Friday, April 25, 2008

Lilypad - Bent Dimension (Tusco/Embassy, TE31, 2008)

El proyecto de John Elliot, Lilypad, sufre en "Bent Dimension" una radical transformación, abandonando su más familiar cara droner y dejando ver, al tiempo, un lado tanto más volátil. Y a pesar de que aquí el sonido de Lilypad sigue basándose en el empleo del sintetizador, la obliteración en cuestión ya no va dirigida a la sublimación, sino a la abierta saturación de sonidos en plena convulsión.
La primera cara de este trabajo ve a Elliott imitando ventarrones mediante estática manipulada e interceptándolos con las manipulaciones de sonidos sintetizados en una dinámica auto contenida y absolutamente vibrante. La segunda cara se divide en un inicio virtualmente abstracto, con pulsos semi-distribuídos en un engranaje irregular, que subyacentes, se ven abruptamente intervenidos por dosis bien mesuradas de musicalizantes de drones. Difícil de explicar, como todo trabajo de Lilypad, pero decididamente material valioso, de excelente calidad sónica y totalmente degustable. (S.S.)

Tuesday, April 08, 2008

Werewolf Jerusalem - Red Eye (Hospital Productions, HOS207, 2007)

El más reciente proyecto del legendario Richard Ramirez, Werewolf Jerusalem, se ha encontrado muy ocupado en fechas recientes produciendo un sinnúmero de episodios de hostil harsh noise en su propia disquera, Deadline Recordings, y en otras tantas, como la presente Hospital Productions. En este caso, se trata de una cinta que deja ver de nuevo la predilección de este artista por las frecuencias bajas y por las descragas de ruido pesadas y agresivas.
Tan anárquico y grotesco como el harsh clásico, Werewolf Jerusalem no ofrece ninguna concesión; sus expresiones sonoras son declaradamente lejanas a cualquier tipo de constancia musical y se basan, en mayor medida, en una brutalidad discreta, que apenas por momentos deja escapar un escupitajo de ruido abiertamente. La lenta evolución de los dos tracks de "Red Eye" es tensa y grotesca en el ríspido reptar de sus graves estruendos, conduciéndose constante e inacabablemente.
Limitado a apenas treinta copias, empaquetado en un pequeño sobre de papel manila, e ilustrado por una portada y cuatro insertos con la característica imaginería homosexual de Richard Ramirez y el cuidado trabajo artístico de Dominick Fernow, "Red Eye" es otra clásica muestra del porqué las cintas son el formato obligado para este tipo de entregas. (S.S.)

Monday, April 07, 2008


Niellerade Fallibilisthorstar - Skrankverk (Dystonia EK, D.41, 2007)

"Skrankverk", la esperada continuación al enorme "Halrum" de 2006, es un álbum que, nuevamente, exige mucho del escucha, gracias a su proyección, cada vez más radicalmente internalizante. Tras una superficie metálica, donde los mecánicos sonidos de fantasmales industrias resuenan en algún paraje primordial, se desenvuelven los etéreos sonidos de sintetizadores moviéndose a lo largo del ambiente, aliándose a la claridad de los ecos del agua corriente. La contundencia percusiva se pierde para dar lugar a atmósferas contemplativas, jugando entre la aridez y una muy, muy lejana reverberación de lo pastoral.



Floreciendo en direcciones similares a las del Einstürzende Neubauten de "Armenia" y de las más aplastantes composiciones de Nitsch, el sonido de Niellerade Fallibilisthorstar
adquiere una dimensionalidad impactante tanto por su aguerrida falta de concesiones como por la generosa paciencia con la que dan lugar, minuciosamente a cada elemento de sus composiciones. Desde el dejo marcial hasta la tiniebla nebulosa, cada momento de "Skrankverk" adquiere una presencia álgida en su respectio entorno, aunque a la larga quede sepultada en el enorme caudal sónico. Cada uno de los seis movimientos dejan converger elementos sonoros -en prácticamente todos los temas están presentes las voces susurrantes, el murmullo del sintetizador, las percusiones metálicas y la espectral reverberación-, aunque sus consecutivas disposiciones ofrecen creaciones claramente divergentes.
Mirror/Dash - i can't be bought (Three Lobed, TLR027, 2007)

Con ánimos de quedar de una vez por todas insertos en el underground noisero contemporáneo, Kim Gordon y Thurston Moore crean Mirror/Dash como un proyecto que compartiera resonancias con bandas más fervorosamente abstractas, como Taurpis Tula o Charalambides. Y a pesar de que Mirror/Dash en "I Can't Be Bought" recrean tanto momentos de etérea belleza -la esplendente introducción de la pieza- como instantes enturbiados por los clichés que la propia pareja ha forjado a lo largo de los años -ni hablar del sobreexplotado berrinche guitarrero de Thurston Moore-, el resultado final es bastante sorprendente.
"i can't be bought" es un grato debraye en guitarras, vocales y samples que sobrepasa los trastornados estándares de la pareja, ofreciendo en un corte de poco más de cuarenta minutos, una serie de juegos que van de la legítima abstracción formal a los más usuales empleos del rasgeo y su persistencia rítmica, tan comúnes a Sonic Youth. Sus últimos momentos, de hecho -que por instantes forjan una lejana rendición de los cortes del "Confusion Is Sex"-, son particularmente gratos para quien prefiere los aspectos más oscuros y filosos de estos artistas. En general, y a pesar de algunas inconsistencias hacia su comienzo, "i can't be bought" muestra el lado más extrañado de sus compositores, dejando ver como el que esto no sea habitualmente parte del sonido de Sonic Youth no implica que esa pasión y fuerza se hallan diluido. Ojalá y los subsecuentes trabajos de Mirror/Dash sean igual de osados y poderosos. (S.S.)

Saturday, April 05, 2008

Stephano Pilia - Haikustrings (Sloow Tapes, Sloow Tapes Shiwasu, 2007)

Stephano Pilia es un artista sonoro italiano que con su debut, "Healing Memories and Other Scattering Times" para LVD inauguró una discografía sumamente compleja e interesante, que, incluso, se siente por momentos como un eco de los trabajos más profundos de experimentación sonora de los ochentas. Este cassette para la siempre grande Sloow Tapes, "Haikustrings", evidencia la madurez creativa de este artista, quien se propuso aquí la factura de un complejo trabajo de ensamblaje que conjuga el quehacer artístico cotidiano con la construcción a gran escala.
Empleando grabaciones provenientes de docenas de bancos sonoros, Pilia mezcla los zumbidos de moscas con el rugir del tránsito lejano, la estática vibrante con el chocar de cristales, drones de sintetizadores con la fuerza de tañidos acompasados, haciendo de este un cuadro de sonidos lleno de plenitud vital. Como parte de su quehacer cotidiano, este músico grabó estos 111 cortes que fungieron como su ejercicio creativo. Cada uno se constituye como una entidad de orbe y naturaleza radicalmente divergentes. La composición de "Haikustrings" resultó pues en despojarlos a todos de su identidad unitaria para volverlos un verdadero collage de sonidos que encuentra en la propia naturaleza del sonido su excusa para llamar a todo lo que se deja atrapar por un instrumento de grabación música.
Ser consciente de esto al escuchar este trabajo produce una serie de implicaciones respecto a los posibles alcances de este trabajo: ¿Acaso se convierte esta superposición de sonidos en algo más? La escisión del tiempo, mezclando imágenes, experiencias, recuerdos o meras suposiciones hace de "Haikustrings" un detonador de sensibilidades inesperadas y la captura magnetofónica y el reordenamiento de estos inconstantes fragmentos de vida hacen de la musicalidad un juego de narrativas apasionante y complejo. (S.S.)
Ketamine Kurtainz - 1007 Moon (8ctopus, OCTO 16, 2007)

Prácticamente de la nada me saltó a las manos este extraño y misterioso artefacto de la dupla de Sarah Pendleton y Eli Morrison, alias Ketamine Kurtainz, y ya llevaba un par de meses pidiéndome un poco de tinta virtual. Lo primero en llamar mi atención es que se trata de un disco de una factura tan ambigua: por una parte, "1007 Moon" ofrece una mezcla compleja y de producción sónica prácticamente profesional; por otra, la fotocopia pegada al digipack liso y el cdr rotulado con plumón, limitado a la ridícula cantidad de veinte copias, provocan una impresión, pues, prácticamente, de desdén hacia un trabajo que podría encontrar una audiencia más amplia con facilidad. Pero quizás esto no sea sino otro signo de los tiempos de abusivo consumismo que vivimos.
Ketamine Kurtainz crea una ensoñada neblina de ambientes tóxicos que se expande mientras filosas descargas de electrónica abrasiva comienzan a deshilarse, dando una dinámica espacial al delirante mosaico de beats torcidos sobre el cual el dueto se mueve. Samples de guitarras basados en slides lentos, manipulación de electrónica análoga, y esas vocales eternamente sumidas en cortinas de delay y reverberaciones forjando cadenas interminables de sensuales e indescifrables, casi susurrantes, líricas hacen de "1007 Moon" un trabajo esquivo, que no permite develar sus intenciones tras una primera escucha. Sus irregulares e inesperados cambios de plano no permiten una escucha lineal; no por nada cada tema consecutivo es llamado y enumerado como una alucinación.
En las cuatro piezas, o alucinaciones, que conforman este trabajo, Ketamine Kurtainz rescatan de los abismos del hype una electrónica que no busca aliarse con el simplismo rítmico y que encuentra en el debraye y los vuelos psicodélicos fuerza suficiente para crear algo bizarro y genuino. Un trabajo interesante y, sobre todo, sumamente inquietante. Ojalá sus secuelas sean más difundidas. (S.S.)

