Tuesday, June 13, 2006


Dead Machines - The Last Pallbearer (Heavy Tapes, s/n, 2006)
La más elusiva de las recientes Heavy Tapes, 'The Last Pallbearer', es otra de la multitud de entregas de Dead Machines. El dueto de los Olson ofrece aquí música lo mismo bella que atemorizante: electrónica en forma de oscuras y filosas atmósferas forjando un marco para las dulces intervenciones de instrumentos de aliento en su primer lado, caos y pulsantes graves en la segunda. Nuevamente, la pareja sigue poniendo de manifiesto que está exactamente a la mitad de un camino entre el más fácil ruido que practicaban en un principio y un punto totalmente indefinido -del cual me pregunto si algún día veremos el fin-, en el cual las aleaciones entre el ruidismo, el drone y el jazz son naturales. Cada nueva entrega de Dead Machines es eso un eslabón más en un gigantesco y sinuoso camino. (S.S.)
Aaron Dilloway - Asset Stripping (Hanson Records/Chondritic Sound, HN131/CH102, 2006)

Para principios de este año, Aaron Dilloway fue invitado a formar parte del grupo de artistas que realizarían 'Viva Negativa!', una enorme caja de tributo a The New Blockaders publicada por Hypnagogia. Aparentemente los resultados le fueron tan gratos que la colaboración -implicando emplear y manipular el material orginal de los Blockaders- se extendió a este 'Asset Striping'.
Este lp es un sueño para cualquier entusiasta del noise. Muestra al siempre entusiasta y dedicado Dilloway ofreciendo un homenaje a los fundacionales New Blockaders a través de una pequeña multitud de loops y samples. El resultado es literal: el violento y obsesivo instinto deformante de Dilloway llevando el destructivo, anti-todo sonido de los Rupenus a grados extremos.
El lado A presenta a Dilloway creando su material en vivo en el estudio, sin cortes. Chirridos espasmódicos, metales arrastrándose, percusiones salidas de métrica envueltas en loops, inesperados zumbidos retorciéndose unos contra otros en un cuadro absolutamente intenso y abrasivo.
El lado B es la grabación de un concierto que este hombre ofreció el día después de haber concluído el track que conforma el primer lado. Como podría esperarse, el sonido aquí es mucho más abierto y menos controlado. También para esta presentación Dilloway emplea los sonidos de The New Blockaders y aunque lo anterios no es tan evidente a primeras vistas, el material es una lección en intensidad.
A la fecha, éste es decididamente el trabajo más contundente que le he escuchado a Aaron Dilloway; 'Asset Stripping' es un clásico instantáneo que desafortunadamente se agotó en Hanson la misma semana en que salió. Quizás aún haya algunas copias flotando en Erswhile o en Volcanic Tongue. (S.S.)
Birds of Delay - Gateway to Feather (Alcoholic Narcolepsy, Alcoholic Narcolepsy#5, 2006)

Ante discos como éste, es a veces imposible saber si se está soñando. Cuidadoso en toda su insondable furia, 'Gateway to Feather' es otro más de esos decantados, insuficientes registros en cdr de la enormidad de una banda. Con este disco de abrasivo, incómodo drone, Birds of Delay comunican, con una sintaxis perfectamente articulada y rica, un mundo sonoro forjado en un lenguaje improbable, utópico. Música de estrellas, tan bella y rebosante como inquietante, 'Gateway to Feather' hereda la tradición de volatibilidad y misticismo de trabajos de bandas como Pelt o Skullflower con sus muy particulares filos y consistencias. Un trance. Un viaje introspectivo. Sólo ten cuidado, podrías después no poder regresar. (S.S.)
Wolf Eyes/Prurient. “The Warriors” (Hospital Productions)

