feedback, haciendo del total de la composición algo sobrehumano, un atisbo a la belleza real de las cosas. Ni sencillo ni sobradamente racional, "Son of the Man of the Year" es un trabajo crudo, presto a hipnotizar a quien supere las obviedades de lo superficial.

Slow Listener - Only On My Own Am I Truly Loved (Celebrate Psi Phenomenon, s/n, 2007)

Otro misterioso release de Slow Listener es "Only On My Own Am I Truly Loved", editado por aquella gran disquera de las portadas de papel tapiz, Celebrate Psi Phenomenon de Campbell Kneale. "One Coffe Short of Intelligence", el primer track, intercambia su dulzura inicial por un pasmoso contrabalance de inamovibles drones enfermos, vadeando por entre la estática crecida.
Los siguientes cuatro temas siguen esa óptica de embrujo y confusión. "Bad Santana," por ejemplo, hace empleo de vocales musitadas a través de un nubarrón de estática, un cuadro que simula el escuchar canciones distantes en radios mal sintonizadas, o "Random Harvest" que, por su parte, interna al escucha en la profundidad de acordes cálidos que culminan en la desintegración melódica absoluta, en una ficción musical, en un desbordamiento conceptual.
En cierto sentido, este cdr podría bien definir el quehacer de Robin Dickinson, la creación de música bella pero siempre distante. Cada uno de sus temas sigue el mismo sentido, la consolidación de una capa de dureza como coraza sólida, inquebrantable, pero que por sus diminutas hendiduras esconde el secreto de un alma ambriagada por el embeleso de notas celestiales.


Sweet Sweet Coffebreath/Hunting Rituals (Cloud Valley, CV45, 2008)

"Sweet Sweet Coffebreath" es el nombre de su más reciente proyecto. Más enfocado en las dinámicas que en la formulación de cuadros estáticos en plena tensión, Dickinson aquí ejerce un control multidimensional, modelando caústicas variaciones de tonos saturados y de estática vuelta fondo. Por momentos se dejan incluso caer zumbidos feedbackeros a la power electronics y voces, en total anomalía de lo que Slow Listener usualmente significa. Un fascinante cuadro en inacabable mutación.
Por su parte, Hunting Rituals presenta una pieza mucho más enfocada al seguimiento de un monotonalismo que por momentos bordea con el noise. Oscuro e intenso, su lado rescata a través de espasmódicas oleadas de feedback ese lado pesado y opresivo del industrial menos indulgente. Voces y guitarras se alían a una gris herrumbre para forjar un caótico mar envuelto en tinieblas y furia tormentosa. (S.S.)


Birchville Cat Motel - Second Curved Face Destroyer (Celebrate Psi Phenomenon, s/n, 2008)