Friday, February 15, 2008

Yes, Collapse - Final Diagnosis (Crucial Bliss, Crucial Bliss #19, 2007)

En "Final Diagnosis", Yes, Collapse reúne intrincadamente una multitud de elementos, desde la síntesis fría y portentosa, al aporrear fébril de piezas de metal. Este trabajo explora ambientes industriales que van de la disipación nebulosa a los incesantes martilleos en un registro que por momentos recuerda a los trabajos de Niellerade Fallibilisthorstar, aunque mientras los suecos tienden a ser más consistentes en cuanto al seguimiento de una poética particular, Yes, Collapse son más dados a ofrecer fragmentos sonoros en forma de viñetas, demarcando un espacio y un sonido muy particulares, todos igualmente ariscos y decadentes, pero cada uno de rasgos lejanos al del anterior.
Las bases de casi todos los cortes de "Final Diagnosis" tienen en común una base sintetizada que lucha desde el fondo por la alternancia con el gritante protagonismo de los efectos en plena ebullición distorsionante, los matizados, pero netamente contrastantes, usos de cintas que lo mismo traen trinos que aullidos humanos, y con una serie de intermitentes sonidos en directo. El resultado de las subsecuentes colisiones es un sistema cerrado, pleno en gama sonora, aunque confeccionado con la suficiente paciencia y ánimos creativos para no permitirle desbordarse. Algunos tracks, como el sexto -ninguno tiene título-, se dan incluso el lujo de forjar una constantemente variante cadena sonora, que, si bien proyecta una peristente rispidez, no tiene a más sino alejarse, cada vez más, de sus posibilidades originales.
Parte de la excelente serie Crucial Bliss, puesta en marcha como una alternativa a los sonidos más usualmente explorados por Crucial Blast, llegan este y otros notables trabajos que iremos analizando a su tiempo. (S.S.)

Thursday, February 14, 2008

Eye - The Dresden Codex (Sonora, 2007)

Eye es el seudónimo de Guido Flichman, argentino que lleva a su cargo el sitio Latinoise y que además trabaja bajo dicho alias como un artista sonoro, cuyo trabajo bordea los campos de la composición experimental y el noise. Afortunadamente, su trabajo no parece contaminado por las incesantes limitantes que insisten en atribular a la presenta escena del ruido, como bien puede testimoniar su más reciente trabajo, "The Dresden Codex", editado por Sonora. Tras su escucha queda claro que sus influencias van mucho más allá del mero atasque.
Deambulando a través de los páramos más abstractos de la electrónica experimental, Eye juega con capas monóliticas de sonidos sumidos en reverberaciones pantanosas, elementos percusivos, bleeps, paneos y sampleos de voces infantiles modificadas en patrones verbales revertidos, tiempos extendidos y una siempre constante reformulación. El mundo sónico retratado en "The Dresden Codex" se trata de uno frío, espantoso, sin una delimitación espacial clara, con paredes que se derrumban y tiempos disparejos. Cuando los elementos musicales parecen estar a punto de afianzar una certeza en al menos algún sentido, una nueva serie de loops, pulsos y susurrantes muros de estática, se dejan caer, recreando el momento preciso en que una edificación sonora está precisamente al borde de la demolición. Y de allí, a la puerta del abismo, Eye crea una enrarecida marea de sonidos, que se siente como enchida de éter; brillos distantes iluminan los oscuros parajes que Eye marca con su misteriosa rúbrica electrónica.
"The Dresden Codex" es un excelente proyecto sonoro al cual los registros únicos y limitados le vienen quedando flojos. (S.S.)

Sunday, February 03, 2008



Taint - Sex Sick (The Ajna Offensive, Flame44, 2007)

"Sex Sick" es un disco sorprendente por muchas razones; no sólo se trata de un trabajo de electrónica hóstil sumamente contundente sino que además, recogiendo las semillas de lo que Whitehouse hiciera con "Birdseed", propone un marco ideológico de horror extremo con un enclave en lo más mundano y lo más enfermo de la naturaleza humana. Intercalando en diversos cortes grabaciones en donde víctimas y victimarios de abusos sexuales exponen sus casos, matizando los ya de por sí sobrecargados relatos con las propias flemas de su artífice, Keith Brewer, Taint ofrece un disco de power electronics que denota un entendimiento preciso de los efectos del feedback en la psique del escucha y de la saturación sensorial desde varios ángulos de un tópico tan difícil como la perversión sexual.
Con once piezas dividas en tres tracks, Taint estudia una amplia variedad de tonos y matices que llevan al escucha a atestiguar todo un infierno de dolor, agresión y violencia con turbulantes sonidos de procesos de fondo y punzante retroalimentación controlada rasgando toda la superficie. Momentos como "The New Centurion" llegan a ser sumamente extremos inclusive para los estándares del género, gracias al desbocado y falto de condescendencia uso de volúmenes o "Repulsion" gracias a la furiosa combinación de enardecidas vocales con la sórdida sobrexposición electrónica.
Junto al "This Is the Truth" de Sutcliffe Jugend, sin duda este "Sex Sick" es de los mejores -y más oscuros y abrasivos- trabajos que el power electronics, y el noise en general, vivió el año pasado. Ideal para esas bellas tardes de misantropía y psicosis. (S.S.)

Saturday, February 02, 2008


Mirag - Black Temple Carved In Smoke (Battlecruiser, s/n, 2006)

Battlecruiser es la disquera que Campbell Neal creó en 2006 para promover sus intereses rayanos en, la que parece su más reciente convicción, el metal (o al menos el drone metal o el noise metal). Y aunque otras de sus ofertas sónicas, como Black Boned Angel y la estética de las producciones de Battlecruiser sea gloriosamente diferente a la de su otra, enorme disquera, Celebrate Psy-Phenomenon gracias a su excelente, minimal arte, la música, al menos en lo que respecta al presente "Black Temple Carved In Smoke", no ofrece algo seriamente diferente a lo que usualmente podríamos esperar de su creador. Mirag es otro más de los múltiples proyectos del conspicuo Matthew Bower, el genio guitarrero tras Skullflower, Hototogisu y Sunroof!, entre otros, e influencia innegable de más de media docena de bandas, Birchville Cat Motel de Kneale, claramente, incluída.
Es difícil dejar de notar el distintivo sonido de Bower -ahora, como siempre, cercano a mil cosas (i.e. noise, drone, rock) pero jamás claramente definido, ni siquiera como el metal que debía distinguir a una colección temática. Y, ciertamente, se trata de uno de los más distintivos en cualquier ámbito; lo que ahora es cada vez más difícil es señalar a cual de sus muchos proyectos debería pertenecer este trabajo. A pesar del uso de loops en un ambiente cercano al post-industrialismo en el primer corte, y de la atmósfera oscura que apenas deja perfilarse como un distante doom, los dos tracks que "Black Temple Carved In Smoke" contiene bien podrían pasar por el recorte de "Orange Canyon Mind", su composición siendo la de temas escuetos, de un registro claro y con un seguimiento musical -ya sea de monotonalidad droner o de constancia circular- que apenas por instantes les previene del caos absoluto.
Temas buenos, que sin duda harán la delicia de los seguidores del trabajo más reciente de este gran anti-músico, pero que sin duda dejarán a cualquiera esperando más, ya que ambos no suman juntos si apenas el cuarto de hora. Claro, éso sin mencionar que quien busque un registro más clásicamente pesado en el trabajo de este músico, quizás tenga más a bien en conseguir la más reciente reedición de "IIIrd Gatekeeper". Sólo para coleccionistas.(S.S.)
Winters In Osaka - Swarm of Witches (One Stock Release, 1SR #006, 2007)

Casi imposible de seguir, "Swarm of Witches" es uno de esos discos que se cuelgan del mote del noise para ofrecer algo que supera muchas de las barreras de los estilos que un género como tal puede llegar a albergar. Si bien el inicio de este trabajo con la pieza "Wolfpussy" puede resultar severamente engañoso, la falta de definición que hace que en apenas un par de minutos ya hallan recorrido un registro enorme parece querer acercarles más a la naturaleza del pastiche acústico que al ruido abierto en ninguna de sus múltiples tendencias. Incluso dicha pieza comienza a delinearse como un acercamiento post-rocker que sucumbe en instantes, para dar lugar a una experimentación plena e insospechada. Los cambios, intermitentes, con fragmentos de piezas de metal en el fondo chocando con el quiebre de circuitos hacia la superficie, los sonidos semi-infantiles de pianillos juguetones y samples hacen de éste un trabajo que toma la naturaleza escindida del sonido muy en serio. Incluso, "Zenblender", por ejemplo, llega al extremo de ser tan caótica como el noise más abigarrado, aunque difícilmente llegando a codearse con un abandono tan terminante como la propia estática, dejando salir en tropel una catarata de eufóricos sampleos que incluyen ladridos, oscilaciones, guitarras eléctricas grindcoreras y pulsos lejanos, forjando un lienzo acústico totalmente desencajado. El resultado es algo similar a si Steven Stapleton se hubiera puesto a meter samples metaleros en vez de sus rarezas vintage. Sí, hay noise y sí hay descargas de agresión, pero son, en perspectiva, un elemento apenas circunstancial ante la más marmórea construcción que termina forjándose de la acumulación de todo el debris y el sinsentido.
Un trabajo muy intenso e interesante por parte de un joven proyecto al cual no se le ven las más mínimas intenciones de encasillarse, pero sí las ganas de devanear aún más en los reinos intermedios, en las tierras indefinidas. (S.S.)