Split a cargo de dos pesos completos del harsh noise. Este CD en edición limitada ofrece tracks adicionales en relación al cassette original de RRR. Wolf Eyes inicia con dos largos trabajos, orientados no tanto hacia el ruido brutal, sino a la creación de un sofocante y sórdido ambiente. “The Terror Tank”, es un lóbrego paraje, lleno de chirriante electrónica y distorsión; un mundo pleno de sombras y maquinaria humeante. “Human Animal”, la segunda colaboración, es el sonido producido por el movimiento de una gigante estructura metálica que agoniza y arrastra su óxido de máxima distorsión.
En este tejido de desencanto post industrial, la segunda parte del cd se refiere al devastador feedback de Dominick Fernow. Once piezas cortas, definitivamente contundentes, llenas de atrocidad en tonos super agudos. Sintetizadores y cajas de ritmo a todo galope y con cortes abruptos, pedales de distorsión llevada al extremo, micrófonos de contacto y la barbarie de una voz procesada, dirigida hacia lo horripilante. Eso es Prurient. Un artefacto lascivo de incontenible, pero necesaria destrucción. (Alberto Mercado)

The New Blockaders/Thurston Moore/Jim O'Rourke - The Voloptulist (Hospital Productions, HOS-144, 2006)

Como siempre, la expectativa de tener a nombres tan grandes encabezando los créditos de un disco es riesgoso; cuando no es que de hecho se puede saber anticipadamente que algo saldrá mal, es raro que las expectativas que algún combo de fantasía provoquen alcanzen a verse cumplidas. Para mi mala fortuna, al ver el nombre de The New Blockaders como integrantes de alguna de estas meteóricas agrupaciones, me es difícil contenerme. El material de los Rupenus es siempre tan categóricamente extremo que siquiera pensar en una propuesta mínima de diversificación hace que mi imaginación comienze a aletear frenéticamente.
Particularmente en este caso me pareció que la entrega propuesta era demasiado tentadora; una colaboración entre los Blockaders y el emblemático Jim O'Rourke -conocido por hacer todo tipo de música en todo tipo de contexto y prácticamente con quienquiera que se deje- y el héroe de mi adolescencia Thurston Moore. Si bien la afición de O'Rourke por los extremos aurales es bien conocida, Moore no ha dejado de experimentar con sus gustos e interpretaciones. Sin embargo, es decididamente difícil para cualquier artista llegar muy lejos en el contexto actual-aún estando tan bien informado con respecto al underground como Moore lo está- si se posee una ligadura tan fuerte como la que él tiene con su intrumento -como podrá evidenciar quien haya presenciado su sesión de improvisación en el Radar de este año.
Por ello es bueno ver que en 'The Voloptulist' Moore haya finalmente decidido olvidarse un poco de su dama -al menos en su sentido habitual- para ofrecer su versión de los sonidos de los Blockaders en aquel inicial 'Changez les Blockeurs', obviamente, en guitarra. Mientras tanto, los Blockaders parecen limitarse a establecer un drone muy eólico y ríspido que hace más las veces de cimiento que de interpretación. Fragmentarias intervenciones por unos y otros son de hacerse esperar aunque, en realidad, nada cambia demasiado. En general, a pesar de que el resultado de esta jam es bastante actual y que se ajusta sin problemas a los estándares de estos tiempos, es inevitable señalar que un equipo tan mitológico como éste debía haber ofrecido algo de mayores vuelos. Después de todo nos estamos refiriendo a gente que definió en enorme medida lo que está sucediendo en estos momentos.
'840 Seconds Over' es mucho más llamativa, pero quizás lo sea más por la brutalmente libre y poderosa intervención de Chris Corsano que por las capacidades del equipo Blockaders-O'Rourke. Tras la inescapable batería apenas se deja ver la turbulencia del trío ofreciendo una suerte de noise-vuelto-jazz con serpentinas de electrónica revoloteando entre los mínimos huecos dejados por los veloces y articulados porrazos de Corsano. En cualquier caso, es innegable que '840 Seconds Over' sí tiene la capacidad de remover a los artistas de sus usuales presupuestos y de ofrecer algo que suena tanto más compacto y efectivo.
Que no se malentienda, 'The Voloptulist' es un disco bastante interesante, sobriamente editado por Hospital, y que puede llegar a escucharse compulsivamente. El problema en cualquier caso es decidir si se trata de una actualización personal por parte de sus autores o de un trabajo con motivaciones reales. Quizás si hubiese durado un poco más sería más sencillo tomar una decisión. (S.S.)