Birchville Cat Motel fue por poco más de diez años el principal proyecto sonoro del neozelandés Campbell Kneale. Prolífico como pocos, el proyecto fue cimentándose grabación tras grabación -sus producciones sobrepasan los noventa títulos- de, sorprendentemente constante experimentación sónica: desde esas primeras cintas de espantosa sordidez para la también naciente American Tapes, hasta las pasmosas, enormes emisiones triples en su propia Celebrate Psi-Phenomena, quedan de manifiesto la casi motórica capacidad expresiva de Kneale y el constante anhelo por hacer desaparecer límites creativos.
Una de las últimas piezas del rompecabezas discográfico que Birchville Cat Motel legó al mundo fue la colección triple "Second Curved Face Destroyer," la cual, desde el propio título, hace referencia a un trabajo que el mismo Kneale había producido para Last Visible Dog en 2006. Aquél, como éste, se trataba de una colección de grabaciones en vivo sin más que un poco de masterización, las cuales capturaban su espíritu y su versatilidad sonora. Esta colección, además de capturar la frugalidad de esos momentos, ofrece un par de sorpresivas sesiones, una con sus coterráneos de 1/3 Octave Band, planteando en "Junkshop: Rainbow Superserpent," como el título sugiere, un reptante, magnífico drone que se extiende ominoso por media hora, así como "Gunpowder Church of Satan," que contiene las fallidas sesiones de lo que culminaría siendo el enorme "Gunpowder Temple of Heaven," editado a principios de este año por Pica Disk.
El primer cdr de "Second Curved Face Destroyer" alinea su registro al de las visiones más dulces que Kneale puede convocar. "Rochester Sloppy Plate" es una lenta progresión de atmósferas que van sucediéndose conforme a los pasos de una percusión sampleada. Al igual que su subsecuente, "Chicago Deep Dish," el foco de la pieza es la ensoñación, el inesperado e inadvertido adormilamiento de la consciencia, dejando pasar sueños y turbaciones anímicas. Con sus dos tracks, esta primera parte cubre muchísimo terreno, fungiendo como elaborada intoducción a la marejada de drone que se prepara a continuación.
El segundo disco, además de contener la ya mencionada sesión en Australia, contiene dos tracks más tomados de presentaciones en directo. Los drones cristalinos de "Honk Kong Abracadabra," otra longitudinaria pieza, anhelan convertirse en melodía natural y culminan obliterando el espacio absolutamente en su estruendo de ácidas visiones. Hasta su desintegración, serrada, decadente es una delicia. "Small Christian Victories" conjuga los pesados drones de un órgano de acordes de imitación parroquiana al tiempo que descarga una distorsión apabullante, haciendo del set ni uno ni lo otro, una madeja de sonidos sin más sentido que la inacabable línea del drone. Indudablemente más visceral, este tema acaba aportando el elemento accidentado a la colección.
Finalmente, el último disco presenta dos tracks que incisivamente se contraponen a todo el material anterior. El primero retoma el nombre de uno de los últimos discos en estudio del proyecto, aunque invirtiéndolo, "Dead Call Home Their Birds" -en vez de "Birds Call Home Their Dead"- y que resuena precisamente al tipo de tela sonora que recientemente había estado empleando Kneale; es decir, una sicodelia electrónica donde se sobreponen sonidos deformes, largos tracks de distorsiones taladreantes, percusiones robotizadas y los cada vez más constantes samples de Iron Maiden. La última pieza es precisamente la toma abandonada del gran "Gunpowder Temple of Heaven," y se trata de una versión mucho menos paciente, liándose de inmendiato en el embrollo y llendo hacia la concreción. Siempre resulta interesante descubrir la evolución de las ideas que dieron lugar a ciertos proyectos y éste es el caso.
Al anunciar que Birchville Cat Motel dejaría de existir, Kneale señalaba como razón primera que el mundo no necesitaba un nuevo disco de este proyecto. Tras escuchar este cierre de una discografía, con apenas siete temas cubriendo más de tres horas de música, este comentario se vuelve dudoso. (S.S.)


Emeralds - Solar Bridge (Hanson Records, HN183, 2008)

Curiosamente es apenas con "Solar Bridge" que Emeralds deciden hacer su debut oficial después de decenas de releases en múltiples formatos y disqueras. Este disco obviamente conlleva una carga pesadísima: la carta fuerte del medio oeste norteamericano, que en cuestión de un par de años se ha consolidado como un peso pesado en la escena underground local, tiene que demostrar que posee los elementos para justificar todos los mitos que los rodean.
Decidiendo no lucir demasiado, Emeralds no ofrecen en este cd material que marque un punto definitivo en su discografía. Emeralds fueron en "Solar Bridge" a lo seguro; un larga duración que delata su fébril amor por la música atmosférica profunda, ensoñada y de claros tintes krautrockeros.
"Solar Bridge" es ante todo un disco que puede servir para describir perfectamente el trabajo del trío. A través de las dos piezas que conforman este trabajo, se presiente el impresionismo sintético de Tangerine Dream, Kluster y Manuel Göttsching, pero orillado por los tiempos al extremo de la oclusión ruidística.
Un par de sintetizadores análogos emprenden su primer vuelo en "Magic," el primer corte, y crean una capa alternante de ondulantes flujos electrónicos, creando un ambiente de ensueño que conlleva tantos influjos de temores como destellos de belleza en su patrón de música nocturna. Los sonidos de una guitarra eléctrica, rebosantes de efectos, complementan el cuadro, dando luces a los momentos de más tinieblas y cauce a los instantes donde parece ya no haber salida.
Pero la que se lleva el estelar es "The Quaking Mess," una pieza que retoma los delirios cuasi-progresivos de "Magic" al inicio pero que devela un tiro mucho más amplio al poco tiempo. Los sonidos de un sintetizador son intervenidos en un esquema de reversas que rompe con el orden natural y afila las impresiones; las secuencias se vuelven múltiples e inconexas más allá del nivel tonal, la atención del escucha puede perderse fácilmente y sus sentidos nublarse. Ésta es la hipnosis de Emeralds. Entonces dejan caer su más profundo drone. Su potencia se intensifica hasta que no queda más que, dulcemente, dejar que todo colapse.
Otro gran trabajo de Emeralds que denota trabajo constante, dedicación y, cabe decirlo, el amor de Aaron Dilloway por el trabajo de esta banda. Quizás él haya sido quien más esperaba la salida de este disco. Agotado en cd en la disquera (¡!), pronto en LP. (S.S.)