AHD - Hara Kiri (Sonora, RA-10, 2007)

Oriundo de Puerto Rico, AHD es una de las más recientes caras en surgir del miasma sonoro del harsh noise latinoamericano. Básicamente trabajando sobre siempre crecientes niveles de intensidad y poder, Ariel Hernández genera en las cinco piezas que componen "Hara Kiri" una serie de furiosas dosis de veneno aural, que van del desiquilibrio psíquico en un extrañísimo loop de "The Crackhead" al embotamiento caústico total de "No Future Echo". Desenvolviéndose lentamente, "Hara Kiri" va reclamando espacio mientras cobra potencia y velocidad. El corte que da nombre al álbum se deja sentir vibrante y absurdamente exacerbado en su uso del feedback, aunque aún no lo suficiente para hacer frente al relámpago que desprende "Blossom Blood" como entrada, aún más sobrecogedora gracias a sus inesperadas intercalaciones de silencios. Un buen ejercicio en obliteración sonora, abrasiva, violenta, breve y seriamente directa. (S.S.)

Monday, January 28, 2008

Publico además la siguiente convocatoria, que se ve bastante interesante:

Festival Internacional en Murcia: SOS 4.8.
La convocatoria gira en torno a la Sostenibilidad, entendida en el sentido más amplio
posible. Las disciplinas son Artes Plásticas, Performance, Net Art, y Visual Jockeing.
La web oficial del festival contiene toda la información, así como las bases completas.
La fecha límite de envío de proyectos es el 15 de marzo de 2008. Hay 2.500 euros para cada proyecto seleccionado y 4.000 para cubrir gastos de transporte y producción de las obras.


Nuestros amigos de Ones De Crom, nos han envíado una invitación para descargar su más reciente podcast, con música a cargo de Matt Valentine y Erika Elder. En los archivos hay además otras joyas, como un especial del virtuoso Keiji Haino, otro más de psicodelia japonesa, algo de Sunburned Hand of the Man, Wolf Eyes y tantos más. Por favor, apoyen a nuestros amigos y disfruten de la música que ponen a nuestro alcance.

Wednesday, January 23, 2008


Aidan Baker - Noise of Silence (Hyperblasted Recordings, HyRe002, 2007)

Si hay algo que puede caracterizar el trabajo de Aidan Baker es la diversidad. Tanto en cuanto se refiere a la gigantesca cantidad de proyectos que ha abordado como a los temas sonoros que ha explorado en cada uno de ellos, los trabajos de este canadiense son altamente variados y casi imposibles de seguir en términos de registro. En "Noise of Silence", por ejemplo, Baker apunta a una obliteración sónica similar a la que se ha vuelto característica de su exitoso proyecto, Nadja: intensa y siempre creciente efervescencia en monolítos de distorsión.
Empleando básicamente loops y guitarras, este músico genera gigantescos cúmulos de ruido que se centran en la naturaleza circular de las cintas y sus grabaciones, las cuales van intercalando voces, estática y porciones pregrabadas mientras un detallado uso de la guitarra va delineando pautas melódicas sensibles. Partiendo de un momento aún relativamente ligero, no tan violentamente descarnado, "Noise of Silence" comienza haciendo creer que se trata de un trabajo droner de texturas sublimadas. Tras unos cuantos minutos, inadvertidamente, el escucha habrá de verse atrapado en el denso cuerpo de la catársis convocada por Baker. Una vez en el declive, el elíptico drone tiene finalmente lugar, sumiéndonos en su incierta calma, mientras voces en delirio nos comunican intenciones suicidas, retroalimentándose en variaciones de velocidad enfermizas en su comunión de dolor y última redención. Cincuenta minutos de sublimación e introspección a base de una mezcla deliciosa de ruido circular y melodías etéreas: decididamente lo que recomienda el doctor -pero no el psiquiatra. (S.S.)

Monday, January 21, 2008



Cornucopia - Ion Wind (Kiddieriot Records, KRR018, 2007)

Sin duda, Cornucopia es, junto a Armenia, proyecto de Leonardo Sabatto, la cara latina del ruido de más renombre y tradición en el mercado mundial del noise. Para muestra, este año, este gran dueto estará presentándose en el No Fun Fest en Nueva York, brindando la representación latina al ya de por sí enorme cartel.
Este renombre, precisamente, parte del hecho de que Cornucopia no ha dejado de trabajar incisivamente en la evolución de su sonido. En el presente "Ion Wind", editado en la disquera mexicana -sí, con negritas y cursivas- de nuestro gran amigo Marcos Hassan, Kiddieriot Records, podemos observar una gran variación con respecto a su sonido más habitual -tanto más cercano al trabajo digital de "C Works"-, y aproximándose al primordial drone que caracteriza a su antiguo compañero de correrías, Greh Holger, nada menos que el enorme Hive Mind.
"Ion Wind" es un trabajo en una pieza oscuro, vibrante; estática convulsionándose en forma de senderos tubulares, corrosión post-civilización, repetición compulsiva y furia en tinieblas. El tema, de una tiniebla musicalizada es llevado a desangrarse hasta la corrosión total. En dieciocho minutos, ya con pocas trazas de musicalidad, Cornucopia vuelve a alcanzar las más abisales corrientes subterráneas gracias a un sonido que se siente mucho más orgánico y caústico que nunca, pero que jamás deja pasar esos momentos de pesadillesca/ensoñada contemplación interna. Otro gran trabajo en uno de los mejores años del proyecto y, cabe mencionar, también de su disquera, Sonora.
Según hemos escuchado, Claudio y Jorge están interesados en visitar nuestras tierras mexicanas. Ojalá sea posible que los podamos recibir ahora sí, como se merecen, y pronto.(S.S.)

Wednesday, January 16, 2008



Pelt - Skullfuck/Bestio Tergum Degero (VHF Records, vhf#98, 2006)

Antes de que Jack Rose nos impresionara con su talento como solista, su banda, Pelt, ya había confirmado su trascendencia gracias a una larga trayectoria habilitando a tiempos modernos los presupuestos de los drones mistéricos de los maestros del arte en los setentas y sesentas. Sin embargo, pese a que el sonido de la banda siempre ha sido notable, éste ha estado perpetuamente basado en un sistema sónico particularmente cerrado, encaminado ha expandir la contundencia de sus características por encima de cualquier afán de novedad.
Por eso es tan sorprendente que para su gira europea, la banda decidiera ofrecer “Skullfuck/Bestio Tergum Degero”, un cd de cuatro tracks que incluye tres variaciones sobre el tema “Bestio Tergum Degero” y un cover a la pieza “Calais to Dover” del propio Jack Rose. Ambas interpretaciones, ofrecen una variación sumamente interesante al sonido de Pelt; la primera combinando el característico sonido de Rose en guitarra, véloz y grácil, con los ambientes enrarecidos del drone, dando por resultado una extensión inquientante de los potenciales reunidos, y la segunda, sentando sus bases en el sonido de percusiones orientales, haciendo de sus sonido una materia aún más difusa y oscurecida.
“Skullfuck/Besto Tergum Degero” funge perfectamente su parte desde donde se le aprecie, tanto como introducción a la banda, otro peldaño en su exitosa trayectoria, o bien como un trabajo limitado que sin problemas se sostendrá en el tiempo como una de esa notables curiosidades. (S.S.)

Tuesday, January 15, 2008

Hototogisu - Robbed In Verdigris (Nashazphone, NP-03, 2007)

“Robbed In Vedigris” es el tercer vinilo en la prolífica carrera de Hototogisu, una nueva muestra de la forma más visceral de hacer ruido que se conoce. A cada momento infligiendo daños bestiales sobre las cuerdas y arrastrando sus registros hasta la más atroz degradación imaginable, Marcia Bassett y Matthew Bower llegan nuevamente a las cimas de la catársis con vuelos altos, casi insondables a través de enrarecidos vientos, cargados de electricidad y movimiento.
La primera pieza es llevada como el vaivén de un oleaje dictado por los ciclos del flanger; lento, el monolito de atonalidades se degrada fundido en su propia dinámica, caústica, astillada pero con todo ensimismante. La segunda parte es mucho más difusa, con un espaciamiento enorme entre las tonalidades y un registro aún más disparatadamente filoso. El loop de fondo es profundamente pesado y nebuloso y, por momentos, tan abierto, que parece abandonar todo al caos. Hacia su salida, los sonidos ya son sólo hilados por una ondulante marea de ruido entretejida por la repetición y sus delirios.
El segundo lado abre con lo que parece la intepretación guitarrera de un descarrilamiento; en ella sólo hay sonidos que saltan hacia cúspides, riffs coartados, golpeteos sobre cuerdas, zumbidos altos, estímulos como shocks y violencia cargada, caótica. No hay desprendimiento alguno. La rispidez sólo se vuelve acumulativa y la cerrazón cada vez más puntual. El camino es la locura y la catársis nuevamente, afortunadamente.
Este –carísimo- vinilo de manufactura egipcia no es sino otra excusa para elaborar un objeto físicamente y estéticamente consistente con la oscuridad y toxicidad que envuelven al proyecto. Sin muchas palabras, consigue dotar de esa aura de extrañeza tan característica y necesaria para que el Hototogisu emprenda su canto. (S.S.)