A. M. “Strata / Yet Marvellous Stasis”. (Pseudoarcana)

La música de Antony Milton es la de un outsider impredecible. Lo mismo puede ser una paciente decodificación del ambiente sónico de su entorno, que una puntual manipulación electrónica de drones apacibles, o aún la obtención de tonadas “pop” en maravillosa baja fidelidad y descarriladas abruptamente en los parajes retorcidos de un chirriante sintetizador. “Strata / Yet Marvellous Stasis”, es la reedición de dos trabajos que aparecieron en los sellos Humbug y Haamumaa respectivamente.
Calificado por el propio Antony Milton como uno de sus proyectos más eclécticos, A.M. incorpora en este álbum trabajo con drones, minimalismo digital, experimentación electroacústica y melodías esotéricamente orientadas. En esto, asume un rol central el recogimiento de sonidos naturales del entorno, o lo que llama Antony Milton, las grabaciones de campo. Así, su micrófono se abre a una suerte de escritura automática que la naturaleza revela a través de sonidos incidentales, que Milton transforma en cuadros llenos de sentido a través de un tratamiento con capas de guitarra, órgano y sintetizadores varios. De esta forma, “Strata / Yet Marvellous Stasis” se refiere a la disolución del lenguaje cifrado del azar, a través de quien está atento a él y lo traduce en sonidos y sentimientos humanos. “Strata / Yet Marvellous Stasis”, o dieciséis prodigiosas disecciones sónicas de la naturaleza realizadas por un chamán que ama entrañablemente el misterio del mundo y la experiencia de vivir en éste. Es un álbum con resonancias de desiertos glaciales, de antenas apuntando a lo interestelar, de ragas interminables y búsqueda introspectiva. Es un álbum sobre el descubrimiento gozoso de la pertenencia a algo sagrado. La música de un outsider impredecible. O la música de un genio. (Alberto Mercado)
Bottom Dweller - Feasts (Tapeworm, TW07, 2006)

Atemorizante, totalmente neurótico, amorfo golpeteo abre esta cinta de Bottom Dweller. En la tradición de The New Blockaders, este proyecto ofrece una sinfonía de golpes apresurados, voces deformadas y arritmia que es tensa e inescapable. Apartando las secuencias más al desnudo de otras acompañadas de los reverberantes tifones de saturaciones graves, el resultado de 'Feasts' culmina por ser hóstil, claustrofóbico y en eterno proceso. Hacia lo que aparenta ser un final, un drone que suena literalmente como insectos electromagnéticos se deja sentir. Drones y voces, susurros de ruido blanco sirven de fondo ante la provocativa fuerza del sinsentido que toma el rol protagónico aquí. Lapsos de silencios se vuelven noches plenas mientras los golpes dejan distiguir voces corriendo a través de su inconsecuente deambular; sonidos que parecen venir de detrás de las paredes, de entre las coladeras se materializan y se hacen presentes. Otra gran entrega de Tapeworm; sólo una recomendación: no pongan esto mientras manejen, estudien, intenten leer, escribir o iniciar una conversación. Los resultados podrían ser malos. (S.S.)
Apt.J(ext.)ie/rrchié - Night Wearing Feathers (PsychFom Records, PFcdR3-03, 2006)

