Thursday, September 13, 2007



Birchville Cat Motel - Bird Sister Blasphemy (Battlecruiser, 2007)

Blandiendo en lo alto la bandera de la diversificación musical, el neozelandés Campbell Kneale sigue desorientando a propios y extraños con sus convulsivas, casi sicóticas entregas. La presente, como han venido viendo cada una de sus más recientes producciones, es una conjugación maníaca de todos los trucos que este mago del sonido conoce. Tan sólo en el primer corte de "Bird Sister Blasphemy", "Powder Slave", Kneale explora a gusto ambientes intimistas, espacios sonoros contaminados por elusivas descargas de sonidos concretos, psicodelia infectada de germanismo ácido, ruido expansivo y eufórico y los tempestuosos bordes delineados por esa característica guitarra, altísima y delirante. Y con todo eso en mente, no es sino más pasmoso el hecho de que Kneale haya decidido vaciar este profuso universo de sonido en un espacio tan restringido; apenas son cuatro tracks, y la duración de ninguno rebasa los ocho minutos. Sin concesiones Kneale toma géneros, los explota, los deshace y luego los abandona a su suerte en una trepidante marea de ondas; nada deja de caber en sus fórmulas, pero para poder integrarse debe sufrir una profunda transformación, y vivir eternamente entre la evolución y la deformación de esta alquimia sonora. "Bird Sister Blasphemy" es pura energía y experimentación llevados al extremo.(S.S.)

Wednesday, September 05, 2007



Pure - Fetor (Freak Animal Records, s/n, 2006)
La trayectoria de Matthew Bower ha sido una de las más consistentes en tiempos recientes; desde principios de los ochenta ha logrado conformar un sonido único que ha ido evolucionando y exponenciándose en cada uno de sus proyectos: Total, Skullflower, Sunroof! y Hototogisu. Extrañamente, el gérmen de su trabajo con cada una de estas bandas -de orientación netamente guitarrera- no yace en el rock, sino en el corazón de la escena del power electronics inglesa, mejor ejemplificada por el trabajo de Ramleh, Consumer Electronics, Sutcliffe Jugend y Whitehouse entre otros.
La constante experimentación en busca de un sonido que fuese extremo y que desafiara los cánones llevó a parte de esa generación a colaborar constantemente, compartiendo sus rasgos más volátiles. El comienzo de la línea para Bower se da precisamente con Pure, agrupación de corta vida que cambió frenéticamente de miembros entre 1982 y 1984 para finalmente asentarse en 1984 como Total y luego como Skullflower. “Fetor” fue el único trabajo completo que publicó esta banda y que, desde su primera aparición en cinta, no había vuelto a ver la luz hasta su reciente reedición por parte de la disquera finlandesa Freak Animal en una edición de apenas trescientas copias.
Dividido en seis piezas, “Fetor” permite observar con claridad la persistencia sónica de Bower y compañeros. “Transformer” claramente contiene los elementos aurales que definen los últimos trabajos de Hotogisu aunque quizás a un nivel menos apabullante. Comenzando por el persistente uso de loops, vocales y percusiones, el total de estos seis tracks es decididamente menos abstracto que las usuales cortinas de distorsión de Skullflower o los nostálgicos y hasta dulces embrollos de cuerdas de Sunroof!, aunque, las piezas sí contienen de igual forma esa cualidad envolvente e hipnótica, esa psicodelia embotada y flujo inacabable.
Si bien el trabajo es claramente inacabado, la potencialidad visionaria de sus creadores es decididamente inspiradora, y muchos de sus componentes pueden advertirse en el sonido de bandas por venir. “Untitled”, fincándose fuertemente en oleadas de distorsión, prelude mucho de lo que harán las bandas de drone guitarrero de estos días, aquellos que, como Growing o Earth, formulan excesos para construir atmósferas y cuerpos sonoros más que simplemente para hacer un desmadre. Asimismo, es bien sabido hasta que grado el abrasivo uso de armónicos y el casi metálico filo de la distorsión de las guitarras de Bower pesaron sobre algunas de las bandas del metal industrial de los noventa –como Godflesh, por citar un ejemplo obvio-; “Fetor” en este sentido ofrece una visión más amplia que deja al descubierto muchos de los elementos que han ayudado a conformar el underground británico desde hace más de dos décadas. Y además lo hace de una manera muy afortunada; este trabajo se siente sumamente actual y su rico contenido sonoro lo valida más allá de su mero status como reliquia arqueológica. “Fetor” incluye además una –larga- pieza final grabada en vivo en 1988, la cual emplea material originalmente presente en esta cinta. Desgraciadamente, ni la pieza ni su calidad coinciden con lo que se puede encontrar en las seis piezas iniciales, pero, en fin, no está de más tener acceso a este material de archivo, sobre todo tomando en cuenta lo difícil que ha sido que éste vea la luz. (S.S.)