Wednesday, January 02, 2008



The Goslings - Spaceheater/Perfect Interior (Crucial Blast, CBR51, 2006)

En “Spaceheater/Perfect Interior”, The Goslings reúnen dos eps que ya habían visto la luz de manera independiente en 2003 y 2004. Un halo de inocencia cobija al dueto en estos trabajos, permitiéndole honrar declaradamente a sus influencias y a su vez expandir sus horizontes mediante la falta de seguimiento de una línea pura. Los resultados de esta inquietante combinatoria se vuelven evidentes desde su despegue con la enigmática “In Quiet”, en la cual una intimidante mezcla de señales, estática, ambientes y, a un grado menor, elementos propiamente musicales forja un pilar sónico infranqueable, en una indisoluble unión de enigmáticas nostalgias y de estoica parsimonia, pero sobre todo de extrañeza pura, marca tan poco recurrente en estos redundantes tiempos. Y es en piezas subsecuentes esa misma complejidad sustancial, lo intrincado de las mil cosas ocurriendo hacia el fondo de las composiciones, lo que hace de sus creadores artistas a considerarse seriamente; cabe hacer notar nuevamente que toda esta galaxia sonora ha sido conjurada por apenas dos personas en meramente cuatro canales. Rompiendo reglas –cerrando y abriendo temas en un sólo track en “Statuette” por ejemplo, o enarbolando complejidad de fondo ofreciendo evidente simplicidad al frente en “Summer for Spring”-, siguiendo su instinto y trazando su propia ruta, The Goslings crean mundos impensables del mismo modo que artistas como Swans o Cindytalk lo hicieron en los ochentas y noventas: sin mirar al de al lado, avanzando, aunque difícilmente, firmemente y logrando con mínimos elementos lo que tantos no pueden hacer con mil veces más. Gran acierto de Crucial Blast esta reedición de antología. (S.S.)

Saturday, December 29, 2007


Carlos Giffoni/Prurient - Heavy Rain Returns (iDEAL, iDEAL030, 2006)

El usual exceso que con toda su carga de corrosión oscurece los trabajos de Dominick Fernow, a.k.a. Prurient, se ve realimentado y sórdidamente desbordado en el abusivo, casi incontrolable acontecer de "Heavy Rain Returns", colaboración con aquel otro maestro del noise actual, Carlos Giffoni. En este trabajo, el peso de la balanza sin duda recae del lado de las prácticas más habituales de Prurient, quien, con sus sofocantes exhalaciones de negros tonos y timbres ferrosos, contrapone el trabajo de Giffoni, más conocido por sus virtousos juegos con enmarañados espectros aurales.
"Heavy Rain Returns" trabaja el tema de la violencia noisera a todo lo largo de su extensión de poco más de media hora. Sin embargo, lo hace con altibajos propios de una sesión de improvisación libre que, en aras de mayor efecto, sacrifica gran parte de su potencial dinámico.
Hacia el final de "Heavy Rain Returns", queda la impresión de haber presenciado un trabajo de noise de factura sumamente cruenta. Sin embargo, eso mismo podría decirse de la mayoría de los trabajos de Prurient, o de Giffoni respectivamente. Desgraciadamente, para el alto calibre de los dos intérpretes en cuestión, "Heavy Rain Returns" tiene muy buenos momentos, pero no hace honor a la usual calidad de sus creadores. (S.S.)

Thursday, December 27, 2007



Claypipe/Pekko Käppi/The Blithe Sons - The Amazed Map (Music Fellowship, MF20, 2007)

Por mucho tiempo, el colectivo Jewelled Antler nos dejó sin muestra alguna de sus legendarios trabajos. No es sino hasta este año que Music Fellowship edita algunos de los rastros que este importante grupo de artistas dejó a su paso; se trata de tres diferentes bandas o proyectos, cada una procedente de uno de los ejes del colectivo: Nueva Zelandia, Estados Unidos y Finlandia.
Claypipe, primer conjunto de este tríptico, está compuesto por el enigmático Clayton Noone -CJA- y por el legendario Anthony Milton; como podría esperarse de esta unión, el sonido tiende más hacia una composición muy abierta y llena de elementos acústicos que no tienden necesariamente a lo musical tópicamente hablando, sino a la musicalidad inherente al sonido, particularmente al de los sonidos encontrados en parajes lejanos a las civilizaciones. Contra lo que podría pensarse, los sonidos invocados por el dueto están lejanos de la simplicidad pastoral del llamado free-folk actual; se trata de piezas que observan detalladas exploraciones de campos acústicos. Cada pieza incluye como parte esencial de su constitución tanto las dinámicas musicales del dueto como los sonidos particulares e inesperados del lugar donde fueron grabadas. "Rusty Gun (emplacement)", por ejemplo, se trata de una pieza que tiene por eje semiconstantes, lentos fraseos en guitarra, que sostienen a la composición lo suficiente para que las cuerdas arqueadas de Anthony Milton puedan perderse en un delirio atonal y arrítmico. Mientras tanto, la sonoridad de los espacios, las intervenciones imprevistas del entorno fungen un rol esencial en las dinámicas tanto de grabación como de composición, afianzando firmemente la sensación de cuán efímera la música puede llegar a ser en toda su majestuosidad.
Los que más han rescatado el flujo de sencillez e inmediatez tan característico de Jewelled Antler han sido sin duda los músicos oriundos de Finlandia, quienes, lejanamente, parecen contener en su arte aún vestigios de la música kosmische de la Alemania psicodélica aunados a un influjo evidente de los sonidos folk británicos y nativos. La representación de esta tierra en este disco corre a cargo de Pekko Käppi, integrante de algunas de las principales bandas de la escena local, como Lau Nau y Päivänsäde entre varias otras. Pekko Käppi toma como base de su trabajo el uso del jouhikko, un instrumento tradicional de su tierra que posee tres cuerdas y ofrece un característico timbre de melancolía -de hecho al tono del drone que le caracteriza se le llama así-,el cual puede escucharse aquí, condimentando sus piezas con su característico sabor a tiempos lejanos. Käpi en su contribución ofrece cinco canciones que muestran a detalle una de las visiones más fuertemente interesadas en el rescate y la actualización de una tradición musical. Cabe citar además la presencia de Pauliina Haasjoki, su compañera en Päivänsade, apoyando con vocales en un par de piezas.
Finalmente, "The Amazed Map" presenta al legendario dueto de Loren Chasse y Glenn Donaldson, The Blithe Sons, quienes habían castigado a sus seguidores editando por última vez en 2004. Su contribución podría entenderse como opuesta a la de Claypipe en cuanto a que su eje es precisamente la composición escueta, centrada en un lirismo pastoral, sencillo, bello y lleno de certeza. Aún así, el elemento de los ambientes y las intervenciones accidentales sigue estando presente aquí aunque mayormente proveyendo a la música de atmósferas irrastreables y misteriosas. En sus tres intervenciones, The Blithe Sons logran reencontrar el sobrecogedor misticismo que caracterizó a trabajos como el clásico "We Walk The Young Earth", con el minimal uso que hacen de una intrumentación limitada pero empleada con maestría y creatividad.
Para finalizar, cabe mencionar que a la usanza de algunas recopilaciones clásicas de Jewelled Antler como "Heat and Birds", cada una de las piezas que componen "The Amazed Map" está separada por un segmento de sonidos de naturaleza grabados por Tony Endless y Byran Abbot. La última, que cierra el disco, se trata de una enigmática grabación que rapta las voces de aves y vientos furiosos forjando un marco acústico impresionante, devolviéndonos a la idea de la naturaleza del sonido y planteando nuevamente la incógnita de a qué le hemos de llamar música, cuando nuestros registros, siendo comparados con los de la naturaleza, son tan ridículamente ínfimos (S.S.)

Saturday, December 01, 2007

Secret Abuse - Young Man Pushing Away Everything (Callow God, CG046, 2007)

Vibrante, poderoso flujo de estática desbordándose a todo lo largo del espectro, con hirientes filos de feedback atacando a destajo en la lejanía, y gritos y sentencias masculladas, apenas audibles en lo más profundo del estanque de grises corrientes: la conjugación perfecta para un trabajo de harsh noise dispuesto a atontar a quienes se queden en lo superficial y a deleitar a quienes puedan leer entre las líneas del caos conjugado en "Possessed".
"His Meaning" es un juego de ambientes opresivos, con hostiles drones sosteniendo apenas una fluctuante e inasible masa de gis que aparece y desaparece alternativamente y que enmarcan el soliloquio de una voz seca e inexpresiva. Una exacta representación del yermo páramo que será de este mundo nuestro, donde apenas los fantasmas de voces humanas sobrevivan largamente distantes a la mecanización y el óxido, grey forever. (S.S.)
Quetzolcoatl - Sleeping Within the Sun (Phantom Limb Records, ARM010, 2007)

Dentro de la reciente oleada de droners que han invadido las tape y cdr labels, Quetzolcoatl ha sido un caso especial tanto por su calidad como por su prolífico calendario de ediciones. En "Sleeping Within the Sun", el proyecto de Timothy Hurley explora las posibilidades del consabido recurso del zumbido eterno, agregándole sus propios fantasmas, con etéreos lamentos vocales vueltos distantes visiones y guitarras y oscilaciones presentándose como continuos oleajes de memorias despidiéndose acompasádamente. En uno de los empleos más pastorales empleados en la electrónica moderna, Quetzolcoatl aborda el trabajo de loops como involución ulterior, conjugando una introspección elemental de vuelos muy elevados en constante movimiento. Y a pesar de que la obvia base de cada una de las piezas es claramente orbital, el control que Hurley tiene de la potencia y la melodía de cada una de las partes atadas en piezas como "River Pebble Make Worlds New" es capaz de otorgar a su música una forma siempre fluctuante, siempre cambiante. Aún piezas tan cortas como "Magic Breath" fungen largamente como una suerte de invocación desequilibrante, como una multitud de voces atrapadas en una cámara de eco llena de sonidos de música de cámara diseccionados y dispersos en un viaje hacia la eternidad. El resultado final es intimidantemente bello. (S.S.)