Emeralds - Grass Ceiling (Fag Tapes, FT105, 2007)

"Grass Ceiling" fue editado el año pasado por Fag Tapes. Se trata de un trabajo que describe poco dinamismo, concentrándose nuevamente en el poderío droner de la banda. Sin embargo, donde la falta de movimiento se siente, pende furiosa una potencia aplastante. El segundo corte de la primera cara por ejemplo, con su inquietante pesadez y minuciosa atención al detalle, es perfecto testimonio del fascinante juego de poderes que Emeralds propone, cegando cualquier cauce a la enorme recta de un drone monumental que apenas deja orbitar ligeras descargas de parasitarías, minimales melodías a su paso.
En su segunda cara, "Grass Ceiling" muestra sonidos poco usuales para el trío, con una atmósfera un tanto más siniestra, la cual encuadra una serie de quebrantos sónicos (¿vocales?). Desde su inicio, ésta no deja de sentirse como una pieza que muchas otras bandas, aunque no necesariamente Emeralds, pudieran haber interpretado. Pero éso no quiere decir que no sea disfrutable. De hecho, esos colapsos de extrañeza y la recurrencia de inusuales cánticos electrónicos permiten observar una faceta de la banda que difícilmente se osa mostrar en sus obras más trabajadas.
Hacia el final de esta cinta, queda la impresión de haber sido expuesto a kilómetros y kilómetros de cinta magnética. En realidad, se trata de un efímero cassette que expone a complitud las posibilidades de un sistema sonoro íntegro. Uno de los mejores trabajos de Emeralds y una de las mejores Fag Tapes, editado originalmente en una edición de 77 copias, pero que seguramente puede aún encontrarse en algunas distribuidoras, o quizás preguntándole a Heath. (S.S.)

Christopher Riggs - Draco (Holy Cheever Church Records, HCC - 006, 2008)

Christopher Riggs hace a sus guitarras sonar como una orquesta de anomalías; para su oscura cinta "Draco," no emplea más que eso, guitarras. Pero esto no suena para nada a lo que un guitarrista convencional podría llegar a generar sobre las cuerdas. Cada instante producido sobre estos medios tiene algo de animalesco. La primera cara de esta cinta, de hecho, comienza con un grave gruñido, como el sonido de cuerdas aplastadas en medio de una deformación acústica absurda; un sonido que se extiende y es luego interceptado por cuerdas arqueadas y la frenética manipulación de la cinta que contenía su irreverente origen. No hay más que eso. Los sonidos de un cuarteto de cuerdas en guitarra eléctrica, insensibles a cualquier tipo de formato o encasillamiento: ¿ruido? ¿improvisación libre?
La segunda cara de esta cinta está dedicada a lo que el propio Riggs llama "some serious deconstruction of the acoustic guitar." Quien atestigüe esta serie de grabaciones se enfrentará a una serie de sonidos que difícilmente podrá concebir como musicales: chillidos, ruidos como de sierras, gruñidos, crujidos; todos arrancados a una guitarra con no puedo imaginar más que un buen tanto de violencia física. En algún momento, aparece un organillo que interpreta unas cuantas desvencijadas notas envueltas en disonancia, las cuales dan un cierto respiro a la barbarie sonora. Pero sólo un poco. Riggs continúa hasta desentrañar el corazón mismo de su dama acústica.
A veces se necesita alguien que no sea un noisero para hacer verdadero, impresionante e inesperado RUIDO. Edición original limitada de veinte copias en Holy Cheever Church Records (creo que aún quedan un par). En caso de no hallarlas, apenas ha sido reeditado por Hanson.(S.S.)