Friday, August 31, 2007



Saints (producido por la banda, s/n, 2007)

Con facilidad, Saints escapan definición. Las sensaciones que provocan las furiosas descargas de su debut son extremas; los remanentes de lo que suena como una estampida practicada en vivo forman cuatro piezas tituladas a partir de los nombres de Orishas -las divinidades paganas traídas a América por los esclavos venidos de Nigeria.
En este cdr se destiende una intensa colisión contra la melodía y la rítmica occidentales y se adopta de forma minimal un micro sistema tonal de tintes exóticos; cantos con trazas rituales se revuelven contra columnas de bajos enormes -¿loops?-, punzante feedback de micrófono, vocales histéricas y guitarras taladreantes. "Iansá" conjura el "A Screw" en vivo de Swans y lo lleva al paroxismo; "Oxum" retiene los excesos en retroalimentación de Whitehouse y les integra primitivos beats industriales; "Orixá" forja un delirio ritual sublimado en toxicidad y en barreras de tonos graves que no dejan que ni el aire se cuele; "Yemanjá" retoma el frenesí con una pieza cerrada, constante y que pura mala vibra de primitivismo moderno.
Creo que en afán de promoción, este dueto estaba regalando las últimas copias que les quedaban de este trabajo en su página de myspace, así es que si no se quieren perder de uno de los mejores y más violentos trabajos del año, mándenles un mensaje. (S.S.)
Hive Mind - Ashen Geometry (Throne Heap Devotional Music, TH008, 2007)

En estos momentos es probable que nadie pueda conjugar de mejor modo la disparidad del drone y del noise que Greh Holger. Hive Mind, en su intermitentemente constante carrera ha recreado lo mismo los susurros de la tormenta por venir que delineado el interior de tifones a discreción. Del mismo modo, su modus operandi nunca ha sido muy sencillo de definir; cuando parece hacer una línea de trabajos cuidados e integrados, contradice su devenir con trabajos un tanto más sencillos e inmediatos. "Ashen Geometry" en este sentido parece ser un trabajo intermedio.
Por momentos, esta cinta parece no seguir sino el lógico deslave de los barrancos de estática y tono que Holger apila con sus sintetizadores. En ciertos instantes, la grabación parece limitarse a eso; entonces, inadvertidamente una secuencia se comienza a delinear entre el caos dando lugar a una serie de inesperados -y hasta inadvertidos- giros. "Ashen Geometry" no llega a los extremos de intensidad y ferocidad que "Writhing Fleash" pero si posee un poder en el detalle que exige atención devota del escucha y una apreciación cuidadosa de esos movimientos orgánicos, sútiles que hacen de la música de Hive Mind una experiencia portentosa. Ésta es música que se siente en las entrañas y que estimula el frenético juego de las neuronas sobreexcitadas, música para tocarse a oscuras, y a todo volúmen. (S.S.)
Shitty Vibe Smasher - Bruised Fruit (Throne Heap, TH006, 2007)

Recluyéndose en los más profundos recovecos del espectro aural, forjando una aleación entre paisajes oníricos y la horrible certidumbre del accidente y sus espasmos, Shitty Vibe Smasher demuelen nociones, acreditaciones y lineamientos con una estampida de sonidos que de cualquier otro modo sería imposible relacionar.
Este grupo ya ha reunido en varias ocasiones a los ingenios que yacen detrás de los nombres Pulse Emitter, Sisprum Vish/Glamorous Pat y Budweiser Sprite, oriundos de Oregon que publican principalmente -y prolificamente- a través de la disquera de Pat, Cherried-Out Merch. Su quehacer parece enfocarse en la concreción labores múltiples; sus líneas sónicas fluctúan entre los trabajos de sintetizador, el drone, el dark ambient y el pulso aleatorio, que, de manera un tanto más lírica y espontánea que irr.app.(ext.) o At Jeannie Richie, juega con la frialdad y las aristas del azar. Las risas y conversaciones de sus integrantes dejan ver que "Bruised Fruit" no es algo que pretenda pasar por un trabajo tan acabado o meticuloso como el de los proyectos que acabo de mencionar; éste es, finalmente, un jam, sí, pero de un seguimiento pasmoso y que posee la rarísima cualidad de la sorpresa y el impetú en toda su inacabada gloria. "Bruised Fruit" registra en poco más de media hora, música tan abstracta y espontánea como puede llegarse a producir.(S.S.)