Saturday, November 10, 2007

Lilypad - The Moon and the Air Sparkle (Tapeworm Tapes, TW-34, 2007)

Lilypad es el proyecto solista de John Elliott, tecladista de Emeralds. En "The Moon and the Air Sparkle" nuevamente trabaja a partir de las texturas moduladas de su sintetizador para crear delirantes procesos de microtonalismo en drones que, si bien son dulces, no son necesariamente conducentes de una vibra enteramente cómoda. En dos piezas largas y monótonas, Elliott tiende puentes entre abismos de oscuridad impenetrable y fantasmales atisbos de destellos epifánicos sin hacer comentario alguno y sin hacernos sentir que algo faltase. Ésta es mística que se explica a sí misma; incuestionablemente bella e inspiradora música que contiene cualquier exabrupto en aras de crear arte estricto en una segunda pieza que no destiende ni un sólo altibajo y que contradice la inexplicable secuencia que ata espasmos de dulces síntesis con una emulación de oleajes primordiales y que a su vez da paso a un ríspido, mesmérico drone en la primera. Un perturbador corte final en esa primera cara, tomado de un long play de música infantil, acrecenta grandemente las enrarecidas sensaciones creadas por esta cinta. (S.S.)

Friday, November 09, 2007



Kites - Sky Hammer (Chondritic Sound, CH-182, 2007)

Kites toca música experimental como si aún fuese el declive de los años setentas; es decir, con una visión abierta y poco interesada en lo que concierne al decoro de nuestros días. Sus composiciones transmiten una doble visión de claridad y precisión por parte del autor y de inasibilidad e incertidumbre con respecto al escucha. Manejándose con soltura a lo largo y ancho de los campos experimentales, Chris Forgues parece no conocer sino la ruta de la apertura. Incórporando elementos simples en alternancia fluctuante, Kites hace de "Sky Hammer" un trabajo desequilibrante y adictivo, que lleva de la corrosión industrial a la elusiva fantasmagoria de la acústica experimental. Y este 3" para Chondritic es apenas una -excelente- muestra y una adecuada introducción al universo de este gran artista; ni qué decir de "Hallucination Guillotine/Final Worship", su impactante y más reciente long play para Load Records. (S.S.)
Emeralds



Este año ha sido decidamente el de Emeralds. El trío de Ohio se ha colocado como uno de los más importantes de este década a partir de una estética que paradójicamente opta por la precisión y el detalle que proyectan en una atmósfera de regular calidad de grabación. Sin producción, y constantemente echando mano de loops y samples simulando dubbings, el trío formado por Mark McGuire, John Elliott y Steve Hauschildt forjan intrincadas composiciones que abordan la precisión del esquema y la conectan con la espontaneidad de la improvisación.
Sus trabajos -así como los de sus proyectos alternos, Lilypad y Tusco Terror- desaparecen tras apenas mostrados en los updates de las distribuidoras. Su discografía ya es de hecho cuantiosa y preciada por coleccionistas; por lo cual las reseñas presentes buscan meramente preparar el camino para los anticipados lps que el trío tiene pendientes con las disqueras Hanson Records y Ecstatic Piece.

Emeralds - Allegory of Allergies (Gods of Tundra, s/n, 2007)

Al saber de este trabajo, la primera y más obvia pregunta prácticamente salta a mi encuentro: ¿120 minutos? La idea de que alguien pueda ofrecer algo lo suficientemente consistente para enfrentar a sus escuchas durante todo ese tiempo denota al menos grandes ambiciones, de vuelos suicidas. Pero la banda decididamente logra mucho en este trabajo de alcances épicos, reúniendo estados de consciencia, tradiciones en proceso de extinción y una expresa ambigüedad sonora.
Básicamente, lo que "Allegory of Allergies" hace en sus casi dos horas de duración es reunir bajo una misma cubierta una serie de sesiones que Emeralds bien pudieron haber presentado individualmente, pero que consecutivamente forman una línea que explora las varias capacidades del trío. Éstas cualidades se dividen en ambientes, texturas y registros sumamente variados pero que declaran el seguimiento de un ideario aural claro.
Apenas aportando cinco piezas en su primera cara, la cinta abre con un track lleno de nostálgicas cadencias que evoluciona en sentido circular, creciendo sobre su espiral, cediendo al color y, luego, disolviéndose lentamente. Con la segunda intervención del trío, quedamos ante un track mucho más abusivo en el área grave, que aún de ese modo está dulcemente iluminado por disparos de dulces melodías de guitarras desperdigándose. Sonidos indecisos, en un vórtice de psicodelia que apenas puede contenerse y que cede precipitadamente. La tercera pieza desenvuelve un drone vibrante en dinámicas aún mucho más lentas que las que suelen caracterizar a la banda. A pesar de que este track se mueve más hacia el espectro del ruido, posee patrones que están tanto más claramente definidos y que conllevan un dejo de melodías primales que arrebata en mucho cualquier sentido de apertura declarada. Aún este deambular, ligeramente radical se antoja parte de un plan claramente definido. El cuarto peldaño en este trabajo muestra una de esas amnióticas imágenes que Emeralds saben conjurar tan bien y que tiende a la crecida inundante. Quizás algo de inmamnecia hubiera hecho bien a esta pieza que acaba rehuyendo su propia fragmentación. La siguiente pieza de esta colección obedece afortunadamente esta lógica mediante una envolvente danza de velos sonoros que rodean ingrávidos ejes de corrosión creada en una fluctuante distorsión. La uniforme falta de movimientos en este caso hace que cada mínimo detalle crezca en significación; una pieza meditativa que retrae su inherente dulzura relajante para darle el espacio principal al zumbido inevitable del dolor de la cotidianeidad. Ying y yang. Luego, inadvertidamente el cambio se solidifica desde el mismo seno de la inmanencia. Sin notarlo hemos quedado presas ante una pieza que se entendería como progre de no ser por sus resquebrajados bordes y sus ácidos gustillos.
El segundo lado abre amenazante y grandilocuente, atacando octavas crecientes y obliterantes, agotando todo el oxígeno sin tregua, con teclados y guitarras unidas al unísono y repitiendo su ciego ataque hasta hacer una mole sónica de esta pieza. Tras la sublimación extrema del primero, entra un delicado corte de evocaciones pasajeras, de paisajes eléctronicos y vuelos contemplativos que acaba por tornarse en un sueño tóxico, cubierto de niebla e imágenes dispersas. El cierre de la cinta decididamente ofrece lo más logrado del trabajo al completo, con una pieza camaleónica en donde una enfermiza eléctronica toma el control de los instrumentos, despojándolos de sus registros naturales y acercándolos al dominio de las órbitas melodiosas del post rock hasta que una cortina de ruido comienza a cubrir los inciertos senderos de la banda y sólo los abandona para dejarlos en un invención pastoral, con base en una intensa profusión de tonos y colores. Los susurros emergen y la composición nuevamente deja ver la inundación de sus designios. Hacia el silencio, no queda sino la sensación de haber estado absortos, casi desvanecidos ante la presencia de una escultura sónica portentosa. Algo tan grande ha pasado entonces, algo de una naturaleza tan elusiva que difícilmente parece querer dejarnos declarar haber sabido de su presencia. En muchos sentidos, enorme.



Emeralds - Rotating Floor (Wagon, 2007)

Emeralds realizan en "Rotating Floor" un interesante juego de paneos de electrónica abstracta, semi ruidosa postrada frente a una elemental pero persistente fondo/marea de síntesis oscura y circundante guitarra eléctrica. Por momentos, el incipiente rastro del drone principal se ve atrapado en un loop inconstante y casi sin sentido, que, además, posee la deficiencia de haber quedado plantado a muy alto volúmen, evitando que se pueda apreciar el juego en espirales del resto de la instrumentación. Al eliminar la falla, los remanentes son sorprendentemente similares a alguna pieza post-rockera, aunque la negación hacia la progresión afortunadamente previene al dueto de caer de lleno en dicha etiqueta. El cierre de la pieza, con su insistente énfasis en los sonidos eléctronicos oscuros y en constante flujo, remite a algunos de los momentos más espectrales del Tangerine Dream de "Zeit" o de "Alpha Centaury", aunque con una muy evidente inclinación hacia los instrumentos de cuerdas y ciertas persistencias droners.
En "Passage", Emeralds parecen seguir declarando con fervor su amor por la electrónica alemana de los setentas con una introducción en teclados que recuerda a la magia pastoral de Florian Fricke momentos antes de ser interrumpida por ese abuso de loops que da una consistencia tan apabullante y extraña a su sonido. Posteriormente la banda hará llegar un bello juego de teclas, que con su combinación de sonidos naturales y efectos en reversa provoca una sensación de discontinuidad y sueño, un letargo provocado sólo para hipnotizar al escucha y hacerlo entrar a la portentosa crecida a seguir.

Emeralds - Smoke Signals (Wagon, s/n, 2007)

Indescifrable abuso en un delay embotado introduce "Jetstreams", que comienza por sostenerse en el característico teclado de evolución micrométrica y cuya carga de incertidumbre se ve aumentada por una línea de samples intrazables y delirantes. Aquí, contrariamente a lo que ocurre en "Smoke Signals", con su clara preferencia por los ensueños dulces, Emeralds recogen memorias de sueños profundos y grotescos, en una invocación abisal y apesadumbrada envuelta en drones casi guturales y de tintes rituales.
El portento de la octavación y de la variación microtonal se adueña luego de "Awful Chalk" en la cara b, donde las imágenes se instalan y fijan de lleno, vigorosas. La herrumbre desprendiéndose de la guitarra deambulando en el fondo recuerda brevemente a las composiciones en capas de los últimos Swans y a algunos de los trabajos de Glenn Branca; claro, hasta que nuevamente los teclados vuelven a adueñarse del aire por completo, ahora en un giro más ambient y complejo, cercano a la extraña belleza de los primeros trabajos de Growing, aunque optando por la desintegración sin un abandono catártico. (S.S.)