'La noche vestida de gala' es un título muy apropiado para la primera entrega conjunta de los ácidos demonios de Irr.App.(Ext.) y At Jennie Richie, quienes, además, deciden aquí rebautizar su proyecto con el aún más absurdo -e impronunciable- Apt.J(ext.)ie/rrchie. Los quehaceres de Irr.App.(Ext.) son ya conocidos: el proyecto de Matt Waldron ha venido trabajando desde los ochentas como un proyecto semi-itinerante dedicado a ofrecer presentaciones en vivo con mezclas de performance y conciertos. También es sabido qe durante aquella fase inicial de su carrera su suerte fue muy poca, habiendo grabado ocho álbumes en alrededor de una década sin haber podido presentar ninguno por problemas contractuales y de derechos. Afortunadamente para nosotros, a últimas fechas Waldron ha conseguido poderosos aliados en gente como Steven Stapleton, Sigtryggur Berg Sigmarsson, Stan Reed y Jim Haynes, sin mencionar el incondicional apoyo de Brainwashed y el reciente interés despertado en The Wire, a partir sobre todo de las reseñas publicadas por el mencionado Haynes. Gracias a esto, ya son bastantes las grabaciones de este alquimista sonoro que han visto la luz.
De At Jennie Richie ya hemos hablado hace poco, sólo nos queda en cualquier caso reafirmar que se trata de un proyecto sumamente interesante y prolífico al que cabe la pena seguirle la pista.
En 'Night Wearing Feathers' queda muy en claro que hubiese sido imposible para cualquiera de los artistas encontrar un mejor complemento. La identidad de ambos personajes se centra precisamente en la invocación de visiones de lo nocturno, manifestadas a partir de la inserción y ocasional edición de sonidos 'incidentales' -puertas cerrándose, piezas de metal girando, crujidos, golpeteos arrítmicos, ruidos de animales- amalgamándose con las convulsiones de circundantes drones y de ocasionales momentos de ruidismo, más en marcha para matizar que para instalarse como axis.
El patrón del disco es el mismo que el de anteriores, ninguno en absoluto. La composición es el flujo. Cada sonido que se entromete descalifica y hace que se retire el anterior, forjando una cadena de incertidumbre que conforma acompasadamente un conjunto sonoro único. (S.S.)
Leannan Sith “in search of leannan sith” (foxglove 056)

Leannan Sith es el proyecto de John Gould (Davenport) y Kelly Shipy. Con una propuesta del todo orgánica, la música de este dueto remite a los primeros rastros de la vida humana. Soñolientos drones y acordes elementales con synthes, harpas, campanas, farfisa y guitarra. Percusiones que parecen ser hechas con piedras y metales. Ocho cortes psicodélicos con instrumentación atmosférica, baladas extravagantes y abiertas a la improvisación. El trabajo con voces de Kelly Shippy recuerda el sesgo hipnótico de Gang Gang Dance. Música de embarcaciones precarias, desolación, magia primitiva y retorno a la semilla. (Alberto Mercado)

Walter Carson & Threes Legged Race (Heavy Tapes, s/n, 2006)
Esta cinta de Walter Carson & Three Legged Race es seriamente extrema. Partiendo de la abstracción y de una enfática -aunque sólo aparente- falta de conexión, Carson propone una compleja poética espacial, la cual por momentos emplea artificios propios del noise, pero sólo para darle eso, un elemento más en su vasta poesía sonora. De 'Nocturnal Hymn' no sólo son sorprendentes los inusuales sonidos, aparentemente sacados del mismísimo infierno -sino también la forma casi hostil en que se conectan. El tiempo que transcurre entre ellos a veces no permite siquiera prever una relación; sin embargo, hacia el final de la pieza, las conexiones comienzan a dejarse observar más claramente y podemos ver la enormidad de la maquinaria expuesta en toda su perfección.
El lado B se enfoca más en la minuciosidad percusiva y en un segundo segmento, en la distorsión vocal y el exagerado uso de pulsos altísimos -¿de theremin?. 'Nocturnal Hymn' es un disco 'raro' -en toda la extensión de la palabra- lleno de fauna electroacústica y de inusuales -muy cuidadas, incluso aterrorizantes- posibilidades. (S.S.)