Sunday, August 19, 2007


Tom Grimley - Nevermind the Abstention, Here's the Semiautomatic!!! (Heavy Tapes, s/n, 2007)

Tom Grimley es un experimentador sonoro que ya lleva algunos años trabajando en la producción de sonidos basados en la manipulación poco ortodoxa de instrumentos y sus componentes. Usualmente el resultado de sus trabajos es llevar precisamente el registro sonoro de dichos instrumentos a dimensiones particularmente ajenas. En el caso de "Nevermind the Abstention, Here's the Semiautomatic", Grimley comienza una serie de grabaciones hechas exclusivamente para el sello Heavy Tapes, y, dada su calidad, éste es un asunto seriamente valioso.
Básicamente, esta cinta puede entenderse como un trabajo en vacío. Compulsivamente formulando series sonoras abruptamente cortadas que dan lugar a otras, Grimley opera diferentes niveles de beeps repetidos en frenesí en tonos y velocidades diferentes. No se trata realmente de una construcción violenta pero sí de una trangresora de formas; la disrupción parece interminable forzando un alejamiento estructural casi absoluto con un enclave en la velocidad, la confusión y la profusión sónica. (S.S.)
Impregnable - Polishing the Mirror (Chondritic Sound, CH-164, 2007)

A estas alturas Impregnable ya es uno de los pilares del wall of noise; sus producciones cortas y frenéticas son un buen muestrario de la irascible volatibilidad de este género. Permitiendo por momentos deslices de oscuras musicalades mediante samplers, Impregnable ofrece complejas intercalaciones entre efectos que forman capas sobrepuestas de estática, cambiando densidades, delineando patrones, abandonándolo todo a la inercia, mas siempre con prestura en el control de las difíciles, anárquicas fieras del ruido. Con las dos piezas que componen "Polishing the Mirror", Impregnable busca conducir a los escuchas directamente hacia los torcidos senderos del olvido del ruido blanco. (S.S.)

Saturday, August 18, 2007


Dead Wolf Black/Kilt (Barstardized, Bastardized#15, 2007)

Dead Wolf Black arremete con una actuación corta, totalmente llevada a la fluctuación entre el espasmo de la gravedad de la distorsión embotada y el coqueteo con el feedback de frecuencias muy altas sin llegar necesariamente al wall of noise. Asimismo, el dueto ofrece esas mareantes intercalaciones entre la ocupación total del espectro sonoro, y el abandono hacia el golpeteo de los micrófonos o su gutural empleo. Un set cerrado y violento que se siente tan intenso como si ofreciera el doble de tiempo.
Kilt por su parte se trata de la dupla que conforma Dead Wolf Black pero con la inclusión de Raven Chacon, todos pertenecientes al colectivo Cobra Group. El sonido del trío se basa, más que en la electrónica modificada, en el uso de efectos, percusiones y sax. Y, si bien la percusión queda en gran medida sepultada por la vibración de las ondas graves, ésta tiene también sus puntos degustables, brindando la posibilidad de dinámicas y, aunque el empleo del sax no es necesariamente virtuoso, el ejecutante cumple en ofrecer una atmósfera aleatoria híbrida, heredera tanto de la música libre como de la antimúsica. (S.S.)



Demons/Dilloway (AA Records, 070909, 2007)

Apenas el nueve de julio de este año, Richard Pinhas de Heldon ofreció un recital en Detroit. Quien visite habitualmente Hanson Records sabrá intuitivamente que Aaron Dilloway es un gran admirador de este maestro francés de los sintetizadores. Por ello, el noisero no podía faltar como presentador de este evento, uniéndose además a dos excompañeros de banda, Nate Young -de Wolf Eyes- y Steve Kenney -Isis & the Werewolves-, Demons, en un insospechado jam en sintetizadores.
"Live at the Magic Stick" captura dicho jam. Esta cinta comienza con el paso furtivo de Swans en la época de "Public Castration Is a Good Idea": un andar lento y pesado, pauta suficiente para la fuga que a unos instantes aguarda al portentoso motor de sintetizadores y maquinaria retorcida de los demonios. Caústicos en exceso, aunque prácticamente ajenos al noise que etiqueta a sus más populares trabajos, estos tres músicos destiende caudales tenebrosos que parecen emanar del mismo centro de la tierra. Demons y Dilloway generan una espiral descendiente de ondas profundas que erosionan y pulverizan el sinuoso camino de una lenta, casi imperceptible procesión de notas. Los accidentados bordes de su paso, se asemejan a la imperfecta geografía de los túneles sonoros que los vibrantes pulsos cavan.
El avance de la espectral retórica del trío es paulatino pero firme, lo mismo lleno de apesadumbrada tensión que de estallidos estrepitosos y colisiones. Un buen encuentro que no estaría nada mal volver a presenciar. (S.S.)