Thursday, November 08, 2007



Armenia + Cornucopia - Un Infierno Total (Sonora, RA-08, 2007)

Este trabajo conjunto entre dos de las más legendarias bandas de noise latinoamericano, el proyecto ecuatoriano Armenia y el dueto portorriqueño Cornucopia, se deja ver como parte del esfuerzo conjunto que ambos proyectos realizan en aras de mantener un sentido de unidad en la aún diminuta comunidad latina de noise. Ambos grupos ya son estandartes en la escena; Sabatto de Armenia ha venido trabajando en su proyecto desde principios de los noventas, siendo la primera banda latina en editar con RRR. Asimismo, la historia de Cornucopia, ya más familiar para los lectores de este blog, ha sido consistente al grado de haberles hecho acreedores de una impecable reputación como banda de importancia capital en el rubro del ruido internacional.
Para esta colaboración, ambas partes se concentraron en la creación de intensos cuadros de ruido improvisado, astringente y corrosivo, las cuales fueron analizadas y operadas por Sabatto. Éste, a su vez, trabajó a sus anchas cortándolas, bifurcándolas, seleccionándolas y uniéndolas en una colosal pieza de setenta y cinco minutos, con subidas y declives de tensión, flujo y potencia que forjan una aleación sónica constantemente mutante en un dinamismo extremo. En "Un Infierno Total" no hay tierra firme. A diferencia de lo que ocurre en la mayor parte de los discos de harsh noise, aquí no hay un rasgo inamovible, un eje estático que sirva de ancla; el correr del ruido blanco es tan constante y veloz que deja al escucha fatalmente desprovisto de cualquier tipo de asidura. No hay más opción que la inmersión total en sus furiosas mareas. (S.S.)

Wednesday, November 07, 2007

Sutcliffe Jugend - This Is The Truth (Ground Faul Recordings/Hospital Productions, GF/HOS-166, 2007)

Contrario a lo que podría esperarse de una banda que ya lleva más de veinte años en el borde, Sutcliffe Jugend no parecen estar ni remotamente cerca de suavizarse ni de predisponerse a cóncavas indulgencias (veáse "Racket"). "This Is the Truth", su primer álbum íntegro en estudio en 8 años,es un disco que mezcla complejidad y subversión a partes iguales.
Partiendo del power electronics y en buena medida proponiendo su renovación, "This Is the Truth" muestra a una banda que no se queda en el esquema básico del sistema sonoro del que se desprenden. Corte tras corte de este álbum aparecen piezas que juegan con el escucha a diversos grados; por ejemplo, "Born Again", sirviendo como marco de entrada, establece un rampante seguimiento de atemorizantes texturas que son exponenciadas en tensión por la controlada voz de Tompkins, multiplicando cada instante de erosión, sólo para después explotar con la catastrófica "What If", en donde la voz aguda del cantante se une al deslave de punzantes y caóticos sonidos, aunados a un marco sonoro digital sofocante. La voz de Tompkins, no empleada en grabaciones desde hace ya algunos años, es absolutamente instrumental en el alcance de la abrasión de Sutcliffe Jugend, dando un sentido intrínseco de complitud a cada una de las piezas, lo cual obviamente se contrapone en gran medida al bagaje regular de indecisión e imprecisión tan criticado en la mayor parte del noise -al menos el categorizado como free o improv noise- actual.
Además de las obvias descargas catárticas, Sutcliffe Jugend ofrece en este trabajo bizarras muestras de un ácido sentido del humor, en "This Is the Truth" el dueto toca un paradójico blues en guitarra que choca de frente con su propia electrónica circular y estática, puesta un poco en estática para hacer a ambas partes contrastar mayormente. Entonces "Restraint", con su indefinido desprendimiento de notas de guitarra parece querer abrir con un animo más amigable. Pero en cuanto los elementos comienzan a coludirse, las cosas cambian. La voz filosa de Tompkins y la electrónica furiosa de Paul Taylor van cargándose poco a poco sobre lo que queda de las desperdigadas oscilaciones de feedback guitarrero hasta que lo queda no es sino un caótico cuadro de sónica agresiva obliterante y cada vez más y más creciente. "Pigboy" va por una dirección enteramente divergente; drones de oscilaciones muy lentas componen un entramado terriblista y digno de temor que se encuentra fielmente acompañado por un volátil soliloquio, ofensivo y grotesco. "Deviljesus" está formada a partir de las convulsiones sonoras de bajeos que chocan con las órbitas de los gritos de Tompkins y los reductos de melodías de unos beeps altisonantes para concluir en una suerte de mantra que encima la misma frase una y otra vez sobre sí misma, exceso perfecto, de corte fanático, para poner fin al primer acetato de "This Is The Truth".
Loops de líneas de guitarras inconclusas y chirridos ríspidos y sumamente agresivos comprenden la pieza abridora del segundo lp de "This Is the Truth", "Your Weakness", la cual va de la relativa certidumbre de los patrones circulares al más habitual power electronics con todo su caos y tensión. Para "Take" incluso se atreven con algo más cercano al noise más regular; la estática se va aglutinando al fondo mientras las voces van creciendo en intensidad y un zumbido, al centro de todo, va perfilando el rumbo agónico de la pieza. Entonces las fébriles vocales vuelven a tomar el control y el esquema se convierte en uno familiar, potente y abrasivo, que concluye con una serie de intensos juegos de frecuencias bajas nebulosas e hipnóticas. Con "Obsession", los ya de por sí atípicos medios de la banda se muestran aún más afectados por la labor compositiva de la dupla al ofrecer una acosadora descarga de sonidos furtivos indefinidos y vibrantes que comunican más de forma física que sonora, fungiendo apenas como receptáculo para los más francamente violentos quehaceres vocales. Finalmente, "Blind Ignorance" concentra a grado superlativo la catársis consumada con un tropel de ruido que forma paredes, se derrumba y vuelve a crecer: una salida efusiva para un trabajo que no ha escatimado en medios y que se posiciona no sólo dentro de las mejores del año, sino hasta dentro de los mejores de su propio género. (S.S.)

Saturday, November 03, 2007

Marble Sky - The Sad Return (Callow God, CG045, 2007)

Uno de los trabajos más elusivos de este año, "The Sad Return" es el debut de Marble Sky, un enigmático proyecto alterno puesto en marcha por Jeff Witscher -de Impregnable- y en ésta, su meláncolica carta de presentación, puesta en circulación en apenas quince copias, muestra un lado totalmente insospechado de uno de los noiseros más brutales de la época actual. "The Sad Return" presenta en dos cortes un trabajo meditativo y sumamente bello basado en el vaivén de oleadas de estática bien controladas y combinadas con un preciosista trabajo en teclados. Sin duda una de las mejores cintas del año, que, afortunadamente, verá una reedición próximamente. (S.S.)

Prurient - Kevin Drumm - All Are Guests In the House of the Lord (Hospital Productions, HOS-201, 2007)

Esta reciente colaboración de los extremistas aurales Kevin Drumm y Dominick Fernow -mejor conocido como Prurient- sorprende por su cuidadoso orden y respectivo seguimiento. Aislando temas sónicos de diversas índoles en segmentos reminiscentes de canciones o piezas en vez del mero enérgico debraye ruidoso, el dúo logra establecer ambientes claramente delimitados y de acabados de variantes bien sujetas. La introducción, "First Memory of Pain", ve a Fernow retrasando sus vocales frente al límbico devenir de un cuadro casi ambiental que, como si se tratara de un trabajo hecho by numbers, es seguida por "On This Slab", track de herencias claramente industriales, bastante lejano al noise y que reúne una sorprendente cantidad de elementos en una progresión discreta pero efectiva: metales golpeados, loops mecánicos, descargas de distorsión y gritos con mensajes lacerantemente irónicos y elusivos en sentido de confrontación, obviamente, hacia la iglesia católica. Con "There Died Venus", Fernow y Drumm retoman los primeros indicios antimusicales de aquellos lejanos trabajos de Boyd Rice a finales de los setentas trabajando sobre un compulsivo repetir, degrandante y agónico, pero sobre todo ríspido sin llegar a la abrasión total. Cerrando la primera cara, en "Though the Apple Is Rotten" la dupla conviene en una combinación de marcos sonoros extraños entre sí, mezclando la misteriosa indefinición de las grabaciones de campo, con loops de voces infantiles extrañadas y un acompañamiento musical ineludible a pesar de su falta de corporeidad, todo con un giseo aumentado ganando el centro del campo sin esfuerzo.
"In Long Rows" inaugura la segunda cara con un modus operandi bastante similar al de la pieza anterior, aunque ahora dándose más tiempo para cimentar una atmósfera tétrica, que bien podría pertenecer a una película de terror o a alguna cinta de guerra, cualquiera de clase B, centrada en lejanas imágenes de guerra. "Comes Another Brood" cierra la cinta con una contenida exploración de motivos apocalípticos, conjurada mediante un vibrante trabajo en eléctronica estática y órbitas industriales ferrosas y violentas en todos sus contenidos estáticos y dando lugar al desprendimiento de tóxicos nubarrones grises de teclados de gustillo alcalino. Otro buen trabajo en Hospital que ve a Prurient nuevamente alejándose de los terrenos estables y diversificando cada vez más su sonido con un acercamiento notorio hacia la formalización. (S.S.)