Spine Scavenger - va-t-en (Chondritic Sound, CH-157, 2006)

'va-t-en' de Spine Scavenger es un 3"cdr que opta por jugar con secuencias graves y maquineras. El espasmo de un ciclo, como el scratch de un disco que sube y desacelera su velocidad hasta perderse, constituye el profundo vértice de la primera pieza, qpenas matizada por el abrupto e intermitente golpear de un micdrófono en absurda saturación. El resultado es -sorpresivamente- una pieza más matizada que hostil, guiada por el apenas perceptible vaivén de las órbitas sonoras.
La segunda es una pieza más psicodélica, basada en los borbotones sonoros que emanan del grave pulsar electrónico de algún efecto apenas pasado a través de reducidos filtros, convuertiéndose lentamente en agudos, inestables zumbidos que crecen hasta rendirse ante la inminente desintegración.
La música de Spine Scavenger es fuerte y pesada sin caer necesariamente en el abandono extremo del noise. Los leves matices y contrastes de 'va-t-en', así como la acompasada inserción de elementos, permiten intuir una intención que va más claramente lejos que el ataque frontal y a discreción. Éste es un disco envolvente e impredecible, que, como la mayor parte de las ofertas de Chondritic, ofrece una buena muestra de las capacidades del conjunto en cuestión. (S.S.)

Monday, June 12, 2006

Evenings - Ass Torture (Tapeworm, TW-14, 2006)
Con 'Ass Torture', Miles Haney vuelve a horrorizarnos al generar enormes túneles de sórdida, informe distorsión. Con Evenings nunca hay espacio hacia el cual huir, sus composiciones son plenas cargas de combustión sónica cuyos patrones son enormes espirales de fuego. Haney practica con sus múltiples proyectos -Taliban, Wigwam- esta fascinante poética del choque, del corto circuito; en 'Ass Torture' la potencia de su creación es la de un taladro, precisamente, ensanchando cavidades, quebrando huesos, quemando carne. Pura violencia gratuita a cargo de uno de los más convincentes -y brutales- noiseros de hoy en día. (S.S.)
Robert Horton - Moving Along One Line to Vastness (Sloow Tapes, Sloow Tapes Febbraio, 2006)

'Metal Canals' comienza con cantos de animales primordiales, los gorgeos de aves cuyas imágenes oscilan entre los límpidos canales metálicos y el agua clara que corre por ellos. Esta misteriosa belleza se sucede en 'Light of your Eyes', un fantasmal pieza que alterna loops de drones retorciéndose en el fondo con una secuencia de tonos naturales y armónicos desencadenándose casi arbitrariamente en una preciosa procesión cacofónica. 'Ascribable Innuits' invoca gélidas presencias incorpóreas con sus cortinas de silbidos emergiendo y volviendo al primigenio mar de oscuras ondas yaciendo interminable en el fondo. 'Hillside Erosion' es la pieza más arbitraria, con su constante repicar de tonos agudos confrontando las misteriosas concatenaciones de cuerdas reuniéndose en extrañas, bellas armonías. 'Polar Noosphere' exhibe las invocaciones del drone; la vida del drone, creada a partir de las metálicas reinseciones de un tono sobre sí mismo hasta formar una inacabable presencia sonora, incorpórea, introspectiva, amenazante o relajante -de belleza intocable e inescapable. 'Simplicity (for Janet)' es, así como su nombre lo indica, un bello lienzo sónico, creado someramente. Música bella y fugaz, sin artilugios. 'Ha Ha We' es un tributo a los supuestos musicales mesoamericanos: silbatos y percusión sacrificando sus pulsos al horizonte, dotándole de vigor y visiones. Finalmente, 'Moving Along to Vastness' parte de un sesgo de american deformada que ve a grabadoras de carrete abierto reinsertar sus propios elementos en una masa inacabadade notas y vibraciones de vuelos hipnóticos. (S.S.)