Friday, August 17, 2007

Segunda Entrega de Videos de los Conciertos de Bloodyminded en la Ciudad de México.

Finalmente he logrado subir la segunda tanda de videos de los dos recitales que la super banda de power electronics Bloodyminded ofreció en la Ciudad de México. Ni qué decir que fueron eventos grandiosos y que ojalá puedan repetirse en algún momento. Saludos a Isidro, Mark y Heber y a todos los amigos que se reunieron esas dos bestialmente ruidosas noches (S.S.)



Pro-Ana



Visiting an Ex-Girlfriend in the Hospital - AIDS Ward



Within the Walls




Shivery



Two Drops of Blood



Blind Fury

Wednesday, July 25, 2007



Warmth - Leave Your Wet Brain in the Hot Sun (Digitalis Recordings, digi040, 2007)

Tras un par de años y un cambio de nombre artístico, Steev Thompson -antes Roxanne Jean Polise, ahora Warmth- ha puesto de nueva cuenta en circulación aquel gran trabajo llamado "Leave Your Wet Brain in the Hot Sun", originalmente publicado por Audiobot en 2005. Como recordarán los que sigan este blog, en nuestro top 50 de 2005 este álbum alcanzó la segunda posición, únicamente superado por "Live" de Growing -también recientemente reeditado.
En adición al fantástico contenido sonoro del original, esta nueva edición incluye además dos bonus tracks, "Thank You Cloud, Fuck You Deer" -también anteriormente reseñado en nuestras cyber páginas como parte del split de Roxanne Jean Polise con Giggle the Ozone- y "Watch the Animals as They Glisten and They Rust and Rejoice", que originalmente apareció en un split con Parowek. Estas adiciones se integran perfectamente al registro de las piezas originales en sus temáticas oscuras, impredecible hostilidad, y metafísicas proyecciones. A la fecha, el trabajo pareciera ser el que mejor haya definido la prolífica carrera de Thompson.
Realmente no sé qué más decir para recomendar este disco. Este es un gran trabajo que vale la pena tener. Además la presente edición está grabada en un cd real -no un cdr. El propio Steev los está vendiendo en su página de myspace a la friolera de $6.00. No hay excusa. (S.S.)

Monday, July 16, 2007



Demons - Life Destroyer (AA Records, 2007)

Demons es el trío formado por Nate Young -fundador de Wolf Eyes y ex Nautical Almanac- y Steve Kenney -ex Isis and Werewolves- en sintetizadores y Alivia Zivich en trabajo visual. Como podría esperarse, esta banda ha editado la mayor parte de su catálogo en la disquera de Young y Zivich, AA Records, y los formatos que han empleado van de los afamados lathes de Young hasta la genuina rareza de loops en cintas.
Para su más reciente trabajo, "Life Destroyer", Demons han incluido tanto trabajo visual como aural en tres formatos, DVDR, CDR y cassette en un empaque que, como ha sido el sello de la casa, no deja nada a medias. El cdr contiene tres piezas largas que apuntan cada una en una dirección diferente. "Early Year", la abridora consiste de una lenta y cadenciosa línea grave de sintetizador, acompañada de variaciones tonales en sonidos loopeados en un total sonoro abarcante y absorbente. "Hellstorm" entra explosivamente, sin avisar siquiera; con un extra de volúmen y una violenta carga de furia sonora que sin embargo jamás se acerca ni al ruido ni a la falta de control. Esto sobre todo por la persistencia de los tumultuosos drones, que, aquí cerrados y vibrantes, en todo el set sostienen el poderío sónico de Demons. Hacia el final de la pieza el orbitar se hace cada vez más evidente y la atmósfera más vibrante. "Smoking Homes", tercer tema, interrumpe el estruendoso flujo regresando al ritmo lento y pesado, calculado y artero más característico de la banda. El circundante pulsar cae una y otra vez mientras capa sobre capa de sonido se encima, con una gama que va desde la estática hasta la indescifrable voz de fondo.
La cinta incluida en la caja ofrece dos temas, "Sick by Water" y "Life Destroyer". Esta cinta sobre todo parece hacer referencia directa al primer industrial, prácticamente omitiendo cualquier atisbo de noise y apoyándose totalmente en las lentas convulsiones de los sintetizadores que el dueto orgullosamente emplea. "Sick by Water" incluso podría decirse que yace en el extraño pantano del minimal techno a no ser por las incesantes intromisiones progres/psicodélicas. "Life Destroyer" es un poco más nebulosa y de un sentir tanto más droner claramente más contemporáneo.
Finalmente, esta caja incluye un DVDR con una versión en video de "Life Destroyer". Se trata de una manipulación visual análoga en video como las anteriormente presentadas en su serie de DVDRs Video Madness, creadas a partir de feedback de video y manipulación directa de las cintas, formando patrones abstractos.
Queda bien evidenciado en este trabajo hasta que grado la alternativa artística nutre; Demons, como proyecto, se siente más un grupo por momentos que, incluso, muchas recientes ofertas de Wolf Eyes. "Life Destroyer" es todo lo que se necesita saber de esta banda para convencerse de su calidad; en su cuidado formato puede evidenciarse un intento por superar la frugalidad.(S.S,)