Greh Holger - Paralysis (Hanson Records, HN174, 2007)

La edición de "Paralysis" supone dos preguntas evidentes, la primera en cuanto al por qué Greh Holger prefirió emplear su nombre en vez de su más usual y constante alias como Hive Mind la segunda al por qué de la excesiva longitud de la grabación, siendo totalmente atípico de Hanson editar en cinta trabajos que rebasen la media hora total de duración. Ambas preguntas podrían responderse tras una primera escucha; éste se trata de uno de esos trabajos exploratorios tan socorridos por los personajes que pululan alrededor de American Tapes. Como Olson y -especialmente- Dilloway, Holger es conocido por su afición por los sintetizadores y por los trabajos experimentales formulados en torno a ellos. Esta cinta, desprovista de cualquier dinámica funciona de manera similar a la de los loops de Super 8 y decididamente privilegia consistencia por encima de variación alguna. No es sino hasta que el primer lado de la cinta concluye -tan sólo después de los primeros treinta minutos- que los cambios comienzan a acontecer, y, nuevamente, lo hacen de manera en extremo escueta. Ciertamente los elementos que conforman los trabajos regulares de Hive Mind se hallan aquí, aunque de una manera tan poco articulada y estática que es a veces difícil responder a ellos. Sin duda "Paralysis" es un trabajo que evidencia una dedicación tremenda, rayana en lo obsesivo y del mismo modo exige ser abordado por el escucha. Sin embargo, es difícil pensar que sus contenidos lleguen a sustentarse como de suficiente valía para que alguien deseé hacerlo; quizás la razón de que sea acreditado a Holger y no a Hive Mind es que no merezca del todo aparecer en su granada discografía. Decididamente sólo para entusiastas. (S.S.)
Robedoor - Hopeless Transformation (Goaty Tapes, Goaty Tapes #1, 2007)

Con "Hopeless Transformation" Robedoor vuelven a demostrar que lo suyo no es conformarse ni comprometerse. Sumamente atractivo al oído a pesar de la desbordada distorsión implícita en cada una de sus evoluciones, este cassette conecta momentos de nostálgicas, dulces melodías a la This Mortal Coil con irreflexivos estertores percusivos y constantes llantos de efectos obliterados. "Scaled Apparition" surge dentro de una dinámica que la banda ni siquiera requiere ejercitar para constituir; el trabajo de Robedoor ya está tan cuadrado que a estas alturas parece ser meramente el constante reacomodamiento de elementos previamente conectados y separados en docenas de distintas ocasiones. La embriaguez de esta primera pieza es tan perfecta y extraña como llantos grabados en piedra en tiempos lejanos; una piedra que no está perfectamente pulida, adornada por un lenguaje que no es tampoco imposible entender, pero sí de bordes ariscos y belleza imponente.
Desde la misma fuente de inspiraciones viene "Violent Memory", otro tema melancólico de dinámicas veloces aunque discretas y de reemplazamientos delicados de filos brillantes. Al cerrarse sobre sí mismo, este tema comunica un embrollo de sensaciones viscerales y delirantes fascinante.
Las pautas que esta banda ha ido marcando -aún siendo tan difíciles de seguir al ser una de las más prolíficas en el medio- son buenos indicadores; su diversidad y potencia son cuando menos encomiables. "Hopeless Transformation" es otro gran trabajo de uno de las mejores bandas de estos tiempos. (S.S.)

Saturday, October 27, 2007


A Bad Diana - The Lights Are On But No-One's Home" (United Jnana, 2007)

Antes de World Serpent, aun antes de Coloorta, Diana Rogerson fungió como partícipe de algunos de los trabajos más radicales de Nurse With Wound (véase "Soliloquy for Lilith"). Pero su historia se quedaría corta hasta ahí; a principios de los ochentas formó parte del explosivo dueto Stinkfist, notorio por sus escandalosos performances , colaboró con H.N.A.S. y Current 93, hizo alguna cinta de video que por su contenido Stapleton tuvo que destruir (en la época de la misma cacería de brujas que le costó el destierro a Genesis P-Orridge), y, bajo el seudónimo de Chrystal Belle Scrodd, grabó dos discos clásicos del underground de la época, "The Inevitable Chrystal Belle Scrodd Record" y "Belle D'Jour". Sin embargo, prácticamente desde entonces -a no ser por contadas colaboraciones-, esta artista sólo había ofrecido silencio.
Entre aquellos discos y "The Lights Are On But No One's Home", en el cual Rogerson ahora se presenta como A Bad Diana, hay una distancia de casi veinte años, los cuales, han ido dejando en la penumbra las posibles direcciones que la artista pudo haber seguido. Echando mano tanto de Matt Waldron, a.k.a. Irr.App.(Ext.), como del propio Stapleton, A Bad Diana propone un sonido muy similar al que empleó en sus anteriores trabajos; es decir, uno místico y oscuro, pesadillesco y opresivo, aunque decididamente menos aventurado, sobre todo por la evidente falta de presencia de la cantante. Su voz, antes elegante y aterciopelada o esquizoide y colérica, se sigue sintiendo seductora y misteriosa aunque irremediablemente agrietada.
Precisamente esto es lo primero que se debe notar; una dualidad entre encanto y defecto persiste a lo largo de "The Lights Are On But No One's Home". Dido es en este disco otra persona ;
en donde solía haber una psicosis incontrolable y un morbo pesado, conscientemente pecaminoso, ahora no queda sino una tristeza tardía y una plena consciencia mortal.
En sentido lírico, "The Lights Are On, But No One's Home" es un disco otoñal; piezas como "Notes from the Underground" refieren a una consciencia precisa de lo frugal: más que cantar, Rogerson dicta con precisión "Time taketh/And moths/And Rust... Unfulfillment/Cold at last/He needs to see you in prison/Let those who have ears listen/For if you think you are free, you cannot escape". Y dejándolas ir en líneas cerradas y resonantes como haikus, las vocales de Rogerson se extienden por entre los onirismos aurales de Waldron y Stapleton en uno de los mejores y más constantes momentos del trabajo, dejando un aroma a hojarasca seca y a alientos de sílfides juguetonas. Esta belleza inerme se extiende hasta "Behind the Curtain of the Sun" y "Chant d'Amour/Da Mort", canciones frágiles y entrañables; sobre todo la última, planteando con apenas una escueta melodía una composición amplia, repleta de fugaces caídas y sinuosas ondas fantasmales y acompañada de un inexplicable interludio psicodélico.
Pero desgraciadamente esta gracia no dura a lo largo de todo el disco. Piezas, como "Cupboardie Re-Nude" o "Asphalt Kiss", parecen haber sido compuestas digitalmente para una Nico de ultratumba, vaciando dejos de emociones en esquemas claramente artificiales, llenos de sobregrabaciones y atmósferas que quieren sonar apabullantes pero que difícilmente adquieren el poder suficiente para constituirse. "Mother" recuerda a los trabajos de Anna Wildsmith -bajo el alias de Sow-; mas donde aquella plantea narraciones sarcásticas y juguetonas bien trabajadas en sus contrastes, las declamaciones de Rogerson chocan con una extraña suerte muzak en un inusitado -por no decir inadecuado, errrhhh, momento...
En general, es evidente que Rogerson sintió requerir más ayuda de la que en realidad necesitaba, haciendo que buena parte del disco se mostrara irremediablemente intangible e incluso imperdonablemente hueca en algunos de sus momentos más cruciales. Asimismo, la selección musical en algunas piezas no reporta extrañeza o extravagancia como en sus ofertas anteriores, sino cierta cerrazón y falta de acercamiento al quehacer sonoro. Contradictoriamente, aun con todos los problemas presentes, los momentos efectivos de este trabajo hacen que al final valga la pena, pues, así, frugales y escuetos como son, sin duda, representan algo de lo más memorable que ha aparecido en este año.(S.S.)

Tuesday, September 18, 2007


Angels of Light - We Are Him (Young God Records, 2007)

El único problema con Michael Gira es saber hacia donde se dirige. En cada eslabón de su carrera de más de veinticinco años, el fundador y ex-líder de Swans ha demostrado ser acumulativamente impredecible. Los giros que sus trabajos han dado desde que abandonó la nave de Swans en 1997 han sido especialmente vertiginosos, y particularmente lo han sido los discos de Angels of Light. En ellos, Gira ha optado por mostrar cualidades profundamente intimistas desde una esfera musical sencilla y directa, esto, claro, sin querer implicar que se trate de trabajos simplistas; la misma obsesividad por conseguir un sonido específico por la que se hizo conocido en Swans persiste en sus discos, aunado a una enorme claridad propositiva.
Su largamente anticipado "We Are Him", nuevamente, destroza preconcepciones. Presentando material totalmente nuevo, con la única excepción de "Promise of Water", que ya había parecido en una versión acústica en su acetato solista, "Songs for a Dog", Angels of Light crean un espacio y un registro totalmente nuevo, lleno de profusión sonora, con material de un lirismo excepcional, que, siempre sorprendentemente, presta atención a cada detalle.
En cierto sentido, este trabajo supone un cierto balance con respecto al trabajo presente y pasado de Gira; en él participan tanto músicos que le apoyan actualmente -como los neofolkers Akron/Family-, como algunos que participaron en la última recta de la carrera de Swans -como los percusionistas Steve Moses, Phil Puleo y el gran Bill Rieflin, garantizando una contundencia percusiva, así como el guitarrista Christoph Hann, nuevamente dando fuerza y dimensionalidad a los momentos más blandos del trabajo. Por supuesto, a pesar de que hay cosas genéricamente discernibles en este trabajo, no deja de tratarse de una creación concretamente diversificante.
Un trabajo de Angels of Light jamás había sonado tan tópicamente clásico, tan contundentemente pop. "Sunflower's Here to Stay" es un giño al pop californiano de los sesenta; asimismo, una psicodelia parte blues parte gospel resuena persistente en las vocales de "Black River Song". Y todo este contenido aunado al dramatismo tan característico de Gira , como en "My Brother's Man", en donde el cantante escupe sus palabras en una mezcla de cinismo y desesperación, o como en "Sometimes I Dream I'm Hurting You" donde el frenesí apoderándose de la pieza parece no tener fin. Asimismo, "Not Here/Not Now" es otra pieza sorprendente, donde Siobhan Duffy y Larkin Grimm participan con vocales que recuerdan algunos de los momentos más viscerales de los primeros trabajos de Angels of Light, "New Mother" y "How I Loved You". Con todo, la canción donde mejor se siente embonar toda la maquinaria sónica de Angels of Light es "Promise of Water" donde la estructura va de la desnudez casi acústica, hacia la profusión delicada y plena, donde, la escritura de Gira retoma su crueldad visceral en escenarios apocalípticos y en violentas sentencias.
¿Qué más se puede decir? "We Are Him" es uno de esos discos, hoy en día tan raros, donde brillan empeño y convicción. (S.S.)