Sunday, May 14, 2006


White Rock - The Exploder (Our Mouth Records, Our Mouth Records#7, 2006)
Decididamente algo está cambiando en el trabajo de la pareja de Maya Miller y Mike Bernstein. Escuchar su trabajo -tanto en conjunto como por separado- antes implicaba disecar imparables ondas de estática y encontrarles algún sentido. En cambio, en prácticamente todas las grabaciones que han ofrecido en este 2006, tanto como Workbench, Black Quarter, Religious Knives o White Rock, la pareja ha dejado en claro un abrupto y afortunado cambio de dirección. Y es precisamente con esta nueva entrega de White Rock, grupo que une definitivamente a estos individuos con el gran dueto Mouthus, que esto no sólo se vuelve evidente, sino que además se deja ver en toda su magnitud.'The Exploder' es un trabajo escueto, apenas llegando a los veintiseis minutos y dividido en dos sobrecogedoras piezas gemelas.
La primera de éstas es una delicada jam armada a partir de fluídos drones ambientales. Tras un firme inicio, la banda decide afianza un paso lento. La persistencia del drone inicial, redondeada por las dulces notas de otro teclado se deja sentir como el llamado de animales nocturnos. Su paso es aterciopelado e inquietante. Las percusiones de Nate en el fondo emergen como la voz del compañero que acude al llamado, primero distantes susurros y luego firmes y constantes voces, dejando clara su presencia. Hacia el cierre, la intensidad es total y la música se ha vuelto un viento que envuelve los sentidos con su fragor de geométrica, perfecta belleza.
'Exploder II' es una pieza orgánica, llena de sonidos y de distancias. Ante la presión de un zumbido, la banda ofrece una serie circular de ofrendas percusivas con inclusiones improvisadas. Ante el refuerzo del zumbido generado por un teclado, la percusión busca por turnos persistencia y abstracción. Los contrastes son ligeros tonos ofrendados, ambiguas alternancias de dulzura melódica y de incertidumbre atonal. La tensión crece y con ella la necesidad de encontrar una salida. Al final, la ambigüedad gana y, tras algunos intentos vocales y de ligeras variaciones melódicas, la banda decide rendirse ante la inescapable estatura del drone.
'The Exploder', con apenas más de una veintena de minutos, es un disco lisérgico y cautivante, capaz de atrapar al escucha y de no soltarle como pocos. Sin duda, el complemento perfecto para el fantástico lp de Religious Knives. (S.S.)

Dreams (New Age Cassettes, s/n, 2006)
Los Skaters son conocidos por su sonido crudo y nebuloso, sumamente pesado, cuyos componentes, a primera oída, son casi imposibles de distinguir. En este nuevo proyecto -supuestamente independiente de Skaters-, editado en la disquera del dueto, la austera New Age Cassettes, puede detectarse un método similar al empleado en anterior discografía. 'Dreams' está compuesto por veinte nubarrones de estática generada por efectos al tope de tiempo de repetición y por acústica sepultada por una inmensa capa de reverberación. Algunos gemidos de una guitarra, algunas ágiles secuencias solistas en un teclado psicodélico llegan a cruzar el umbral y se instalan momentáneamente en el eterno vaivén del purgatorio aural, mezclándose con los vertiginosos ciclos de voces graves y primitivas que prevalecen.
La música en 'Dreams' es primordial, casi prehistórica, y aterradora, un microcosmos, un pequeño mundo en movimiento enfrascado en sus órbitas crueles y avasalladoras, sepultando cada generación sonora con una nueva en aras de forjar su continuum de vida, muerte y dolor. 'Dreams' es un disco torcido, un cristal al borde de la fragmentación, apenas soportando un peso que está a punto de vencerle. Cada corte es apenas intuído como un breve cambio entre estados de conciencia pues finalmente, 'Dreams', es precisamente eso, un disco de imágenes, de libre consciencia, de sueños. (S.S.)