Tuesday, July 10, 2007

Raven Chacon/Alchemical Burn - Bachelors, Even (sssk, sssk-014, 2006)

Lo que ofrece esta colaboración entre Raven Chacon y Alchemical Burn difícilmente podría clasificarse como power electronics o noise -aunque sí bordea constantemente por entre las naturalezas de ambos géneros, así como por sus orígenes-; en cualquier caso, "Bachelors, Even" se siente por momentos como un eco lejano de los primeros trabajos de compositores experimentales como Asmus Tietchens y por otros como un tratado sobre la esquizofrenía sonora. "Even Bachelors" es un trabajo fuertemente basado, por una parte, en los cromatismos y el minimalismo, y por otra en la disrupción. Los juegos tonales son muy reducidos, concentrando gran parte de sus cualidades en complejos juegos con silencios profundos, frecuencias casi inaudibles e incidencias atonales y arrítmicas estrepitosas.
Por la calidad de la grabación uno podría fácilmente pensar que se trata de un trabajo hecho en power books; sin embargo,la base de todo este lienzo aural es el equipo análogo. Empleando primordialmente pedales, micrófonos de contacto y cintas, la dupla de Chacon y Ken Cornell crea sonidos que van de lo simplista a lo sobrecogedor en instantes y que atrapan con su persistente dinamismo -que no es poco decir cuando ambos de los discos que componen este set están llenos hasta el tope. (S.S.)

Wednesday, July 04, 2007

El nuevo disco de Loopool puede descargarse de la siguiente página:

http://www.tentaclebeast.net/net.html

Wednesday, June 27, 2007

Savage Streets (Nurse Etiquette, NE#21, 2007)

Nuevamente Savage Streets ofrecen su punk rock neandertálico, volátil, altisonante, basado exclusivamente en los regurgitados sonidos de un bajo sobresaturado, feedback excesivo en guitarras -sustituyendo cualquier posibilidad de melodía, y una persistente batería en futil búsqueda de continuidad. Savage Streets pueden verse a distancia incluso como una incisiva parodia del hardcore repleta de abrasión en un extremo cercano al de Sword Heaven. El bajo es asfixiante y el guitarrista parece empecinado en no tocar una sola nota, llenando cada pequeño instante de ruido. El efecto, obviamente, termina siendo tan energético y abigarrado como el de la banda de garage más valemadrista (e.g. los primeros Melvins o Nirvana quizás). Nihilismo, caos y diversión.


Sacred Assault - By Your Command (Elephant Graveyard, eg-004, 2007)

Por alguna extraña razón, jamás he podido conectar con el black metal. Pero bueno, esta cosa... un disco cuya propia disquera cataloga como "obviously driven yet crude and incompetent black metal scum-fuckery", pues... tenía que escucharlo. Y definitivamente, la descripción de Greh es muy atinada; grabado con una calidad bastante mediocre, el total del disco se centra sobre la voz, embotada de reverb de un cantante típico del género -buen cantante, pero típico- dejando en segundo plano música que va de patética a interesante. Guitarras y bajo que parecen no poder llevar la velocidad a flote y se quedan en un limbo death rocker-punketa. Batería adecuada -nada notoria-, errores constantes y un sentido de melodía "bonito" terminan por hacer algo que difícilmente podría inscribirse en el género del cual, supuestamente, parten y, que extrañamente, con todas sus fallas, es bastante disfrutable. ¿Qué decir del cierre "Goats Herded by Rifles" en gutural acapella? ¿Pueden pedir más?(S.S.)