Friday, September 14, 2007



Sunroof! - Panzer Division Lou Reed (VHF, 2007)

Mucho más abrasivo que habitualmente, Sunroof! de Matthew Bower y Mick Flower destiende en "Panzer Division Lou Reed" su sonido a la manera de la enorme Vibracathedral Orchestra del propio Flower, dejando un tanto de lado los ensueños y optando más por la abrasión acumulativa. Al comienzo de este disco, la pieza de diecinueve minutos "Sew Plateus#1", graves voces hacen juego a una serie de licks psicodélicos, feedback de micrófonos y teclados en drones exaltados que se revuelven lentamente, fluctuando de semitono en semitono; la evolución del conjunto es lenta, escueta pero crece lentamente en definición. La bruma inicial sólo se vuelve más densa ante la llegada de las percusiones de John Moloney (Sunburned Hand of the Man) en vuelos libres, que, con sus tormentosos devaneos entre el silencio y la acción, marca la nueva crecida de un drone sucio, enfermo, chamánico. Asimismo, "Sew Plateus#2" domina los mismos terrenos de ciclos persistentes y delirio, caminos bien desandados por Sunroof! y aumentados por las inmersiones en estática que cierran la pieza, que junto a la segunda pieza "Etoile Sauvage", sirven apenas de preparación al último corte del álbum. "Stairways and Terraces Descending One Beyond Another in a Stupefying State of Exhaustion" es total y absoluta furia ciclónica a la Hototogisu; muy por detrás de esa humeante cortina de ruido se destienden guitarras que intentan conformar notas y cuyos estertores se repiten en convulsión, cediendo eventualmente sus fuerzas al cauce central, haciéndose de todo uno solo con descargas de feedback altísimo y maltrato arrítmico y atonal extremo.
Con respecto al trabajo de Bower, "Panzer Division Lou Reed", muy efectivamente, sigue un patrón de tonalidad más claro que el grueso de las últimas ofertas de Hototogisu o Skullflower; sin duda, de manera análoga a lo que ha sucedido en trabajos como "Orange Canyon Mind" y Spooked Summer", donde algunos cortes han evidenciado una mayor definicón melódica. Sin embargo, el que Sunroof! se haya perfilado mayormente hacia un terreno más ríspido, cercano a la órbita de los dos títanes mencionados y de la misma Vibracathedral Orchestra y el que no se pueda entender a esta banda como una simple extensión de otras posa una pregunta sobre la mesa: ¿Cuál será el futuro del rincón del pleno solaz psicodélico que solía ofrecer esta banda? (S.S.)
Slow Listener - Snow Falling on a Clear Blue Sky (Ruralfaune, 2007)

Extraños paisajes de geometrías ríspidas, como el lejano aullido de vientos nórdicos lentamente erosionando la tierra. Ambientes meditativos incómodos, de introspecciones casi forzadas, como un mesmerismo impuesto que se cierne a ambos lados del estéreo comunicando imágenes e impresiones más que sonidos; sí, con todo y sus rasgos -burdos y hasta groseros, confundiéndose con borboteante estática- delineando la potencia de la experiencia con precisión.
Quizás el único pecado de Slow Listener en "Snow Falling from a Clear Blue Sky" es la obviedad temática; el escucha que no pueda formalizar estas imágenes ante las portentosas paredes de giseo modificado no merece escucharle. "White Moth" remite a la más perfecta difusión de ambientes de Mirror, con una construcción por capas casi imperceptible. "Compromise: I Hate that Word" deja ver más claramente el proceso; de la incierta, informe melodía lentamente ciñéndose se desprende un fallo tonal que se convierte en un drone. A partir de allí todo es concatenamiento y persistencia
"Polarity Magnetics" es pura ambrosía, pareciendo alimentarse del mismo pulso magnético de un motor divino, ofrendando música ingrávida que entre el embeleso del reflujo se da el lujo de mostrar sus aristas con breves muestras de atonalidad. "Jaggernaut", un tanto más maliciosa, emplea caudales de feedback controlado como elementos tonales que suenan tan punzantes como ominosamente bellos; nuevamente, es su concatenación lo que la acerca a las estrellas.
Paisajes utópicos, de nostalgias inventadas, en "Snow Falling from a Clear Blue Sky", fluyen inabarcables las suaves e infinitas mareas de una naturaleza que no deja sino ver su magia en armónicas creaciones y que, contrariando a nuestra incierta realidad, nunca devela su cara de furia. (S.S.)

Thursday, September 13, 2007



Birchville Cat Motel - Bird Sister Blasphemy (Battlecruiser, 2007)

Blandiendo en lo alto la bandera de la diversificación musical, el neozelandés Campbell Kneale sigue desorientando a propios y extraños con sus convulsivas, casi sicóticas entregas. La presente, como han venido viendo cada una de sus más recientes producciones, es una conjugación maníaca de todos los trucos que este mago del sonido conoce. Tan sólo en el primer corte de "Bird Sister Blasphemy", "Powder Slave", Kneale explora a gusto ambientes intimistas, espacios sonoros contaminados por elusivas descargas de sonidos concretos, psicodelia infectada de germanismo ácido, ruido expansivo y eufórico y los tempestuosos bordes delineados por esa característica guitarra, altísima y delirante. Y con todo eso en mente, no es sino más pasmoso el hecho de que Kneale haya decidido vaciar este profuso universo de sonido en un espacio tan restringido; apenas son cuatro tracks, y la duración de ninguno rebasa los ocho minutos. Sin concesiones Kneale toma géneros, los explota, los deshace y luego los abandona a su suerte en una trepidante marea de ondas; nada deja de caber en sus fórmulas, pero para poder integrarse debe sufrir una profunda transformación, y vivir eternamente entre la evolución y la deformación de esta alquimia sonora. "Bird Sister Blasphemy" es pura energía y experimentación llevados al extremo.(S.S.)

Wednesday, September 05, 2007



Pure - Fetor (Freak Animal Records, s/n, 2006)
La trayectoria de Matthew Bower ha sido una de las más consistentes en tiempos recientes; desde principios de los ochenta ha logrado conformar un sonido único que ha ido evolucionando y exponenciándose en cada uno de sus proyectos: Total, Skullflower, Sunroof! y Hototogisu. Extrañamente, el gérmen de su trabajo con cada una de estas bandas -de orientación netamente guitarrera- no yace en el rock, sino en el corazón de la escena del power electronics inglesa, mejor ejemplificada por el trabajo de Ramleh, Consumer Electronics, Sutcliffe Jugend y Whitehouse entre otros.
La constante experimentación en busca de un sonido que fuese extremo y que desafiara los cánones llevó a parte de esa generación a colaborar constantemente, compartiendo sus rasgos más volátiles. El comienzo de la línea para Bower se da precisamente con Pure, agrupación de corta vida que cambió frenéticamente de miembros entre 1982 y 1984 para finalmente asentarse en 1984 como Total y luego como Skullflower. “Fetor” fue el único trabajo completo que publicó esta banda y que, desde su primera aparición en cinta, no había vuelto a ver la luz hasta su reciente reedición por parte de la disquera finlandesa Freak Animal en una edición de apenas trescientas copias.
Dividido en seis piezas, “Fetor” permite observar con claridad la persistencia sónica de Bower y compañeros. “Transformer” claramente contiene los elementos aurales que definen los últimos trabajos de Hotogisu aunque quizás a un nivel menos apabullante. Comenzando por el persistente uso de loops, vocales y percusiones, el total de estos seis tracks es decididamente menos abstracto que las usuales cortinas de distorsión de Skullflower o los nostálgicos y hasta dulces embrollos de cuerdas de Sunroof!, aunque, las piezas sí contienen de igual forma esa cualidad envolvente e hipnótica, esa psicodelia embotada y flujo inacabable.
Si bien el trabajo es claramente inacabado, la potencialidad visionaria de sus creadores es decididamente inspiradora, y muchos de sus componentes pueden advertirse en el sonido de bandas por venir. “Untitled”, fincándose fuertemente en oleadas de distorsión, prelude mucho de lo que harán las bandas de drone guitarrero de estos días, aquellos que, como Growing o Earth, formulan excesos para construir atmósferas y cuerpos sonoros más que simplemente para hacer un desmadre. Asimismo, es bien sabido hasta que grado el abrasivo uso de armónicos y el casi metálico filo de la distorsión de las guitarras de Bower pesaron sobre algunas de las bandas del metal industrial de los noventa –como Godflesh, por citar un ejemplo obvio-; “Fetor” en este sentido ofrece una visión más amplia que deja al descubierto muchos de los elementos que han ayudado a conformar el underground británico desde hace más de dos décadas. Y además lo hace de una manera muy afortunada; este trabajo se siente sumamente actual y su rico contenido sonoro lo valida más allá de su mero status como reliquia arqueológica. “Fetor” incluye además una –larga- pieza final grabada en vivo en 1988, la cual emplea material originalmente presente en esta cinta. Desgraciadamente, ni la pieza ni su calidad coinciden con lo que se puede encontrar en las seis piezas iniciales, pero, en fin, no está de más tener acceso a este material de archivo, sobre todo tomando en cuenta lo difícil que ha sido que éste vea la luz. (S.S.)