Friday, May 12, 2006

Cousins of Reggae/Mouthus (Olde English Spelling Bee, OESB06, 2006)
Mouthus, cada vez más prolíficos, han venido editando un buen tajo de lps bajo la joven Olde English Spelling Bee. Su última entrega para ésta se trata de un lp split y decididamente, no pudieron haber elegido mejor banda con quien poner esto en marcha que con el dúo de The Cousins of Reggae, el cual incluye a Blake de Dreamcatcher. A propósito de su sonido, los primos no podrían alejarse más de la lenta y acompasada síncopa del reggae, ofreciendo más bien una enérgica, pulsante mutación de acid-rock, aceleradísimo y encuadrado por una intermitente percusión cerrada y valemadrista. El lado de estos cuates, llamado 'History and Prehistory of Hudson's Bay in Five Parts', va de lo inarticulable del no-wave descuadrado y sucio, a lo aberrantemente violento del noise psicodélico, con cada track dando fiel testimonio del imparable colapso de la banda a través de un lisérgico, tortuoso trayecto. Destructivo y sumamente violento, a veces incluso ni remotamente logrado, el sonido de estos cuates es delicioso nihilismo puro con amplificadores al tope y baterías a punto de dejar volar sus parches.
El lado de Mouthus, por su parte, es sórdido, drogado y oscuro; más de lo normal, al menos. Aparentemente los recientes vuelos de Nate Nelson junto a Religious Knives le han contagiado de euforía alucinógena. El vuelo de Mouthus en 'New Drugz' es lento y abismal, tocando profundidades subconscientes en un trance de imposible abandono. Sin soporte rítmico que ofrezca asiduras, la pieza es decididamente delirante y grandiosa. 'Better than Facemask', por su parte, trae de vuelta a los Mouthus que ya conocemos, con sus punzantes percusiones y riffs circulando como loops, yendo siempre al frente, haciéndoles parecer o bien la banda de rock más prendida o la banda noisera más confundida. Mouthus de nuevo suenan como una ferviente reinvención del Tago Mago interpretada después de una sobredosis verspertina de Big Black por un par de músicos sin el más mínimo interés en mostrarse remotamente normales. Este split es una buena oportunidad de conocer el trabajo de los prometedores Cousins of Reggae, con cdr recién editado por Open Mouth, y de reafirmar interés por el trabajo de Mouthus, sin duda alguna, una de las mejores bandas de nuestros días. (S.S.)
The Nath Family - The Sounds of the Indian Snake Charmer Vol.2 (Hanson Records, HN134, 2006)
Apenas hace unos cuantos días, Hanson Records puso a la venta la esperada segunda parte del sensacional 'Sounds of the Indian Snake Charmer'. En esta ocasión no se trata exactamente de un long play de enormes proporciones sino más bien de las, a veces inacabadas, a veces logradísimas outtakes de la resultante del lp original.
Como ya sabrán aquellos afortunados que hayan tenido oportunidad de escuchar aquel primer trabajo, el contenido de estos volúmenes está compuesto por las vibrantes interpretaciones de la familia Nath, hindús que aún preservan la -recientemente perseguida- tradición de los encantadores de serpientes. Con base exclusiva en instrumentos tradicionales tales como flautas, escalando en ciclos de cacofonías enormes escalas, y tablas y percusiones de dulces sonidos, esta familia de músicos ofrece un perfectamente coherente y logrado mosaico sonoro, donde tradición y sorpresa se entrelazan y dejan ver como el avance musical de occidente no está sino a mitad de su soporífero, atrofiado paso.
Sin cortes ni edición alguna más que los dictados por las interpretaciones, los fascinantes y alegres coros de tonos vuelven a mostrarse en toda su pura, inmaculada perfección. La atmósfera tosca y callejera de la grabación se acentúa gracias a la selección del cassette para formato (¿inicial?) de 'The Sounds of the Snake Charmer Vol.2', que, como su predecesor, es parada obligada en los archivos de la disquera/mail order de Aaron Dilloway. (S.S.)

Thursday, May 11, 2006

Att Jennee Richee - Sound System Decontrol A.K.A. 'How We Rock' (Stentorian Tapes, ST10, 2006)
At Jeannie Richie es un fascinante proyecto que combina lo etéreo y meditativo de la alquimia atmósferica con la inquietante magia del cut up y el extrañamiento aural. En 'Sound System Decontrol A.K.A. 'How We Rock'', la banda, cuyo nombre está inspirado en las perturbadoras imágenes de Henry Darger, ofrece en dos piezas de cinco minutos dos buenos vistazos a los complejos, antagónicos universos que componen su sonido.
'Title Song' toma partes de acidez ruidosa y las vierte en el espeso caldo sonoro que contiene tanto erosionados fragmentos de percusiones como recortes de voces, paneos sin sentido y samples de piezas de identidades destruidas.
Del otro lado, 'Une Fenetre dands Mes Yeux' es una bella pieza en teclados que rescata el trino de aves ante el creciente empuje de la eternidad del drone. Cubierta con cuidados adornos de cuerdas y los mesurados avances de guitarras amplificadas, esta pieza apunta tan alto como para referenciar incluso la magistral apertura de 'Spiral Insana', aunque esta vez, con paso mecánico disminuido, dirigiéndose con su estertor cada vez más hacia el silencio. (S.S.)