Nate Young - Drawings 2004-2006 (AA Records, s/n, 2007)

Paisajes mentales devastados, páramos introspectivos y recovecos primordiales humanizados, trazos poco firmes, dudosos pero eventualmente atinados conforman el arte de Nate Young, el cual ha adornado varias de las más recientes ofertas de su disquera AA Records -antes Aryan Asshole Records. En este librillo engargolado, en cuyas páginas aparecen apenas una decena de las ilustraciones de Young, puede apreciarse arte que parece desprenderse de algunas de las imágenes de los clásicos comics de Conan the Barbarian; composiciones complejas que a simple vista apenas dejan ver algunos de los muchos detalles, lugares improbables que resuenan en lo más profundo de la identidad de su espectador. Éste no es el trabajo de un ilustrador profesional, por ello sorprende aún más la complitud del trabajo y la atención prestada al detalle. Los bosquejos aquí presentados incluyen las imágenes usadas en el endless-loop de Demons y en el mágnifico lp de la misma banda. Breve pero muy bueno. (S.S.)



Faggot Cop (Elephant Graveyard, eg-007, 2007)

Faggot Cop tienen el dudoso honor de haber sido la primera banda en mucho tiempo en hacer que me duela la cabeza. Rescatando los exabruptos del hardcore, con lineas de riffs lentas y totalmente hundidas en un caos masivo de zumbidos y distorsión y alternándolas con veloces colisiones "rítmicas", Faggot Cop hacen de cada instante de sus interpretaciones un momento más y más y más tortuoso. En este tres pulgadas, hay secciones tan intensamente cargadas de saturación que el involuntario muro de ruido prácticamente aniquila todo el ejercicio instrumental. Esto es sin duda mucho más intenso que el material más bestial de muchas bandas de noise y, sin embargo, sigue siendo, por definición, música. Cinco canciones -sí, cantadas- perfectas para perforar tus oídos, torturar a tus enemigos, destapar cañerías o lograr que te corran de tu departamento. (S.S.)

Sunday, June 24, 2007





Friday, May 25, 2007

BLOODYMINDED


Bloodyminded surge en 1995 de las cenizas de la banda Intrinsic Action con Mark Solotroff a la cabeza. Desde aquel entonces, la banda, con base en aquel entonces en Nueva York, se ha caracterizado por tocar inagotablemente y por ser una de las pocas bandas de noise que plantean dejar un acervo estable. Con cuatro grabaciones en formato largo, Bloodyminded ha forjado un estilo radical y único. El mes entrante, esta banda presentará su trabajo en la Ciudad de México, evento que promete ser, cuando menos, histórico. Por el momento aquí hacemos una breve semblanza de su carrera mientras esperamos ansiosos la llegada de este evento.