Wigwam - Birdsongs (Tapeworm, TW-03, 2006)
En fechas recientes, Tapeworm, disquera de Miles Haney, se ha ido perfilando como una de las más necesarias gracias a sus ofertas de indefinible música experimental y noise. 'Birdsongs', última entrega del proyecto del propio Haney junto a Kelly Ginger, Wigwam, es muestra de ello. Para este trabajo, el dueto concentra su sonido básicamente en dos aspectos, el de la acústica trabajada a la manera del power electronics y el del noise resquebrajado, casi virtualmente suelto de la electrónica noisera. La conjunción de ambos elementos produce un sonido misterioso y sumamente visual.
De manera muy afortunada, Wigwam procura no abusar de su potencial sonoro. Su creación es mucho más minimal que abiertamente saturada, procurando apenas dejar escapar el poder suficiente para dejar intuir una tormenta, dejando clara su próxima presencia, pero nunca dejándola desbordarse. El primer lado de esta cinta, tanto menos formal es sumamente poderoso, con Haney jamás decidiendo apartarse de lleno del espectro ruidoso aunque tampoco blandiéndolo a todo lo que da. Su contenido deambula sin demasiadas ataduras entre la abierta descarga y el cuidadoso trabajo de espacio droner.
Por su parte, el segundo lado, continuación y final del ja, se siente ligeramente menos ambiguo gracias al uso más pleno de instrumentos regulares, las tétricas repeticiones de percusión reverberante y los ocasionales llantos de flautines y armónicas combinándose con una entrega vocal alucinante a cargo de Ginger, produciendo una atmósfera tanto más plena. Sus sonidos van de la inocente referencia a la caja musical a las frecuencias hipnóticas girando en el fondo. ¡El soundtrack perfecto para tu próxima pesadilla!
'Birdsongs' viene además en una bolsa de tela, rudamente cosida y acompañada de un inserto/booklet con imágenes alusivas al trabajo del dueto, dibujos e ilustraciones arrancadas de fotos o de inentendibles e incompletos sketches, dignos de sesiones de alucinógenos o de tests psicolanalíticos. Estos adecuadamente titulados cantos de ave navegan gustosos a lo largo de la paradójica cuestión, ¿es el canto de un ave realmente música o acaso un primitivo lenguaje oscuro, ajeno al humano? (S.S.)

Monday, May 08, 2006

Birchville Cat Motel. “Our love will destroy the world”. Pseudoarcana. 2006.

Esta edición, que incorpora tres nuevos tracks a un lanzamiento anterior “Screamformelongbeach” (Pseudoarcana, 2003), representa el ajuste de cuentas de Campbell Kneale con el metal-rock. Orientado mucho más a la guitarra, el trabajo que venía realizando con anterioridad basado en drones acompasados, cede su espacio a la contundencia de la distorsión y el feedback. El núcleo de la obra no es el noise-drone acostumbrado, sino una variante de metal-progre-psicodelia que se da la mano con Skullflower por momentos y con clásicos como Hawkwind, por otros.

“Our love will destroy the world” es una buena dosis de stoned rock, más cercano a Oneida que a Pharaoh Overlord: tracks pulidos, con guitarra y órgano que forman muros de sonido monocordes, percusión con un bombo inmenso y un volumen descomunal. Cinco piezas asesinas, que asumen la brillantez y potencia del rock clásico, pero reconstruidas cuidadosamente por la inquieta lógica de Campbell Kneale, quien, como en su proyecto alterno Black Boned Angel, sigue consultando los viejos anales del rock y el metal. Cinco rolas duras para disfrutar a alto volumen, pero también para degustar fría y mentalmente la hechura de las mismas. Amantes de la ortodoxia, abstenerse. (Alberto Mercado)