Trophy (Bloodlust!, BloodLust! 001, 1995)
La discografía de Bloodyminded comienza en 1995 con "Trophy", un disco que ha provocado pasiones desde su salida, estableciendo la reputación de Bloodyminded como uno de los exponentes esenciales del ruido norteamericano. En este disco puede advertirse como Bloodyminded precedió mucho de lo que en estos momentos se hace en términos de noise por años, con un sonido que fuertemente habría de servir de inspiración a muchas de las bandas actuales. Las composiciones con bases analógicas y el minimalismo tonal conforman en mucho la base sonora de este ábum. De manera similar, la violencia y los temas turbios -el lado oscuro de la naturaleza humana-nutren la imagen y el sentido de una banda que constantemente busca ubicarse dentro de la voz y los ojos del criminal.
En "Trophy", Bloodyminded señala directamente a sus influencias, las flemas biliosas de un joven Michael Gira parecen haber poseído la garganta de Mark Solotroff y la insólita, abrasiva electrónica monotonal de Whitehouse parece seguir los mismos senderos que desandan los escabrosos pulsos repetidos hasta el hastío en este debut de Bloodyminded.
En cuarenta y siete tracks (¡!), el trío, formado por Mark Solotroff en voz y electrónica, Megan Emish en sintetizadores y Angel Ramos también en sintetizadores, se da a la tarea de crear mantras, rendiciones a mortecinas anatomías incógnitas, confesiones de psicopatías al borde y catársis, con la pulsión de reunirlo todo en un sólo disco, como si no fuera a haber mañana. Desde cortes que caen como yunques y se desvanecen del mismo frugal modo como "Hot" y "Crawl", hasta la eterna compulsiòn retratada en "Overdrive", Las descargas de "Trophy" destilan maldad y odio a través de cada una de las moléculas que agitan en el aire. Algunas de sus mejores canciones, como "In the Mood", "Waste", "Over Before You Know It", "Chinatown" o "Cro-Bar" comparten con el escucha una pulsión íntima e inexplicable que no puede definirse como ni como confesión ni como reporte.
La pieza central, "Trophy" va del autodiagnóstico -"Soy un coleccionista/pequeños recordatorios/mementos/evidencias(...)pequeños objetos/anal/obsesivo"- al develar por oposición -"Si tengo un trofeo/tú no existes/mis trofeos prueban que estás muerto"-. Otras buscan capturar la misma tensión, recreando esa intensa sensación de incomodidad, de ser parte de, de presenciar, de ponerse en los zapatos tanto de víctima como de victimario.
"Trophy" busca retratar la enfermedad que se esconde en el telón de la cotidianeidad y lo hace de una manera brutal; se trata de un disco que destila enfermedad, odio y delirio en cada uno de sus setenta y cuatro minutos ininterrumpidamente. Violencia, mutilación, asesinato, violación y muerte corren frenéticamente a lo largo del cd, iniciando de manera muy adecuada la carrera de esta enorme banda con un trabajo compacto y macizo como pocos.



True Crime (Bloodlust!, B!040, 2002)
La simplicidad que hace de "Trophy" un trabajo tan memorable es una cualidad difícil de conseguir; uno podría esperar que agregar complejidad a estas ideas rompería el hechizo. Pero no fue así. Con una inaudita cantidad de colaboradores, Solotroff renueva a la banda, ofreciendo un trabajo de vuelos muy altos.
No en vano a este nuevo "True Crime" le separan siete años de su predecesor. Se trata de un disco extremo sin más. Las canciones son más extensas y la inclusión de nuevos miembros y un buen puñado de colaboraciones, disparó sus sonidos y su complejidad. Es un disco cuya producción además denota un trabajo arduo, intrincado; capa sobre capa de vocales, samples, estática, drones y ruido se une para crear una muralla de sonido agobiante y difícil de esquivar.
Desde su inicio, con "Angel of Darkness", Bloodyminded arroja ese coctél de polifonías oscuras y escabrosas. La voz manipulada de una especie de narrador -muy reminiscente a las empleadas en el "Leichenschrei" de SPK, por cierto- se sostiene como una base que juega con los chirridos incontrolables del feedback y los cicls, gravísimos de los sintetizadores. Un cuadro de imágenes grotescas que sirve como marco a los guturales exabruptos de Solotroff, nuevamente víctima y/o victimario alternativamente.
En cualquier sentido, "True Crime" representa una escalada de la furia originalmente representada en "Trophy". Hay momentos en los cuales el ambiente es tan absurdamente hostil que degustar se hace casi imposible. "The Killer Department", por ejemplo, incluye exactamente los mismos descritos anteriormente, pero llevados hasta sus últimas consecuencias posibles. Las vocales son tantas y la tensión es tan intensa que las letras son prácticamente indescifrables. Y todo esa conjunción de sonidos llevados al límite sólo deja una temible sensación de confusión y caos, aturdidora.
En el proceso evolutivo de Bloodyminded, éste es sin duda el punto crucial. Canciones como "The Misbegotten Son" presagian la enormidad caótica e inestable del marmóreo "Gift Givers".
"True Crime" quizás no sea el mejor disco de Bloodyminded pero definitivamente es el más extremo de toda su discografía, un disco digno de estar entre los mejores del submundo postindustrial.



Gift Givers (Bloodlust!, B!045, 2005)
"Gift Givers" también tiene un eje temático; en este caso, el combo de Solotroff se centra en las deformaciones estéticas. Por supuesto, ése no es el tópico exclusivo de este álbum; como podría esperarse de un trabajo de Bloodyminded, también hay dosis suficientes de alienación, mutilación, odio, violencia gratuita, neurosis e incomodidad. Pero contra lo que podría esperarse, esto no representa la estabilización de una fórmula. En este álbum las adiciones y cambios en intérpretes provocan un cambio sustancial en el sonido de la banda.
Lo primero que es notorio del álbum -tras la desequilibrante introducción "Exercise (One)"- son las voces de Isidro Reyes y de Xavier Laradji, que en español y francés recitan/musitan/cantan/gritan/retuercen las palabras que después hará suyas Solotroff en inglés. El resultado es explosivo. Así, la violencia que cada palabra ejerce en su respectivo contexto en "Aller/Venir" es contundente, representando en flashazos un abanico de sensaciones que pasan del temor a la furia en instantes. Mientras tanto, algo del trabajo más agreste de la banda se deja sentir en toda su amplitud, con las oscuras sacudidas de sonidos sintetizados empujados al límite de las más oscuras reverberaciones y creciendo envueltas en un remolino de loops.
Contra lo que ocurría en la mayor parte de "Trophy", las piezas se extienden más allá del par de minutos. La monotonía de las nubes de polución que forman ese drone oscuro y motórico, presente en cada una de las piezas, se ve ultrajada por la caótica masa de voces en frenesí, cubiertas de distorsión y emanando de lo más profundo de las entrañas de los gritantes de la banda y los chirriantes y delirantes trazos del feedback retorciéndose a la distancia.
Piezas como "Stick Insects", "Chalk Eater", "Pro-Ana", "Pro-Mia" y, especialmente, "A Song for Lisanne, a Young Model" son punzantes críticas a una sociedad que ha llevado a muchos individuos a la práctica de operaciones erráticas y riesgosas con el solo objeto de preservar una apariencia. Muchos ven es este fenómeno el vacío existencial de la sociedad de consumo llevado directamente a sus más comúnes víctimas: los adolescentes, los individuos más susceptibles a inseguridades. Pero para Bloodyminded la vacuidad no es lo preocupante, sino más bien ese "naked lunch", la compulsión, la obsesión subyacente en el combatir a los delirios de las apariencias indeseadas.
Éste es en muchos sentidos el más logrado trabajo de Bloodyminded. Principalmente hay que notar cómo, a pesar de representar un trabajo mucho más depurado, sigue teniendo ese poder de tomarte por las entrañas, anular tu capacidad de análisis y dejarte inmune y a su merced. "Gift Givers" es música en su extremo más desarticulante.



Behind the Green Door/Live: Street Level at VG Kids (Bloodlust!, B!051, 2006)
Originalmente, "Behind the Green Door" ya había sido editado por Greh Holger en su disquera Chondritic en un tres pulgadas limitado. La versión presente incluye, además del audio íntegro, un video de la presentación que tuvo lugar la noche anterior a la cual se ha llamado "Live: Street Level at VG Kids".
Ambas presentaciones son extrañísimas. En "Behind the Green Door", Bloodyminded presenta aproximadamente 16 canciones, las cuales en total duran alrededor de 20 minutos. Apenas un par de las piezas pasa del minuto. Pueden reconocerse algunas selecciones extraídas de sus tres cds, pero, en general, el tratamiento es tan hostíl que sólo quedan las pesadísimas vibraciones de los sintetizadores y el feedback brotando paralizante.
"Live: Street Level at VG Kids" es una presentación gemela a la del día anterior, apenas con ligeras variaciones. Aquí vemos a la banda en una alineación de tres tocando prácticamente sólo para los cuates en el pasillo de una oficina (sí, en el pasillo de una oficina) mientras toda la masa de noisetas se avientan contra los muros. Greh (Hive Mind), los Wolf Eyes y muchos otros noiseros de Michigan pueden verse gritando, aventándose y volando sobre ellos mismos en pleno extasís etílico. Divertidísimo.




Magnetism (Bloodlust!, B!057, 2006)
"Magnetism" ya había sido reseñado anteriormente en este espacio, pero vale la pena recordarle brevemente. En este disco, la magia desarticulante del ruido hace sus veces al grado más exorbitante; la comunicación a través de palabras se ha dejado de lado, ya sólo los gritos, los ruidos guturales, los quebrantos comunican sensaciones. No hay música en este disco, sólo zumbidos, sonidos amplificados y deformados, inflexiones guturales, ruido, ruido y más ruido; "Magnetism" es un disco sinceramente extremo que, a diferencia de los extremos del noise más mecanizado, se siente humano, muy humano. Uno de los mejores discos de 2006 sin lugar a dudas. (S.S.)